
Plaza de toros - Celendín
Plaza de toros - Celendín | 0 comentarios.
|
Parece mentira pero los cajamarquinos ni nos imaginamos los lugares fascinantes que tenemos en nuestras provincias, lugares de donde provienen nuestros abuelos y la gran mayoría de padres que han formado de un modo u otro la raza cajamarquina.
Estamos empecinados averiguando los sucesos y/o acontecimientos de la capital del país o del resto del mundo y a la vez nos estamos perdiendo una oportunidad de oro de aprovechar antes que el destino nos lleve por otros lugares lejos de nuestra región de conocer a nuestros pueblos, sus costumbres, sus lugares turísticos, su gente y su encantador paisaje.
Cajamarca cuenta con lugares preciosos y de riquísima historia que cualquier lugar del mundo les encantaría tener. Me anime a escribir esto después de que tantos años emplee mi tiempo en celebrar las Fiestas Patrias en Cajamarca asistiendo a la cada día más alicaída Feria de Fongal en donde la improvisación de los organizadores se da cada año con mas frecuencia dejando mucho que desear de una de las Ferias más importante de Cajamarca y para colmo ni siquiera nos damos cuenta que pagamos 15 0 25 soles para entrar sólo a consumir cerveza.
Con la experiencia de años pasados me anime a ir a Celendín; uno de los pueblos de mi región en donde escuchaba hace años que se vivía un ambiente festivo muy hermoso y peculiar en donde las festividades por Fiestas Patrias y las de su Feria Patronal se entrelazan surgiendo así una fiesta incomparable propio de los pueblos cajamarquinos. Cogí mis maletas el 28 de julio y sin pensarlo 2 veces en compañía de 2 amigos fui a Celendín, y para que, pude disfrutar del hermoso paisaje que se divisa camino a mi destino, pasando por la Pampa de la Culebra, luego el distrito de la Encañada, después la Pampa del Toro, la Peña Blanca; lugares exóticos que como cajamarquino me da vergüenza decirlo desconocía.
A la media hora de viaje cuando pasaba por la Pampa de la Culebra pude divisar una gran caravana de carros de diferentes modelos que por indicaciones que me dio el conductor de la empresa en donde viajaba eran familias provenientes de la ciudad de Lima, Trujillo y de Cajamarca y en sus puertas tenían el anuncio de la Fiesta de Celendín, no pude contarlos con exactitud pero me pareció que eran 17 lo cual presagiaba que la Fiesta iba a ser buenísima e inolvidable.
No esta demás anunciarlo pero la pista que se está haciendo y que unirá Cajamarca - Celendín - Balsas esta quedando perfecta. Luego de cuatro horas de viaje (que será 2 y media en el 2008 cuando se termine de hacer la pista según me dijeron) llegamos a nuestro destino aproximadamente a las 4:30 p.m. y la gran sorpresa que nos llevamos, Celendin es hermosísimo, espectacular, un acogedor pueblo propio de la sierra peruana, y lo más anecdótico que nos pasó es que nos recibieron con banda de músicos como si hubiese llegado el Presidente o algún personaje famoso y luego nos explicaron a todos los del carro que esa era la costumbre allí de recibir a la gente en sus fiestas; y a la vez encontramos un ambiente festivo que no podíamos esperar más y de prisa fuimos a prepararnos para mezclarnos dentro de la fiesta; afortunadamente uno de los amigos con los que viaje -Jorge Luis Silva -tiene familia en Celendin y nuestro hospedaje ya estaba listo en una de las habitaciones que sus familiares nos habían reservado, menos mal porque en este tiempo Celendín empieza a recibir un gran número de turistas tanto del país como del extranjero y éstos habían colmado los hoteles los cuales no se abastecían. Seis y media de la tarde, luego de disfrutar un delicioso chocolate caliente con el peculiar sabor del esponjoso pan shilico y unas riquísimas galletas salimos de la casa dispuestos a comenzar y disfrutar de la fiesta, primero fuimos a la Plaza de Armas que para ejemplo para todos los cajamarquinos esta completamente echa de mármol y en medio una pileta preciosa donde hay 3 angelitos elevando un sombrero celendino hacia el cielo iluminada por luces y botando grandes chorros de agua dando un espectáculo precioso por las noches; suspire y pensé ¿Cuándo mi querida Cajamarca tendrá una pileta así en la Plaza de Armas que nos llene de orgullo y sea admirada por todos los que nos visitan?.
Esta pileta fue echa por el gran artista y escultor celendino Miguel Ángel Díaz Dávila el mismo que ha hecho el Cristo Mirador en el Cerro San Isidro - Celendin - y que confeccionó los dibujos en la entrada de la Universidad Nacional de Cajamarca además de todas las otras esculturas en esta universidad y en diversas partes del país. Como es tradición en toda fiesta patronal celebrada en nuestro país no faltaron lo fuegos artificiales que comenzaron casi sorpresivamente cuando de las cuatro esquinas de la Plaza de Armas soltaron un gran número de bombardas japonesas acompañados de las notas musicales de las 4 bandas que se apostaron en cada esquina de dicha plaza, comenzó a correr la cerveza, el ron, el whisky, el pisco y el popular calientito de la zona; trago no faltaba. Seguía la fiesta y aproximadamente a las 10 de la noche llegó una orquesta procedente de la ciudad de Chiclayo al tabladillo que habían armado en plena Plaza de Armas y encendió aún más la fiesta, conocimos a mucha gente de Lima, Trujillo, Celendín, del extranjero y con gran sorpresa nos encontramos con muchos amigos de Cajamarca entre ellos los muchachos de Tv norte Carlos, Willy, Eugenio, lo que nos alegró aún más; luego comenzó la quema de los 5 castillos, se iluminó toda la plaza, comenzó la algarabía en todo el pueblo, era la gran víspera en honor a la Virgen del Carmen patrona de Celendín que se extendió hasta altas horas de la madrugada, en si, como decimos en Cajamarca: UNA FIESTAZA.
Al día siguiente 29 de julio nos levantamos a las 10:00 a.m. un poco cansados de la mala noche pero con muchas ganas de seguir fiesteando, luego a tomar un deliciosos desayuno que nos ofreció la tía de Jorge “Doña Ermila”, al sentarnos en la mesa había pan, rosquitas, galletas shilicas, y para cada uno un buen plato de salchichas celendinas con huevo revolcao, en una tasa el café shilico con una preparación especial, que nos cayo a pelo para reponer las fuerzas perdidas la noche anterior; yo no me explico de donde sacaron que los de Celendin son chungos porque yo no encontré ninguno shilico que no sea gastador y generoso con los forasteros y los de su propia tierra. Al salir del cuarto vimos que los mayordomos de fiesta junto con la gente celendina habían adornado las calles con globos y serpentinas, las pistas estaban repletas de alfombras hechas con aserrín al igual que en el Corpus Christi en Cajamarca, se habían levantado altares en las casas y un gran alboroto en las calles seguía animando el ambiente y todo esto acompañado de un cielo hermoso por algo Celendín es conocido como EL CIELO AZUL DEL EDEN.
Nos decidimos acompañar a la procesión de la Virgen del carmen que salió de su Iglesia aproximadamente a las 11:00 a.m.; lo que puedo rescatar de esta procesión es la gran fe que tienen los celendinos en la Virgen del Carmen ya que ciento de personas del propio celendín así como los que vienen de otros lugares a su fiesta acompañan a la procesión bien presentables, los hombres de terno y las mujeres con sus mejores prendas propios para la ocasión, cantando y dando vivas a la Santísima Virgen, más tarde al llegar a la Plaza de armas la Virgen recibió el homenaje de un Mariachi provenientes de la ciudad de Trujillo compuesto por mujeres que tocaban violines, trompetas, guitarras, flautillas, es decir un mariachi completo que encanto a toda la multitud. Por la tarde, visitamos un puesto en el mercado donde nos invitaron un postre muy conocido en Celendín el famoso quesillo con miel de caña…, para que BUENAZO caraj… y en Cajamarca nunca compraba quesillo ni miel pero desde ahora un plato diario, porsiacaso llevo 10 quesillos que compre y que los traen desde José Gálvez, un distrito de Celendín.
Por la noche la fiesta continuaba, nos invitaron a un reencuentro Celendino en el Shili Che un local peñero en Celendín, se desarrollaba un reencuentro de shilicos venidos de México, Estados Unidos, Lima, Trujillo, Cajamarca y de otros lugares; gran variedad de tragos y de comida unos excelentes anticuchos de corazón y una riquísima parrilla, nos sentíamos como en casa por el buen trato que nos daban, salimos aproximadamente a la 1 de la mañana y en la Plaza de Armas se escuchaba bandas, trompetas, platillos que al ritmo de bombos agrupaban a todos los citadinos y foráneos, fuimos hasta allí prestos a mover el esqueleto al compás musical, bailamos una media hora y nos avisaron que los mariachis que habían venido desde la ciudad de Trujillo se estaban presentando en la explanada de un conocido hotel en Celendín y fuimos a terminar la noche allí.
30 de julio, listos para otro día inolvidable en Celendín, tomamos el rico desayuno shilico y fuimos a la gallera a apostar y para que no nos fue tan mal, estábamos con suerte, Jorge el que tiene familia en Celendin ganó 300 soles, nada mal, yo gane 90, Miguel perdió 30 jaja no le importaba estaba feliz con su shilica que conoció; nos divertimos a lo grande, comimos chicharrones y cantamos con los mariachis.
A la 1 a almorzar y prepararnos para la gran fiesta brava en Celendín… Tomamos taxi y nos llevó a un lugar llamado LA FELICIANA, y una gran sorpresa, una peculiar plaza de toros única creo yo en el mundo construida de madera capaz de soportar a las 12,000 personas que se dan cita a este espectáculo taurino durante los 5 días de corrida, la plaza está constituida por 120 sitios que los venden a las distintas familias que quisieran tener un sitio propio, éstas se encargan de contratar a un obrero que en un solo día construye los 4 pisos, la barrera, el chaque, el palco y el sobrepalco que junto a las demás familias dan el diseño a la plaza, por cada sitio entran aproximadamente 100 personas multiplicadas por 120 sitios dan 12,000 personas como lo mencione anteriormente. Lo más extraordinario es que si quieres ver la corrida no pasa de los 5 o 7 soles por persona, los dueños por lo general alquilan los sitios del palco y sobrepalco, imagínense 5 soles por ver una gran corrida en una de las plazas mas prestigiosas del Perú después de Acho y Chota. El obrero no cobra nada por construir la plaza, con la condición de que el dueño le otorgue el primer piso (la barrera) para que lo pueda alquilar o ir a ver con su familia.
Toreros nacionales y extranjeros son los encargados de animar la fiesta brava y la singular y entretenida corrida de aficionados con la que se da fin las maravillosas tardes taurinas. Luego viene la degustación de unos riquísimos chicharrones y unos tamales que se preparan en los ranchos construidos afuera de la plaza de toros, delicioso, lo máximo esta fiesta.
Terminada la corrida a casita a tomar un rico chocolatito celendino y unos esponjosos biscochos, descansamos un ratito y listos para ir al primer gran baile de la feria patronal que ese día tenía como orquesta encargada de alegrar la fiesta al Grupo 5. Once de la noche, 3500 personas en el baile, 680 cajas de cerveza vendidas, una Gran fiesta en todo sus sentidos, nos sentíamos felices, el Grupo 5 presentó lo mejor de su repertorio, tocó hasta las 5 de la mañana, les seguiría contando todo lo que pasó esa noche pero ya no me acuerdo ni como llegué a mi cama…
01 de Agosto, a levantarse y hacer un poco de turismo, fuimos al Cristo Mirador en el cerro San Isidro, a las aguas termales de Llanguat y en la tarde a la corrida, por la noche a otro baile esta vez con los Caribeños de Guadalupe que también estuvo buenazo. 02, 03 de Agosto otros días y noches de fiesta y el 04 de Agosto el gran cierre de feria con un concierto de Rock a cargo del Grupo Los Zancudos de Celendín que de verdad nos sorprendieron, no tienen nada que envidiar a cualquier banda Cajamarquina.
05 de Agosto después de 8 días de fiesta con mucha pena tuvimos que decir adiós a tan hermoso y acogedor pueblo, despidiéndonos de la señora de la casa que nos cobijo con tanto cariño, regresamos satisfechos pero con las ganas de que el año próximo estaremos allí para repetir tan formidable fiesta, para endulzar la vista con la belleza de la mujer celendina, para saborear tan exquisita comida y el cholote shilico y para visitar más lugares turísticos que nos faltó como José Gálvez, Sucre, Huasmín y demás, no me queda más que decir MIL GRACIAS Y HASTA EL PROXIMO AÑO CELENDIN… |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|