Altomayo es un bosque de protección que comprende dos provincias: Moyabamba y Rioja, en la región de San Martín, trabajado en turismo sostenible por Caritas donde las poblaciones locales son los protagonistas y beneficiados. Cuenta con un clima muy caluroso, húmedo y de lluvias repentinas.
El año pasado, después de mi viaje a Chachapoyas, realicé otro viaje con compañeros de mi aula y el profesor Ivan la Riva, un gran profesor, y con un grupo de estudiantes de Trujillo hacia Altomayo, selva de Perú.
Partimos un jueves a las 5pm en Tarapoto tours, en 13 horas de viaje aproximadamente y 35 soles llegamos, al ser un viaje largo hacen una parada en la noche para cenar, el restaurante no es tan agradable y es medio caro; el viaje al oriente peruano es un tanto curioso y jodido pues hace calor al inicio por la zona costera hasta pasar Olmos, luego empieza el frío por la subida a la sierra y otra vez calor al llegar a la selva y mas calor. Llegamos y nos hospedamos en un albergue en las afueras de Moyabamba, rústico y tradicional, muy lindo, nos recibieron con su deliciosa comida típica (algunos exponentes de esta comida son el juane, tacacho, cecina, entre otros).
Nos instalamos e iniciamos el recorrido. El primer día fuimos a un paseo por la selva cruzando el río hacia el pie del “morro de calzada” al centro turístico “el refugio”, un buen trekking lleno de mucha vida, hartas plantas y sobre todo insectos, hasta se metían al cabello ciertas avispas, luego un paseo por balsa en lagunas mas parecidas a un espejo, todo era reflejado en esas aguas, después seguimos hacia otra laguna llamada el dorado, en el distrito de la habana, un claro ejemplo de cómo una comunidad rural se asocia para un fin común… protección y turismo.
Siguiendo con el recorrido fuimos al Chucho center, un centro turístico especialmente para tragos exóticos y regionales, no sabiendo que escoger entre varios nombres exóticos uno logro impactarme mas que los demás, “sacadiablo” decidí probarlo para ver sise me iban los diablos y… asu!, sentía que podía caminar hasta Machu picchu ida y vuelta, ese trago me escarapelo todo pero muy rico así que me pedí otro, hay mucho tragos exóticos (y que te ponen en un plan… jajaja).
Es hora del almuerzo, el restaurante turístico es Yacumama, tiene un lindo paisaje selvático, después de la comida una siesta en la hamaca para poder bajar el almuerzo… zZzZ… sigue el tour ahora a una caminata para ver el nacimiento de un río peculiar, el río Tioyacu, de nacimiento en las rocas es de origen glaciar y de aguas cristalinas… así nos decían, así que fuimos a ver, un pequeño trekking en la selva muy caluroso y empezamos a ver al río y mientras mas llegábamos a su nacimiento el color de sus aguas es mas turquesa, parecía el caribe, el color del agua y el calor selvático invitaban a un baño, y después de tirarnos nos acordamos de su origen… glaciar, y es que el agua es fría, muy fría para el clima, pero que hermoso río.
Después de un pequeño baño y con frío regresamos al albergue, era viernes y de noche, lo sabíamos chiclayanos como trujillanos, así que después de unas danzas típicas, armamos un “tono” (fiesta) …
Al día siguiente nos despertamos temprano, el lugar a ir sería la jungla, en la reserva ecológica Río Avisado, el viaje es al inicio por bus, después se tiene que navegar en lancha motorizada por el río Mayo, un tiempo zumbándome el estomago y llegamos, una caminata hacia el centro base donde la comunidad participe y que desarrolla el turismo nos recibió muy muy bien, trabajan en un turismo sostenible muy eficaz, poca capacidad de carga y hasta con baños ecológicos; una lluvia inesperada nos sorprendió, y no solo a nosotros sino a los demás animales, y es que después de la lluvia los monos de toda la jungla se volvieron inquietos y empezaron a hacer sus ruidos característicos, una caminata en la jungla observando árboles grandes, mariposas muy grandes y varias aves, caminatas llenas de vida, ahora vamos en canoas por el río Avisado, a las orillas del río se veían raíces de árboles muy grandes; en completo silencio para poder escuchar las voces de la selva, varios monos saltaban y saltaban de árbol en árbol, rama en rama, numerosas aves volando en la punta de árboles, un paseo demasiado hermoso, demasiado bueno simplemente maravilloso, termine extasiado.
Después de ese extraordinario recorrido, los guías locales nos llevaron a una parte de la jungla donde ellos adaptaron algunas lianas y raíces de los árboles como mismos columpios, todos nos balanceamos varias veces como monos, por ratos daba un poco de temor, pues para subir al árbol es muy alto pero yo estaba en mi salsa, mismo tarzan. Nos esperaba el almuerzo en el centro base, una buena comida típica y otra vez un buen descanso en la hamaca… este sitio es una parada obligatoria para cualquier viajero que vaya por esta parte del Perú, debe ir sí o sí.
Seguimos con el tour, debemos ir al vivero de orquídeas “wakaki center”, colección privada de muchas cantidades de orquídeas, a Moyabamba también se le conoce como ciudad de las orquídeas, algunas muy lindas, otras peculiares, otras olían rico… me gusta la vainilla, luego de un recorrido viendo y oliendo orquídeas debíamos ir a los baños termales de San Mateo, un buen baño relajante después de comidas deliciosas y caminatas en la jungla, un buen día no repetitivo en mi vida, que fue fantástico.
De regreso al albergue y renovado por el baño es hora de la juerga, sábado por la noche… gente! Vamos al Papilon. Domingo, ultimo día en esa hermosa región selvática, iniciamos rápido un city tour, lo que mas me gustó fue el mirador y cerca de este numerosos orquidearios, ingresamos al “selva oriente”, numerosas orquídeas en venta y varios animales de la región como un mini zoológico. Luego de algunas compras de souvenir fuimos a la cascada la huarpía, para llegar a esas cascadas se hace un buen trekking de lo lindo por la selva pasando ríos y un puente colgante… llegamos y a bañarnos por el calor bárbaro que hacía, agua calidad y que invita al baño, al inicio de la orilla ciertas piedras dificultan el paso pero después es arena lisa y profunda… algunos saltos de la cima de la cascada y un gran rato de buen baño… ya es hora de regresar, otro trekking un poco mas cansado y regresamos al albergue….
Es hora de viajar rumbo a Chiclayo.
Simplemente un hermoso viaje a la selva, donde sentí muchas emociones, sensaciones en esta zona mágica, las bondades del turismo y su gente, un magnifico lugar que recomiendo a todos visitar. Espero halla sido de su agrado… ablamos!. |
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