.... la pista de aterrizaje del aereopuerto de Sharm el Sheikh, esta en medio de un desierto, asi pues, cuando me asome a la puerta del avion, despues de 6 horas de viaje con el aire acondiconado a plena marcha, lo primero que sienti fue algo asi como si alguien me hubiese dado en la cara con una sarten recien sacada del fuego. Dicen que la primera impresion es la que cuenta, pero yo no me quise dejar llevar por esta.
Mi unica intencion al hacer este viaje, era bucear... bucear entre tiburones, no se me ocurre a que mas puede aspirar un submarinista, que a compartir espacio con el Rey del Mar (con permiso de las ballenas) asi pues, un dia a finales de Julio, me subo a un avion en Madrid, y seis horas mas tarde recibo el sartenazo de bienvenida, ya estamos aqui.
No voy a extenderme en describir el lugar, una especie de Benidorm en medio del desierto del Sinai, cerca de la peninsula del mismo nombre, escenario del avance israelita entre el 5 y el 10 de Junio de 1967, en aquello que se dio en llamar la "Guerra de los seis dias", un conglomerado de hoteles, que han crecido en el desierto como las malas hierbas, y se expanden por el como una marea negra en el mar.
Tengo dos semanas para encontarme con mis tiburones, vamos alla.
NOTA: Cuando buceas, hay dos peligros, uno grave es al iniciar el descenso, la presion del agua hace que todos los lugares de tu cuerpo sensibles a la presion empiecen a dolerte (oidos, muelas) por eso hay que bajar muy despacio y ir "compensando" esta presion, el otro, que puede ser mortal, es al ascender; durante la inmersion, se forman burbujas de nitrogeno en la sangre, al disminuir la presion se expanden , y si asciendes demasiado rapido, y una de estas burbujas esta en una zona vital (el cerebro) puede hacer que te estalle una vena, y la muerte es instantanea, por eso es imprescindible subir muy despacio, para ir eliminando presion, y burbujas.
En una botella de submarinismo se lleva aire comprimido a 200 atmosferas; para bajar, se usa un cinturon que lleva unos kilos de plomo, dependiendo del peso del submarinista, para subir, se usa un chaleco que se infla con el mismo aire de la botella que se usa para respirar.
Dia 13, Estrecho de Tiran, Jackson Reff, 45 metros de profundidad....
Llevo dos semanas buceando, he hecho casi 30 inmersiones, he visto miles de peces, barcos hundidos, meros como burros, tortugas como mesas, morenas gigantes, atunes bestiales y rayas mas grandes que yo, pero no me he encontrado con mi tiburon, mañana vuelvo a España, es mi ultima inmersion, en estos dias he perdido la camara con su carcasa persiguiendo a un Pez Napoleon que hubiese ganado Waterloo el solo, la linterna se fue al cielo de las linternas en el Thistlegorm, y mis gafas se las llevo una ola cuando intentaba alcanzar el barco un dia que el mar estaba en plan Rock and Roll, todo inutil, por que mi maldito tiburon no ha querido aparecer, y en un ultimo intento desesperado, junto con un guia suizo mas curtido que Cousteau, me he dejado caer, hasta donde ni siquiera la luz se digna a asomarse, y ahora, en este mundo sin color, mientras mi compañero vigila el menor sintoma de narcosis en mi (una enfermedad de profundidad, como una borrachera que te hace perder el sentido y la razon) me pregunto si ha merecido la pena, las piernas enrojecidas por el Coral de Fuego, la fiebre por el calor insoportable, los vomitos por la comida, las diarreas por el agua, los madrugones, el agotamiento continuo...... llevamos aqui 15 minutos, el manometro me indica que en la botella de 15 litros de aire comprimido, solo me quedan 100 de las 200 atmosferas del comienzo, hay que irse, inflamos el chaleco, iniciamos el ascenso....
40 metros, no hay colores, solo verde oscuro y gris, ni siquiera peces, solo una tetrica vegetacion submarina, de plantas que parecen muertas.
30 metros, un banco de Barracudas, giran a mi alrrededor como si yo fuese el eje de su tiovivo imaginario, no estoy para fiestas......
20 metros, el arrecife, morenas, atunes, Napoleones, peces ballesta que nos miran amenazantes, que les den.......
10 metros, corales, anemonas, bancos de pecillos de todas clases y colores, luz, vida, Peces Payaso (Nemos), que se lanzan contra nosotros intentando proteger su colonia, sin importarles no abultar mas que la palma de nuestras manos.....valientes, nos retiramos con respeto.
5 metros, la parada de seguridad, 3 minutos y fuera, me quedan 50 atmosferas, desinflo a medias el chaleco para no irme directamente a superficie.... un minuto.... dos.... tres, una ultima mirada de despedida hacia el fondo, un ultimo saludo a los peces y me voy.... pero los peces han desaparecido.........
Solo hay un animal que produzca esa desbandada, todos sabemos bien cual es, y tiene que estar ahi abajo, en alguna parte; me quedan 30 atmosferas, miro a mi compañero, ya esta en superficie, volver a bajar seria lo mas estupido que cualquiera con un minimo de sentido comun haria en estos momentos.... tiro del purgador, el aire sale del chaleco y sube hacia la luz en cientos de burbujas brillantes, caigo como un bloque de cemento...... 10 metros, me zumban los oidos, 15... me duele la cabeza, 20,21,22,23... inflo el chaleco y los pulmones al mismo tiempo, me abro de piernas y brazos intentando frenarme... 26, 27....30, 31, me paro, levitando en la semioscuridad intento ver, 20 atmosferas, no puedo estar aqui mas de un minuto, miro a mi alrrededor, nada, pero se que esta, tiene que estar....
Como una mancha gris que se fue haciendo mas grande, aparecio por mi izquierda cortando el agua como un arcaico torpedo ondulante, no se si habra en este mundo nada mas horripilantemente bello, solo era un solitario tiburon de arrecife, no mucho mas grande que yo, pero paso a mi lado con la absoluta indiferencia que daba la certeza de saber que alli el era el rey... adios, mereció la pena.... 30 metros, 10 atmosferas....
...empiezo a dar aletas hacia arriba, demasiado lento, el poco aire que queda recuerda a hospital, la boca me sabe como cuando sales de esa muerte artificial que se llama anestesia, solo hay una solucion, tomo la ultima bocanada de aire rancio, tiro de la hebilla de seguridad del cinturon de lastre, 6 kilos de plomo que se van hacia el abismo, apreto el inflador y noto como el chaleco me presiona las costillas......
Subo como un tiro, 25 metros, noto los tornillos intentando salir de mis rodillas, 20, la luz, 15, el mareo, 10, casi no veo, miro hacia arriba, suelto el regulador, abro la boca, norma basica de escapes de urgencia, 5 metros, despues de lo que he pasado en esta vida, accidentes, atentados, enfermedades, no me va a matar una "puta" bubuja de nitrogeno, ni ninguna otra cosa, veo el sol, ¡superficie!; intento respirar entre vomitos y sangre que sale de mis reventadas fosas nasales, espero asustado la embolia inminente..... nada, dejo de vomitar, me tapo la nariz para cortar la hemorragia, pero ya no me importa nada, por que en este instante, no puede haber nadie en este mundo mas feliz.
Flotando bajo el implacable sol Egipcio, dentro del chaleco hinchado con el ultimo soplo de aire viciado de mi botella, intento localizar el guia suizo o"La Luna", nombre del barco que nos ha traido hasta aqui, pero no consigo ver nada... por que algo me ha empañado las gafas. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|