Todo nació de una invitación inesperada, una semana antes mi gerente me encomendó la tarea de asistir a un fam trip, pues trabajo en una agencia de viajes, a un lugar precioso por el río pastaza en la selva ecuatoriana, un lodge llamado kapawi en el río capawari.
Fue toda una travesia, yo salí desde Cuenca, mi ciudad natal, llegue a Quito, la capital para tomar un vuelo interno hasta el Coca, ya en la amazonia, lamentablemente no pudimos entrar ese día, pues a kapawi unicamente se llega por avioneta y se aterriza en una pista de tierra, así que pasamos una noche en el coca junto a mas de 10 pasajeros extranejeros y algunos ecuatorianos.
Poco a poco fui haciendo nuevos amigos, fabiola y gustavo, cuencanos tambien, algunos ecuatorianos invitados, los españoles, con su genial y pintoresco humor. temprano en la mañana por fin llegó nuestro transporte, una pequeña avioneta azul con blanco con capacidad para 17 pasajeros, sin baño y que sonaba como si el mundo se estuviese acabando...
Como experiencia fue increible, todos reiamos, nose si de la alegría de porfin partir, o del susto... fueron 50 minutos de vuelo sobre un paisaje totalmente verde y de ves en cuando aparecian rios en forma de serpientes que lo atravesaban y se perdian en el horizonte. el aterrizaje fue tenaz, todos agarrados de sus sillas sin respirar, pero todo bajo control, porfin llegamos; nos recivió la gente achuar, dueños de este pedazo de territorio ecuatoriano legalmente consituido, son gente muy recelosa, con costumbres totalmente diferentes, dueños de sus mujeres y muy trabajadores, conocen el oriente como la palma de su mano, su misticismo, sus encantos, sus plantas, todo.
Estoy segura que todas las curas para todas las enfermedades estan en estas tierras. tuvimos una caminata de 10 minutos y llegamos al río pastaza, 15 minutos mas en lancha y llegamos al pequeño muelle que estava totalmente inundado por las fuertes lluvias que por cierto inundaron mi ciudad, Cuenca. fuimos recividos por la administradora y conducidos hasta nuestras cabañas, el lugar totalmente hecho con materiales de la zona, no tiene ni un clavo, todo es sacado de la selva de forma controlada. mi compañero de cuarto resultó ser un pequeño murcielago, quien me dió la bienvenida en la ducha, mi otro compañero, un jeco de unos 15 cm pegado en el espejo...uuuaaauuu!! que susto. en fin, por la tarde, ya atrasados en nuestras actividades, fuimos hacer rafting en el río capawari, pudimos tomar fotografías y por primera vez no se escuchaba nada mas que el sonido de las aves y de vez en cuando, un pez que saltaba fuera del agua. fue todo un paseo.
Por la noche la cena y una salida nocturna, la luna llena que teníamos nos alumbraba pintando las copas de los árboles de plata y conviertiendo el río en un paseo por el cielo. porfin, a dormir; al día siguiente, 7 am para ser exactos, ya estuvimos de pie para ir a los lamederos, lugar donde los loros y papagayos se abastecen de lodo que les sirve para contrarestar cualquier químico de plantas y frutos de los que se alimentan, esto en resumidas cuentas; fue todo un espectáculo, verlos en grupo emitiendo sonidos perturbantes fue genial.
De regreso al desayuno, todo sano y al gusto de todos para despues ponernos nuestras botas 7 vidas (llamadas así en ecuador a las botas de caucho) y partimos rumbo norte por el río pastaza para llegar a un sendero de dos horas en el cual atravesamos de todo.
Primero las botas se nos hundieron casi totalmente en el lodo, luego la introducción del guía, teniamos dos: raúl, nuestro guia naturalista y manuel, nuestro guia achuar nativo, nos explicaron de como la selva ecuatoriana es su mundo, ahi encuentran su alimento, sus medicinas y curas, sus dioses, su mitología, su vida. cortándo la raíz de un arbol tuvimos suficiente agua para poder beber todos, esto fue en mitad de unos árboles enormes que por lo tupido de sus ramas, casi no divisábamos donde terminaban y sus raices terminaban mas arriba de nuestras cabezas. comimos hormigas limón..
Asi se las llama y asi saben, como limón, trabajando como siempre en los árboles, vinieron las fotos y la explicación del Dios de los Achuar en un claro de bosque. cruzamos una laguna verde llena de plantas en donde a la mayoria se les llenó de agua..fue divertido, a tal punto que nuestro guia tuvo que cargarnos para poder cruzar.
El lunch fue en mitad de la nada, en una mesita de madera bien puesta para luego tomar nuestro bote y dirigirnos río abajo hasta llegar a una comunidad achuar. media hora de caminata despues, ya adentrados en la selva, llegamos a una casa achuar, el jefe de la casa nos esperaba afuera, nos saludo en su lengua pues ellos no hablan español, solo la traducción venia de nuestro guía Manuel. las mujeres y los niños no salían de la habitación que dividía la casa en dos, una parte para recivir a los invitados y donde solo estaban los hombres y otra donde habitaban las mujeres y los niños, pues un hombre achuar puede tener las mujeres que guste mientras pueda mantenerlas.
Una interesante charla e intercambio de costumbres fue lo que tuvimos, nos habló de su pasado, de como la gente blanca fue apoderándose de sus tierras, de como alguien mató a su padre, de sus hermanos, algunos desaparecidos en la selva.
Pudimos comprar sus artesanías pues el dinero que tienen como ingreso les sirve para mandar a comprar libros, cuadernos, esferos, etc. para sus niños, pues tienen implementado escuelas en cada comunidad. además nos invitaron un poco de chicha masticada, es una bebída del lugar donde las mujeres y los niños se dedican a masticar la yuca, un tubérculo, y lo dejan fermentar en una vasija de barro por unos cuantos días.
Algunos, obviamente no la probaron. nos permitió tomarle una foto, pero lo impresionante fue que cuando le pedimos permiso aceptó con la condición de que le manden una foto y sacó su carabina y posó. de regreso al lodge todos comentabamos lo increible de esta práctica y lo interesante de aprender y el deber de respetar algo que es nuestro.
La última noche tuvimos una cena de despedida, era un plato típico de sopa con yuca y pedazos de fruta, delicioso...!!! para terminar las actividades tuve una camita por un sendero, fui con irene, una inglesa muy divertida, raúl y manuel, los guias; para serles sincera no me gustan los bichos, y parecía que todos los bichos de la selva estaban ahi para ver mi fobia, hasta una ranita muy pequeña me saltó..jajaja, solo me bote contra irene y pedí que me la quiten.
Largas conversaciones en la cabaña de juegos donde teníamos una pequeña biblioteca, un bar y unas hamacas donde pase conversando con michael, un americano que viajaba por el ecuador y su destino era bolivia, tuvo la oportunidad de venir por Cuenca donde salimos y al momento de despedirnos fue muy triste, ahora está ya en el cuzco, abrazos desde la distancia amigo. lo que les puedo recomendar para vistiar el oriente ecuatoriano es siempre llevar: medias para todos los dias que vayan a estar, ropa que se seque pronto, gafas, binoculares, linterna, camara de fotos, camisas manga larga, repelente en spray, zapatos cómodos y sobretodo, ganas!! |
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