A fin de aprovechar las vacaciones de verano del 2007, me acerqué a la agencia de viajes de LIVERPOOL, en la que adquirí un viaje para toda mi familia, con todo incluido, el hotel seleccionado fue el OASIS VIVA BEACH.
Todo iba bien, hasta que en Cancún, al momento de llegar a la recepción del hotel y mostrar mis reservaciones, los jóvenes de la recepción cruzan miradas entre ellos y una muy valiente, me dice que debido a que las agencias de viajes sobrevenden las habitaciones, el hotel está al 100% de ocupación, razón por lo cual me van a trasladar por 2 noches a otro hotel en la Riviera Maya (bahía príncipe) y que posteriormente me regresarían al OASIS VIVA BEACH a concluir mi días de reservación.
En un principio, me agradó la idea de conocer otro hotel, pero el hecho de que el hotel se encuentre a 100 Km. de Cancún me desanimó, y no acepté el ofrecimiento o que en último caso, si me enviaban allá, yo no deseaba más cambios de hotel pero no lo aceptaron, la chica me ignoraba con la intención de que me alejara de la recepción para seguir atendiendo (reenviando a otro hotel) a los recién llegados huéspedes. En ese momento, se presentó una señorita representante de viajes LIBERACIÓN, la cual nos acompaño en esta situación, hizo una serie de llamadas, y les comprobó a los de la recepción que todas las reservaciones tenían un número de confirmación, de manera que después de 3 horas de estar con maletas en la recepción exigiendo nuestros derechos, a regañadientes, nos asignaron las habitaciones.
¿Donde quedó entonces la ocupación al 100%?
Ya en el último día y debido a que nuestro vuelo de regreso salía en la noche, quisimos contratar la extensión del servicio hasta las 18 horas, nos negaron el servicio, pero a cambio, nos ofrecían de forma gratuita, media hora de cortesía por habitación tan solo para tomar un breve baño y dirigirnos al aeropuerto. Pues resulta que tienen una o dos habitaciones para proporcionar esa desdichada cortesía para una gran cantidad de personas, y no hacen ninguna limpieza entre el uso de uno y otro huésped.
Las habitaciones están apestosas oliendo a cigarro, con lodo, rastrillos, jabones, vasos de plástico, papel higiénico sucio y toda clase de basura. Definitivamente les manifesté mi inconformidad y no utilicé sus puercas habitaciones. Yo no creo que las agencias de viajes vendan de más, pues ellos se apoyan en la tecnología para reservar las habitaciones obteniendo los folios de confirmación.
Mi percepción es que los Hoteles Oasis, tienen convenio con Hoteles lejanos de Cancún y este los provee de huéspedes, sin importar pasar sobre los derechos mínimos que tiene toda persona al reservar y comprar de forma anticipada y ordenada en agencias de viajes serias.
Espero que mi carta sirva para que no permitamos abusos de este tipo, hay que insistir y defender lo ya hemos pagado, así es que si van a alguno de los hoteles Oasis, no se dejen. |
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