
Jeff y yo al fin en Vallegrande
Vallegrande | 1 comentarios.
|
“Claro que lo tienen fácil, de La Paz a Cochabamba, hay unas 6 horas, de Cochabamba a Vallegrande, 2 o 3 y La Higuera está al ladito de Vallegrande.." Esto es el resumen de todo lo que me dijeron en La Paz cuando aprovechando que teniamos que permanecer en la capital boliviana una semana (teníamos que esperar a Megan, que llegaba desde Bogotá y que se unía de nuevo al viaje), quise aprovechar el tiempo y visitar Vallegrande Y La Higuera, ultimos destinos del periplo revolucionario de Ernesto Che Guevara, sobradamente conocido por todos.
Estas palabras no podían estar mas lejos de la realidad. Lo que en un principio iba a ser un viaje de dos dias, en realidad duró 4. Contando con que en Bolivia, nada tiene hora, nada tiene precio y nadie sabe nada, no me es de extrañar, ahora mirando hacia atrás y recordando aquellos dias, como se desarrolló todo el viaje que constituyó sin ninguna duda, la aventura mas grande, variopinta y excitante de mis siete meses en Latinoamerica.
Es poca la información que se tiene acerca de como llegar a estos destinos. Espero que ademas de pasar un buen rato leyendo mi aventura, pueda servirles de guia si pretenden como hice yo, seguir los ultimos pasos del Che en el pais andino.
Antes que nada, quisiera agradecer a Jeff el hecho que me acompañara. Estabamos en La Paz, en El Viajero, uno de los mejores hostales que visité en mi viaje, altamente recomendable. Debbie, mi compañera de viaje, estaba como pez en el agua en el hostel puesto que el dueño es israelí y aquello estaba lleno de hebreos como ella. Y no quería acompañarme en mi aventura guevariana pues había leído en una de las paginas web del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí que la zona no era muy segura (es increíble,pero muchos israelís siguen a pies juntillas lo que se les dice desde su gobierno), asi que pensé ir yo sola ,pues después de tres meses y medio recorriendo Sudamerica, había perdido el miedo infundado a viajar sola. Pero Jeff, el franco-canadiense que Debbie había conocido en Cartagena de Indias (Colombia) y que habíamos vuelto a ver en Ollantaytambo y Macchu Picchu (Perú), se encontraba tambien el hostel, y aunque nuestra relación se limitaba exclusivamente a la de viajeros que coinciden ocasionalmente, tras pasar todo el dia haciendo turismo en La Paz, le sugerí que se viniera conmigo a Vallegrande.
Poco sabía de materia guevariana, pero como he podido comprobar a lo largo de mi viaje,los canadienses (ya sean de la parte francesa o inglesa), son buena gente sin ningun tipo de prejuicio, a los que les encanta la aventura y el aprendizaje de nuevas cosas. No me costó mucho convencerlo, con su amplia sonrisa me dijo "OK baby, let´s do it!" (Ok mi amor, hagamóslo!!!).
Así que el sabado 27 de enero a las 11 de la mañana tomamos el bus a COCHABAMBA desde la terminal de autobuses de La Paz que nos costó 70 bolivianos (7 euros, 9 dólares). Para quien no haya estado nunca en Bolivia, he de decirles que a la hora de comprar un billete de bus, SIEMPRE tienen que regatear el precio. Esto se extiende a todo, es deporte nacional.
Tan sólo los martes hay transporte directo La Paz-Vallegrande. Supuestamente en seis horas llegabamos a Cochabamba, lo que pasa es que el autobús pinchó su rueda nada más dejar La Paz. Lo gracioso fué que no llevaba otra rueda de repuesto, asi que tocó esperar a que otro autobús de la misma compañía pasará en sentido contrario y si la llevara. Todo muy de pelicula latinoamericana. En esa horas en las que esperamos (carguense de paciencia en Bolivia e introduzcan en su mente conceptos como esperar, demorar, aguardar ,suponer , aguantar, y ante todo NO DESESPERARSE) pude evangelizar un poco (y en inglés que es peor) a Jeff en cuanto a la vida, obra y legado de Ernesto Guevara, persona clave en mi existencia, que directa o indirectamente me empujó a realizar este viaje mítico que cambió mi vida, y del cual Jeff sabía más bien poco, aunque como todo "gringo" lo había visto en alguna remera.
El paisaje desde el autobus es impresionante, pampa, altiplano y gaseoductos, la Bolivia profunda. A las 10 de la noche llegamos a la ciudad de Cochabamba cuando según mis calculos iniciales a esas horas deberíamos de estar ya en Vallegrande o La Higuera. Les confieso que la terminal de autobuses de Cochabamba (que es capital del departamento que lleva el mismo nombre y una de las ciudades mas importantes del pais) es grande y un tanto caotica. Aprovecho para comentarles que en todas las terminales de autobuses de Bolivia tienen que pagar 2 o 2,50 bolivianos en concepto de uso de terminal. Bueno,el caso es que descubrimos que tan sólo los martes hay transporte a Vallegrande.
Empezaba a sentirme un poco culpable de haber arrastrado a Jeff conmigo pues le había asegurado que tenia toda la información correcta y aquello se me estaba empezando a ir de las manos.Y era sólo el principio... Al final, una compañia de autobuses nos aseguró que si tomabamos el bus a Santa Cruz nos pararían en un cruce desde el cual podiamos enlazar a Vallegrande. Fue lo unico que encontramos y que nos acercaba más a la población, asi que un poco escépticos y a las 12 de la noche saliamos de Cochabamba en direccion SANTA CRUZ,una de las provincias más prósperas de Bolivia...hacia un supuesto cruce.
¿A que no adivinan? Pues si, el autobus de otra compañia, en otro trayecto y a otra hora volvió a pinchar en medio de la oscuridad y de la nada. Afortunadamente esta vez parece que si habia rueda de repuesto. A las 7 de la mañana llegamos a la localidad de MATARAL, donde se encontraba el famoso cruce, estabamos dormidos y el conductor nos despertó. Llovía y el pueblo no parecia muy grande o concurrido, pero si veiamos una señal que indicaba que Vallegrande se encontraba a 30 km. Algo es algo.
Tras una hora bajo la lluvia y cuando ya empezaba el trajeteo automovilistico, el conductor de un camión de melones se ofreció a llevarnos hasta VALLEGRANDE. El transporte no era muy comodo, pero mas valia eso que nada, ademas estabamos de mochileros en Sudamerica, tenia que acostumbrarme a todo!!! Como llovía y el camión llevaba una lona no pudimos ver el paisaje y tras una hora y media (no eran sólo 30 km???...) aterrizamos en el mercado de Vallegrande.
Aunque ya había visto la pelicula "Di buen dia a Papa",grabada alli y que cuenta la historia de los ultimos dias del Che y treinta años mas tarde de la recuperación de sus restos, no me esparaba aquello, claro esta tampoco creia posible estar alli despues de conocer Vallegrande sólo a través de peliculas y documentales. No sé si sería por la lluvia, las calles embarradas o la cara de recien levantados de la gente, pero el caso es que Vallegrande a primera vista me resultó uno de los sitios más tristes que jamás había visitado. Todo era gris, humedo, mustio, lúgubre...mi alma se encogió al pensar que en un sitio como este hubiera acabado el Che sus dias. En el mercado vimos a un camión que se dirigía a LA HIGUERA, con un grupo de turistas argentinos, los primeros viajeros que veiamos en casi dos dias. Insulsa de mi, quise visitar vallegrande antes de ir alli, confiada de que habría transporte suficiente....
VALLEGRANDE es una localidad clave en la denominada RUTA DEL CHE, un proyecto recien nacido que pretende fomentar el turismo en la zona y que tiene como escenario distintas poblaciones o lugares por las que el Che anduvo en sus ultimos dias de vida. El proyecto turistico aun se tiene que pulir, y aunque el gobierno boliviano y las autoridades de la region apuesten por el,todavía queda bastante por hacer en materia de transporte, difusión, publicidad e infraestructuras. Si les interesa la historia del Che, pueden visitra, al igual que nosotros hicimos:
MUSEO DEL CHE. En la Casa de Cultura, en el centro de la localidad. Alli hay un completísimo museo lleno de fotografías y testimonios de personas que vivieron en Vallegrande en dos momentos clave, 1967 cuando el cadáver del Che fue expuesto ante la prensa mundial en la lavanderia de su hospital, y 1997 cuando geologos cubanos encontraron los restos del mítico Comandante y de otros seis guerrilleros que fueron asesinados junto a él. Tambien hay una réplica de la lavanderia que se utilizó en el filme “DÍ buen dia a papa”, producción de varios paises latinoamericanos que tiene como escenario el pueblo.
Les aconsejo que vengan aquí primero pues es donde tienen que pedir la llave para entrar a la Fosa del aeropuerto, y no hagan como Jeff y yo que tras andar dos kilometros hasta el aeropuerto,tuvimos que volver a buscar la casa de Cultura al encontrarnos ante un vallado con un enorme candado...afortunadamente los taxis son baratos y sorprendentemente hay muchos.
FOSA DEL AEROPUERTO. Como bien os indicaba, hay que solicitar la llave que abre el candado de acceso al recinto en La Casa de Cultura. No fue hasta 1997 y tras un chivatazo de uno de los miembros del ejercito boliviano ya retirado, que geologos cubanos enviados por el gobierno de la isla empezaron a rastreara el aeropuerto hasta dar con los restos mortales del Che y otros cinco guerrilleros asesinados. Una vez analizados fueron llevados a Cuba, donde el Che y sus compañeros tienen un espectacular y de dudoso gusto mausoleo donde descansan ahora. El ayuntamiento de Vallegrande ha techado la fosa donde se encontraron los restos y hoy se puede visitar tan emotivo lugar donde seis placas en el suelo nos recuerdan los nombres y las nacionalidades de los seis caidos.
LAVANDERIA DEL HOSPITAL. Sin duda uno de los momentos más emotivos del viaje. Seguro que han visto en innumerables ocasiones la imagen del Che muerto, con los ojos abiertos y rodeado de los rangers bolivianos, como si de un moderno Jesucristo se tratara. Pues bien, pueden visitar este escenario en el hospital de Vallegrande. El 10 de octubre de 1967 aquí moria Ernesto Che Guevara el hombre y nacía Ernesto che Guevara, el mito.
Las paredes del pequeño recinto están llenas de frases y de mensajes de admiración y respeto de viajeros y visitantes de todas las partes del mundo. Nunca faltan las flores. Hoy se ha convertido en un centro de respeto, tristeza, y melancolia ,pero tambien de admiración y resarcimiento. Hay que comentar que la lavandería se encuentra dentro del mismo hospital que sigue en activo y que hoy esta lleno de medicos cubanos, prueba de la cooperación que existe actualmente entre Bolivia y Cuba
Cerca de la plaza del Mercado o la de Armas, pueden encontrar sitios economicos para comer y de una calidad excelente. No le tengan miedo a la “famosa” diarrea boliviana, yo en casi un mes que pase en el pais, comi y bebi alimentos o bebidas preparadas en la calle o en sitios de dudoso aspecto y jamas le pasó nada a mi estómago.... bueno, pues a las 4 de la tarde decidimos ir a LA HIGUERA, el pueblito donde fusilaron al Che.
Supuestamente estaba “al lado” de Vallegrande y como habiamos visto el camión que en la mañana salia hacia allí, creimos que no tendríamos problema en dirigirnos allá. Gran error. Hasta dentro de dos dias no salia otro camión hacia alli. Los taxistas nos exigian cantidades muy elevadas y es que nos aseguraban, lo de cerca era muy relativo porque la carretera se encontraba en muy malas condiciones y ademas el tiempo estaba muy malo.
Jeff llegó hasta a preguntarme si realmente era tan importante ir alli,porque aun a pesar de que para ellos eramos “gringos-con plata”, la mayoría de los taxistas ya desde un principio se negaban a llevarnos. Al final, después de tratar con innumerables taxistas y de intentar convencerlos, uno de ellos accedió a llevarnos previo pago de 150 boliviano (15 euros), un precio muy elevado, pero no nos quedaba otra, o era eso o nada.
Fueron tres horas de camino, tres horas donde nos dimos cuenta que nuestro taxi no llevaba placa y que el taxista era mas bien parco en palabras, solo se limitaba a mascar coca. Poco antes de salir de Vallegrande un hombre amigo del conductor se subió con nosotros al auto y estuvo conversando con el. Parecia que hablaban en clave y se bajo nada mas salimos del pueblo. Jeff, en ingles, me dijo que como viajeros, una de las cosas que teniamos que prevenir era justamente eso, que alguien se subiera al taxi una vez estabamos dentro. No sabia que decirle, estaba empezando a asustarme.
La sensación de peligro aumentó cuando a mitad de camino el coche se paró y el conductor se puso aparentemente a arreglarlo. Quise ir al wc aprovechando la parada, detrás de unos matorrales y para mi sorpresa alli, a escasos metros y en medio de la nada habia un hombre que se quedó mirandome. Se me cayó el alma a los pies. Por mucha admiración que tuviera por el Che, no quería acabar mis dias como el!!!. Jeff parecía calmado aunque sospechaba que empezaba a hacer mella en el la tensión del ambiente.
Al final el coche arrancó y en un silencio mas que absoluto nos dirigimos a La Higuera por una carretera tortuosa, embarrada, llena de curvas y donde nos esperabamos que pasara cualquier cosa en cualquier momento. El paisaje por el contrario era majestuoso, plana sierra santacruceña, de una vegetación asombrosa y llena de lugares donde poder esconderse. Mi alma se encogió al imaginarme al Che y su grupo de hombres andando por estos parajes tan inhóspitos.
A eso de las 8 de la tarde llegamos a LA HIGUERA. Tan sólo unas quince familias viven allá. Aunque existe una pensión, la gente del pueblo nos convenció para alojarnos en unas habitaciones que pertenecían a la municipalidad, es decir, eran mantenidas y gestionadas por las gentes del pueblo para beneficio de la comunidad, asi que nos pareció una buena opción. Las habitaciones eran amplias y el mobiliario sencillo pero moderno, ademas podiamos darnos una ducha, eso si, con agua fría. Poco hay que ver en el pueblo. El clima montañoso era bastante agradable y elpueblito con su plaza y sus dos estatuas de homenaje al Che parecía bastante acogedor.
Pagando 5 bolivianos puedes visitar su ESCUELA, hoy museo, DONDE HACE LA FRÍOLERA DE CASI 40 AÑOS, EL Che y sus hombres fueron conducidos una vez después de capturarlos en LA QUEBRADA DEL YURO, paraje montañoso cercano a La Higuera y que tambien se puede visitar con un guía local, aunque nosotros no lo hicimos, y parte tambien de la futura RUTA DEL CHE.
La escuela es una reconstrucción, hay murales pintados por artistas argentinos y objetos como la puerta verdadera de la escuela o la silla,donde dicen el Che pasó su ultima noche de vida. Es un lugar donde innumerables viajeros han depositado sus ofrendas o plasmado su firma en el libro de visitas. Tal y como hay pintado en el marco de la puerta, “De aquí un hombre salió hacia la eternidad...”
Los habitantes de la Higuera, todos campesinos, gustosamente conversan con uno y agradecen que se les hable en español, según dicen hay mucho “gringo” que visita el lugar. Nosotros pasamos el resto de la tarde jugando al baloncesto con los niños y adolescentes y charlando y tomando café en el único lugar del pueblo habilitado para eso.
Hay personas que vivieron la captura y el fusilamiento del Che y de sus hombres. “Entonces no nos dimos cuenta, luego supimos que habiamos perdido mucho”,me comentó la dueña de la tienda con la que entretenidamente conversamos, que nos comentó que en aquella epoca poco se sabia del movimiento revolucionario que el Che pretendía instaurar en Bolivia y que era tanto el miedo ante los soldados y autoridades bolivianas que por muchos años creyeron equivocadamente que aquellos hombres habian siso simples malhechores. No dejen de hablar con ellos, les mostararan periodicos o revistas de numerosos paises que hablan de la Higuera, ultimo escenario de la vida del Che.
Parece ser que el gobierno boliviano actual, quiere dar al Che el homenaje y la consideración que según ellos y muchos otros se merece y por ejemplo, ademas de intentar fomentar un poco mas el acceso a aquellos parajes (eso va a costar mucho, se lo aseguro), el pasado 9 de octubre, cuando se cumplieron 39 años de la captura y el fusilamiento del Che, Evo Morales, el ahora presidente de Bolivia relizó un acto-homenaje en La Higuera que contó con la participación de numerosas personas “Jamás habiamos visto a tanta gente aquí”, me comentaron en el pueblo.
Tambien hay medicos cubanos trabajando en La Higuera, aunque se encontraban de permiso en Vallegrande cuando fuimos, y por las paredes y muros hay numerosas pintadas con alegatos revolucionarios o caras del Che, muestra de los particulares homenajes que los distintos visitantes de La higuera han ido realizando poco a poco, a lo largo de los años y de forma altruista.
La Higuera fue muy importante para mi, y Jeff parecía encantado de haberse inmiscuido tan profundamente en el pais, no obstante nos encontrabamos fuera de todo circuito turistico y habiamos podido entablar relación con gente local. Tras cenar y dormir por fin en una cama, el lunes 29 de enero,nos depertamos temprano para volver a La Paz.
La gente de La Higuera es amable y respetuosa, si bien es cierto que el poco y selecto turismo que llega al pueblo se ve como una fuente extra de ingresos. Van a querer venderles algun bolso, fotos, o tierra con la supuesta sangre del Che. Nosdotros entendimos aquello como una forma de colaborar con un area deprimida, pero lo cierto es que uno descubre con pesadumbre la vena comerciante de las gentes del lugar. Hay que entenderles.
Sólo un vecino posee auto y no nos llevaba hasta Vallegrande, sino a PUCARA, primera localidad cercana a La Higuera y a menos de la mitad de camino hasta alli. Pero nos aseguraron que como era lunes desde Pucara habia autobús a Vallegrande. Que nos llevaran hasta alla nos costó otros 100 bolivianos (10 euros), que le ibamos a hacer, yo no estaba por la labor de andar tantos kilómetros.
PUCARA es una localidad muy bonita y acogedora, encallada en plena selva. Hay muchas imágenes del Che pintadas en sus paredes, como ya descubrimos en Vallegrande, parece que la gente del lugar empieza a reconocer la obra y el legado del Che. Tras almorzar alla y descansar en su pintoresca plaza, tomamos el autobús a Vallegrande (10 bolivianos).
Lo bueno del transporte en Bolivia, es que en la mayoría de ocasiones y si tienes un apuro puedes pedirle al conductor que pare porque necesitas ir al servicio. Es otra filosofia de vida, ellos gustosamente pararan el autobús y esperaran a que termines.
Pues bien, llegamos de nuevo a Vallegrande y buscamos el banco, pues lo de los taxis a La Higuera se había salido de nuestro presupuesto, pero habiamos visto una sucursal de Prodem, sucursal bancaria boliviana. La delegación parece moderna y equipada y me causó mucho acercamiento el hecho de que tuvieran un retrato del Che presidiendolo todo. Pues bien, parece ser que Vallegrande es el UNICO lugar de la tierra donde no aceptan tarjetas VISA o MASTERCARD. ¿Por qué? Pregunte yo. “Porque no disponemos ni de maquina manual para utilizare esas tarjetas internacionales, aca solo locales”, “¿A cuanto esta el proximo cajero”?, “A ocho horas en Santa Cruz””,bueno señor, solo nos quedan 10bolivianos, que hacemos”?, en un acto muy “boliviano”, el banquero me dijo encogiendose de hombros “Quedense acá”. QUEDENSE ACA!!!!, esto era mas de lo que podia esperar, solo teniamos diez bolivianos y teniamos que llegar a La Paz,....intentamos hablar con la compañía de autobuses y alli reconozco que perdí la paciencia porque le señorita que trabajaba alli no sabia decirme a ciencia cierta si salian autobuses a Cochabamba en martes, jueves, sabado,....trabajaba alli y no sabia nada, lo seguro es que ese dia no habia nada...
Jeff tuvo que sacarme fuera y recordarme que estaba hablando en voz alta y en castellano, que al menos lo hiciera en ingles para que no me entendieran...... Teniamos hambre, estabamos sentados en la plaza del pueblo, los cigarrillos se iban a acabar y yo me sentia responsable ante Jeff, el cual yo intuia que acabaria odiendome después de todo. Asi que como era la unica que hablaba español, y sacando fuerzas de flaqueza comence a hablar con todo aquel que tuviera auto inventando cien mil excusas. Nadie estaba por la labor de llevarnos hasta el cruce de Matalan sin obtener nada a cambio.
La solución llegó rápida y de la mano de un camión que repartia productos lacteos. Como ellos estaban haciendo un reparto y tenian aun que dirigirse a otras localidades aceptaron a llevarnos hasta el cruce donde yo esperaba parar a algun autobús que se dirigiera de Santa Cruz a Cochabamba o con mucha suerte a La Paz. Les pagariamos cuando llegaramos a la terminal. Asi que en la cabina del camión, un poco apretujados nos despedimos para siempre de Vallegrande, puesto que ya habiamos cumplido con el Che.
No pude hacerle una foto al Cristo redentor que se encuentra a la entrada del pueblo, puesto que me daba un poco de miedo sacar la camara digital enfrente de los tres trabajadores. Teniamos un poco de miedo ante tanto altruismo,pero lo cierto es que nos llevaron sin pedirnos nada a cambio y tuvimos una vista unica desde la cabina del camión, ademas los simpaticos bolivianos tenian ganas de conversación y nos explicaron lo miserable de sus vida y la esperanza que tenian en que todo mejorase. Esta mejora es mas bien lenta, como todo en Bolivia, aunque espero que aunque despacio, sea sin pausa, ellos se lo merecen.
Llegamos al cruce!!!! Y olvidamos por un instante el espiritu revolucionario para sucumbir ante una capitalista-hamburguesa bien remojada en ketchup y acompañada de Coca-Cola en la que gastamos nuestros diez ultimos bolivianos alla en el cruce de Matalan y que nos supo a gloria bendita. Yo, envalentonada por mi existo con los camioneros bolivianos, me dispuse a hecer de nuevo auto-stop, la carretera parecia transitada. Eran como las 5 de la tarde.
Pues bien, hasta las 12 de la noche no paso ni un solo camion que pudiera llevarnos a ningun sitio,muchos paraban pero iban a localidades cercanas, y nos dijeron que el autobús a La Paz o a Cochabamba salia a las 12 de Santa Cruz, con lo que.... En esas horas de espera Jeff y yo afianzamos nuestra amistad y nos contamos nuestras vidas, nuestros viajes, nuestros planes de futuro...siempre le voy a recordar con esa amplia sonrisa en la cara, que pocas veces borró a pesar de todas las adversidades por las que atravesamos y sé que lo voy a volver a ver muy pronto en algun lugar de Latinoamérica. Fue el mejor compañero de viaje que pude haber tenido. Desde aquí mi cariño y admiración...
Bueno, un camión camino de Cochabamba nos recogió amablemente...¿Que quieren que les cuente del viaje? Pues que el camión en cuestión no llevaba techo, que llovió, hizo niebla y sobretodo muuuuuucho frío, que Jeff y yo no ibamos suficientemente abrigados para la noche en la sierra, y que el camino de tierra o los baches imposibilitaban que durmieramos, ademas de que ninguno de los bolivianos que iban con nosotros nos ofreció una manta o un pedazo de colchón, ellos si que iban bien preparados...en fin, nueve horas de pesadilla o mas bien de “realidad boliviana”, en los que Jeff admiró mi fortaleza de mi mujer (como iba yo a quejarme si yo misma me habia metido ahí!!!).
Al fin llegamos a Cochabamba y nos encontramos con la noticia de que la ciudad se encuentra en huelga y con manifestaciones y disturbios en contra del gobierno. No nos lo podiamos creer. Menos mal que todo era aparentemente falso y al fin llegamos a la terminal de autobuses, donde gracias a Dios pude utilizar de nuevo mi tarjeta de crédito (muy capitalista esto pero me sentí francamente aliviada) y donde Jeff tuvo que esperarse UNA HORA en el taxi a que yo buscara cambio para mi billete de 100 bolivianos ,ya que el taxista que nos habia llevado desde nos dejo el camion hasta la terminal, por supuesto no tenia cambio.....
Llegamos a La Paz de nuevo tras cuatro dias de viaje y totalmente exhaustos por el viaje y el frio pasado en la noche, y aunque dormimos casi todo el trayecto entre Cochabamba y La Paz, fue tan gratificante regresar a El Viajero, donde nos esperaban Debbie y todos los demas y donde pudimos relatar nuestra aventura.
Al igual que los veteranos estadounidenses inflan el pecho y dicen con orgullo que estuvieron en Vietnam, yo estuve en La Higuera, cumplí conmigo misma y con el Che y me pongo a su disposición para ayudarles y orientarles si desean visitar el lugar movidos por la ideologia, las ganas de conocer o simplemente la curiosidad.
Ahora se que todo es mas sencillo, si disponen de la información, que no todo tiene que salir tan enrevesado como nos ocurrió a Jeff y a mi. Sea como fuera, el viaje a Vallegrande y La Higuera fue una parte clave en mi periplo latinoamericano que duró 7 meses y donde recorrí 10 paises. Lo que tienen que hacer es salir en martes desde La Paz o Cochabamba, preparar una buena cantidad de dinero en metalico (si no desean andar o esperar en la buenaventura de las gentes del lugar,y dormir en La hIguera o en el unico hotel de Vallegrande, ademas de asegurarse el transporte que temprano desde el mercado de Vallegrande y mas o menos cada tres dias sale a La Higuera.
Yo les invitó a que conozcan aquello, si son fanaticos, admiradores, estudiosos o afines a Ernesto Che Guevara, y si tienen la oportunidad, tienen que visistar todo aquello. Este hombre legendario, viajero nato y experimentado, que mas allá de su legado politico, fue uno de los mochileros mas famosos de la historia, condicionó tanto mi existencia que me empujó a descubrir, amar y admirar el continente latinoamericano y sus gentes.
Esperemos que la RUTA DEL CHE sea una realidad dentro de muy poco, mientras tanto, espero que mi diario les ayude. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|