
Plazuela en Racsa
Rumbo a Ruinas de Racsa | 2 comentarios.
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Aprovechando los días feriados de fines de junio del 2007, y salir un poco de la Citadina Capital del Perú, Lima, decidí viajar a la parte sierra de Huaral. El Viaje hacia allá es de 4 horas aproximadamente. Tomas los buses que van a Huaral, estos parten de Acho, el pasaje cuesta S/5.00. Luego de casi hora y media llegas a Huaral, una vez allí tomas un taxi que te cobra S/1.00 y le pides que te lleve a donde parten los carros hacia la sierra de Huaral. Los vehículos que te llevan a la Sierra son station wagon y el pasaje cuesta S/10.00, existen muchos Pueblos que visitar en la sierra, puedes ir a Acos, Pacaraos, La Florida, Santa Cruz, Santa Catalina, etc.
Yo decidí ir a un lugar pacifico donde había estado antes, fui al Pueblo de la Perla, perteneciente al distrito de Atavillos Bajo, un lugar muy bonito situado a 2 horas de Huaral, que por esta temporada es decir de abril a Noviembre, goza de un rico sol y esta ubicado a 2200 m.s.n.m, es como un ombligo rodeado de Cerros, colindante con los Pueblos de Piscocoto, Huayopampa, Pallac LLancay, Capia etc.
Siempre que tengo tiempo debido a lo cercano que es a Lima realizo este viaje, de este punto he partido a conocer las Ruinas de Rupac, Añay años anteriores, pero esta vez decidí ir a conocer las Ruinas de Racsa.
El trekking se inicio el 29 de Junio del 2007 a las 5 a.m. , para mi era volver a retomar la caminata que es uno de mis hobbies favoritos, pues debido a un esguince de tobillo no he podido hacerlo por casi 5 meses, así que esto era una prueba para ver como respondía mi tobillo.
Así que partimos a las 4 a.m., para nosotros que nos fascina caminar no importa la hora que salgas lo importante es simplemente caminar, dejar el vehiculo, celular de lado y todo lo que te amarre a la cuidad, eso si tenia conmigo en mi Mp3 la música de Tito la Rosa quien hace muy buena música autóctona peruana, tenia a Andrea Bocelli y al músico Griego Yanni, mis fieles compañero de aventuras, así que con una hermosa luna llena partimos, fue una ascenso impresionante, pasamos por el Pueblo de Perla Alta, luego por el Pueblo de Chaupis que por cierto cuenta con una muy bonita Iglesia que data del año 1711, hicimos una parada allí para las tomas fotográficas.
Luego seguimos caminando hasta que llegamos a una Vaquería (Lugar donde crían las vacas). Nos encontramos con varios pastores que salieron a nuestro encuentro saludándonos y preguntándonos quienes éramos, conversamos un poco diciéndoles que nos íbamos a conocer las Ruinas de Racsa, y nos decían que no nos preocupáramos que ya faltaba poquito para que lleguen y entonces amablemente nos regalaron quesos, y canchas (comida inca que consiste en tostar el maíz), nosotros les dejamos biscochos y frutas que habíamos llevado, hicimos un pequeño trueque, pero lindo sobretodo porque son gente humilde que te ofrecen lo que tienen sin pedirte nada a cambio, nosotros felices continuamos la subida.
Eran las 10 a.m., estábamos algo extenuados y nuestro guía Abraham ( adolescente de 14 años oriundo de la Perla) nos decía a cada rato ya falta poquito, es aquí. encimita no mas, yo a mi tobillo le decía tenemos que seguir adelante por favor, no vale arrugar (Jerga peruana, se traduce como decir No decaigas) así que acomode bien mis tobillera y continuamos, hasta que a eso de las 11 p.m. ya nos encontrábamos en la cima de los cerros que rodean las ruinas de Racsa, aunque las ruinas están descuidadas pues necesitan mas apoyo no solo del Instituto Nacional de Cultura sino también de la gente, pues todo esta en querer lo nuestro, cuidar lo que tenemos y valorarlo.
Cuando mire el paisaje que me rodeaba no podía creerlo era hermoso, sentí tanta energía no podía creer todo lo que había ascendido, aunque no podía alejarme de los Trades porque al ver los cerros que estaban a tu mismo nivel parecía que veía una figura de HCH (Hombro Cabeza Hombro) y bueno dije dejare eso de lado por el momento…, pues tenia que gozar de la naturaleza, un hermoso cielo azul, un sol radiante rodeado de los cerros que te miraban atentos.
Subí un poco y estaba en las peñas de Kirway encima de las Ruinas de Racsa sentía que tenia la fuerza suficiente para subir y colocarme encima de ellas cerca al abismo y volar, claro que lo hice, no tengo vértigo a los precipicios pero obvio no volé, fue una inmensa alegría estuve contemplando toda esa belleza natural rodeado de flores silvestres de distintos colores por algunas horas...
Luego comenzamos viendo cada una de las ruinas, escuchando atento las explicaciones de nuestro guía, despues nos encontramos con los 2 Huancos (se le conoce así a los 2 árboles mas altos del lugar, no hay otro como ellos, cuenta la leyenda que son los cuidadores de las Ruinas de Racsa).
Lo mágico aquí viajeros es la caminata y llegar a contemplar toda esa belleza de la naturaleza intacta, quisieras quedarte allí siempre, pues sientes una paz interior única. Luego comenzamos la bajada para ello si era necesario usar bastones o algo en que apoyarte, para así no maltratar las rodillas y tobillos, el descenso fue mas cansado pero valió la pena.
A eso de las 5 p.m. ya estábamos de vuelta en el Pueblo de la Perla, cansados pero renovados de buena energía. Decidimos entonces tomar un buen baño para luego ir a almorzar, por cierto ay 2 buenos restaurantes uno de ellos cerca a la Plaza, el restaurante es de la Sra. Dora Sánchez y también esta el restaurante del Sr. Gilbert Silva que se ubica en el Puente, ambos cuentan con variedad de platos ya sean menús o platos a la carta, los precios van desde los S/.3.00. También el Sr. Gilber Silva cuenta con un hospedaje que tiene toda la comodidad, ducha caliente y camas, el precio es de S/.8.00.
Nosotros luego de cenar nos fuimos a descansar y al siguiente día fuimos a comer melocotones, manzanas, paltas a las huertas y a traernos algunas pues la Perla es productora de estas delicias. Ya en horas de la tarde retornamos a Lima, con mucha buena vibra, relajados, con las pilas renovadas para seguir con nuestro trabajo, estudio y proyectos.
Muy buena ruta para un trekking de ida y vuelta. No me arrepentí de escoger este lugar porque el Perú tiene muchos caminos y nuevas rutas por descubrir, buscar lugares inexplorados es parte de la aventura.
Si quieren conocer ello, anímense a hacerlo y si necesitan guía, busquen en el Pueblo de la Perla al adolescente Abraham quien es nieto de la Sra. Dora Sánchez o también al Sr. Vento quienes gustosamente los guiaran a la ruta que quieran hacer, ya sea hacia las ruinas de Rupac, Añay o Racsa.
Bien viajeros nos vemos en la próxima ruta y a cuidar la naturaleza siempre… |
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