
En pleno ensayo para carnaval
Escuela de Samba de Vila Isabel | 0 comentarios.
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Ya era Octubre'05, mis vacaciones estaban próximas y no quería quedarme en Lima. Así que anime a Charito para viajar a Río y recibir el 2006 ahí.
Comenzamos a buscar entre nuestros conocidos, alguien que nos pueda dar una mano en Brasil, es así que conocimos a Pili (peruana), Alex y Viny (brasileros), quienes con su hospitalidad nos alojaron en su casa. 10 días en Río, 4 en São Paulo y 4 en Vitoria, hicieron de este viaje uno de mis mejores viajes!.
Todos nuestros tours a pie, con mapa y plano en mano; así empezó nuestro viaje. Copacabana, Leblon e Ipanema, caminando, viendo la gente como si se tratase de una novela brasilera de las tantas que pasan en Lima. Nuestr consigna era no regresar a Lima, sin haber visitado una Escuela de Samba, tanto fue así que nuestros amigos nos llevaron a la Escola de Samba de Vila Isabel.
La multitud de gente bailando, tocando hicieron que uno tratase de sambar. Al día siguiente, ibamos camino al Pão de Açucar y Cristo, ahi contemplar el panorama era una sensación indescriptible. Al día siguiente, fuimos de shopping buscando ropa blanca para el Año Nuevo. Pronto serían las doce de la noche. El cielo se ilumino, los cohetes reventaban y era señal que otro año terminaba y otro comenzaba. La algaravilla era tal, todos se saludaban, muchas felicidades! Luego, todos corrian al mar, comenzaban a saltar las pequeñas olas para pedir los deseos.
El 02 de enero, salíamos rumbo a São Paulo, João y Luis, nos esperaban para mostrarnos su ciudad y el lado divertido de SP, que apesar que era un lunes, todos los bares y discotecas estaban abiertas. Conocimos, el centro a pie, Libertade, la Avenida Paulista, Parque Ibirapuera, Museo de Arte Contemporaneo, el Patio de Jesús, el zoológico, hicimos el Zoo Safari, la Estación de la Luz y visitamos Morumbi.
A las afueras, estuvimos en Santos y Guarujá, famosos por sus playas. Infaltable el paseo en Escuna por casi 5 horas, el Puerto de Santos, vimos el cruce de los carros para São Vicente. De regreso a Río, nos embarcamos a Buzios con parada en Maricá e Itaupuazu, pues en Buzios todo es carísimo!.
La arena dorada, el mar transparente y tibio, era señal que habíamos llegado. Realmente un paraíso! Al regresar, hicimos el centro de Río, la Catedral, Santa Teresa, Los Arcos y el Bondinho y los souvenirs de rigor, ahí en el centro se consiguen las cosas más baratas, siempre buscando y pidiendo descuentos, se consigue cosas buenas.
Pronto partiríamos a Vitoria, haciendo tiempo fuimos al Maracaná. Una sensación de Golazo, se iluminó en nuestras caras, una devoción al football en su máxima expresión. Vimos las pisadas de Pelé, Ronaldo, Dunga y como fondo musical las narraciones de partidos animaban a todos los turistas a conocer dicho palacio. El destino era Vitoria, ahí conocimos el Monastrio de la Cruz, desde donde el cual, se puede apreciar la unión del continente con la isla, el puente colgante.
El puerto de Imanjá, el Palacio Municipal y Centro y Puerto hacen que esta ciudad, tenga un movimiento comercial grande. Fuimos a ilha Velha, pero me quede enamorada de Guaraparí, ahí tomamos el Banana Beach y paseos en los veleros.
No podiamos regresar, sin haber visitado el Sambodromo y el Museo de Samba, esto último hizo que imaginemos como sería un Carnaval, aún lejano pero quizas algún dia regrese.
Finalmente, gracias a todos los amigos que hicimos en el camino, que hicieron de este viaje una experiencia muy bonita! Brasil te espera, apurate!.
Si tienes vacaciones, no lo dejes pasar, te aseguro que te vas a divertir!! |
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