Ser misionero, además de vivir ayudando, predicando la palabra de Dios, aconsejando a personas de todas las edades, me ha permitido conocer muchos lugares(paises) hacer muchos amigos. Pensar que un día dejé los estudios superiores para seguir este llamado-esta vocación.
Ahí va un relato: Era un día más como otros, desde Tumbes, tenía que desplazarme hacia Talara ante un llamado de un grupo de personas que querian recibir un seminario biblico...era la primera vez que iba a Talara, es decir, pasé un par de veces pero no bajé. ese día...tomé primeramente un pequeño bus que me llevó a Máncora, luego pasé unos minutos y llegué a Organos, otro hermoso balneario de mi bello norte peruano...
Llegué a destiempo y no pude alcanzar el bus que me llevaría a Talara, y como no me gusta esperar, quize avanzar de alguna otra manera. Y sucedió; eran una pareja de esposos Italianos, que tenian dificultad de encontrar también una movilidad aunque ellos no iban a Talara sino al mentado Cabo Blanco ( Cabo Blanco?? solamente había escuchado eso cuando llegaban la Navidad y el Año Nuevo y casi todos buscando para poder brindar su famosa bebida con ese nombre...pero ahora me encontraba a unos minutos de presenciar este lugar paradisiaco.
A los italianos les ayudé por el idioma a hacerse de un taxi, y cuando iban a partir, dice la bambina: Pero querido, no podemos dejarlo, tan buena gente el caballero peruano, ...y me invitaron a subir, dale, sube y vamos avancemos juntos, hizo un trato con el chofer y le dijo: nos dejas en nuestro destino y luego lo llevas a donde va el.
Listo el trato. y arrancamos, adelante al lado del chofer fuí contemplando todo el paisaje, de pronto los italos quedaron fascinados con la playa y pequeño puerto llamado el Ñuru, y empezó la cuesta, después de dar vueltas y vueltas, llegamos a un pueblo llamado El Alto, pensé que ellos iban por allí nomás cuando emprezamos a descender`por una carretera sigsagiante, y OOOOOHHHH; que preciosura de vista, quedé impactado al poder contemplar ese mar azul, esas olas blancas, ver allá a lo lejos una plataforma de extracción de petróleo; me preguntaba por que tan bello mar, tan azul, siendo que hay extraccion de petroleo y me alegré que esto al menos por el momento no afectara la belleza de esta playa.
Estaba llegando sin duda a una de las playas que es el sueño de todo tablista: una caleta perfecta, casi escondida tras una abrupta cadena montañosa y que ocultaba una de las olas más perfectas del mundo entero. En Cabo Blanco, además, flotaba el recuerdo del genial escritor norteamericano Ernest Hemingway, quien visitó la caleta en uno de sus viajes de placer para dedicarse por entero a la pesca del merlín y a la escritura de una de sus novelas más famosas: El viejo y el mar.
De razón que había un gran cartel y varios otros mas pequeños con el rótulo: Prohibido pescar al Merlín o Pez Espada como también se le conoce. Esto me hacía recordar la película El viejo y el Mar.
Dicen que los primeros en venir a hacer deporte en el mar, habían leído a Hemingway y que por eso se enteraron deesta playa, sabían perfectamente reconocer una buena ola cuando la veían, y tener frente a sus ojos, la ola más perfecta que habían visto en el Perú. Durante algunos años, guardaron celosamente el secreto de Cabo Blanco, y visitaban la caleta clandestinamente. Hasta ahora, sus contemporáneos recuerdan que, de repente, cuando había una crecida en Máncora y todos los tablistas limeños emigraban en grupo hacia la conocida playa, y los que conocían esta playa se perdían misteriosamente a la altura de El Alto, y que recién llegaban a Máncora con algunos días de retraso, luego de haber estado disfrutando en secreto las maravillosas bondades de las trepidantes olas tubulares de Cabo Blanco. (eso lo leí por allí.)
Hoy con el tiempo, el secreto se ha difundido, y Cabo Blanco, para fortuna de una legión de tablistas, se ha sumado a la lista de destinos obligatorios de la tabla nacional. Visitar sus orillas, sentir en el cuerpo la fresca brisa marina y remar hacia el point mientras las barcas de pescadores (antiguos recuerdos de las embarcaciones precolombinas) flotan sobre el vaivén de las olas más perfectas de nuestra costa, se ha convertido rápidamente en la única imagen capaz de captar con perfecta fidelidad la quintaesencia del soul surfing peruano. Aunque claro, no solamente para tablistas sino también para todos los que quieren llevar a su family y pasar unos dias en contacto con el mar y la tranquilidad que ese lugar ofrece.
Ubicada a la altura del kilómetro 1137 de la Carretera Panamericana Norte, la caleta de Cabo Blanco puede entregar olas desde 1 a 3 metros, peligrosas por la amenazante presencia de un zócalo de piedra virgen contra el cual se han hecho pedazos cientos de tablas, decenas de huesos y algunos cuantos cráneos, por lo que resulta natural encontrar a los surfers locales recorrer los mágicos tubos de Cabo Blanco protegidos por un buen casco.
Dada su posición en la costa peruana, esta playa encuentra las condiciones ideales para regalar sus tubos perfectos entre octubre y enero, cuando nuestra costa norte se ve sometida a las ordenadas crecidas que llegan desde Hawai y todo el Hemisferio Norte.
Con una agradable temperatura que oscila entre los 24 y los 29 grados centígrados, Cabo Blanco es la playa ideal para correr a pelo y sentir a flor de piel la caricia tibia del incomparable mar del Norte peruano, uno de los más cálidos del planeta.
Ahora que viajo en moto: Tumbes - Piura y alrededores, en la primera oportunidad que tenga iré y con mas detenimiento contemplaré esta belleza, y me daré un chapuzón antes de pasar, ya que aquella vez que conocí por primera vez este escondite gracias a los esposos italianos ( que Dios les Bendiga) no pude apreciar casi nada ya que el chofer pegó la vuelta en seguida.aunque fue suficiente para dejarme estupefacto por buen rato, y es que hay cada lugar hermoso en donde menos te imaginás.
Ahora; quieren saber que es lo que comparto y enseño???, visiten la pagina web: www.imssdarm.org. Dios les Bendiga a todos. El 06 de Agosto viene un grupo de amistades a conocer Los manglares de Tumbes, ya les contaré que tal lo pasamos y cuantos cocodrilos pudimos agarrar en el criadero que hay en una de las islas de Puerto Pizarro. Espero secar unas cuantas fotos de ese día. esas fotos que puse hoy no las tomé yo, la bajé de una pagina web del lugar. Byeeeeeeeeee. |
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