
Luis con el ojo mas grande que el estomago
Helados de carhuaz | 0 comentarios.
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Huaraz....no solo para valientes.
Huaraz tan cerca y tan lejos, tuvo que pasar mas de veinte años para que vuelva a pisar tu suelo sufrido y hermoso. Con tanta emocion casi no dormi en el bus, seguia el recorrido a travez de la ventana aunque no se veia casi nada.
Me sorprendio cuando el chofer dijo, Huaraz. Yo crei que aun faltaba para llegar, aunque esas calles me parecian lejanamente conocidas. Cuatro y media de la mañana no es hora de juegos, asi que me ubique en una silla de plastico en la agencia y a esperar que amanezca mientras veia a los demas pasajeros en igual situación, bueno los que quedaban que no serian mas de ocho.
La muchachada vendria desde Lima en la Empresa Cavaza, yo acababa de arribar en Expreso Yungay desde Chimbote, mi nuevo hogar desde hace unos meses. Cuando amanecio sali a buscar a los amigos de Wayra y a los Multiaventureros, tuve que esperar pues los buses venian retrazados.
El encuentro fue efusivo, alli estaba Wilder, Charro y Lili del Grupo Wayra, Gladys (Yola) y Luis (Pollito) de nuestro Grupo Multiaventura, hace tiempo sin vernos. Luego de los abrazos y saludos nos dirigimos a la Casa del Guia, hospedaje donde dejamos los bultos y tomaron desayuno, bueno nosotros fiel a nuestro estilo buscamos el mercado aunque ya un poco aburguesados terminamos en un restaurant. En total eramos 16 personas que compariamos estos tres dias de aventura.
Luego de las coordinaciones del caso tomamos nuestro primer tour, rumbo al Nevado de Pastoruri, yo sabia que este tour se hacia al final , pero bueno la cosa es que no habia otro tour, asi que ni modo. En el camino hicimos varias paradas de rutina conociendo una fuente de agua mineral gasificada que nada envidiaba a las aguas envasadas.
Luego de varia horas por fin llegamos al Nevado de Pastoruri, se me venian a la mente las imagenes alucinadas del viaje que nos conto Cristian, en el cual cargo a Cristina, y me parecia ver a Joel junto a ellos. Recordaba el relato y me reia al imaginarmelos a esos locos en la nieve por supuesto haciendo locuras.
Pero ahora mi duda era saber si podria subir el nevado? O tendria que contar una historia en que subi cargado (existe ese servicio) o mas dignamente abstenerme de narrar el viaje? Felizmente ni lo uno ni lo otro. Recorde mi segunda subida a Marcahuasi, y asi paso a paso, casi centímetro a centímetro comence a subir. El camino de piedra corre paralelo al de los caballos, que subian con su carga humana.
Estuve tentado de alquilar alguno, pero no, esto era cosa de uno, uno solo contra la naturaleza y sus cinco mil metros sobre el nivel del mar. Y vaya si la naturaleza (o quiza esas costumbres alimenticias y nomadas) trataba de recordarme que ya no era (si alguna vez lo fui) una persona con respuesta a la altura.
Me costo trabajo pero llegue a la zona donde termina el viaje a caballo, y me di cuenta que era casi una estafa, pues de alli en adelante todos tenian que caminar un trecho mas o menos considerable y en subida, me alegre de no haber subido a caballo. Segui caminando y en menos tiempo y esfuerzo, llegue donde empezaba el nevado. Alli estaban los amigos y amigas que ya habian llegado antes.
Un triunfo, sencillo, interno y enorme. Los mas osados ingresaron a una cueva de hielo, caminamos por el hielo, la nieve, subimos, nos resbalamos en la nieve, las fotos, la alegria plena, la amistad, el descenso casi por inercia, caminando casi sin rumbo cuesta abajo, debio haber sido casi tragicomicomico para quien lo observase. Llegar al bus, casi todo bien, nada que valga la pena arruinar el dia. A Gladys y Charro, Nazareth (El conejo ahora escalador) les habian hablado de una ruta no muy concurrida por los nacionales, pero muy solicitada por los turistas extranjeros, la Laguna 69.
Desde el dia que arribamos no se cansaron de preguntar y preguntar a cuanto guia encontraban sobre dicha ruta,comprando inclusive un mapa de veinte soles, como comprenderan a mi me tenia sin cuidado la ruta y estaba dispuesto a ir donde decidiera ir la democrativa delegacion, total yo estaba en un plan de relajo y encuentro con la naturaleza y estaba dispuesto a todo sacrificio venido y por venir.
Asi pues el segundo dia decidimos ir a Laguna 69, la ruta es por la Quebrada de Llanganuco, el paisaje es hermosos, llegamos a un sitio llamado Cebollapampa y empezo la caminata, cuatro horas de camino por un sendero entre bosques de queñuales, rio y cascadas, y como telon de fondo al Huacaran con sus mas de seis metros, un camino de ensueño, pero como todo lo hermoso nos es facil, tambien tuvimos que subir en zigzag y abrigarnos bien, pues en algunas zonas el viento era muy frio.
En esta oportunidad subi acompañado de mucha gente, Juan Diego Flores, Diego Torres, Andrea Boccelli, Madonna, Bethoven entre otros amigos quienes no dejaban de alentarme a travez de sus canciones via mi reproductor de mp3, me hubiese gustado mas, escuchar el sonido de la naturaleza, pero necesitaba aliento y esperanza. La laguna 69, bien valia la pena, me recordaba un tanto la lejana Rapagna, realmente fue una buena decisión. Y nos cruzamos en verdad con muchos extranjeros.
El tercer dia la gentita estaba un poco resentida por tanta caminata, y decidio algo mas tranquilo y nos inventamos un circuito nuevo, visitamos los restos arqueologicos de Horcopampa y su cascada que parecia enclavada en medio de la selva, luego a Yungay a almorzar y visitar el Campo Santo, (Yungay fue un pueblo arrasado por un alud en el año 1970), después nos fuimos a comer helados de frutas en Carhuaz y casi atardeciendo a los Baños Termales de Chancos, ya de noche regreso a Huaraz.
Con tanta emocion y aventura olvide comprar mi pasaje de retorno con anticipacion. A las 8.30 pm pude conseguir un boleto para Chimbote y el bus salia a las 9.00 pm. Casi corriendo me fui al hospedaje, meti todas mis cosas a la mochila, y sali raudo, no hubo tiempo de despedidas, pues mis amigos habian salido a cenar.
Y asi con los recuerdos dando vuelta en la cabeza subi a mi bus. Sin despedidas ni promesas, y solo tal como llegue enrumbe a mi norteño destino. Ya llegando a Chimbore se me esfumaron los dolores de cabeza, se me arreglo el estomago, se olvido el dolor de pecho, vaya cosas de la altura o la emocion. Pero aun asi con malestares y quejumbres pienso regresar a Huaraz, y asi esta vez tenga que llevar mis bastones de trekking, balon de oxigeno y a la Sinfonica de Huancaspata en mi mp3, prometo que intentare otra hazaña para mi nivel.
Victor
PD: Solo un comentario adicional, en los Baños Termales de Chancos, los unicos niños que vimos eran los del pueblo de Vicos que vienen a trabajar lavando y cuidando carros, alrededor de los Baños hay restaurantes y en ellos las famosas Maquinas Tragamonedas.
Los niños pobres que van a trabajar terminan enviciados y dejando el fruto de su trabajo en dichas maquinas fraudulentas, no es justo ni etico. Niños en pleno frio con ojotas y sin medias, jugando a ganarle al azar. |
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