
Lobos Marinos en Islas Ballestas
Paracas | 3 comentarios.
|
En medio del moderado verano de nuestra costa peruana (26-28°C), aprovechamos unos días de vacaciones para tomar algunos trapos y salir de Lima.
Así que nos embarcamos hacia el sur, en pocas horas y en un cómodo bus, llegamos a la Bahìa de Paracas, justo a tiempo para disfrutar del ocaso de un bello y soleado día, como de seguro, hace casi dos siglos, tambièn lo disfrutó el generalísimo don José de San Martín, antes de seguir más hacia el norte e iniciar la justa libertadora de esta parte del continente.
La visita a las Islas Ballestas era imperdible y fue lo primero que contratamos. En la mañana siguiente, un auto nos recogió para llevarnos al muelle de la bahia. Aquí tomamos una embarcación bastante rápida y en menos de 30 minutos ya estabamos frente a frente con El Candelabro, cuyo origen no muy claro, igualmente fascina por su permanencia transcurrido siglos desde su construcción y las condiciones climáticas que ha tenido que soportar (fuertes vientos llamados Paracas).
Quince minutos despues, llegamos a esta maravilla que la naturaleza ha levantado en esta parte del planeta y que es imprescindible cuidarla siempre. Se trata pues de las Islas Ballestas, un conjunto de islotes frente a la bahía de Paracas y donde se concentran millones de aves costeras y cientos, tal ves miles de Lobos Marinos y en donde han definido un habitat impresionante.
Aunque estos últimos no son los más finos -a decir de los especialistas- su sola presencia y sobretodo, su gran número hacen de estas islas un lugar admirable para los eco-turistas de todo el mundo.
Al día siguiente, contratamos una visita por la Reserva de Paracas. Aquí pudimos disfrutar de las bellezas que el tiempo y el viento han esculpido con paciencia durante cientos de años. De estos destaca la "Catedral". A pesar de estar en un desierto, el paisaje sigue siendo maravilloso, otro ejemplo es la playa roja, donde imagino que por la presencia de hierro tomo este singular color. Destaca, igualmente una singular caleta de pescadores llamada Lagunillas, que a pesar que se encuentra dentro de la Reserva Narural de Paracas, se les permite mantener su actvidad pesquera siempre y cuando el impacto ambiental no perjudique el ecosistema. Además, de la singular vista de esta caleta, se puede disfrutar de un rico cebiche u otra delicia con pescados y mariscos fresquísimos.
Debo resaltar que el hotel donde nos hospedamos es cómodo y tiene una magnifica vista a la Bahía de Paracas. Además, tiene una amplia piscina y demás servicios.
A la manaña siguiente, partimos a Huacachina donde esperamos disfrutar de su laguna y las dunas que lo rodean. Llegamos y de inmediato nos subimos a un "tubular", este es un vehículo arenero todo-terreno con el que subiremos y bajaremos, de las dunas más altas de esta parte del planeta. Con los cinturones bien puestos, enrrumbamos en una frenético paseo que no tiene nada que envidiar a la más grande montaña rusa. Deben probarlo. Seguimos con un relajante paseo en bote por esta singular laguna, que no es más que un gran oasis en medio del desierto de Ica.
Pasado el medio día, visitamos una de las viñas que rodean la ciudad de Ica. Nos dirigimos al Catador, donde degustamos las delicias que la vid de estas tierras nos ofrecen.
Lamentablemente, tenemos que retornar a Lima. pero les dejamos esta vistas.
Espero que esto logre animarlos a visitar estas maravillas, que se encuentran a pocas horas de Lima, capital del Perú. Hasta pronto amigos. Victor Mori |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|