SUBIDA A LA CUEVA DEL AGUA ( SIERRA DE LAS NIEVES )
Color blanco rosáceo, fucsia suave. El almendro en flor, el cerezo florido. Los campos adornados por ti, si, por ti verde intenso, salpicados de distintos colores, como lágrimas dispersas por el campo, lágrimas de alegría, primaveral, no de tristeza.
El mal tiempo pasó, y el sol brilla en el horizonte, horizonte alegre, de esperanza, de ilusión. Empiezo el camino, el camino de subida, de la vida... de la cueva.
Datos de interés:
Como llegar: carretera entre El Burgo y Yunquera. ( Málaga )
Altitud de partida: 763 m
Altitud de la a cueva: 1160 m
Desnivel: 400 m
Distancia: 15 Km. Ida y vuelta
Club de senderismo y montañismo: señal y camino. www.senalycamino.es
Ubicados en el corazón de la sierra de las Nieves, y poco más allá de la frontera con Ronda, atravesamos el espectacular puerto del viento ( 1180 metros de altura). No muy lejos, el pueblo “El Burgo” con su río limpio, multitud de arroyos, montes con espesos bosques de encinas, pinsapos y pinos, que con su belleza, no se resisten al viajero Este pueblo rodeado de Montañas pobladas de bosques, se alza sobre un cerro, desafiante al paso de los siglos. El río Turón serpenteante, vigila a sus habitantes, a sus casas encaladas y a este hermoso paisaje como ya lo hiciera en tiempos anteriores.
Desde El Burgo hacia Yunquera, y a unos cinco o seis kilómetros, una pista de tierra sale en la parte derecha, avanzando algunos metros, es un sitio ideal para dejar nuestros coches. Veintiún senderistas del club, partimo para esta ruta. Ruta que desde el principio comienza a subir, aunque con un desnivel suave, pero siempre subir. Los almendros decoran el camino, el paisaje.
Tras ellos una casa blanca contrasta con los árboles verdes, algunos pelados, otros frondosos, pero todos en una bella armonía. De pronto, un gran bosque de altos y esbeltos pinos nos acompañarán durante los próximos kilómetros en nuestro recorrido. Con algunos repechos fuertes, la pista sigue subiendo. A ambos lados, las vistas cada vez se hacen más espectacular.
En la lejanía, el monasterio de la Virgen de las Nieves, destaca entre la montaña. Ya casi a mil metros de altura, los primeros pinsapos hacen su aparición: grandes, pequeños y medio ocultos entre los esbeltos pinos embellecen el camino. La pista da paso a una senda, esta se estrecha y nos lleva directamente a unos aljibes.
Sobre ellos, y en la montaña, una gran mancha negra perforada, nos indica que hemos llegado a la cueva. Tras subir por un pequeño bosque, y después de diez minutos, la cueva se nos presenta ante nuestros ojos, inmensa. El viento sopla fuerte, el frío es más intenso, las nubes se ennegrecen.
La vista desde aquí es espectacular. Por unos minutos hicimos de la cueva nuestro mirador particular. La usamos como comedor, pero eso sí con grandes ventanales con vistas hacia todo lo bello, lo bello en el interior y en el exterior de la cueva.
La presencia en la misma puerta de un gran pinsapo, que parece hacer de guardián para protegerla, si protegerla de todo, cuidarla, mimarla. Y hacer que los años no pasen, a pesar del gran viento, del agua, y de todas las adversidades que durante años tendrá que pasar.
Ya a la bajada, y acompañado de un verde intenso, verde, si el verde que me gusta que me atrae.
El campo, los árboles, el pinsapo ........ tus ojos. |
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