En busca de la gran metrópoli Maya de Calakmul en Campeche Mexico
Me encontraba en Palenque Chiapas de donde tome un camión a Escárcega Campeche puerta de entrada a la península de Yucatán, no hay mucho que ver allí so el bullicio de cualquier pueblo.
Pero ese no era mi destino, yo me dirigía a Conhuas para de allí buscar la manera de llegar a la gran metrópoli Maya de Calakmul. Lugar que me recomendó una antropóloga que conocí en San Cristóbal de las Casa Chiapas.
Conhuas se encuentra en el sur de la península de Yucatán casi en la mitad de camino entre Escárcega en Campeche y Chetumal en el estado de Quintana Roo, era el pueblo más cerca de Calakmul y me dirigí a tomar el transporte, una combi, en una especie de Terminal de las mismas. Era el único turista en aquella combi todos los demás eran gente local que en un transcurso de casi tres horas se fueron bajando en los pueblos que íbamos pasando hasta que finalmente llegamos a Conhuas.
Solo quedábamos el chofer y yo. El conductor voltio a si a mi y me pregunto ¿aquí bienes?. Conhuas no es un pueblo al que venga mucha gente de fuera simplemente no hay nada que hacer en ese pequeño lugar, es por eso de lo sorprendido del chofer. Le conteste que me dirigía a Calakmul. Aquel hombre me comento que para llegar a Calakmul tenia que seguir un Kilómetro y medio por la carretera en la viajábamos e iba a ver un entronque, y allí, doblar a la derecha y 80 kilómetros después llegaría a Calakmul, me ofreció llevar me por una cantidad de dinero exagerada que ni siquiera hubiera considerado aunque me la hubiera dejado a la mitad.
Sin embargo muy amable me dio un rait hasta el entronque donde no había nada mas que un camino que lleva a aquel sitio tan misterioso. Ese camino solo lleva al sitio arqueológico a ni ningún lado más. No tenía otra opción mas que esperar a que pasara un automóvil y me diera rait hubo momentos que pence que pasaria la noche a la orilla de la carretera, hasta comencé a tratar de ubicar un lugar tentativo para instalar mi campamento.
Paso un tiempo y un camioneta bastante vieja paso y me levanto recuerdo que se descompuso unas tres veces antes de llegar y otras tantas veces se detuvo para dejar pasar a pavos salvajes que cruzaban sin ninguna precaución el camino, conforme avanzábamos nos íbamos internando en la selva, mas tarde me entre que aquella selva es la reserva ecológica mas grande de México.
Por fin después de tanto llegue, no pagué ni un centavo por entrar ya que los estudiantes entran gratis de cualquier modo no cobran mas de 50 pesos por ingresar.
El sitio. Calakmul es un lugar majestuoso. Uno de los destinos en los que yo en lo personal prefiero parar son en los sitios arqueológicos, he tenido la oportunidad de estar en los sitios mas grandes e importantes de México y Centroamérica. Y si tuviera que comparar a Calakmul con otro sitio lo compararía con Tikal Guatemala.
Estando en lo alto de una del las tantas y enormes pirámides de Calakmul contemplando el espeso mar vede que forman las copas de los árboles de la selva y escuchando el maullido de los monos aulladores, me recordó enormemente la misma sensación que sentí cuando estaba arriba del templo IV de la gran Tikal.
En este sitio pude ver una gran cantidades de animales silvestres es un lugar enorme que te tomaría una mañana entera en recorre y toda una tarde para admirar desde lo alto de una pirámide la majestuosidad de la selva. En todo el tiempo que estuve en el sitio no pude ver a nadie era la única persona en todo el inmenso sitio con acepción del personal del sitio que se encontraba en la entrada, al principio aquel hecho me dio mucho gusto sin embargo conforme paso el tiempo me preocupe.
Pensé como le iba hacer para regresar si no hay nadie que me diera rait. Salí del sitio y la misma camioneta que me dio rait de venida me dio rait de regreso, era un empleado del lugar, me comento que a la mitad del camino había un lugar en donde podía acampar, perfecto pensé y le pedí de favor que me bajara en aquel lugar. Era donde tenia su campamento el guardabosques baje y pase la noche en aquel lugar.
Claro que yo traía con migo mi casita de campaña de otro modo hubiera sido imposible pernoctar en aquel lugar. Al día siguiente me fui a parar a la orilla del camino para esperar otro rait de nuevo al sitio. Me gusto tanto y además me costo tanto llegar, que volví a ir. De ida espere unos pocos minutos para que pasara un coche de regreso pasaron varias horas debajo del intenso y húmedo calor de la selva y el ataque frenético de los mosquitos, hasta que unos suizos que habían rentado un carro me dieron rait de regreso.
Calakmul es uno de los lugares más impresionantes en los que he estado en México y eso dice mucho. El cual muy poca gente conoce, donde el llegar es toda una aventura y regresarte es todo un reto. Claro si no tienes mucho presupuesto ni coche. |
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