Tobía es un municipio de Cundinamarca, queda a hora y media al occidente de Bogota, durante los últimos años ha cobrado importancia como destino turístico, principalmente por sus atractivos naturales, propios para la práctica de turismo extremo.
Pues bien, era un fin de semana con lunes festivo incluido, así que decidimos intempestivamente ir a Tobía con cuatro amigos, para practicar Rafting en el Rió Negro.
Personalmente ya había practicado este deporte anteriormente en este lugar, pero la razón por la que hago este diario, es porque esta última vez fue la más emocionante. Pueden comunicarse con el señor Rodrigo Méndez, el dirige la empresa remolinos, siempre esta en Tobía para atender a los turistas, pueden llamarle al 313 849 59 61 o escribirle al mail: remolinoscanotaje@yahoo.com, con eso el esta pendiente de ustedes, les consigue transporte, guías, seguro y balsa.
Salimos en auto a eso de las 8.30 AM, hicimos una pequeña parada en La Vega (Cundinamarca) para refrescarnos y jugar billar, en seguida partimos para Tobía, la entrada queda unos kilómetros después del segundo peaje. Almorzamos para tomar energías para el trayecto en la balsa, que tarda 45 min. Montamos en el Jeep que nos llevaría unos kilómetros arriba del municipio para llegar al lugar de donde parten las balsas, yo había estado rezando por que lloviera, seguro mis rezos hicieron efecto porque una vez con la balsa a cuestas preparados para llegar al rió, comenzó a caer un gran aguacero que de inmediato tuvo efectos sobre el cauce del rió.
Todo comenzó de maravilla, varias balsas partimos al mismo tiempo, la emoción se podía sentir por todas partes, todos estábamos felices de este acontecimiento natural que enriquecía nuestra experiencia sobre los rápidos. De repente, un rápido nivel 4 nos hizo chocar de frente con las rocas, ambos guías y uno de mis amigos salieron disparados de la balsa, uno de los guías quedo atrapado debajo de la balsa unos segundos, podía sentir sus manos rasguñando el piso de la balsa, entonces me di a la tarea del rescate, yo era el único hombre a bordo, así que mientras rescataba al resto del equipo las dos chicas trataban de sacarnos del remolino.
Luego de aquel incidente que dejo a uno de los guías exhausto y al resto del equipo cansado de tanto reír, seguimos nuestro viaje rió abajo; en un momento decidimos nadar en una parte donde el agua es suave y profunda, quizás por andar distraídos jugando en el agua, no nos percatamos de la llegada del rápido, de inmediato todos empezaron a subir, yo ayude a subir a una chica que estaba con migo y luego de luchar contra el agua para evitar que esta me enviara debajo de la balsa, logre subir yo, pero otros compañeros no lograron subir a bordo a tiempo y tuvieron que pasar el rápido en el agua sujetándose de la balsa, una experiencia divertida pero peligrosa y nada confortable.
Mas adelante volvimos a chocar violentamente contra las rocas, esta vez la balsa quedo en un ángulo de 180º, por poco vuelca y nos lanza a todos al agua, este choque estuvo bastante violento, se debió en gran parte a que nos tomo por sorpresa una corriente y a que estábamos remando descoordinados. Luego, cuando decidimos voltear el bote voluntariamente, algunos quedamos en los respiraderos, pero lo cierto es que otros fueron aplastados por la balsa y tomaron algo de agua, enseguida, llego el rápido y una vez puesta la balsa en su posición original fueron pocos los que pudieron subir antes que llegara el rápido, un amigo tuvo que pasar por segunda vez consecutiva el rápido cogido de la cuerda, yo pude subir a tiempo a pesar de que uno de los guías me empujaba para hacerme caer.
Finalmente llegamos al sitio de donde partimos, a una playita que tiene el rió en frente del restaurante la Ceiba, un excelente lugar para almorzar, bañarse, cambiarse y de paso dejar parqueados los autos. Si son expertos en canotaje, pueden seguir rió abajo desde este lugar, los rápidos son nivel cinco y seis, así que ningún aficionado puede continuar desde aquí, pues no regresaría.
Tobía, es pues un excelente lugar para los viajeros que van a la capital por algunos días y quieren tener una experiencia extrema en cercanías a la capital. El costo por persona del canotaje es de $12 usd ($25.000), pueden almorzar por $ 3 usd ($6.000) por persona, y pueden conseguir una habitación para seis personas en $ 30 usd ($60.000), pueden pasar todo un fin de semana, el lugar esta lleno de actividades, no es posible aburrirse. |
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