
Cruzando el rio Mendoza en la Precordillera (Dia 2)
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Mendoza es una de las más importantes provincias de Argentina, con sus más de 150.000 Km. cuadrados de superficie, sus variados paisajes que incluyen montañas, desiertos, oasis, llanuras y ríos, una ubicación estratégica para el comercio del MERCOSUR, pero también es el nombre de la ciudad capital de esta provincia y se encuentra a casi 1100 Km. de Buenos Aires y menos de 400 Km. de Santiago de Chile, país con quien limita en su sector occidental.
Esta diario lo empecé a escribir hace mucho tiempo, por lo que viajé varias veces más a Mendoza y nunca dejó de fascinarme y encontrar cosas nuevas, pero este es el comienzo del viaje.
Decidimos viajar el fin de semana largo de agosto de 2005 (un fin de semana, más otro día no laborable, en este caso lunes) y quedarnos otro día extra, teniendo de esta manera 4 días para disfrutar a full de estas minivacaciones en las cercanías de la ciudad de Mendoza. Llegamos el sábado por la mañana, luego de un viaje de 1 hora y 45 minutos desde el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires hasta el Aeropuerto El Plumerillo de Mendoza que esta a unos 8 Km del centro de la ciudad y es pequeño, pero muy limpio y prolijo.
En pocos minutos llego la combi que nos pasó a buscar y nos acerco al hotel Carollo, y que realmente nos gustó mucho por lo que regresamos 6 meses después el verano de 2006 y en el verano de 2007 nuevamente. Además de que en ambas oportunidades pudimos aprovechar una promoción de 4 días al precio de 3 y late check out y cuyo costo fue primero de 150$ la habitación doble por día (unos 50 dólares). En enero de 2007 costaba 180$ la misma habitación.
Si bien no es muy lujoso (un 3 estrellas típico), tiene una muy buena ubicación en una zona tranquila a solo 1 cuadra de la plaza Independencia que es donde se puede empezar a caminar por la corta peatonal de la ciudad, y de allí por la hermosa ciudad. Así fue que ni bien llegamos decidimos dormir un poco y acomodarnos y tomamos una excursión que empezaba a las 14 hs para recorrer la ciudad, pensando que los demás días las excursiones las iríamos acomodando poco a poco.
Día 1 (Sábado)
En esta típica excursión por la ciudad, que dura unas 4 o 5 horas cuesta unos 25$ (unos 8 dólares) en excursión regular donde se pueden ver las famosas acequias que bordean todas las calles y avenidas de la ciudad, el área Fundacional de la ciudad, el acuario y serpentario, edificios característicos, incluso de la época colonial y el Parque General San Martin, característico de la ciudad con su afamado Cerro de la Gloria y su monumento al Ejercito Libertador de los Andes, el circuito turístico El Challao y la visita a la iglesia de Lourdes.
Finalmente terminan la excursión en una típica fábrica de chocolate donde todos nos compramos todo tipo de calmantes para la gula. Otra opción es hacer el City tour en un micro que habilitó la municipalidad de la ciudad y que hace este recorrido con horarios fijos y que sale prácticamente lo mismo que con una agencia.
Día 2 (Domingo)
Temprano al día siguiente comenzamos la excursión impostergable de esta zona de Mendoza: la excursión de Alta Montaña, que cuesta unos 100 $ (unos 33 dólares) en servicio regular en este caso seria por la por la ruta 7 bordeando el margen del río Mendoza llegando así hasta la localidad de Las Cuevas limite con el vecino país de Chile.
También hay otra opción un poco más cara y completa que recorre primero la zona de Villavicencio y sus caracoles y en la localidad de Uspallata sigue el mismo recorrido que se hace por al ruta 7 cuyo costo es de unos 140$ (unos 45 dólares) y 15$ más ( 5 dólares) si incluye el almuerzo sin bebidas (aunque pocas agencias hacen este circuito y depende mucho del clima en el invierno).
Cuando se va en invierno y especialmente en este último, las rutas de la alta montaña suelen estar cortada por las intensas nevadas y solo llegamos a la localidad de Puente del Inca que era hasta donde permitía llegar la Gendarmería Nacional, ya que la ruta era intransitable más allá de ahí, por lo que no pudimos llegar al mirador del Aconcagua (un pequeño estacionamiento cerca de la ruta con una vista impresionante de la montañas más alta de América con sus 6959 metros) y que dejaríamos pendiente para el próximo verano.
Como nota aparte me tocó viajar en otro invierno en el mes de julio donde no hubo mucha nevada y pudimos llegar tranquilamente hasta el limite internacional e incluso se podía pasar al vecino país, esto solo para demostrar cuan variado puede ser el clima en alta montaña y como puede trastornar todos los planes previstos, aún cuando se viaje por una ruta tan importante y transitada como la ruta 7, que es tan importante para el comercio del MERCOSUR y por ello una interminable fila (hablo de muchísimos kilómetros) de camiones se encontraban varados en la localidad de Uspallata, (ubicada en un valle encantado al pie de las montañas) esperando que el tiempo mejore y les permitan continuar su ruta hacia Chile.
Como esto hizo más breve nuestra excursión nos dejaron quedar a deslizarnos en unos asientitos de plástico por una laderita con nieve en el centro de ski Los Penitentes, donde aprovechamos y pudimos comer y descansar a nuestro antojo cuando ya las fuerzas nos pedían detenernos a tomar el aliento. En general Penitentes no es un lugar muy barato como todo importante centro de esquí, pero sin embargo podes comer barato en algunos lugares, en nuestro caso fuimos al restaurante de el parador Ayelen y creo que no gastamos ni 20$ (unos 7 dólares) en una pizza grande y bebidas para 2 (eso en agosto de 2005), pero la mayoría de la gente que estaba en el micro con nosotros fueron "al lugar" que fueron los guías del viaje obviamente con un almuerzo de costo mayor.
También en este tipo de excursión te llevan a alquilar ropa de invierno en locales previamente "arreglados" con la agencia de viajes, así que si lo prefieres puedes ya ir con ropa alquilada en los muchos locales que hay en la ciudad o llevar tu propia ropa de nieve para hacer más económica esta excursión y solo disfrutar el placer de estar en plena cordillera de los andes, rodeado de sus imponentes picos nevados. Esta excursión dura todo el día pasándote a buscar al hotel alrededor de las 8 de la mañana y regresando ya de noche, porque lo que es un poco agotadora, como casi todas las que se hacen en Argentina por las distancias que se deben recorrer para ir a los lugares de interés.
Al regresar a la ciudad de Mendoza salimos a cenar y pasear un rato por sus hermosas calles, aunque realmente estaba bastante frío en esas noches invernales y no daban muchas ganas de quedarse hasta tarde.
Día 3 (Lunes)
Al día siguiente nuevamente salimos hacia la zona de Alta Montaña pero esta vez por nuestra cuenta, tomamos un micro de la empresa Expreso Uspallata especialmente para esquiadores y dejaba a los pasajeros en los centros de ski previamente pactados (aunque ese títulos nos queda grande a nosotros), pero también se pueden tomar los micros de línea regular que va parando en el camino y subiendo a los pasajeros y que supuestamente también llega hasta Las Cuevas, adonde lógicamente no llego por el tiempo. Como no teníamos ni la más mínima idea de cómo esquiar fuimos a un pequeño centro para principiantes y de muy bajo costo que queda pasando el afamado y más costoso centro de Los Penitentes.
El lugar se llama Los Puquíos, y si bien es más que austero, cumple con su cometido de acercarnos por primera vez a lo que es deslizarse en patines por la nieve. Lastima que nos toco un día de intensa nevada, donde no paro ni un minuto de caer copos y si bien eso no nos permitía "intentar" esquiar con tranquilidad al menos nos dejo sacarnos las ganas de "ver nevar"!!
Es posible en temporada comprar como hicimos nosotros los boletos especiales directo hacia los centros de ski y alta montaña (léase Penitentes, Puquíos y Puente del Inca), en el camino de la ruta 7 que comunica Chile con Argentina y no esperar el micro local que para en todos los pueblos y a todo aquel que lo para por el camino, de esta manera el viaje se acorta y se sabe que hay un asiento esperándote para el regreso, cuando estas demasiado cansado como para tomar un micro que venga lleno y te toque viajar toda la vuelta parado.
El viaje fue tranquilo y somnoliento ya que al salir a las 7 de la mañana todo el pasaje decidió seguir durmiendo hasta la localidad de Uspallata donde hizo la única parada para desayunar, comprar algún souvenir y pasar a los sanitarios.
Así pasaron tranquilamente las 4 horas de viaje hasta llegar a Penitentes, y seguir hasta llegar a Puquíos.
Nosotros como todos los que llegamos en ese micro (ya que luego llegaron más esquiadores en forma particular, pero no muchos más, nunca llegamos a ser ni 50 personas) teníamos arreglado un paquete que incluía el alquiler del equipo, tablas, bastones y botas y una hora de clase (que para la mayoría era la primera) por la módica suma de 60 pesos por persona (20 dólares), pero para este invierno se que costara unos $90 este mismo paquete. Todo discreto, pero económico y divertido!!
Alrededor de las 17 hs nos pasaron a buscar y llegamos de noche a la ciudad de Mendoza.
Hay otros centros de ski más económicos y menos difundidos en Mendoza como Vallecitos, que queda un poco más cerca de la ciudad de Mendoza, aunque la nieve nunca es segura, es otra opción para tener en cuenta, ya que es el centro de ski más antiguo de Mendoza y que en nuestro caso nos dijeron que no tenía nieve, pero no era así, solo que no querían llevarnos, porque el camino no es muy bueno, y no hay micros que te lleven sino que hay que ir en combis o autos particulares. También cerca de Puente del Inca esta el otro minicentro de ski, que creo es del personal de las fuerzas armadas porque le dicen el centro de los militares. No preguntamos pero creo que es aún más económico que este, aunque con similar infraestructura y con la característica de que las "pistas" están paralelas a la ruta (y con ello con menor pendiente) y no perpendicular como en los otros lugares.
Y esta obviamente el lugar más afamado y fashion del país en materia de ski, que es el centro Las Leñas en el sur de la provincia en el departamento de Malargüe que cuenta con la mayor y mejor infraestructura de nivel internacional y precios acordes a los bolsillos europeos (y no tanto argentinos).
Día 4 (Martes)
Durante el día siguiente simplemente nos dirigimos por nuestra cuenta a tratar de recorrer bodegas de las muchas que hay en los alrededores de Mendoza, pero empezamos con mal pie ya que llegamos justo cuando comenzaban en las Bodegas López su "descanso para comer", así que fuimos caminando hacia las viejas Bodegas Giol pero no las vimos porque tampoco pudimos enganchar el comienzo de la recorrida y había que esperar mucho para la siguiente, por lo cual decidimos ir hacia el museo recientemente inaugurado (y por lo tanto con muchas cosas aún por completar) de la antigua casa del dueño de dichas bodegas, que muy amablemente nos fue guiada y resultaba interesante para quien no sabe nada de vinos y puede darse una idea de cómo era esta industria en otros tiempos.
Por todo esto les recomiendo que consulten los horarios por teléfono previamente, estos datos los pueden obtener en los centros de información turística que hay por el centro de la ciudad o llamando directamente a las bodegas.
Luego si pudimos ir a recorrer las bodegas López, mostrando un establecimiento más bien industrial, bastante más alejado de lo artesanal que esperábamos en un recorrido por una típica bodega mendocina. Por esto luego decidimos también ir a la bodega "La Rural" que cuentan con el afamado "Museo del Vino". En este recorrido pudimos por fin ver antiguos toneles de roble francés y acceder a las bodegas donde se estacionan los vinos de mayor valor. Además de poder comprar algunos vinos que venden en la cava de la bodega.
Nosotros hicimos este recorrido de bodegas o llamado comercialmente "Caminos del Vino", que no otra cosa que recorrer diferentes bodegas, con una explicación guiada de sus métodos de elaboración, sus viñedos si los tienen cerca, una pequeña degustación, en general de vinos de medio y bajo coste y pasar a la compra si es lo que se deseas, pero se pueden elegir entre muchísimas opciones. Creo que hay cerca de 180 bodegas y establecimientos vitivinícolas en los alrededores de la ciudad, unos más cerca como estos que se puede acceder en micro común de línea (pero de al menos 45 minutos de viaje) y otros que están muy lejos y es necesario ir en auto o excursión, muchos solo abren con reservas, y pueden llegar a cobrar una pequeña entrada para la visita y otros pueden llegar a incluir almuerzos de campos (bastante costos) e incluso alojamiento en dichos establecimientos.
La variedad para elegir sobre las bodegas es muy amplia, pero si piensan ir con Agencias se que no es muy cara la excursión por 3 bodegas, incluso la mayoría deja elegir a cuales prefieren ir, o tienen armadas distintas opciones y generalmente pasan por la Iglesia de la Carrodilla, su costo no es muy alto, unos 45 $ (15 dólares) y salen tanto de mañana como de tarde y durando también unas 4 o 5 horas.
Nuestra opción fue viajar en micros, porque queríamos conocer por nuestra cuenta la ciudad y el Gran Mendoza, que es la zona de localidades que bordean a la ciudad en si y que posee la mayoría de las bodegas especialmente en Lujan de Cuyo y Maipú.
Finalmente y al terminar este recorrido salimos a tomar el colectivo que nos dejaba por el centro de la ciudad para pasar a buscar las valijas y salir hacia el aeropuerto para regresar por la noche a la ciudad de Buenos Aires, a retomar nuestra vida habitual, añorando volver muy pronto (cosa que finalmente concretamos en el verano siguiente). Quiero aclarar que averigue cual es el costo de las excursiones hoy en día y de este próximo invierno, así que son todos valores actualizados.
Solo deseo que este recorrido pueda inspirarlos a conocer algo de Mendoza, porque es un lugar realmente hermoso, que nos pone en contacto con la Cordillera, con el desierto y la vida siempre pendiente del agua.
Para los que vivimos en una urbe de 13 millones de personas como es Buenos Aires, viajar en micro solo 12 horas (tal vez a algunos les parezca mucho, pero aquí estamos acostumbrados a los largos viajes) o en avión 1 hora 45 minutos, nos encuentra de nuevo con nosotros mismos y con la paz que solo la naturaleza nos devuelve. |
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