1º de Marzo de 2007, 12 hrs.
Aeropuerto Arturo Merino Benítez:
El avión salió con retraso desde Santiago y llegamos a Sao Paulo más tarde de lo previsto.
Era un Airbus 330, bastante más grande de los que yo había conocido, la comida, exquisita, pero había tanta turbulencia que de repente pareció que el avión volaría en pedazos, pero no tuve miedo, el tipo que venía sentado a mi lado se afirmó aterrado de los brazos del asiento; dormí casi todo el vuelo porque estaba agotada. Cuando aterrizamos en Sao Paulo y salimos del avión parecía que habíamos entrado a un sauna...¡un calor y humedad tremendos!.
El vuelo a Fortaleza se demoró una hora más de lo previsto, no me creerán, pero tuvimos que esperar a una pasajera que venía con retraso, así es que llegamos a Fortaleza a la 1:00 de la madrugada y llovía torrencialmente, como jamás había visto llover en mi vida.
Mi hijo arrendó un auto – un Wolswagen Gol, y salimos desde el mismo Aeropuerto en él, pese a que HERTZ no facilitó un mapa de la ciudad, anduvimos perdidos en hasta las 2:30 de la madrugada, no se veía un alma en las calles, yo estaba más asustada que un perro en bote, porque ya veía que nos asaltaban, finalmente encontramos una gasolinera y allí nos indicaron más o menos como llegar al hotel, seguimos metiéndonos por callejuelas oscuras y solitarias sin poder encontrar la ruta al centro de la ciudad, en una parte no pudimos entrar a la calle porque parecía un verdadero lago, tuvimos que desandar lo andado y seguir preguntando en las gasolineras, ya que eran los únicos lugares donde se veía gente…
¡Finalmente, después de mucho preguntar, llegamos a la famosa Avenida Beira Mar!...qué alegría, y a nuestro Hotel, ubicado frente a las Praia de Meireles. Bueno, durante toda la noche el calor fue insoportable, pese al aire acondicionado.
El desayuno era apoteósico, con todo tipo de frutas exquisitas, jugos y unos panecillos deliciosos, café con leche, todo super rico… después salimos a conocer la ciudad de Fortaleza, estaba levemente despejado pero con mucho calor y humedad, de pronto se levantó un viento caliente y comenzó un diluvio que nos dejó como para estrujarnos. pero nos secamos rápidamente, con el calor del ambiente, la temperatura promedio es de 28 º C. Acá la gente anda descalza en las calles, no usan paraguas, en realidad no se puede andar con zapatos de cuero ni nada, porque los arruinas en dos segundos.
La ciudad de Fortaleza es antigua, tiene alrededor de 2.500.000 de habitantes, no hay mucho que ver en realidad, lo más bonito es la Avenida Beira Mar, porque hay grandes edificios modernos, la mayor parte de ellos hoteles y restaurantes, hay bastante vida nocturna y de restaurantes, se ven muchas familias jóvenes y niños.
Al día siguiente nos dirigimos a una playa que se llama Cumbuco, que es un lugar maravilloso, playas extensas, de arena blanca y mar tranquilo, recorrimos todos los pueblitos costeros cercanos a Fortaleza hacia el Norte, en Lagoinha por 40 reales almorzamos langosta, camarones y atún, todo a la braza, en un restaurante muy pintoresco, que se llama "Full Xico", conocido por su buena cocina.
El domingo 4, partimos en un bus bastante cómodo a JERICOACOARA, que queda más o menos a 300 kms. de Fortaleza, el viaje se prolongó por 7 horas, recorre muchos poblados y se ve bastante gente ociosa, también había lluvias torrenciales como en Fortaleza.- Las comidas son lo más exquisito del mundo, hay gran diversidad de frutas, pescados y mariscos...pero el agua para beber es simplemente asqueroooooosa, estuve con una indigestión tremenda, pero mi hijo llevaba todo tipo de remedios para este tipo de percance.
En Jericoacoara tuvimos que comprar repelente para mosquitos, porque el primer día casi nos devoraron, y son tan pequeños, que no se ven...Lo único que digo es que es maaaaaravilloso viajar y eso se lo agradezco a mi hijo, es como un bichito que se te mete adentro y te dan deseos de vivir viajando.....¡guauuu!. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|