Escenas del capitulo anterior:
Se dan cuenta como desde un principio yo pense que no habia nada en ese lugar mas que algunos regimientos de militares y unos hoteles y ahora siento que no conozco absolutamente nada de esta villa que me enorgullece por tenerla en mi provincia y tan cerca de mi Luján de Cuyo. Asi fué como terminó el diario sobre mi primer viaje solo con mis mejores amigos. Ese viaje se realizo en 2005 en pleno invierno
¿Quién iba a decir qué el segundo viaje sólo con mis amigos, iba a llevarme al mismo destino?
Yo no lo pensaba e incluso nunca lo habia puesto como opción (= que en el caso anterior). Esta vez, habiamos estado soñando con un viaje a Carlos Paz, pero llegado enero de 2007, diferentes circunstacias nos hicieron optar a último momento en irnos a Uspallata. Como en la primera vez, yo no iba convencido, ya que creía que con el viaje del 2005 lo habia conocido todo.
Las diferencias en esta ocasión eran bastantes, comenzando que esta vez iba a ir con mi otro grupo de amigos que conservo de la secundaría y que tiene cero conexión con el grupo anterior (es importante aclarar, que la mayoria del grupo son mujeres) Otra diferencia importante, es que esta vez me iba en pleno verano, por lo que encontraría un paísaje totalmente diferente al de la primera vez que fué en pleno invierno. Nos decidimos a viajar el día miercoles 3 de enero de 2007 a las 20 hs...y la fecha de partida erá el jueves 4 a las 8 hs. Como en el caso anterior yo llegue más tarde a la villa (la vez anterior habia sido por trabajo, pero ahora por amor...si, por amor! es que mi novia se iba el 5 a Mar de Ajo y decidí quedarme un día junto a ella antes de que la dejara de ver por 15 días).
Cuando yo llegue a la Villa de Uspallata, mis amigas ya habian buscado la cabaña para alojarnos, asi que yo llegue directamente a disfrutar, mientras que ellas tuvieron que caminarse toda la zona para buscar los precios más accesibles, pero que a la vez fueran confortables, incluso llevaron carpas por si las dudas.
Esta es otra diferencia importante, la primera vez ya teniamos previsto desde Luján de Cuyo a donde ibamos a ir a parar y encima gratis!, pero ahora no. (ver tarifas al final del diario) Por llegar un dia tarde, me perdi de ir a las Bovedas de Uspallata, declaradas Monumento Histórico Nacional, ya que el Gral. Las Heras (gran contribuyente en la gesta sanmartiniana) las utilizó para fundir hierro para las armas.
Dentro del museo se encuentran restos arqueologicos de Los Huarpes(aborigenes de la zona) objetos y vestimentas de la campaña libertadora, maquetas que muestran batallas y otros atractivos. El viernes 5 de enero me tome el micro en la Av. Saenz Peña y Patricios de Luján de Cuyo a las 10:30 (ver tarifas al final del diario), pero esta vez no cometi el error de quedarme dormido durante el viaje, sino que fuí apreciando las imponentes montañas de Los Andes.
Luego de pasar por el nuevo Dique Potrerillos (aún no innagurado) e ir viendo como corre el Río Mendoza a orillas de la ruta, lo cruzamos por el nuevo puente observando hacia el oeste el antigüo puente militar para cruzarlo. De esta forma ya estaba entrando en la Villa de Uspallata tras dos horas de viaje. Cuando llegue a la terminal, no me fueron a buscar en auto como hace 2 años, sino que a pie, pero mientras esperaba ya pude averigüar que hacer en la Villa, me ofrecieron rafting a $60 por persona, pero logre bajarlo a $33!!! por persona.
De repente veo a mis amigas llegando desde el este. La cabaña que habian alquilado quedaba a tres kilometros de la villa...asi que todos los días tuvimos que caminar esa distancia y más. Luego de almorzar en la cabaña, fuimos hacia el Río Uspallata donde nos metimos por "lugares salvajes", donde solo estaban las huellas de los caballos de la zona, cruzamos otros arroyos, nos enterramos en el barro y caminamos un montón para luego relajarnos poniendo los pies en el cauce principal...dicen que poner los pies en agua que corre, te lleva las malas energías y el estres, y creo que es cierto, porque te relaja un montón.
Esto lo repetimos todos los días, pero a continuación les explicare sobre otros lugares aledaños. El sábado hicimos una larga caminata de casi 10 kilometros en subida con el objetivo de visualizar el Cerro Tundukeral, que esta decorado con petroglifos incaícos. En realidad, solo Gisel y yo caminamos, los demas optaron por alquilar una bicicleta para llegar.
Nunca encontramos el cerro, por la falta de señalización de la zona, pero la vista que obtuvimos del Valle de Uspallata hacia el sur y como sigue transformandose en el Valle de Barreal hacia la provincia de San Juan al norte. Los que habian alquilado las bicis, volvieron rapidisimo por la pendiente que les favoreció, pero Gisel y yo tardamos un monton, se nos hizo de noche y estar en plena oscuridad en un camino rodeado de gigantes alamos y donde las leyendas sobran...te hace sentir miedo.
Esa noche el boliche de la Villa abría, asi que por segunda vez en mi vida estaba en La Cima, donde solo fuimos tres: Gisel, Jesica y yo. Nos hicimos amigos de unos sanjuaninos (hermano-hermana) que se acercaron a nosotros porque se sentian totalmente observados por los demas, al igual que lo sentiamos nosotros. Es que como es un pueblito se conocen todos.
El taxi (es una manera de llamarlo ya que, era una señora que se dedica a transportar personas en su auto particular) que habiamos llamado para que nos fuera a buscar a la salida del boliche nunca llego, asi que con frio (porque aunque era verano, esa noche estaba re fresca) tuvimos que atravezar toda la villa por la avenida principal y luego recorrer los 3 km hasta la cabaña, pero mirar hacia el cielo y ver centenares de estrellas rodeando la luna llena fue innolvidable.
Él día domingo, hicimos una visita a la Capilla de la Villa, donde hay una imagén de Ntra Sra. del Carmén, nombrada por el Gral. San Martin como Patrona y Generala del Ejercito de Los Andes. Si bien, era una capilla chica, nos parecio muy bonita. Luego comenzamos nuestro camino a píe hacia el Cerro 7 Colores, nos habian dicho que estaban a sólo 7 km de la villa, pero nunca llegamos...asi que como en la primera vez, otra vez no tengo fotos. Pero si tomamos unas fotografías muy lindas que muestran una vista panoramica de todo el valle, es que subimos a un cerro de color anaranjado que tenia una cruz en la cima, y era algo medio misterioso, porque en toda la subida habian pequeñas grutas con virgenes, santos y otras creencias de Argentina como Difunta Correa y Gauchito Gil.
Esta vez, creo que disfrute mucho más de Uspallata, pero sin lugar a dudas me quede con ganas de más, asi que se que alguna vez volveré a visitarla porque me quedaron por ver el Cerro Tundukeral (que se escondio de nosotros jeje), las Minas de Plata y las de Cobre, la Reserva Huarpe, Los Alerces de Darwin y muchas otros atractivos más que tiene la zona y que no son promocionados como deben.
Lo que si, es que de este viaje, me llevo un grato recuerdo de paz y tranquilidad, ya que en cada parada disfrutabamos del silencio que produce el viento o el murmullo del agua que pasa entre las piedras.
Tarifas:
- Pasaje: Para ir a la Villa desde la terminal de Mendoza, el pasaje esta a $12 (u$s4 más o menos). Por suerte yo vivo en Luján de Cuyo que esta de pasada donde nos cobran $9 (u$s3)
- Con respecto al hospedaje, hay muchas opciones, desde campings hasta el Gran Hotel Uspallata. Las cabañas las hay de muchos precios, la nuestra la conseguimos a $90 por día (u$s30) y dormiamos 6 personas, pero se puede regatear el precio, porque nos la dejaron a $80 (un poco más de u$s25).
- Los precios de las excursiones varian todas las temporadas, pero generalmente las mas accesibles estan a $45 por pax (u$s15) y hay de gran variedad con mucho Turismo Aventura.
- Hora de bicicleta o cabalgata: $5 (un poco menos de u$s2)
- Entrada a La Cima: $7 hombres (un poco más de u$s2) y mujeres gratis.
|
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|