San Rafael – DIA 1
San Rafael es un ciudad bastante grande, con algunas acequias (ríos que corren por al lado de las veredas o según definición de la real academia española: Zanja o canal por donde se conducen las aguas para regar y para otros fines). El contraste con Buenos Aires se siente bastante, sobre todo en la tranquilidad de su gente y en algunos detalles que hacen al todo, muchas motos y bicicletas y muy pocos edificios.
Pero no queríamos quedarnos mucho por la ciudad, ya que recién llegábamos y luego de recorrer los 1000 Km. que separan a San Rafael de Buenos aires en 12 horas lo primero que queríamos era una ducha y una cama donde descansar un ratito. Fue por eso que fuimos derecho a la cabaña que habíamos reservado previamente en Buenos Aires al oeste de San Rafael en la Villa 25 de mayo (decidimos tomarnos las vacaciones a principios de febrero porque los precios de alquiler de cabañas y habitaciones son mucho más baratos que en otra época del año y además porque era época de vendimia!!!). La cabaña era hermosa, de madera, rodeada de verde y hasta había pileta!!!. Nos resulto muy grande solo para los dos, como no pudimos conseguir nada para dos personas terminamos alquilando para 4 total no había mucho encarecimiento. Para darles una idea de los precios, nos costo por día una cabaña para de 4 personas para 2, con pileta y en un lugar muy bonito $80 (pesos argentinos) son las cabañas Del Diamante http://www.cabanasdeldiamante.com/
Como ya era medio tarde y queríamos levantarnos al otro día muy temprano decidimos ir a comprar algunos víveres para no tener que andar a las corridas a la mañana, ir a la oficina de turismo e irnos a dormir, habíamos salido de Buenos Aires esa misma mañana a las 5:40 era la 1:00 am. y nos llamaba la almohada.
DIA 2
A pesar de todos los intentos por levantarnos temprano, nada pudo contra el sueño. Desayunamos casi llegando al mediodía y fuimos derecho al cañón del Atuel.
Para llegar a la zona del Valle Grande (donde está el cañón) se va a San Rafael por la Av. H. Irigoyen (continuación de la ruta) y se toma el primer desvío hacia la derecha (Av. Balloffet) de ahí se sigue derecho, derecho, derecho, siguiendo la señalización.
El Valle Grande es, como su nombre lo dice, un Valle la puerta de ingreso a montes hermosos y coloridos y al Cañón del Atuel que nos tenía reservadas muy gratas sorpresas en sus paisajes. El camino es sinuoso y se pueden ver un montón de campings, cabañas y centros de rafting, pero a los pocos kilómetros todo eso queda atrás y lo único que uno puede y debe hacer es mirar los montes con su mezcla de furiosos y pardos colores, todos tienen una tonalidad diferente, plantas muchos cáctus y piedras que pasan del naranja, al gris, al rojo, al violeta, en definitiva un espectáculo para los ojos.
En el camino al Cañón al 4 diques y el sendero es de ripio y con muchas, muchas curvas hay paradores especiales para ver y uno tiene que aprovechar para bajar, sentir el aire en la cara y admirar lo que tiene al frente. Si van en auto, bajen!. En algunos lugares no les recomiendo que lo hagan porque el camino es muy estrecho, con muchas curvas y sin banquinas, es importante respetar las señales que dejan en el camino para saber donde es recomendable parar.
Pasando la primer represa nos detuvimos en un lugar bastante desolado para caminar un poco por entre las piedras. El río se había perdido del otro lado, pero lo que teníamos en frente era increíble. El cielo soleado y sin nubes parecía estar dejando paso a unas nubes de tormenta que todavía se veían lejanas así que cortamos la camina y encaramos para directamente para recorrer el Cañón hasta el Nihuil.
Continuará… |
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