
3. las afueras de Colonia Tovar
Colonia Tovar | 0 comentarios.
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VENEZUELA (Julio 2006)
Aterrizamos en Maiquetia, la primera impresión fue como aterriazar en casa: todo muy verde y montañoso. Pero la diferencia era evidente... ¡¡¡hacía mucho calooooor..... ¡¡¡
Teniamos reservado hotel en Catia La Mar y nos recogieron en el aeropuerto .
Ya por la tarde, después de visitar la playa fuimos a cenar, probamos el casabe, las arepitas y el pescado churrasco, ¡¡todo riquísimo¡¡
En sólo tres dias, y sin dejar Venezuela, visitamos la costa africana y un típico pueblo aleman, os explico:
Después de ver la Guaira, que por cierto esta un poco deteriorada porque en el 99 tuvieron riadas e invasión del mar y se destruyó todo, y como siempre ocurre en estas catástrofes: hay muchas promesas, pero hoy, 6 años después, aun no han recibido las ayudas prometidas. Bueno, pués después de esto nos fuimos en lancha a un pueblecito llamado Puerto Maya, la travesía duró hora y media y la mar estaba picadilla, fuimos literalmente saltando sobre las olas (ya no estoy para estos trotes), estas lanchas tienen la proa muy alta y van dando tumbos, tienes que agarrarte y no descuidarte para no salir por los aires.
Puerto Maya
Bueno... pero mereció la pena porque de pronto llegamos a una pequeña bahía rodeada de frondosa montaña verde con una pequeña playa de arena fina con cocoteros y árboles de enorme sombra llenos de flores y frutos raros. Tiene también un rio con dos grandes mangos (no se si se llama así el árbol que da mangos) y bajo su sombra los lugareños juegan a los bolos, que no son como los que se juegan en mi pais que son alargados con forma de botella, sino bolas redondas.
Sus habitantes son negros descendientes de los esclavos africanos y tienen el ritmo de los tambores metido en el cuerpo, en este pueblo siempre suena la musica y se mueven sin darse cuenta, cuando están charlando, cuando están comprando en el puesto y alrededor del barcito, se reunen todos por la noche y bailan....
Conocimos gente del lugar, algunos tenian un pequeño ranchito en la orilla, y pasan alli temporadas, también conocimos un lugareño muy simpatico que nos ofreció agua de coco, primero fue a tumbar los cocos y luego los abrió con el machete, mientras se contoneaba (por aquello del ritmo interior que todos tienen) nos contaba de su familia: ..."todos ellos son mis hijos y nietos, son 28 en total, yo tengo dos mujeres...."
Cenamos tostón relleno (es el platano ese grandote que empezamos a ver en nuestros supermercados), y pescado frito , era aguja.
En puerto maya estuvimos dos dias, despues de nuevo en peñero a Puerto Cruz, no se puede salir de otro modo a no ser que tengas un 4x4.
De puerto cruz en bus (uno pequeño de 20 plazas) por medio de la selva, montaña arriba a Colonia Tovar. Colonia Tovar Colonia Tovar nos pareció alucinante y merece la pena hablar un poco de su historia:
En 1843 145 hombres, 96 mujeres y 117 niños de la comunidad renana de Kaisersthul cruzaron el oceano hacia venezuela, un criollo llamado martin tovar habia acordado con ellos ofrecerles tierras de labranza virgenes, la varicela se declaró a bordo y se cobro 70 vidas dejando el barco al llegar en cuarentena, consiguen desenbarcar en choroni pero la noticia de la enfermedad habia corrido y no hubo ni recepción ni ayudaAcompañados por su sacerdote el cual era tambien sastre, maestro carpintero, impresor y herrero recorrieron a duras enas los 30 km. montaña arriba hasta colonis tovar llevando sus instrumentos de labranza, frutales, semillas y la cebada necesaria para fabricar cerveza. Nada de lo prometido se les dio y empezaron de la nada.
Vivieron aislados conservando sus costrumbres e idioma y creando un pequeños pais europeo dentro de venezuela.
Cuando llegas te trasladas a Alemania. Alli comimos salchichas y embutidos, jajaja, ir a venezuela a comer salchichas....
Bueno sigo con la hª.
No les afectó ninguno de los conlictos que se produjeron en Venezuela en el XIX. ,sobrevivieron excluidos y excluyentes en el clima fresco (tuvimos que ponernos el jersey) y soleado de la altamontaña.
De C. Tovar fuimos a San Mateo y visitamos El Ingenio, la hacienda de Simon Bolivar y el museo de la caña. En Bolívar, un pequeño pueblecito de la provincia de Bizkaia , está la casa de sus antepasados, y cuando volvimos , también fuimos a verla, muchos de nuestros antepasados emigraron a las ameritas como bien sabeis, mis abuelos sin ir más lejos vivieron 17 años en Cuba. De allí fuimos a Puerto Colombia, alli hay un maleconcito lleno de gente que vende artesania, collares y pulseras hechos con semillas, recuerdos muy bonitos para traerse, y una forma de viajar y pagarse el viaje con el dinero que obtienen al venderlos.
Visitamos Choroní y de allí hicimos excursión a Uraca en buseta y en peñero a Chuao, vimos delfines en la travesía.
Estuvimos en Puerto Cabello y Chichiriviche y tomamos el sol en los callos, esto son playas y lo demás es cuento. ¡¡ arena fina y agua transparente ¡¡¡, son de postal. Queriamos hacer submarinismo pero aqui parece ser que no hay,asique volvimos para atrás, a Tucacas, donde mi pareja y mi hijo se sumerjieron 15 mtrs. entre los arrecifes de corales, mi hija y yo nos quedamos en la playa bajo un toldo improvisado con 4 palos de bambu y un pareo, la sombra que habia estaba ocupada por montones de lagartijas con el rabo y la cabeza azul, muy bonitas ellas, pero muy atrevidas, casi nos llevamos una en la bolsa porque no queria salir de ella. Les dabamos pan con la mano y se acercaban a comerlo.
Visitamos los manglares, estan formados por los mangles rojos, que estan protejidos, sus raices son aereas y van formando el estrato donde se sustentan convirtiendose en islas, tambien vimos la cueva de la virjen donde los pescadores dejan sus ofrendas. Volvimos a tomar agua de coco en Puerto Cabello, probamos el pargo frito y los jugos naturales (¡que ricos¡), tenemos que probar la cocada. Coro
De allí fuimos a Coro, a ver los médanos .
Coro es una ciudad frente a la peninsula de Paraguana, esta fue una isla y debido a los vientos que arrastraban la arena se formo el istmo de dunas de mas de 25mts. de altura. Es un paisaje espectacular, como si estuvieses en medio del desierto.
Taratara
Nos hemos desplazado a Taratara, un pueblecito en el que no para de soplar el viento, hemos visitado el museo Angel Segundo López y una exposición de arte de dos pintores locales, nos gustaria llevarnos un par de cuadros, pero...esto de ir con mochila limita mucho las cosas. En este pequeño pueblo me compré un sombrero de palma hecho a mano por una lugareña que me dio sombra a lo largo del resto del viaje, es el que llevo en la foto y que vino conmigo a casa, le tengo mucho cariño.
De Taratara hay un camino para ir a la playa por el lecho de un rio seco lleno de fósiles de conchas y moluscos, hemos caminado 45 minutos para ir y otro tanto para volver bajo un sol de justicia...y contra viento.... en fin, un poco de masocas, pero tras un esfuerzo, siempre hay una recompensa, además de lo interesante de la excursión a la vuelta en casa Emilia nos esperaba un pollo guisado con arroz y patatas y una ensalada además de una jarra de papelote ,especie de limonada con tamarindo y caña de azucar.
Toda esta zona es un parque arqueologico y paleontológico llamado Taima Taima llena de restos fósiles de mastodontes y animales prehistoricos, nunca había visto tantos fósiles juntos, todo el lecho del rio estaba lleno y las orillas también, es alucinante. Después fuimos a Maracaibo donde todavía hacía mas calor.
Sinamaica
De allí fuimos a la laguna de Sinamaica a ver los palafitos, hicimos un recorrido en barca por toda la laguna viendo como todas las construcciones, casas, bar, tienda, iglesia etc. se sostienen sobre postes encima del agua. Y por la noche en bus-cama hacia Mérida, los autobuses estos debo decir que es lo que peor recuerdo tengo de venezuela, son muy comodos y modernos, pero te mueres de frio en ellos, no hay forma de que suban la temperatura (que contradicción verdad?, en la calle te asfixias de calor y en ellos te mueres de frio), le gente se lleva la manta de casa para viajar y muchos se constipan, pero es inamovible, tienen esa temperatura y no se puede cambiar. Y también es inamovible el hecho de que no puedes correr las cortinas para ver el paisaje, dicen que por seguridad no debes abrirlas y yo me moria por no perderme el paisaje. Tenias que hacer trampa y en cuanto se descuidaba el vigilante abrirlas un poquito para poder admirar el paisaje. Así pude ver el famoso Catatumbo.
Merida ,788 sabores diferentes de helados.
Fuimos a Merida, de allí hicimos una excursión en buseta a Jaji, un pueblecito en los Andes,. Visitamos la famosa heladeria Coromoto (como la virgen de Coromoto) que tiene el record guiness de sabores, los hay de garbanzo, calabaza, ajo, remolacha, cerveza, frijoles, arroz, platano, trucha fresca etc, etc. Estando en Mérida calló un gran chaparrón, las calles pareían rios, fue un alivio después del calor que pasamos en Maracaibo, aproximadamente 40º, pero de esos calores humedos dificiles de aguantar.
Subimos el famoso teleférico, y de Mérida salimos para Los Llanos Los Llanos, pura naturaleza. Los Llanos, bueno... no tengo palabras para contar lo que alli vivimos, fueron cuatro intensos dias junto a los llaneros en un campamento muy sencillito con una cocinera estupenda y toda su familia que era gente encantadora.
Allí hemos desmitificado el miedo a las fieras, los llaneros que conocimos respetan muchisimo a los animales pero no les temen en absoluto, nos llevaron en lancha para ver las aves, las hay a montones, de todos los tamaños y colores. Tambien hicimos un largo paseo a caballo y lo mas impresionante el dia que fueron en busca de un caiman o una serpiente para que pudiesemos ver que no son peligrosos, los pudimos tocar y despues los soltaron.
Por la noche escuchamos el cuatro y aprendimos a bailar joropo.
Tambien hemos visto Canaima y hemos convivido con los indigenas pemones. Bueno, creo que me he extendido demasiado, así que dejaré el resto del viaje para otra vez.
Saludos: emece. |
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