Hace varios años tenía la intención de conocer Merlo, provincia de San Luis, y la verdad que el lugar vale la pena visitarlo, una combinación perfecta de valle y serranías, que constituye un tesoro paisajístico particular.
La ciudad está situada en la zona noreste de la provincia de San Luis, Argentina, en el límite con la provincia de Córdoba, rodeada por la Sierra de los Comechingones y el fantástico Valle de Conlara. Famosa por la pureza de su aire y su microclima, cuenta con lugares realmente hermosos para pasar días disfrutando de caminatas y escuchar el ruido de los arroyos.
En este viaje pude conocer el lugar llamado Pasos Malos, un sitio de interés en plena sierra, en donde baja un arroyo llamado Piedra Blanca. El área es extensa y desde allí parten senderos para hacer caminatas de distinta dificultad. Yo particularmente me dediqué a ascender unos metros por el arroyo y contemplar los hermosos pozones y cascadas de agua cristalina que hay en la zona. En el lugar se aprecia en plenitud, la magnificencia de los cielos serranos y su temperamento tan cambiante, por momentos sol y por momentos lluvia, una mixtura característica de muchas zonas montañosas sudamericanas.
La gastronomía de este lugar tiene un plato principal y exquisito, el chivo a la parrilla, algo que ningún visitante puede eludir a la hora de almorzar. Para acompañarlo, nada más propicio que un buen vino casero original de esta zona cuyana. Los precios me parecieron razonables, es decir iguales a cualquier plato en un restaurante del centro de la Villa, ... espero que se mantengan. Otro de los puntos imperdibles en la Villa de Merlo, es el llamado Rincón del Este, junto al arroyo El Molino.
Este lugar es fascinante como punto de partida a excursiones, cabalgatas y turismo aventura para los gustos más variados. Aquí me dediqué a tomar fotografías de la fauna del lugar, en especial capturé imágenes de zorros colorados y caranchos, además de avistar toda clase de aves. Me llamó la atención la gran cantidad de loros. Se puede acceder a la reserva floro faunística del lugar y hacer treeking a distintos parajes de interés.
En Rincón del Este también se pueden degustar platos típicos...les recomiendo truchas y salmones, realmente deliciosos. Luego de almorzar, me consagré junto con las demás personas que viajaban conmigo, a una apacible cabalgata por las serranías.
Agarramos por un camino montañés desde donde se divisan: el Mirador del Sol, las proximidades del denominado Filo serrano, y la gloriosa vista del Valle de Conlara. Los deportes que se practican en esta zona son múltiples y se aprecian parapentes desde todos los ángulos, realmente hermoso.
En fin, estos son algunos de los lugares que conocí, pero les aseguro que me quedó mucho por recorrer, y sinceramente les digo a aquellos que buscan la mezcla ideal entre aventura y descanso en las montañas, que este es un sitio para frecuentar de calidad excepcional. |
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