Viajé a Dublìn con un grupo de 17 estudiantes de marketing y comunicaciones invitados por la Union Europea para descubrir los secretos econòmicos y culturales de Irlanda.
Participamos a una serie de encuentros con empresas irlandesas, las cuales nos dieron un amplio panorama econòmico y nos explìcaron que Irlanda en poquìsimo tiempo ha logrado sorprender a la economìa mundial, ha dejado atràs una economìa basada en la agricultura, para transformarse en un paìs sòlido.
Apoyado por la Uniòn Europea supo aprovechar del boom econòmico que en los 90’s habìa en USA y haciendo una estrategia fiscal, invitaron a grandes empresas a establecerse prometiendo bajos impuestos, mano de obra barata y con flexibilidad, agilidad y creatividad, lograron conquistar a grandes inversionistas de todo el mundo.
Asì empresas farmaceuticas, de biotecnologìa y de tecnologìa mèdica, ràpidamente encontraron desarrollarse en ese paìs, lo cual diò como resultado un aumento de inscripciones en las universidades cientificas y una atracciòn de profesionales de todo el mundo. (Es el ùnico lugar en el mundo en donde se produce el Viagra y el Botox, ademàs de muchas otras).
Lo mismo sucediò con las empresas especializadas en la tecnologìa de comunicaciòn: Google, Amazon, Yahoo e Intel forman parte de las muchas empresas establecidas en Irlanda. Tambièn el campo financiero internacional aprovechò de estas oportunidades. Dublìn ràpidamente se convirtiò en una importante capital europea y dejò de ser llamada “The poorest of the rich”(The Economist, 1988) para convertirse en “The Celtic Tiger” (The Economist, 1997).
El gobierno inyectò capital para una eficàz educaciòn, dando lugar a una sociedad màs preparada, con màs oportunidades y con un nivel de vida òptimo.
Ahora Dublìn es una ciudad cosmopolita, infinidad de jòvenes con estilos diversos, negocios con articulos de todo el mundo y restaurantes alegran sus calles y es un agazajo sentir la atmosfera que hay en esa isla rodeada por aguas del Atlantico.
Ya desde lo alto la isla se muestra verdìsima y a pesar de estar en la capital, la infinidad de enormes areas verdes no permìten olvidar la caracterìstica principal de este paìs: su naturaleza.
Pomposos jardìnes rodeados de construcciones con fachadas de ladrillos, infinidad de casas con chimenas en fila con singulares puertas de colores brillantes, patos que acompañan la corriente de numerosos canales , agitados arboles que indican la direccion del viento, inmensos campos de rugby, oceano de agua helada perfecta para ser hospitada por simpaticos leones marinos, gaviotas que acompañan mi mirada hacia el horizonte, infinidad de veleros resignados en espera del verano, agua, agua y màs agua!
En Dublìn llueve casi siempre, lo extraño es no necesitar una sombrilla y como es cosa de todos los dìas, la ciudad no se vuelve un caos con la lluvia. No se escuchan màs sirenas y nadie corre buscando refugio, las calles no se inhundan, la gente no se encierra, por lo tanto nosotros no corremos a un café, abrimos las sombrillas y algo mojados seguimos visitando la ciudad.
Paseamos por el centro de la ciudad de estilo Georgiano (s.XVIII), visitamos la plaza Merrion Square, la National Gallery, la Grafton Street, la calle con comercios con más tradición de Dublín, el Trinity College, fundado por Isabel de Inglaterra, el punto de referencia de la ciudad. Infinidad de personas lo visitan y se pasean atravesando los patios y jardines del college y este andar de individuos es aprovechado para difundir la cultura. Nos tocò ver una muestra fotografica sobre “la familia” en el mundo.
Numerosas fotografìas ilustran sus razgos fìsicos y culturales. Entre ellas hay una familia de simpaticos Tarahumaras y yo me divierto observando tantas diferencias.
Goticos castillos y catedrales me transportan a la època de los caballeros de la mesa redonda: construcciones de piedra, con infinidad de torres circulares y techos en forma de cono. Vitrales que transforman lo tenebrozo en màgico, materiales frìos utilizados en herraduras, candelabros y candiles.
Los irlandeses son muy catòlicos, en Dublìn hay 3 catedrales importantes: la Catedral Iglesia de Cristo, la Pro Cathedral y San Patricio. Cuando celebran a “Sn Patrick”, hacen la fiesta màs grande del año, con fuegos artificiales, teatro en la calle, musica, baile y sobre todo, mucha cerveza.
La famosa Guiness a nosotros tambièn nos hizo pasar momentos divertidos, ademàs de visitar la fabrica, que de verdad vale la pena, hay infinidad de Pubs en donde no solo te ofrecen èsta, sino que es muy comùn que cada uno tenga su propia producciòn.
Los irlandeses son simpatiquìsimos, muy gentiles y sonrientes. Mis compañeros italianos se sorprendieron de tanta cortesìa, disponibilidad y pocas discuciones. En Irlanda les encanta divertirse por las noches, asì que los Pubs casi siempre tienen musica en vivo y los grupos son realmente buenos. Es muy agradable salir pues la gente luego luego te invita a formar parte de su ambiente.
Es algo triste salir a la calle y encontrarte con jovenes vomitando continuamente. El mejor lugar para la vida nocturna se llama Temple Bar, es el barrio bohemio de Dublìn, muy alegre con infinidad de restaurantes y bares de donde sale casi siempre musica.
En uno de ellos habìa un grupo en vivo que nos llamò la atenciòn, eran buenìsimos, y solo despuès de un rato nos dimos cuenta que era un karaoke, los siguientes participantes eran igual de talentosos, asì que pasamos una noche muy amena cantando, bailando y disfrutando de la habilidad que tienen los irlandeses para la musica. Caminamos por el norte de Dublìn, en la O'Connell Street, con edificios y monumentos historicos, y mientras disfrutamos de infinidad de alimentos que distraén nuestras tripas.
Dublìn es el lugar de origen de muchos artistas y escritores como James Joice, Oscar Wilde, Bram Stoker y Samuel Beckett. También visitamos dos lugares en las afueras de Dublìn: Howth, un simpàtico pueblo costero situado en el Noroeste en donde comimos el famosìsimo fish & cheaps muertos de frìo, con un viento que amenazaba llevarnos muy lejos y en la espera de ver alguna foca.
Y Malahide, un hermoso pueblito en donde se practica el deporte de vela. El centro es muy agradable. Visitamos el castillo y para llegar a él nos paseamos por un maravilloso bosque de duendes!
En pocos dìas Dublìn y su gente lograron conquistarme, seguramente queda pendiente una aventura màs hacia otros lugares de la Irlanda verde que sonrie.(marzo 2007). |
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