Tengo la suerte privilegiada de vivir frente al mar, desde un 10º piso y durante 9 meses al año es casi imposible poderlas ver por la densa neblina que lo cubre todo con su manto blanco.
Ahora ya en verano, el panorama visual ha cambiado, a lo lejos se aprecia un conjunto de islas, uno de los secretos naturales mejor guardados, cerca de La Punta en Lima, Perú.
Las Islas Palomino, se encuentran escondidas en la parte posterior, de la Isla El Frontón y San Lorenzo. Siempre que las veo en el horizonte, me ha tentado la idea de visitarlas, recorrerlas todas, bucear y juguetear con los famosos moradores locales, los lobos marinos de Palomino entre otros animales de la zona como delfines y zarcillos.
La idea era no usar embarcaciones tradicionales como yates o lanchas rápidas con motores potentes rodeado de gente extraña, necesitaba de un transporte totalmente autónomo en el cual programar esta salida y demorarme todo lo que este paseo náutico requería, hacer buenas fotos y estar muchas horas en contacto con la madre naturaleza disfrutando del paisaje, vida marina ,mucho sol y refrescante aire marino.
Soy de la idea de si cuentas con transportación fiable acuática, para que diablos alquilar servicios de terceros si al ir en un bote menor el costo de operación es una fracción de la tarifa que cobran por persona, esto obedece que acá la gasolina es bastante cara y estas embarcaciones grandes son bien tragonas de combustible. No así las embarcaciones menores.
Por ese motivo, días atrás, ya había puesto operativo mi bote neumático zodiac de 3.30 metros de eslora y motor de 15 HP. La noche anterior llamé a mi compañero de aventuras acuáticas para saber si era de la partida, dio su pleno consentimiento en el acto. Ya que me encantan las excursiones náuticas en botes zodiacs, de allí deviene ni sobrenombre Locozodiac.
Al día siguiente nos encontramos en Marina Yacht Club en La Punta, Callao, allí ya estaba el Nautile, aprovisionado de combustible, agua, comida, bloqueador, esperando listo e impaciente la partida.
Luego del calentamiento de rigor del motor pusimos proa al sur pasando por el costado del majestuoso submarino Abato, recorrimos todo lo largo del balneario de La Punta, la Escuela Naval pasando por El Camotal temido banco de arena en donde mas de una embarcación ha tenido problemas, lo bueno es que está bastante bien señalizado con boyas al comienzo y final del mismo, además las pequeñas olas que se forman al rededor lo delatan visiblemente. En marea alta no es visible, se pude desembarcar en marea abaja para pescar. Siguiendo rumbo sur hicimos nuestra primera parada entre dos pequeños islotes que se encuentran entre la Isla del Frontón y la mas grande, San Lorenzo para trazar una ruta segura atravesando un canal que da al mar abierto en donde a veces forman tumbos que pueden reventar en olas cuando el mar no esta completamente calmado de oleaje.
En esta parte no se puede correr en un embarcación inflable que no tenga piso rígido por los constantes tumbos que forman verdaderas us entre uno y otro, así que decidimos pasarlo muy lento para no saltar tanto por lo liviano del bote. Una vez cruzado este canal llegamos a unas formaciones rocosas que se aprecian al lado derecho, hay un tótem gigantesco donde se pueden apreciar claramente numerosas caras, como fieros guardianes pétreos del mar, mas allá un islote llamado El Elefante por su clara e inconfundible forma de paquidermo.
Ya entrando mas a mar abierto, el oleaje seguía bastante disparejos, los tumbos se espaciaban un poco mas uno del otro, encontrándonos con el dilema de ir despacio para subir y bajar de tumbo en tumbo o darle toda la máquina para planear el bote y llegar mas rápido y con el otro problema de saltar constantemente entre tumbo y tumbo. Decidí negociar las dos opciones, por momentos lentos, por momentos rápidos sino se hubiera hecho interminable el viaje.
En un momento casi tiramos la toalla, ya que no conocía la ruta y éramos el único bote en la zona, cuando estaba doblando para un frustrante regreso, hicieron su aparición a lo lejos El Dragón Marino, una curiosa embarcación verde con un gran dragón en la proa y una lancha rápida, ambos repletos de excursionistas que se dirigían a Palomino. Alentados por el acompañamiento gratuito de estas dos embarcaciones, corregimos rumbo inmediatamente y full motor nos dirigimos raudos para mantener la primera posición de esta carrera marina hacía las islas. Prefiero ir adelante que atrás de otras embarcaciones en caso de que cualquier cosa imprevista suceda, mas que todo como precaución.
Media hora mas de travesía y llegamos s las Islas Palomino, atrás quedo la imagen vista desde mi departamento, estábamos en vivo y en directo. Como primer contacto fuimos saludaos por una pareja de amigables delfines que surcaban las aguas al costado del bote como dirigiéndonos. Poco a poco fueron apareciendo uno que otro lobo, las estrellas del lugar.
Conforme nos acercábamos iban apareciendo colonias enteras de lobos marinos que sacan del agua sus graciosas cabezas para darnos la bienvenida y juguetear al costado del nosotros. Los zodiacs son tan bajos comparados a cualquier bote que nos daba la impresión de que cualquier lobo se podría meter dentro y darnos un mal rato como pasajero no invitado, pero no, es parte de la rutina que le dan a todas las personas que van a visitarlos Fotografiarlos con cámaras digitales es bastante difícil, la cámara pierde valiosos segundos haciendo el enfoque, y cuando la cámara ha logrado esto, estos ya se han sumergido para aparecer luego para repetir toda la operación una y otra vez Con cámaras de película no hay ese problema, ya que no hay desenfoque como en la digitales. Lo mejor es pre enfocar, esperar a que salgan para luego disparar el obturador y con buena suerte salgan correctamente compuestos en la inolvidable foto para el recuerdo.
Si le gusta la adrenalina pura, eres bien osado, puedes acercarte con el bote hasta las proximidades de la isla principal en donde hay una colonia de por lo menos 500 lobos de todos los tamaños, tírarte al mar o flotar con una colchoneta inflable de apoyo y esperar a que los lobos que están en tierra descansando te den el encuentro en su elemento el mar. En breves segundos estarás rodeado de ellos, son muy amigables, los tendrás a muy corta distancia de ti saltando, jugando y haciéndote piruetas alrededor tuyo.
Las hembras, mas pequeñas, son mucho mas amigables que los machos, estos solo de dedican a hacer sonidos fuertes y a estar a mas prudente distancia como cuidando su harem.
En las islas no hay posibilidad de bajar a tierra, ya que todas son acantilados, todo el tour es embarcado. Si dispone de máscara, aletas y snorkel los podrá ver en vivo y en directo a cuerpo completo hacer sus piruetas bajo el agua. Esta es una experiencia acuática única en su género muy cerca de la ciudad de Lima que bien vale la pena visitar con amigos o familia. El tour tiene una duración de 4 horas, no hay que ir 300 kilómetros mas al sur hasta la Bahía de Paracas en donde están las Islas Ballestas que ofrecen lo mismo, pero solo visualmente, ya que la interacción con lobos está prohibida.
Si alguna vez viene a Lima no deje de visitar Palomino, se lo recomiendo.
Aunque el día no estuvo a la altura fotográficamente hablando debido a la temprana niebla, estas fotos les darán una idea del lugar.
El tour virtual lo podrá apreciar mejor visualmente en éste link :
http://www.pbase.com/locozodiac/locozodiac_275
Hasta la próxima aventura...
Loocozodiac |
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