De Santiago a Machu Picchu
Del norte de Chile me faltaba conocer San Pedro de Atacama solamente. Mi polola Marcia no conocìa nada, bueno, La Serena, Vallenar, Huasco, Copiapo, Bahìa Inglesa, Caldera y Charañal en un viaje anterior, pero esa es otra historia.
Ahora la mochila iba màs al norte.
Sacamos pasaje en Tur Bus $23.000, salon semi cama. Primera sorpresa: el bus era de segunda categorìa, era un bus común y corriente al cual al llegar al terminal le pusieron un letrero que decìa semi cama. Nunca más volví a viajar en tur bus.
Ya estabamos arriba y el destino era Calama, segùn averigüe salía locomocíon a cada rato para San Pedro, así que partimos.
Llegamos como a las 09:00 AM a Calama, sin conocer nada preguntamos en el mismo terminal rodoviario y nos indicaron donde salìan los buses para San Pedro.
El terminal de Tur Bus quedaba igual un poco lejos, como a 10 cuadras, pero caminamos . efectivamente los buses salían cada 1 Hrs y el valor promedio es de $1.200 pesos chilenos, por lo que partimos enseguida.
Al salir de Calama, ciudad bastante árida y seca, nos metimos de lleno en el desierto, 1 Hrs de camino y de pronto se vislumbra un oasis, eso era San Pedro, calles de tierra, mucha artesania, restaurantes, hoteles, hostales, camping. La oferta hotelera es variada, su valor es elevado, buscamos lo más económico, la idea era ojala una habitación matrimonial con baño pribado, pero como dije era solo una idea; terminamos en un hostal, $5.000 cada uno no era malo, bastante cómodo con una piscina de medio metro redonda, habitación con 4 camas, limpias, por suerte nos toco un muchacho bastante simpático como compañero, la otra cama estaba vacia.
San Pedro como pueblo no tiene mucho que ofrecer, todo está al rededor y tienes que tomar algún tour para visitarlo.
Hay algunas ruinas cercanas en donde puedes llegar caminando o arrendar una bicicleta, pero, dados los precios, discriminamos en conocer lo más importante.
Una vez instalados en el hostal, nos dirigimos a recorrer, buscábamos toures y comida, pero sobre todo, agua. La aridez se deja sentir en tu boca; Ojo; el agua mineral de medio litro 1000 pesos.
La oferta gastronómica es variada, seguramente por los muchos extranjeros que se han encantado con este paisaje y se han quedado para siempre montando su negocio en esta zona: comida italiana, mucha; española, algo; típica chilena, también; y esos platos raros en donde comes algo de difícil pronunciación, poquito pero caro. Al final terminas comiendo pastas desde $3.000 para arriba, sin bebidas. Personalmente terminé pagando $5.000 por cada uno más bebidas.
Antes habíamos pasado mirando los tours y compramos en el del Valle de La Luna para las 16:00 Hrs, casi todos van a esa hora ya que el tour parte por el Valle de la Muerte y termina en el Valle de la Luna mirando el atardecer, esa es la gracia. No recomendaron llevar agua, recomiendo llevar mucha agua, yo llevé 2 botellas de 500 CC.se me acabó antes de la mitad del viaje, si hubiese podido llevar 2 litros, hubiese acertado, ojo, por el camino no venden nada, estás en medio del desierto. Además se deben llevar si o si zapatillas cómodas, ojalá de trekking, mis zapatos terminaron peor que nunca, por suerte esos hush aguatan hasta el día de hoy. Además si eres estudiante, se recomineda llevar tu carnet que lo acredite, ya que se paga una entrada al Valle de la Luna y recibirás descuento, no es mucho, pero ya te servirá para alguna agúita por ahí.
El furgon sale a la hora y parte al Valle de la Luna, no es más de 15 minutos arriba con alemanes, españoles, irlandeses, suizos, croatas, etc. un popurri de gringos varios que te toparás en todo el camino.
El valle de la muerte, dicen que su nombre derivo de su parecido a Marte, luego valle de marte, muerte, valle de la muerte, en fin, quizás como me voy a terminar llamando yo si es así como evolucionan los nombres.
El tour vale como 15 US$ por persona y no incluye las entradas, solo el traslado, llegas de vuelta a San Pedro como a las 21:00, o sea, ves el atardecer, se esconde el sol y todos se vienen.
Como nos dimos cuenta era un pueblo caro para nosotros, decidimos contratar en la misma agencia el tour a los Geisers del Tatio para el otro día, sin pensar que el cansancio nos pasaría la cuenta.
Los furgones parten todos como a 04:30 AM, para subir y llegar como a 07:30, hora de esplendor màximo de los geisers, el camino es largo, si puedes dormir te felicito, ya que además de largo es pésimo. Si te sientas atrás saltarás todo el viaje, ese tour cuesta como 25 US$ por persona, pero es imperdible. Llegas arriba y si no te apunas todo anda bien.
Cuando llegamos se nota la falta de oxígeno, no se recomineda correr ni saltar, solo caminar y permanecer tranquilo para adaptarse al cambio. Marcia llego de lo más bien, pero a los 10 minutos ya se sentía mal, mareada, con ganas de devolver lo que comió, con la cabeza abombada, en fin. La mayoría de los tours van preparados y los guías saben muy bien como tratarte, lo importante es conservar la calma; lo digo porque no falta la histérica que arma atado, tiene como 80 años, estan que mueren y suben a los geisers, se apunan y más encima reclaman, no hay por donde.
Cuando todos estan abajo el guía te cuenta donde estás, un poco de historia y a desayunar, un pancito o dos, un café, té leche o dos. Arriba te puedes bañar en una posa de aguas de varios geisers que terminan allí, personalmente no quise bañarme, pero varias personas, en especial, gringos y vejetes se bañaron como si fueran a rejuvenecer.
En fin, en ese rato pude recorrer los alrdedores y sacar fotos que fue lo que hicimos nosotros.
Cuando nosotros llegamos arriba la sensación termal es de -2° O -4° C, hay veces en que puedes subir con -20°C o menos; abrigarse, total después hechas todo a la van. de ahí bajas como a las 10:00 y vas parando en unos pueblitos de 10 o 20 casas.
En el que paramos nosotros, Machuca creo que se llamaba, compramos unas empanadas de carne de Llamo, y una agúita de chachacoma para la puna. No era mala y a Marcia la ayudó bastante.
Había una iglesia muy bonita, nos fuimos a sacar unas fotos, dentro de la iglesia una indiecita típica del lugar, le pedimos una foto pero nos quería cobrar, así que desechamos las ideas y nos fuimos, tambien aprovechamos de pasar al baño, es el primer lugar de la mañana donde puedes encontrar baños, ojo son bastante limpios.
Luego el tour va parando cada vez que encuentra algo interesante, animales, plantas,etc. Recuerdo unos cactus gigantes y unos llamos y alpacas, personalmente para nosotros nada espectacular, pero los gringos llegaban a saltar de la alegria. Volvimos a san pedro, tomamos nuestros bolsos y sacamos pasajes para Calama enseguida, 13 o 14:00 hrs, unas vueltas en la feria artesanal, un par de recuerdos, no muchos, ya que nos quedaba bastante viaje aun. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|