He encontrado este sitio (Viajeros.com) hace una semana sino me equivoco, es muy bonito leer y ver los viajes de personas que no conoces pero que admiras por el simple hecho de atreverse a los viajes mas salvajes o simplemente poner lo que siente y lo que quisieran hacer, pero en resumidas cuentas todos tenemos algo en comun:
Conocer el mudo y sus culturas. Bien, no soy experta en escribir, pero les pondré algunas experiencias de algunos viajes que hecho y uno de ellos el primero de toda mi vida, fue desde Nicaragua hasta Barcelona España.
Fue un sueño hecho realidad, siempre soñé con conocer algún país, pero imagínense, conocer un país Europeo, una ciudad como Barcelona.
Mi viaje empieza el 26 de mayo del 2004(una fecha por cierto muy triste para mi, porque fue el día que mi padre murió, hace muchos años atrás) y empieza ahí, porque es una escena que nunca olvidare.
Habíamos comprado un pasaje, el cual pasaba como escala Miami, como es de imaginar que ni siquiera tocaría suelo Americano, pero como Latina que soy y mas Nicaragüense tenia que pedir visa Americana solo por estar en su aeropuerto, pensé en ese momento que seria muy fácil, por el siempre hecho que no pretendía ni pretendo quedarme en ese país, mis ilusiones estaban puestas en Barcelona España, por muchas razones: sentimentales y por la ilusión de conocer otro país muy distinto al mío.
Es impresionante entrar a esa Embajada, es como entrar en una cárcel de máxima seguridad, te revisan hasta los calzones o quizás hasta los huesos de tu esqueleto.
Tenia que llenar formularios y tal, mucha formalidad, me había entrado mucho el pánico porque me parecía una cosa fuera de si.
Llego a la sala y me siento en el asiento que me pareció mas a mi gusta, pero un guardia me dice que no es ahí donde me toca, sino en el numero que según él tengo, cosa que no sabia que me habían enumerado, luego miraba la fila de personas avanzar para su turno: dos hombres en una ventanilla como de un banco, tomándote hasta las huellas digitales para que quede constancia que por ahí pasaste.
Había de todo: ricos, pobres, blancos negros, bajos altos en fin todos con un solo objetivo “el sueño americano” en este caso yo no tenia ese objetivo, lo mío era otra cosa, no me sentía parte de ello, por tanto estaba segura que no habría ningún problema.
Cuando me toca mi turno, me preguntan mi nombre, donde voy, les di mis huellas digitales, les enseñe hasta mi pasaje de avión (que por cierto había costado muchísimo dinero).
Me dice ese hombre regordete, con cara de sapo que nunca olvidare: lo sentimos, pero usted no aplica para entrar a Estados unidos de América.
Me he quedado de piedra y me atreví a pedirle una explicación y que me dijeran ¿porque?, les pregunte que hacia con mi pasaje?, lo pierdo?, ah y cabe mencionar que para solicitar esa visa, he pagado 100 dólares, dólares, claro que no son reembolsable.
Mis planes en ese momento se vinieron abajo, mis ilusiones, todo lo que ese viaje encerraba, la verdad que Salí tan afectada de ese lugar que no paraba de llorar, y no era porque me sentía humillada, que de paso ellos te hace sentir de esa manera, sino porque tenia una rabia, una rabia de los diablos, tanto así que me dio por llorar desconsoladamente.
Afortunadamente tenía en ese momento quien me consolaría minutos después y quien también se sentía desconcertado y enojado. Al final dimos mucha vueltas, probamos de otras formas, con alguna embajada para ver si nos ayudaban al menos que me custodiaran con policías, si es que les daba tanto miedo que yo me quedara en EE.UU., pero todo fue en vano, ellos son “Implacables”.
Decidimos seguir con nuestro viaje, estaba vez probar suerte por Venezuela,(la Única opción en ese momento) obviamente necesitaba visa venezolana para poder pasar por su aeropuerto (parece que los nicas, necesitamos visa para todo).
Definitivamente en esa embajada fue algo totalmente diferente, y quiero aclara que esto no es NADA POLITICO, pero nos trataron tan bien, que solo faltaba que el embajador nos recibiera en su despacho.
24 de junio del 2004 Aeropuerto internacional Augusto cesar Sandino, estábamos en pie a las 5 de la mañana de ese día, era tan emocionante, después de casi una travesía por viajar a Barcelona, era un sueño.
A las 7 de la mañana ya estaba dentro del avión, la verdad que a ese aeropuerto solo había ido a despedir personas, pero siempre tube la curiosidad de saber como era la parte de adentro del aeropuerto, esa parte donde los visitante no pasan, sino los viajeros, cuando entre y vi., era o es muy lujoso, muchas tiendas de lujos, no parecía nicaragua, algo contrastante, y por cierto muy caro todo lo que venden por ahí y dicen que sin “impuestos” no les crean.
Ya estaba muy ansiosa por subir al avión, de niña cada vez que miraba un avión, corría y decía adiós con mi manito, pensando que me estaban viendo los que ahí arriba iban, así que ya era mi turno de estar arriba y tratar de ver hacia abajo, talvez alguna niña con ese mismo sueño me decía “Adiós” en alguna parte de mi tierra.
Cuando el avión despego, fue una sensación extraña, pero bonita, tenia miedo y a Alcance a decir: Guaooooo!!!!!
Y así pasaron muchas horas, entre aeropuerto y aviones, porque para llegar a mi destino tube que tomar 5 aviones un viaje cansado y largo, pero valió completamente la pena y si para volver a vivirlo tendría que pasar por lo mismo, también lo pasaría.
En la segunda parte de esto, ya explicare como me fue en Barcelona y otros sitios que conocí en España, desde la perspectiva de un nicaragüense hacia los europeos y su mundo. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|