Llegué a las 6 a.m. a Villazón, contento por haber cumplido con el tiempo pero mal por el viaje tan incómodo.
Fui a la parte de la salida de Bolivia y me sellaron mi salida del país sin presagiar lo que sucedería. 08.30 a.m empezó a avanzar la cola "sólo para peruanos y bolivianos" y al entrevistarme me pidieron una bolsa de viaje de USD 1000.00 dólares americanos además certificados de estudio y trabajo, salí decepcionado pensando qué hacer, se me ocurrió llamar a mi pareja en Lima y decirle que me mande por scaner los documentos necesarios para presentarlos en migraciones argentinas, pasaron así 3 largas horas y media mientras él reunía toda la información y me la enviaba al correo, yo en una cabina de internet recibiéndolos de a pocos y tratando de imprimir lo que me enviaba hasta que los tuve todos.
Fue un momento en el que me senti como en la tierra de nadie, había sellado mi pasaporte de salida de Bolivia y no me habían aceptado la entrada en Argentina así que no pertenecía legalmente a ninguno de los dos lugares. Cuando retorné un gendarme mala onda hizo que formara linea nuevamente y ya estaba haciendo planes para regresar a Lima derrotado por donde había llegado y cuando estaba formando la cola se apareció un muchacho ofreciendo pasajes a Buenos Aires a 175 pesos argentinos e incluía la VISA para pasar a Argentina.
Mis planes no eran inicialmente ir a Buenos Aires sino ir conociendo lentamente el norte argentino hasta llegar allí, pero un poco por la desesperación de pasar y el cansancio accedí a lo que pedía el muchacho y se encargaron de mi visa en un santiamén.
Conocí al dueño de toda la organización que se dio cuenta que no quería pasar a quedarme de ilegal ni mucho menos y me llevó en su auto particular al terminal en donde tomaría el bus a Buenos Aires, pero así entrando en confianza me animé a decirle que no iba a Buenos Aires sino a Salta, muy amable no se preocupó y me vendió el pasaje a Salta a 40 pesos argentinos, yo no cabía de felicidad porque era lo que quería hacer.
Desde La Quiaca (frontera con Argentina) hay 2 revisiones, la primera parada que se hace es en 3 cruces; menciono antes que la calidad de los servicios de los buses argentinos son definitivamente primera clase comparado a los de Bolivia; los choferes eran conocidos y los gendarmes obviaron la revisión en 3 cruces, vale mencionar que de Quiaca a 3 cruces hay un hora y 10 minutos aprox de distancia.
A las 6 p.m. hora argentina llegamos a Humahuaca y bajé a tomar algunas fotos, a las 6 y 20 pm salimos de Humahuaca y una hora después llegamos a Pumamarca, lugar de la segunda revisión, esta vez no tuvimos mucha suerte porque esperamos de 20 a 30 minutos las revisiones.
Llegamos a San Salvador de Jujuy (Tacita de Plata) a 8.35 p.m, esperamos y vi que era una ciudad bastante grande e interesante para conocer pero partimos de ahí 8.55 p.m., llegamos a Guemes a 10.20 p.m., en realidad pensé que íbamos a llegar antes a Salta pero me equivoqué, llegamos a Salta a 11 y 10 p.m.
Para buscar un hotel a esa hora y con el cansancio que llevaba encima caminé en la dirección equivocada porque no encontraba nada de nada así que tomé un taxi y le dije al taxista que me lleve a un hotel para mochileros, en ese momento empezó una lluvia muy fuerte, me llevó al hotel que tenía las puerta cerradas y me dijo que baje del taxi a preguntar, yo lo pensé porque eso implicaba dejar mis maletas dentro del taxi e ir al hotel pero la verdad creo en otra situación no lo hubiese hecho, toqué la puerta y sí tenían habitaciones disponibles, regresé al taxi, pagué la carrera que me costó 2 pesos, el hotel me costó 18 pesos con baño compartido, me di un baño inolvidable debido al cansancio que tenía encima.
Desperté cerca de las 9 a.m., pregunté la hora del check out y una señora muy amable me dijo que a las 10 a.m. pero podía dejar mis maletas, así lo hice, me di un baño y me dirigí a la oficina de información turística en Salta, me dieron un mapa muy bonito y fui a una cabina de internet a escribirle un mensaje a mi pareja que debía para ese momento estar preocupado por mi ausencia.
Luego salí con rumbo al teleférico, era mi primera vez en un sitio así, compré el ticket de subida y bajada a 8 pesos que realmente no es nada para ese espectáculo tan maravilloso.
En la cima uno puede tomar fotos ya que se ve toda la ciudad, si te olvidas la cámara hay unos muchachos que por 5 pesos toman fotos en 10 minutos. Conocí otros lugares bonitos caminando siguiendo el mapa turístico que me dieron y luego fui al hotel a recoger mis cosas, a las 3 y 30 p.m estaba tomando el bus con destino a Tucuman a donde llegué a las 7 y 45 p.m., igualmente fui a la oficina de información turística me dieron mapas y decidí no quedarme, compré mi ticket a Córdoba y el bus salía 10 y 40 p.m. así que fui a conocer la pequeña ciudad y como verán en las fotos es bastante impresionante de noche.
En el siguiente episodio les contaré la travesía en Córdoba, Rosario, Buenos Aires y Mendoza. Disfruten las fotos. |
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