LA MAGIA DE UN TEPUY:
Subiendo el Roraima.....
Alguna vez has sentido que tú alma se fusiona con la naturaleza Y de repente ya no estas, ya no eres tu, sino eres todo?
La mañana nos despertó en San Francisco de Yuruaní, después de una noche con rayos y truenos, el cielo se descargó para regalarnos este esplendido sol de amanecer, Nos pusimos en Marcha a las 6am, teníamos que montarnos en un 4x4 que nos llevara a Parai Tepui, para iniciar la caminata al Roraima, entre baches, charcos y un paisaje surrealista llegamos como a las 9am.
Desayunamos mientras poníamos todo en orden y buscábamos a Wilson, nuestro guía de la zona, Antes podíamos subir sin un Guía indígena, pero a través de los años, este monumento natural ha sufrido la inconciencia de los visitantes, rallando las piedras y llevándose cristales de cuarzo, especies animales y plantas, por eso es obligatorio subir con un guía, además es la fuente de ingresos de esta población.
Al llegar nuestro amigo iniciamos nuestra marcha por la sabana, estamos cargados como con 20 kg. cada uno, entre comida, carpa y lo demás, para 7 dias. Todos estamos entrenados, tenemos resistencia asi que vamos a un ritmo lento pero sin detenernos, y no podemos resistir el hecho de que aun no vemos la pared del tepui, cada colina la subimos ansiosos para ver si al fin somos bendecidos con esta visión.
Llegamos al Río tek, podemos quedarnos acá acampando pero hablamos con Wilson, Nuestro guia y le pedimos avanzar corrido hasta la pared, así ahorramos un dia de camino y estamos mas tiempo arriba en la cima, el accede.
A pesar de que estamos en Verano, pasar el rio tek nos costó un poco por el peso, no queríamos mojarnos los zapatos el primer día, así que yo me los quite y pase con medias por las piedras babosas de limo, José no lo hizo y entre resbalones se calló sentado en el río.(nos reímos demasiado).
Nos secamos y busque unas medias secas en el morral y seguimos avanzando, pero a 15 minutos, llegamos a un verdadero Río, el kukenan, aquí tuvimos que hacer una cadena, menos mal que somos un grupo de 7 personas, nos colocamos todos de una orilla a otra y pasamos todos nuestros morrales primero, así se nos hizo mas fácil pasar, , nos quedan unas 4 horas de camino o quizás más, eran las 2:00 de la tarde.
Descansamos 5 minutos y seguimos.
La esplendida pared acompañaba nuestro viaje desde hace rato, una vez que la vimos, nunca mas desapareció, y cada vez se hace mas grande y mas imponente, a medida que nos acercamos a la base, a estas alturas, no se si fue una decisión correcta la de seguir, estamos muy cansados y después del río la ruta se hizo mas inclinada y difícil, cuando volteamos a ver el camino, notamos que vamos subiendo y podemos ver un dibujo con la inmensidad de la sabana, no puedo creer que hemos caminado tanto, veo las 2 vertientes de los ríos, arropadas con una vegetación mas verde que todo lo demás.
Ya esta callendo la tarde, y estamos a una hora de la base, realmente estamos muy cansados, ya no hablamos, y tenemos rato estudiando la composición del piso, nuestro guía debe estar ya montando su campamento y guardándonos espacio, Wilson en temporada alta puede subir 2 veces en una semana, es sorprendentemente fuerte, lleva mas peso que nosotros y como si nada.
Llegamos a la base a las 6 y 30, armamos rápido el campamento para aprovechar los poco minutos que nos quedan de luz, no tengo hambre, estoy muerta, lo único que quiero es dormir, hasta mañana!, Pero tengo que comer algo, me preparo una sopa y ahora si
Hasta Mañana.
Son las 7:00 am. Dormí casi 12 horas, comienzo a estirar los músculos entumecidos, me tome un relajante en la noche y aun así siento el dolor de la caminata, y después me acuerdo! Y abro la carpa y me quedo perpleja contemplando esto! Que es esto? que impresión…los primeros rayos le dan a la pared un color rozado matizado con amarillos.
Me paro rápido, ya tengo que estar arriba, me esta llamando y yo dejo que me invada este sentimiento.
Hablo con Wilson, y le digo que quiero comenzar a subir YA!, yo estoy lista, los demás están terminado, así que me adelantare 15 minutos nada mas, la subida de hoy son apenas unas 2 horas, Así que me adelanto. Al principio son unas picas pronunciadas, y hasta hay que impulsarse con la manos, luego llegas a la pared. Y empiezas a bordearla para subir por la rampa, Ya puedo tocarla y veo hacia arriba y es mas impresionante de lo que me imaginé, es mas impresionante de lo que vi esta mañana, de lo que vi en las fotos y de lo que vi en todo el camino, esta pared es tan recta que parece que la alguien la hubiera hecho con un cincel. No puedo creerlo!.
Tengo una extraña sensación que me absorbe!. Todo el camino es seguro, excepto el paso de las lagrimas que hay que subir con cautela porque esta resbaloso, caen gotas desde arriba todo el tiempo, y el camino que es por las piedras se hace resbaloso y peligroso, cuando superas esto ya solo falta como 25 minutos para la cima, la anhelada cima.
Y entonces llego, y me quedo con la boca abierta, estatuas de un mundo perdido me dan la bienvenida, el silencio hace que me sienta despegada de la tierra, y un pajarito hace que aterrice, me siento en esta ventana a esperar a mis amigos, Desde aquí puedo ver la gran pared de casi 300 metros de alto y su recorrido, y me volteo y puedo ver el otro tepui, el Kukenan, según las leyendas indígenas estos dos tepuis representan el bien y el mal, El Roraima es el bien y por eso podemos subir y ser bienvenidos pero el Kukenan no es tan amistoso y por eso las personas se pierden, desaparecen y se caen de sus paredes. A los indígenas no les gusta guiar para allá, porque representa mucho riesgo.
Estoy en éxtasis, realmente me quedaría aquí por mucho rato. La verdad no creo poder describir lo que uno siente al ver tanta grandeza, y colocarlo en palabras es limitar esta inmensidad que se desborda y no cabe en la cabeza. Me siento plena.
A pocos minutos llegan todos y disfruto con la expresión de sus caras…si es impresionante.
Seguimos nuestro camino, acá arriba los caminos se han formado por los años de caminata en la piedra, y Empezamos a buscar un Hotel donde quedarnos, (no somos muy exigentes, con que tenga piso de tierra y no de piedra nos conformamos jajajaj), Los hoteles son espacios donde uno puede acampar, toda la cima del tepuy es de una piedra negra, por eso cuando llueve (que es la mayoria de las veces), quedan enormes lagunas, la única manera de estar secos es refugiarnos en estas cuevas.
Nos toco un hotel inmenso, es una cueva enorme, caben unas 10 carpas, y esta a pocos metros de la pared, Armamos nuevamente el campamento demasiado rápido, queríamos asomarnos y caminar, no teníamos hambre, ni sed, ni cansancio, y corrimos a contemplar esto, nos acostamos boca abajo en una piedra y vimos esa caída vertical! Podíamos ver los puntitos de colores que eran las carpas en la base, y allá en el horizonte, los ríos, y mas en el horizonte la sabana, a la derecha habían varios tepuis, Que vista!!
Hicimos un recorrido rápido por los alrededores, el tiempo se tapó y comenzó un llovizna leve, esto es muy común acá arriba, estamos a mas de 2500 metros sobre el nivel del mar, llegamos a el Jacuzzi, y nos metimos en esta agua verde cristalina, súper fría, pero definitivamente regeneradora, a lo mejor por el cuarzo, quien sabe y después dimos un paseo por el valle de los cristales, montañas de cuarzo cristal y cuarzo blanco, perfectos lápices de 5 lados planos, a pesar de que es impresionante, Wilson nos dijo que hace unos años había 50 veces mas de lo que hay hoy, se los llevaban en lo morrales e inclusive en helicóptero. Es una pena!
Luego nos fuimos al hotel a comer y a dormir, al día siguiente nuestra ruta era hacia el punto triple, unas 4 horas de ida y 4 horas de vuelta, realmente es enorme la cima del tepuy.
Es el 3er día, y estamos ansiosos por iniciar la caminata, son las 7 de la mañana. Comenzamos a adentrarnos en este paisaje lunar en busca del punto triple, un hito donde se encuentran las fronteras de Guayana, Venezuela y Brasil, en el camino veíamos figuras conocidas hechas de piedra, monos, elefantes, hongos, piedras superpuestas de la forma más caprichos, manos, caras, y encontramos la fosa, un hueco enorme como de 7 metros de profundo con columnas de piedra y en el fondo hay agua, ya todos estábamos sin habla desde hacia rato, nos limitamos a contemplar en silencio….
En poco tiempo después llegamos, estábamos en 3 países al mismo tiempo, comimos nuestro almuerzo, hablamos un rato y nos devolvimos, satisfechos y llenos de un sentimiento inspirador.
Al día siguiente dimos paseos cortos por los alrededores, del RORAIMA “la madre de todas las aguas” en dialecto taurepan, tratamos de escalar algunas piedras, comimos, nos relajamos y disfrutamos de nuestro último día, me senté un rato en un lugar privilegiado observando la sabana y deje que me invadiera esta sensación, una sensación poderosa, de llenura, de inmensidad, de plenitud.
La sensación de que al respirar te estas conectando íntimamente a la tierra, y empiezas a comprender la Grandeza del planeta, la sabiduría que dan millones de años de experiencia, Y la paz de saber que eres uno con el mundo y con el universo!
|
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|