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El Diablo da la bienvenida al año nuevo.
Breve reseña del Carnaval del diablo, una de las fiestas más alucinantes y coloridas con la cual una Riosucio Caldas en Colombia celebra la llegada de un nuevo año.
El Carnaval del Diablo es una magnífica fiesta que se celebra en el municipio de Riosucio Caldas, en pleno eje cafetero colombiano, siendo sin duda una de las tradiciones más autóctonas del país.
Respecto a su origen existen versiones un tanto distintas, que concuerdan es en que la celebración surgió en el último cuarto del siglo XIX, hacia 1845 aproximadamente.
Algo de historia
Lo que hoy se conoce como Riosucio Caldas se encontraba dividido en dos comunidades antagonistas (San Lorenzo y Quiebralomo). Su rivalidad era tal que cada una de ellas tenia su propio parque y su propia Iglesia, hasta que un sacerdote (José Ramón Bueno), cansado de esta insana competencia los reunió a todos en lo que hoy se conoce como la Calle del Comercio, conminándolos a unirse como un solo pueblo, so pena de que el mismísimo Satanás vendría a castigar a quien incumpliera tan divina solicitud. Para celebrar la unión se llevó a cabo una fiesta en honor de los Reyes Magos, por lo cual el Carnaval siempre coincide con tales fechas.
Otra versión cuenta como sus primeros pobladores, de origen africano salían durante la primera semana de enero a espantar a quienes se encontraban a su paso. Estos con la complicidad de unas máscaras y llevando una fusta con la que golpeaban a quien corriera menos que ellos. (De hecho se reseña este aspecto en el Himno del carnaval como ‘vejigazos a más no poder' , haciendo alusión al elemento que se empleaba para fustigar a las personas: una vejiga inflada de vaca). Esta práctica dio origen a los matachines, personajes que aún hoy hacen parte del Carnaval.
Por último, una versión más simple cuenta que el carnaval es una costumbre heredada de España. Según esto, sólo en tres lugares del mundo se rinde culto al príncipe de las tinieblas: una población en España (cuyo nombre desconozco), Oruro en Bolivia y Riosucio en Colombia, desde hace más de 157 años.
Sea cual sea el origen, el Carnaval del Diablo es hoy una de las manifestaciones culturales más fabulosas de Colombia. Es un derroche de alegría sin igual y una fiesta llena de colorido que inicia un día a las 12:00 am, para terminar siete días después, con los cuerpos derrotados de los asistentes y una cara de satisfacción que permanecerá por dos años, el mismo tiempo que dura la preparación de una nueva versión del Carnaval.
Las actividades
Todo inicia con el llamado ‘despertar'. Esta primera actividad congrega a propios y extraños en la Plaza de la Candelaria desde donde llegadas las 12:00 am se escucha el cantar unísono del Carnaval, al tiempo que la gente salta y corre a intervalos por las principales calles de la ciudad, arrasando a su paso con todo estático transeúnte y volviendo polvo la espera de dos años por vivir la anhelada fiesta.
A partir de allí toda la alegría incipiente se transforma en un jolgorio paroxístico que durará siete días, durante los cuales riosuceños y visitantes se unen en torno a diversas y coloridas actividades.
El primer día del carnaval se realiza el desfile de los niños, quienes organizados en vistosos grupos recorren el pueblo contagiando el espíritu vernáculo de esta fiesta. Con disfraces alusivos al diablo y cánticos pegajosos los chiquillos demuestran que esta tradición permanecerá a lo largo de los años, pues aunque pequeños manifiestan que el Carnaval se lleva en la sangre.
Al día siguiente se realiza el recorrido de las ‘colonias'. Los riosuceños radicados en otras partes del país e incluso del mundo se reúnen y preparan sus ‘cuadrillas': grupos organizados con disfraces caleidoscópicos, una muestra del amor por el pueblo y su carnaval. Estos recorren las calles mientras cantan canciones festivas que incluyen, por supuesto el himno de esta alucinante celebración.
El despertar del Diablo.
Pero el punto culminante llega en la tercera noche. Repentinamente las calles de Riosucio se transforman en un hormiguero humano pues nadie se quiere perder el despertar de su majestad, el diablo, patrono de esta sui generis actividad. Aquí, a partir de las 12:00 am comienza el desfile de un colosal demonio, el cual con ojos centellantes y movimientos pausados saluda a todo aquel que ha salido a las calles a admirarlo, conocerlo y por supuesto a disfrutar la alegría que los riosuceños transmiten, como producto de una dedicada, minuciosa y responsable preparación.
Así pues la fiesta continua: conjuntos musicales en los tablados populares de los dos parques de la ciudad, grupos de música folclórica en cada calle, personas disfrazadas con trajes alusivos al máximo dirigente infernal por doquier, juegos pirotécnicos y pequeñas corridas de toros complementan este jolgorio que se desarrolla en perfecta armonía.
El cuarto día es imprescindible observar el desfile de las ‘cuadrillas' de adultos, quienes durante casi un año preparan disfraces enmarcados en diversas temáticas y componen canciones con letras mordaces y humorísticas, las cuales aluden a diferentes temas como el gobierno, la gente, el carnaval y claro, al patrón de las tinieblas.
La iglesia por su parte se une a la pagana celebración, conociendo que en esta oportunidad Satanás une a la comunidad en un solo grito de alegría y la abstrae de la realidad aunque sea sólo por siete días. Siete días que significan 723 más para vivir nuevamente esta magnífica festividad.
De esta forma transcurre la fiesta de este diablo, no un diablo perverso y ruin, sino uno bonachón y alegre, que se confabula con todos los riosuceños para que todo aquel que visite la ciudad durante estos días viva una de las mejores fiestas de Colombia.
Para llegar
Desde Cali, directo a Riosucio US$10
Se puede llegar desde Medellín, Manizales o Pereira
Clima muy agradable
Deliciosa comida, desde US$3.
Hospedaje desde US$5 la noche, se puede hacer camping.
PD: las mujeres en Riosucio son hermosas.
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