La función del DIU estuvo muy buena, notables actuaciones de Don Espermatozoide y Dona óvulo luchando en primer término contra un DIU y luego de haber logrado fecundarse tratando de convencer a una futura mama no dispuesta a serlo. Con mucho humor y profesionalismo tocan un tema tan escabroso como el aborto y les juro que te deja pensando y mucho. Por suerte el temita de los gases fue una anécdota que quedó en la historia por el bien de mis vecinos espectadores.
Bueno basta de teatro y vayamos al Grano. Ahora viene lo de la Disco y prepárense porque es de no creer.
Salgo del teatro tipo 1:30 y me tomo un taxi rumbo al Divas Club complejo EL DIVINO. Ni bien arribo observo mi entorno: barrio oscuro, alejado del centro, mucha gente haciendo fila en la puerta del local que abría recién a las 2. Entablo conversación con mis compañeros de fila; Carlos, estudiante de letras y sus dos amigas tortitas femeninas, Verónica y Cecilia. Me pasan toda la data de los lugares Tucumanos (solo dos más) y me regalan una tarjeta con descuento.
2PM Las puertas del club se abren y tras pagar tres pesos y luego de permitirle a un tortón con cara de pocos amigos que me palpara de armas cual si fuera Bin Laden intentando subir a un avión de Bandera americana, ingreso al local traspasando un trapo a modo de cortinado separador. Ante mí El DIVINO; mezcla rara de galpón con alrededores de estación tipo once o Constitución. Barras con taburetes símil leopardo en los que por supuesto era todo un arte encajar el culo ahí, ya que ni tornillos le quedaban. Telas y más telas, pintura flúo en las paredes, pasarelas y estrellas, muchas estrellitas que pendían del techo, amén de un insoportable olor a desinfectante barato de hotelucho de mala muerte de la Zona Roja.
La gente que estaba haciendo fila fue ingresando al lugar y se dejaba ver gracias a la luz reinante en el lugar: mucho travestí de todo tipo, estilo y tamaño; bastante maricacha (esa mezcla rara de maricón con cucaracha) y algún que otro muchacho que diríamos estaba como para un aprobó con lo justo.
Pídome una agüita mineral en la Barra y OH Surprise! un joven con la ceja depilada en cuadraditos y onda under (del tipo 7 puntos) me pide fuego. De más está decir que cada uno que pasaba por ese lugar se encargaba de hacerme la tomografía computada con contraste oral y endovenoso y cada tanto alguna maricacha esbozaba besitos y sonrisas. Como soy un muchacho educado y me sentía Juan Castro no iba a ser descortés y respondía con una leve sonrisita y una mirada de "si te acercas, sos boleta!"
Un poco incomodo por la situación, cruzo la pista en dirección a una zona un tanto menos iluminada donde pasar más desapercibido.
No terminaba de ubicarme en mi nueva ubicación cuando ante mí la imponente figura de Nicolle (una travestí salteña, estudiante de arquitectura, muy mona y bastante discreta en comparación con el resto) que me pregunta si puede charlar conmigo un momento.
Por supuesto no iba a perderme la oportunidad de hacer mi propio KAOS en la CIUDAD (N. de la R. Programa de interés general canal 13 jueves 23 hs) y accedo gentil a platicar con la colorada ninfa nocturna. En realidad, ella venía enviada por el muchacho de las cejas a oficiar de Celestina.
Como ya había visto varios potables y no era cuestión de agarrar lo 1ro que se le presenta a uno, le digo a Nicolle que luego y con gusto me acercaría a charlar con su amigo Francisco, pero que por el momento estaba muy sorprendido por el lugar, la gente y la manera que tenían de encarar a los demás y que necesitaba aclimatarme un poco.
Luego de dos besitos, uno en cada mejilla dejo partir a Nicolle con el mensaje para Francisco y su halo mágico de mariposa vespertina.
Me decido a buscar a los 3 chicos de la entrada y antes de poder levantarme del lugar, soy interceptado por una maricacha: metro y medio, remerita de lycra ajustadísima jeans que era imposible respirar y vinchita con strasses en la cabeza, quien apoyando sus dos manitas en mis rodillas me hacía gestos y mohines de gatita en celo y me ruega que bailemos un tema ya que_"Nunca, pero nunca he visto tan de cerca a un muchacho tan machote (JUA, si supiera) y tan fayon ( Sí con Y) y que como soy enfermero diplomado y tengo una prima que vive en el Once, moriría por estar contigo esta noche"
Diplomáticamente le agradezco tanto cumplido inmerecido, le halago la indumentaria y le comento al oído que en realidad soy la pareja de Nicolle, que es muy brava y capaz de agarrarse a trompadas y puñalazos con cualquiera que se me acerca. Como por arte de magia el diminuto Cristian David se esfumó y nunca supe más de él.
Encuentro a Carlos y las chicas y bailo un rato con ellos; la pista ardía, los travesties pelaban culo y tetas y hacían todo tipo de demostraciones obscenas en pos de un minuto de fama.
El show iba a empezar, así que junto a los chicos, subimos a un balcón desde donde poder ver mejor. Una vez ubicados, a fuerza de codazos y empujones la música se corta y las luces bajan bruscamente de intensidad. En principio creía que era parte el show... pero el efecto duraba demasiado y la multitud desesperada aullaba al grito de "DEVUELVAN LAS ENTRADAS; QUE DEVUELVAN LAS ENTRADAS"
Solucionados los problemas técnicos, todo volvió a la normalidad y la noche continuaba su ritmo patético e hilarante.
El show resulto ser una cagada, mucha cadera, poco bulto y una mezcla de danza fusión llevada a cabo por 6 chicas y dos muchachos. Me despido de mis ocasionales compañeros y decido irme. Francisco, el ceja cortada me estaba esperando y bueno, un rato de conversación con lo más potable de la noche no venia nada mal para ver si se revertía la onda. Así fue que charlamos un rato y me propuso bailar. Pues bien, en cuanto Francisco piso la pista cayó poseído por el espíritu de Michael Jackson en Thriller y la mas desenfrenada Madonna de los 8o después de un par de ácidos vencidos y comenzó a bailar tan frenéticamente y con tanto movimiento de brazos y caderas que juro creí que me desmayaba ahí mismo. Como e éste no le podía meter el cuento de mi novia travestí cuchillera ya que era su amiga, le dije que me bancara que iba al baño, cosa que nunca hice sino que preferí echarme el cloro en la calle y tomarme el primer taxi que me llevara lo más pronto posible hacia mi casa. Después de todo eran las 6 de la mañana y el Día de la Primavera comenzaba a nacer.
Mañana entérese de como pasan el Día de la Primavera los Tucumanos, las andanzas de este cronista por el cerro San Javier, Yerba Buena y Villa Nougues y las desventuras nocturnas en los otros dos locales de la noche Tucumana. Además incluiremos un dossier especial con un 22 de septiembre distinto en Termas de Rió Hondo.
Que tengas el mejor día de tu vida.
Edu@rdito
Él mas lindo, el más mejorcito |
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