
CASCADAS EN EL BOSQUE
BOSQUE DE ZARATE | 0 comentarios.
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Trekking al Bosque de Zarate ( Lima – Perú) En una reunión previa un viernes del mes abril del 2006, con Ivan y Roney, dos buenos caminantes y mejores amigos, nos pusimos de acuerdo en realizar el trekking del fin de semana hacia el Bosque de Zarate, otro clásico destino montañero. Al día siguiente la ruta seguida fue, Ovalo Santa Anita – Chosica – San Bartolomé, dos horas de viaje aprox. y cuatro soles en pasajes. Ya daban las 11am y nos bajarnos en la capilla existente antes del poblado de San Bartolomé, pusimos todo en orden y levantamos las mochilas con todo el equipo de acampada y a caminar se ha dicho por el ancho camino que se abría al costado de la capilla, el día se mostraba opaco y las nubes amenazantes, pero este clima loco no amilanó nuestro buen animo, atravesamos por varias chacras y algunas casas durante una hora y alcanzamos la cima de un mirador, que excelente vista del pueblo y sus “mantos” verdes. A partir de ese punto, el caminos se bifurca en varias direcciones por lo cual tomamos el mas marcado y el de subida obviamente, caminamos por el lapso de una hora mas y nos topamos con un río ...plop!!! habíamos seguido el camino equivocado, pero pudimos refrescarnos y divisar algunas pequeñas cascadas, después de unas fotos, dimos media vuelta y luego de 20 minutos encontramos una bifurcación y tomamos el camino correcto que estaba medio cubierto por la vegetación, media hora mas y llegamos a un claro, donde hay pintas por doquier sobre las rocas y restos de fogatas (ahí suelen acampar algunos caminantes que se quedan sin físico), en ese punto la neblina se puso mas densa y empezó una llovizna por lo cual aceleramos la marcha, una hora mas y completamente empapados llegamos al “paso”, de donde se suele contemplar el bosque de zarate en todo su esplendor, obviamente no era nuestro caso porque en ese momento había una tremenda cortina de niebla, pero ya estábamos cerca y eso nos animo a seguir con mas rapidez, la lluvia no paraba y el fango se mostraba por todo el camino ensuciándonos, hasta que por fin pudimos ver la “cabaña” a unos 100 metros, distancia que fue la mas helada de la travesía por el fuerte viento que sopla a esa altura y porque aun seguíamos vistiendo solamente ropa ligera, pero por fin yacíamos bajo techo, nos cambiamos de ropa y preparamos una deliciosa sopa ramen súper picante, la cual no la sentimos tanto así por el tremendo frío existente, pero si que nos “levanto”. Fueron poco mas de 5 horas para lograr nuestra meta, pero llenas de mucha aventura y gran adrenalina. Poco a poco iba oscureciendo, el sonido de los grillos empezaba a dominar la escena, ya dentro de la carpa y tras unos relatos anesteciadores nos quedamos secos, al amanecer del día siguiente el bosque estaba despejado y se prestaba para recorrerlo sin dificultad, así que buscamos agua para preparar el ansiado desayuno, el liquido elemento lo encontramos a unos metros detrás de la cabaña (el único sitio donde se consigue en épocas de escasez)....panes con manjar blanco, mate de coca y listo a caminar. Recorrer el bosque es de nunca acabar, pero dentro de lo poco que vimos estaban una linda cascada, jardines silvestres, restos arqueológicos, variedad de plantas, aves por doquier , en fin enmarcado por un paisaje envidiable. Los estudiosos que se quedan por largas temporadas en este lugar afirman que dentro de la flora existente, destaca el Aliso, utilizada en confección de utensilios, es además una especie medicinal, otras especies son el Chachacomo, árbol de cuya madera los Incas fabricaban sus famosos vasos ceremoniales “keros”; el Yaquil, especie arbórea en peligro de extinción, el Quenual que es fácil de ver en el bosque de Zárate, principalmente en las zonas de ladera, arbustos como Manzanito, de frutos comestibles; y el Naqui, que tiene la particularidad de que su corteza y ramas remojadas en agua pueden ser utilizadas como jabón natural y además variedades de papas silvestres. Dentro de la Fauna, antiguamente era posible hallar en estos bosques al oso de anteojos, al guanaco y la taruca; estas tres especies consideradas actualmente en peligro. En las partes alejadas del bosque es probable la existencia aún de pumas y venados. Más comunes son todavía las vizcachas, los zorros, los gatos monteses y los zorrinos. La diversidad de especies de aves es bastante grande, dentro de las que destacan la Cotinga de Zárate, por ser endémica de este bosque, y la paloma Torcaza, de cuello blanco y la más grande del país. Están presentes también diversas especies de halcones, lechuzas, aguiluchos, loros, colibríes, cotingas, canasteros, etc. Además, en estos bosques hay diversas especies de reptiles, principalmente lagartijas y serpientes y un gran número de invertebrados. Como ven, todo paraíso por recorrer, pero el tiempo no nos dio para tanto y la tarde llegó con el mensaje de nuestra partida, subimos nuevamente a la cabaña, comimos unas manzanas y decidimos bajar por otro camino mas corto pero mas empinado, donde atravesamos por varios corrales, por un lugar llamado “muralla” y luego por una torre de alta tensión. Una linda experiencia, que nos alejo del estrés y de la contaminación de la ciudad al menos por un par de días, muy recomendable. Datos de interés: Capilla – inicio de la caminata (1,400 msnm.) Pampa de Zarate – Cabaña (3,100 msnm.) Desnivel ( 1,700metros) Distancia a recorrer : 16 km aprox. |
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