Por Rubén Andrés Palomba
El siguiente relató lo realicé en solitario durante el mes de noviembre de 1997, con destino a la ciudad de Mar del Plata. Conocido popularmente como la “ciudad feliz”.
El plan del viaje no convencional era descubrir la ciudad del 1900, reflejado a través de su arquitectura, y centros turísticos por excelencia.
El pernocte elegido fue Santa Clara del Mar, distante 18 al norte de Mar del Plata.
Día 1
El tren salió de la terminal de Constitución a las 11:30 pm rumbo a la ciudad de Mar del Plata, centro veraniego por excelencia elegido por miles de bonaerenses.
Tiempo de duración 6 horas. El costo del pasaje/ ticket es 8 dólares.
Día 2
Con la intensión de admirar el amanecer, cogí un colectivo hasta la playa Bristol, impresionante.
Estar en la ciudad es siempre recordar otros momentos vividos en familia o con amigos años juveniles.
La plaza Colón, rambla, casino, sus playas y el mar. Pero esta vez era diferente el momento que me traería por estos lares...
A las 6:30 am tomé el colectivo 221 a Santa Clara del Mar.
A las 3 pm realicé un paseo por el centro, es decir por la Avenida Acapulco y su rotonda. Visité la Posta del Ángel, sitio propicio para adquirir artesanías americanas procedentes de Perú, Bolivia, México, Guatemala, Paraguay y Brasil. También se vende artesanías en telares, sombreros y otros objetos de recuerdos.
Día 3
A las 10 am autostop hasta Cabo Corrientes en Mar del Plata.
Caminata por la costanera de la avenida Patricio Peralta Ramos (Fundador de la Ciudad) gracias a que el sol me acompañó en todo el recorrido.
El objetivo del circuito era conocer las propiedades de principio de siglo de estilo inglés (tudor) Emplearon para su construcción materiales traídos desde Europa. La secuencia fue la siguiente: Residencia Peralta Ramos, Villa Surula, Casa Mario Castagnino, Club de Golf, Chalet Baldassarini, Torre Tanque (estilo medieval), Capilla Stella Maris, Villa Ortiz Basualdo, Villa Normandy.
Además de la Catedral, la Cúpula y el Torreón del Monje.
Continuando el paseo visité el Parque San Martín donde se ubica en el centro una estatua ecuestre del General.
Visité también la Reserva de Lobos y Elefantes marinos quedando un tiempo observando pese al olor y suciedad en la que viven.
Al final de la escollera se encuentra el Monumento al Cristo Redentor, punto panorámico por excelencia, se puede apreciar todo desde el Cabo Corrientes hasta Punta Canteras. De las playas visitadas solamente destaco el Balneario de Punta Mogotes (Reserva Natural).
Al llegar a plaza San Martín visité la Catedral de estilo gótico. Su interior es sencillo, una nave central y dos laterales. La naturalidad que reflejan los vitrales de su parte superior. Las tres naves poseen bóvedas con crucerías.
El viajero |
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