
La vida en otro “planeta” - Japón Parte 1
Japón (Tokio - Kioto) | 1 comentarios.
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Junio 2006
El esperado viaje a Asia
Mas vale tarde que nunca, por fin aquí esta la reseña del tan esperado viaje a Japón que hace algunos años parecía muy lejano pero que ahora con mucho gusto puedo decir que realice.
Y me gustaría iniciar con algunas frases muy sabias, y no es hasta ahora que me quedan claras por completo:
“Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía.”
"Los equipajes del hombre son sus ilusiones y sus sueños."
“La mejor universidad es el viajar.”
04 de junio del 2006 me encuentro con la desagradable sorpresa de que estoy enfermo de mi estomago o serán simplemente nervios o será el presagio de lo que esta por venir tal vez, hay que ir de inmediato al médico hay que curarse a como de lugar en menos de 2 días.
Que tengo una inflamación en el intestino delgado, perfecto no hay problema, con estas pastillas se te quita en los 2 días que te faltan para irte.
Oh no! aun falta comprar dólares (mínimo unos 300 mas), hay que ir corriendo al banco, falta ordenar varias cosas en la viajera (mi inseparable mochila), y es así como poco a poco el stress, los nervios, la ansiedad, la emoción, y sobre todo la incertidumbre se empiezan a apoderar de mi.
Ha pasado 1 día mas y el dolor en el estomago no para, la preocupación es alta, a 1 día de partir y no hay mejoría, hay que ir al médico y plantearle la urgencia que representa tu caso: “Era inflamación del intestino grueso, no delgado” …. tome estas otras pastillas …., bien ahora corre a un café Internet, ciber – hablemos con los amigos y amigas por última vez antes de ese largo vuelo hacia el oriente, regresa a casa a afinar los últimos detalles, las ultimas llamadas telefónicas con la gente mas allegada y por ultimo a rezar por que estas sean las pastillas indicadas para el estomago.
Es la 01:30 a.m. la última noche en la ciudad de México, no quiero dormir, yo lo único que quiero es ya irme de aquí, no aguanto mas me ¡Estoy volviendo Loco!, ……. espera que ya solo faltan horas.
En punto de las 04:00 a.m. automáticamente mi despertador suena con PJ Harvey – Big Exit, que me levanta para indicarme que la hora ha llegado, a bañarse y estrenar la ropa para la ocasión, perfumarse bien, peinarse bien (o almenos intentarlo). No hay que comer nada, pues son varias horas en el aire y tal vez haya una buena comida en el avión.
Ahora si, todo listo a salir de casa para pasar por mi compañero en este viaje, no sin antes despedirse de mama con lagrimas en los ojos.
Por fin llegamos por “Luís” (compañero de viaje), y ahora si es hora de partir al aeropuerto.
Salidas internacionales, busquemos “Japan Airlines”, y una vez identificada la puerta es cuando por fin solo resta despedirse de papa con un abrazo y deseando lo mejor para los 2 viajeros.
La fila para mi vuelo, esta muy grande, pero el 90 % de personas son japoneses de la 3era edad, pocos mexicanos (almenos eso era lo que podía percibir), y en menos de 10 minutos la fila crece al doble.
Hay que pasar la primera aduana, y sorpresivamente no somos inspeccionados mi compañero y yo, pero a todos los japoneses les están haciendo abrir sus mochilas y maletas por completo, hay que revisarlos con lujo de detalle.
Ya esta registrado el equipaje, ahora sigamos con la maldita espera un par de horas mas, mientras vayamos a dar vueltas por todas las salas del aeropuerto.
Matemos el tiempo viendo mapas, viendo a la demás gente, viéndonos la cara y sentados viendo desayunar a todos los demás.
Ahora si, por fin es hora de abordar, y de repente como por arte de magia la buena vibra se apodera de mi, ya con ansia me apuro para pasar cuanto antes los arcos que detectan metal, mientras que Luís se despide de unos de uno de sus “amigos”,
De inmediato pensé, iniciemos a hacer amigos desde aquí, hola cual es tu nombre, Didia responde sonrientemente yo voy hacia Singapur y ustedes … (como en el juego de los Sims apareció una estrella después de un rato de platicar diciendo primera amiga hecha en el viaje)
Bien ahora si la ultima (si esta si fue la última POR FIN) revisión antes de subir al avión en donde en esta ocasión si soy revisado de arriba abajo con detector de metal.
Los lugares de mis otros 2 compañeros (si ahora ya no es 1 si no 2) están muy separados de mi, pero por suerte me toco ventana, nadie sentado en medio y hasta el extremo una señora canadiense.
Es tiempo de despegar, mientras leamos el periódico (lo único relevante es el empate técnico entre Obrador y Calderón), no sin antes ver todo el video de las medidas de seguridad, y digo ver ya que no le entendía casi nada de lo que decía porque estaba en japonés.
Ahora si a correr por la pista hasta llegar al aire, hay que mentalizarse que serán mas de 15 largas horas así que hay que tomarlo con calma.
Después de 1 hora dejo de entretenerme el estar viendo nubes, ahora como me distraigo, es mejor escuchar música, …………………………… han pasado 3 horas, ya fue mucha música, vamos a ver una película en las pantallas del avión, ya para este momento había hecho mi primer comida, un poco de carne de pollo, con arroz, cerveza, fruta, unas cosas raras que no se que rayos eran vaya que sabia excelente todo (o será que tenia hambre).
Y es asi como arribamos a Toronto – Canadá, había que esperar algunos minutos antes de continuar volando.
Me doy cuenta que la gente me mira mucho, el motivo, traigo una playera azul de pumas de la universidad algo llamativa pero lejos de molestarme, se dirigen un par de personas mas hacia mi, uno me pregunta que a donde iba y que si seguiría viajando, al parecer el chavo es “mochilero” tal vez pensó que recorrería media Asia lo cual no me desagradaría pero no en esta ocasión, la segunda persona se me acerca (a mi y a mis 2 compañeros) únicamente para pasar el rato en lo que nos subimos al avión de nuevo.
Bueno ya casi llevo 2 cuartillas y no he mencionado nada de Japón aun, tratare de ser breve con lo del vuelo.
De nuevo abordamos, esta vez voy junto a un japonés y un canadiense, es ahora cuando me empieza a dar sueño (solo había dormido menos de 4 horas), es buen momento para dormir, y dicho y hecho, estuve durmiendo por largos periodos pero eso si no me perdía ni una sola comida que se servia ya que estaba excelente.
Ya van mas de 11 horas de vuelo, ya cada vez esta mas cerca la meta.
2 horas antes de llegar a Narita ya no pude dormir, solo estaba a la expectativa del aterrizaje, y es así como viendo en el radar del avión me doy cuenta de que estamos a menos de 1 hora, lo cual es anunciado también desde la cabina, es raro seguir volando ya que en todo ese tiempo estuve viendo el sol radiante siendo que en la hora de México eran la 1 am y yo con el sol en la cabeza pero en fin, poco a poco el avión empieza a descender, pero no se ve nada de ciudad, solo nubes y nubes y mas y mas nubes.
Por fin llegamos a la pista, la realidad cada vez esta mas cerca (pero que estoy diciendo si la realidad ya esta en este momento, de hecho esta siempre, bueno ya olvídenlo jeje). Tengo que sacar las fotos de la diferencia de horas entre México - Japón, una vez hecho eso es momento de bajar.
Hay nervios de mi parte, la famosa incertidumbre de que tan estrictos serán en cada 1 de los módulos que hay que pasar, pero que me pasa, recuerda siempre tu seguridad (que regrese la buena vibra), 1ERA SORPRESA salir del aeropuerto fue mas fácil que salir de mi misma casa, todas las personas son muy amables, fue mas sencillo de lo que creí, ahora vamos por la viajera (mi inseparable mochila)que venia junto a una piñata de winie pooh (no se si así se escribe).
Para este momento ha quedado toda especulación atrás, por fin estábamos en Japón, en Narita y era hora de trasladarse a Tokio, no sin antes ir a cambiar los cerca de 3000 dólares que llevaba en la bolsa, en la primera casa de cambio solo me canjearon 2000 dólares ya que según los otros billetes estaban en mal estado, me preocupe un poco pero mejor fui a otra casa de cambio y no hubo mayor problema.
Bien ahora hay que hacer la llamada al khaosan (nuestro hostel) para que sepan que estamos aquí y que pronto llegaremos, pero antes hay que comprar algo (dulces de limón siii) para cambiar un billete y poder usar esos teléfonos raros.
Después de gastarnos mas de 40 pesos en la llamada ya que no entendíamos bien como usar ese maldito teléfono, ya estaba todo, ahora solo hay que tomar el keisei line que nos lleve a “Asakusa” que se convertiría en mi cuartel general todo el tiempo que estuve en Japón.
Sin mayor problema compramos nuestros “tickets” en ingles, la japonesa que atendía hablaba no tan mal.
Hay que entrar a la estación de tren pero como demonios se usa este boleto en esta cosa, que hacemos, … tu solo observa a los demás. Yo pase sin problemas, pero Luis se quedo atorado y tuvo que venir un policía a ayudarlo (jaja).
Hay que llenarse de buena vibra, saquemos el Ipod y a escuchar Disappearer de Sonic Youth, ya vamos rumbo a Tokio, por fin nos subimos al tren con nuestras enormes mochilas (sobre todo la mía, me parecía al Pipila con semejante roca en la espalda), todo el mundo nos mira, imagino que los japoneses están acostumbrados a ver extranjeros pero no a extranjeros latinos.
Empezaba a atardecer solo se veían algunas casas y campos de arroz en el recorrido, lo mas gracioso y que quiero enfatizar es que aun no me “caía el 20” de que estaba en Japón, como que el trayecto del aeropuerto hasta aca ha sido demasiado rápido para mi.
Llegamos a Aoto es aquí donde debemos transbordar para llegar a Asakusa, y de repente 2DA SORPRESA el transborde era cambiar de vía sobre el mismo anden, jaja que fácil (y cabe señalar que para darnos cuenta de esto nos tardamos como 10 minutos), en lo que hacíamos el cambio de tren, mi cámara empezaba su aparición, hay que retratar los anuncios, las maquinas de refresco, los puestos de periódico, hay que sacarle foto a todo.
Next station -> Asakusa
Llegamos, …. y ahora por donde salimos (fue la pregunta que nos hicimos), y de repente vimos a una señora que se subió en un elevador, intuimos que a través de esa cosa saldríamos del metro, y si en efecto subimos el elevador se abrieron las puertas y por fin estábamos en TOKIO.
1ER GOLPE MENTAL al abrirse las puertas como que ya me cayo mas el “20” de lo que estaba pasando, lo que primero vi fueron varios edificios altos, el famoso edificio de la gota de cerveza y el rió Sumida, yo no salía de mi asombro con una enorme sonrisa dibujada en la cara, volteaba arriba, abajo, veía los coches pasar, admiraba el río, la gente, volvía a ver los edificios, por fin, aquí estoy en Tokio Japón ….. se los dije ….. vino de repente esa frase a mi mente, muchos pesaron que no llegaría nunca pero no, sabia que tarde o temprano estaría aquí, seguía en estado de “shock” con la adrenalina al 100 % y mi emoción encima, pero fue cuando regrese a la tierra porque Luis me recordó que debíamos llegar al hostel, ……… pero hacia donde vamos ,….. no se saca el mapa.
La buena vibra llego desde ese momento para quedarse conmigo en toda mi estancia, ………. hay que preguntarle a alguien, a quien …… no te preocupes (Luis o mejor le llamare jocoso como debe de ser).
…… No te preocupes jocoso yo pregunto, me dirigí con un señor ya que no había mucha gente en la calle, solo le pregunte el nombre de una avenida y me la dijo correctamente, no fue de mucha ayuda pero no tenia la mas mínima pena de hablarle a la gente. Atravesamos el río sumida caminando rápidamente, los 2 con una sonrisa enorme, … ke chido ya estamos aquí, me siento bien, … etc puras tonterías que en ese momento salían de la emoción que sentía (o sentíamos).
Para que nos hacemos mensos hay que preguntarle bien a alguien.
A lo lejos vi a una japonesita vestida bastante “fashion” (ya mas adelante me daría cuenta que esto es común en este país mas que fashion) le hable en ingles/japonés le solicite ayuda para llegar al hostel y con una sonrisa accedió a llevarnos directamente al hostel.
3ERA SORPRESA aquí las mujeres lindas son amables y no como en mi país donde la gran mayoría no son así, pero la sorpresa no fue por esto si no mas bien recuerdo que cuando cruzamos la calle, salio un coche de la nada pensé que teníamos que correr (tal y como es en 3er mundo) pero no, allá el automovilista cede el paso al peatón y este no necesita hacerlo corriendo, si no caminando como la gente normal.
Este solo fue el principio ya que tuve por algún par de días mas el síndrome de la “india Maria” jaja.
Llegamos al hostel no sin antes darle las gracias de todo corazón a la japonesita amable.
Entramos al Kahosan pero oh no, era el hostel anexo y no el principal, así que había que regresar por donde llegamos cruzar la calle e ir a nuestro hostel donde habíamos reservado.
Khaosan Tokio Principal, llegamos al fin, registrémonos, y dejemos el equipaje que ya me tiene exhausto de los brazos, pesa mucho.
Algunos extranjeros veían películas, otros en su cama viendo su ipod, otros leyendo, esto es algo nuevo para a mi, el ambiente que se siente aquí es muy particular(en los hostels), ya para este momento me había dado cuenta que esta ciudad tiene un olor a pescado pero un olor bastante agradable.
Platicamos con algunas personas (en su mayoría de Estados Unidos), bastantes amables todos ellos, pero era hora de salir para tener nuestras primeras impresiones de Tokio, en particular de Asakusa.
Iniciamos caminando sin rumbo, únicamente viendo todos los enormes edificios que había por todas partes, eran como las 21:30 hrs. (hora de Japón), fue cuando en el andar de repente sin darme cuenta gire mi vista y frente a mi uno de los lugares mas visitados y de los que mas me interesaba ver, el Kaminari – Mon de inmediato se dibujo una sonrisa en mi, no podía dejarlo de contemplar ….. es magnifico estar aquí, vayamos hacia allá a sacar las primeras fotos de este lugar.
Pasando “el gran farol” en el kaminari mon, nos metimos hasta llegar al templo del Senso – ji, ya como era bastante tarde todos los comercios en esa zona estaban cerrados, habían pocas personas que transitaban por ahí así que continuamos caminando sin rumbo, total ya habría mas tiempo para ver con detenimiento esta zona, salimos a una calle donde había un gran establecimiento (de los cuales vimos muchos) llamados “pachinko” (las famosas maquinitas de juego mecánico) varios autoservicios de esos que abren 24 horas (am/pm o 7eleven), decenas y decenas de maquinas de refrescos (que no solo tenían refresco, si no te, café, jugo, agua sola, agua con vitamina c, leche, leche con chocolate, etc poco tiempo después nos daríamos cuenta que la ciudad esta plagada de estas maquinas) y uno que otro restaurante abierto, algunos vagabundos y hasta un cine porno.
Bien siendo media noche era hora de dormir (o almenos intentarlo) después de un día bastante intenso y de demasiado trabajo para el cerebro, ya que esto aun estaba empezando.
No pude dormir mas que cerca de 4 horas o hasta menos, pero el cambio de horario no fue mucho problema ya que en 2 días me acople.
De inmediato me bañe, arregle, fui por el desayuno que prácticamente fue el mismo en todo el tiempo que estuve en Japón (un sándwich de esos “vegetarianos” que vendían en todos los autoservicios que por cierto sabían excelentes y solo costaban entre 20 y 35 pesos mexicanos ….. huy que barato….. …………….por si no se han dado cuenta es sarcasmo).
Una vez arriba (es decir levantado) también mi compañero de viaje había que hacer el primer gran recorrido. Aproximadamente como a las 07:30 am (hora local Japon) empezamos, una vez mas a caminar sin rumbo, rodeando el rio Sumida y posteriormente a caminar por una calle “x” sin dirección o destino aparente, solo queríamos caminar y ver hasta donde nos llevaría la “corriente”, en este recorrido nos dimos cuenta de cómo toda la gente se dirigía a sus trabajos, los y las jóvenes a la escuela vestidas igual que en los famosos manga, con ese tipo de uniformes y faldas diminutas, lo que pudimos observar es que se usa bastante la bicicleta para transportarse en el día a día personas de todas las edades.
Llevábamos poco mas de 1 hora caminando y llegamos a una zona bastante conocida “Ameyayokocho”, pero como era demasiado temprano, ningún comercio estaba abierto aunque ya por ahí en algunos restaurantes que estaban apunto de abrir dejaban salir un excelente olor a pescado. Seguimos caminando ya era hora de ver que lugar visitaríamos y en lo que ibamos decidiendo a que lugar ir, llegamos sin ni siquiera planearlo a la entrada del parque de “Ueno” ….. Se ve hermoso e inmenso …. Dijimos….. y eso que solo es la entrada.
La guía del parque es bastante explicita y esta en la entrada, el lugar era muy bonito plagado de enormes árboles y muy frondosos, donde también se encontraban algunas esculturas y varios escritos (el parque es sumamente grande), también encontramos un pequeño templo, posteriormente llegaríamos al zoológico de Ueno en donde teníamos que esperar 20 minutos a que abrieran ya que era muy temprano.
Nos gastamos poco mas de 2 horas en recorrer todo el parque, junto con un montón de niños ya que al parecer nos toco ir el día de excursión de algunas escuelas, vimos decenas y decenas de animales y fue algo agotador (lo mejor del zoológico es la bestia enorme que tienen llamada “panda” nunca había visto uno tan grande en mi vida) pero aun era medio día después de caminar horas era momento de seguir caminando (jaja) y regresar a “Ameyayokocho”, pero esta vez con todos los comercios abiertos y lleno de gente (me recordó al eje central en México solo que sin basura y sin gente hostil), encontramos todo tipo de cosas, es como un mercado (o mejor dicho será un mercado?) frutas (bastante caras por cierto), ropa, juguetes, juegos mecánicos, etc. Buen ambiente en este lugar pero había que seguir con el recorrido, que no fue mas que regresar a Asakusa como llegamos (caminando) esta vez para dirigirse al kaminari - mon y el templo del senso – ji pero esta vez de día, ahora si plagado de gente en su mayoría extranjera, todos los comercios abiertos, abarrotados de recuerdos, desde llaveros, postales, playeras, artesanías, juguetes, golosinas, etc etc y etc, muchisisimas cosas pensando en el turismo extranjero.
Llegamos al templo budista mas grande Senso – ji, todos con gran respeto dirigiéndose a arrojar una moneda, hacer sonar la campana, pedir un deseo y hacer una reverencia, al igual que en el incienso “sagrado” a un lado del templo (hasta yo fui a llenarme de “buena vibra” con el incienso).
Ya por fin llegaba la hora de comer, fuimos a uno de esos establecimientos que próximamente abrirán sus puertas en la luna también (hablo del Mc Donalds) en donde también hay una diferencia enorme en los que tenemos en nuestro país y allá en Japón, y lo digo por el menú, ya que haya hay mas variedad para que podamos elegir a comer y a beber, desde ese día me enamore del refresco “fanta melon soda” el cual no es vendido aquí (en México) y sabe excelente además de probar la “hamburguesa de camarones” la cual no sabia tan bien pero en fin hasta en la comida rápida hay que probar cosas que en nuestro lugar de origen no hay.
Ya con el estoma “lleno” (de basura rápida) es hora de continuar el recorrido (ya han sido muchas horas caminando y aun faltarían muchas mas).
Ahora si a tomar el metro ya que el siguiente destino es “Ginza”.
Cabe señalar que el metro es caro en Japón, pero bueno que estoy diciendo si no solo el metro es caro si no prácticamente todo es caro aquí pero creo que el transporte es el mayor gasto. (16 pesos mexicanos el boleto de metro mas barato y 27 pesos mexicanos el mas caro) Aquí se compra el boleto dependiendo la distancia que recorras no es como en México que con 2 miserables pesos recorres toda la ciudad, algo que nos paso muy frecuente (o mejor dicho toda la primer semana) es que siempre comprábamos el boleto de manera incorrecta ya que al querer salir la puerta se nos cerraba indicándonos que había que reajustar el precio del boleto, y lo que hacíamos era ir con el policía de la estación a pagar la diferencia , jaja pero ya después nos dimos cuenta que en cada estación hay una maquina para reajustar el precio del boleto sin necesidad de acudir con el policía.
Total, fuimos ya por la tarde a “Ginza” a mi forma de ver el suburbio mas “nice” de Japón, en donde hay infinidad de centros comerciales, por lo que había que hacer las primeras compras ya estando ahí (aunque había que cuidar el bolsillo para no empezar a gastar y a gastar-> jaja aunque a la semana se acabaría eso y gastaría como si fuera rico) En el HMV (la contraparte del Mixup en México) la cadena de tiendas de discos mas grande, era hora de buscar toda la música que jamás iba a encontrar en otra parte mas que en este país, de inmediato a buscar a “Do As Infinity”, “Utada Hikaru”, “Ayumi Hamasaki”, “Balzac”, etc. (Y los inconseguibles discos de Broadcast que al final no existieron tampoco en ninguna tienda de por aca, únicamente el Tender Buttons).
Al final solo compre el disco triple del ultimo concierto de “Do As Infinity” (vaya nostalgia por no haberlos podido presenciar en vivo). Cabe mencionar que al momento de pagar el disco, el cajero me trato de explicar por todos los medios la promoción que se tenia al acumular cierto numero de puntos en la tarjeta de HMV misma que me obsequio y eso si una y otra vez preguntaba de manera amable si le había entendido a todo lo que me dijo en ingles/japonés, ya para este momento me había dado cuenta que la gente en los comercios (y en general en todas partes) es bastante amable, a tal grado que me impresiono el trato de toda la gente en todas partes, misma idea que se confirmaría en toda mi estancia en ese país.
Recorrimos por buen rato Ginza y de ahí sin darnos cuenta llegamos a el parque “Hibiya”, pequeño pero muy lindo, una enorme fuente y lleno de flores alrededor, no estuvimos mucho tiempo y decidimos seguir adelante y eso si mi cámara en constante acción.
Ya empezaba poco a poco a anochecer pero no sin antes ver a lo lejos el enorme lago que nos avisaba que estábamos cerca del “Palacio Imperial”, nos encontramos a numerosa gente corriendo en los parques que están alrededor del palacio, un lugar en donde hasta cierto punto se respira paz ya que en general Tokio es una ciudad bastante ajetreada, decidimos tomar un pequeño descanso ya que no hemos parado de caminar en todo el día, pero aun no llegamos al palacio así que a levantarse y continuar caminando.
Por fin frente a nosotros el “Palacio Imperial”, es una postal bastante hermosa, el palacio blanco, por encima del puente y sus pronunciados arcos.
El sentir es bueno al ser el primer día creo que hemos visto demasiado, pero las piernas y los pies aun dan batería para continuar adelante, a lo lejos vemos la torre Tokio y pensamos de inmediato …..vamos para allá pero eso si … caminando.
… No tengo idea porque seguir caminando pero así queremos llegar hasta allá, ya que desde el palacio imperial se veía cerca pero después de 40 minutos mas caminando no parece que este tan cercana, pero por fin llegamos, por fin frente a nosotros, se ve imponente y hermosamente iluminada ya que es de noche, ahora hay que subir para ver Tokio desde las alturas. Hay 2 tipos de boleto, 1 el que te lleva a 150 metros de altura y el boleto que te lleva hasta la cima (250 metros de altura).
La vista es hermosa desde la cima, hay miradores en los que por una pequeña cantidad de yenes puedes mirar a donde quieras con lujo de detalle, el lugar es hasta cierto punto romántico y me pude dar cuenta no solo por la vista si no porque todos los japoneses van con sus novias o esposas, y uno que otro extranjero como nosotros que va solo o con amigos.
Recuerdo que estaba con el buen Luis diciéndole que disfrutara todo el paisaje, aun “idiotizado” por toda la ciudad nos recordábamos mutuamente que había que gozar del momento, que éramos afortunados al estar ahí frente a ese paisaje y en general del poder realizar este viaje (ya me estaba entrando la melancolía jeje).
Bien ya era algo noche creo que poco mas de las 22:00 hrs. Y creo que poco mas de 16 horas caminando, por mas que trato de hacer memoria no recuerdo haber caminado tanto alguna vez en mi vida, pero en fin era hora de regresar al hostel y descansar ya que bien merecido lo teníamos.
Continuara …………………. |
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