
Rumbo a las yungas
Travesía de Trinidad a Rurrenabaque | 0 comentarios.
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El hecho que relataré a continuación fue realizado a mediados de octubre del 2000. Se originó en la ciudad de Santa Cruz de las Sierras, pasando por Trinidad, y concluyendo en Rurrenabaque.
DIA 1
Siendo las 6:30 PM cogí el bus Cotoca a la ciudad de Trinidad. Al llegar a Puerto Pailas, a una hora de Santa Cruz, debimos cruzar el puente bimodal sobre el río Grande. Si está bien dicho, ya que es el mismo utilizado por el tren, pero eso no es todo ya que cobran rodaje.
El puente es de hierro, pero las vías están montadas sobre durmientes de madera la que se hace crujir con el paso de la bus.
Recuerdo que cuando pasábamos con el tren la hilera de autos a ambas orillas del puente, pero como era de noche no pensé nada al respecto, sino que se trataba de un paso a nivel con barrera.
La ruta a Trinidad, en su mayoría es pavimentada, semi peligrosa ya que es muy estrecha.
Al cabo de 4 horas, el poblado de San Ramón. Durante el viaje se realizan al menos 3 paradas para cambiar de aire, tomar algún refresco y utilizar los baños semi públicos del camino. La mayoría de los buses de Bolivia no tienen baño en su interior.
DIA 2
Finalmente arribamos a las 5 AM en Trinidad.
Paseo por la plaza Ballivián y catedral. Al parecer no hay nada interesante aquí, creo que es un sitio de paso. Parece mentira ser capital del departamento del Beni.
Planificación de los circuitos posibles: laguna Suárez, distante 5 kilómetros; puerto Barador a 8 kilómetros y San Ignacio de Moxos.
Me llama la atención las motos utilizadas para su traslado por la población, es decir muchas son pocas.
Para visitar laguna Suárez es posible hacerlo sólo por taxi o moto taxi, movilidad elegida por mí para llegar hasta allí, por sólo 6 bolivianos.
Sitio muy concurrido por los benianos el fin de semana por sus balnearios.
Primeramente conocí el balneario Tapacaré, cuyo acceso es de 5 bolivianos con derecho a un refresco.
Cuenta con restaurante, sus platos son de 25 bolivianos y una cerveza personal de 8; cancha para football y voleyball, piscina y zona parquizada.
Muy concurrido por clase alta del Beni. Es una buena opción para visitarlo en grupos de amigos.
Aproximadamente a las 2:30 PM trecking al balneario Náutico y El Paraíso.
Caminando por la ruta vacas y caballos impiden el normal funcionamiento vehicular. Más adelante unos 10 carpinchos los que al verme huyeron rápidamente, en su mayoría eran adultos.
Ambos balnearios son mucho más populares, en uno ofrecían un concierto de música diversa, la que alegraba la formalidad vista en Taparacá.
A las 4:30 PM regreso a Trinidad pero a pie. Tiempo de viaje 90 minutos.
Está ciudad no siempre pudo ser visitada por el turismo, ya que fue epicentro en otras épocas por tráfico de droga desde la región del Chapare y en donde la DEA tuvo su campamento base para el control de la droga.
Esta sea quizás la causa del porque aquí se construyen hoteles de 4 y 5 estrellas.
Para nada me gustó Trinidad, parece ser una ciudad abandonada y polvorienta.
Por noche concurrencia popular de sus habitantes a la plaza principal. Es como sacar al perro y dar vueltas y vueltas a la plaza.
DIA 3
A las 9:30 AM traslado en camioneta a San Ignacio de Moxos. Su coste 20 bolivianos. Tiempo de viaje 3 horas.
Poco antes de llegar a puerto Almacén la ruta pasa de pavimento a tierra.
Por suerte, recién estamos entrando en la época de lluvias, sino trasladarse sería imposible por esta ruta de tierra.
Después del primer balseo, la vegetación presenta un aspecto más virgen, interrumpido por chacras y quemadas de bosque.
Número importante de aves embellece el paisaje. En puerto Barador me enteré la novedad: el barco que navegaba el río Mamoré partió hoy en la mañana. Después de los balseos, el tiempo mostró su proximidad a la estación húmeda, viento y lloviznas dificultaron la venida, haciéndolo resbaladizo y por consiguiente más lento. Pero no duró mucho, porque volvió el sol y calor.
Este viaje fue bastante movidito debido al estado del camino.
En San Ignacio, pueblo más bello que Trinidad, dado que conserva su estilo colonial. Ambos sitios fueron fundados por las misiones de los jesuitas en el año 1670.
Sus calles más antiguas son de ladrillo, su plaza arbolada. Parece aquí conservarse la naturaleza y el silencio.
De la iglesia sólo queda en pie de la estructura edilicia el campanario y una de las paredes de adobe, gracias al terremoto que azotó la zona en 1995.
Sólo hay luz por las noches, a partir de las 18:30 a 6:30 AM.
Visita a laguna Isirere, distante poco más de un kilómetro.
El espejo de agua natural es inmenso, no cuenta con balneario equipado, sólo proyectado. Es posible disfrutar de sus aguas a pocos metros adentro.
La caminata nocturna se vio interrumpida por el corte de luz antes de lo previsto, por tal manera fue posible disfrutar de la belleza del cielo estrellado.
El agua del pueblo no es potable, ya que es extraída de la laguna, por lo que es necesario potabilizarla.
Pernocte en el Hotel Plaza. Su coste 20 bolivianos. Incluido el desayuno.
DIA 4
Preparativos para viajar a San Borja, distante 184 kilómetros.
Como en todo pueblo existe una costumbre: saludar, pero no todos lo hacen con turistas.
Vele la pena conocer este pueblo perdido en el tiempo, la paz del lugar se ve reflejado en el andar de su gente, donde la hora es un accidente temporal.
Las viviendas típicas de estos lares son de caña y techos de ramas de palmera. Otras de adobe y las modernas de ladrillo, abundan las veredas techadas.
Lluvia copiosa durante toda la mañana, el cielo demuestra un mal estado. Al parecer la ruta de tierra a San Borja estará en pésimas condiciones.
Para viajar por Bolivia hay que ser mago ya que para recavar información turística uno necesita hacer magia.
Quizás lo importante para encontrar datos a través de sus pobladores es hacer preguntas abiertas, porque sino se limitan a responder lo que uno pregunta. No te ofrecen otras opciones posibles; no sólo por ignorancia sino porque no tienen conciencia turística.
En Moxos es bonito caminar por la peatonal, avenida Montes, con alameda y faroles la cual nace en la plaza principal y muere en el cementerio, próximo al colegio evangélico.
Debido a las intensas lluvias la bus de Trinidad a San Ignacio llegó con una demora de 5 horas, momento en el cual ya había decidido permanecer una noche más aquí.
Todo el tiempo de espera lo compartí con Kelly, Edmundo, Carola Mendoza, todos ellos ganaderos de Perú Río.
Pernocte en el residencial 31 de julio, frente al restaurante Cherlis, punto neurálgico, ya que funciona como terminal de buses y camiones.
DÍA 5
Finalmente a las 3:30 PM tomé la bus Yungueña a Rurrenabaque directamente por 100 bolivianos.
Todo el trayecto de San Ignacio a San Borja, unas 6 horas, son a través de una ruta de tierra, es decir lodo (greda o solamente barro) la que está en un pésimo estado limitándose a seguir el chofer las huellas ya hundidas en el barro.
Por momentos el bus se ladea, peligrando así su estabilidad en el camino. Donde no había barro, los pocos eran “pianitos” hacían su parte. Un desastre. Desde ya nula señalización de tránsito, sólo un mínimo cartelito diciendo: “precaución”. Parecía una cargada.
Por lo único que tomaron precaución vialidad es que los siete puentes son de cemento siendo el último de ellos el más largo y anuncia la llegada a San Borja.
Durante el viaje uno puede ver una laguna a unos 30 minutos de San Ignacio con abundante avifauna, incluido un carpincho; además la quema controlada de bosques; ganado descansando en la ruta, ranas danzantes, campos alambrados y cientos de casas de caña con techo a dos aguas de palmera. Gracias a las lluvias el verde colorido de la vegetación.
Parada estancia en San Borja hasta las 11 PM para continuar por una mejor ruta consolidada, de ripio y tierra hasta Yucumo. Sólo restaban 5 horas a Rurrenabaque.
Aquí los puentes están en construcción, debiendo la bus vadear algunos cuantos riachos. El paisaje presenta un aspecto distinto al llano, es decir las yungas (vegetación tropical y montañosa).
Quizás se vea más flora virgen. Esta ruta comunica tanto al Beni (Guayarán) y al departamento del Pando (Cobija), desde Rurrenabaque.
En la terminal de buses debí esperar a que amaneciera, unas 3 horas ya que la bus llegó 4 AM.
DÍA 6
Trecking al centro, distante 1 kilómetro.
Pernocte en el Hotel Santa Ana, muy bueno. Su coste 25 bolivianos.
Al mediodía trasbordo en balsa por el río Beni a San Buenaventura. Coste 1 bs. Vista panorámica de Rurrenabaque y las yungas. Por suerte el sol presentaba su resplandor a full.
Contratación de la excursión a Las Pampas, todo incluido: 3 días, 2 noches a 75 dólares. Agencia Fluvial. Travesía fluvial por el río Yacumo.
Nuevos amigos de viaje: Brock y Michelle, oriundos de Australia.
DÍA 7
A las 8:40 AM traslado a Santa Rosa, pasando por Reyes, ambos poblados tienen características parecidas a San Ignacio de Moxos.
Durante el trayecto es posible ver Tapacarés y ñandúes. Aproximadamente a las 11:40 AM almuerzo en el campamento 1, donde nos abastecimos de algunas provisiones.
Traslado al puerto de embarque. El sol a pleno y el paisaje de belleza sin igual.
Cargamos los equipos en las canoas y emprendimos viaje por el río.
Nuestro guía de nombre Luis y la cocinera de campaña, su esposa Magali nos dan los detalles del primer día.
Parece un sueño ver cientos de yacarés, caimanes, pájaro martín pescador, cardenales, cormoranes, como 20 carpinchos o capibara, los que no se molestan con nuestro paso. En lo alto de los árboles unos simpáticos monos. También se visualizan tortugas de agua sobre los troncos botados en el río, los que con nuestro paso se “suicidan” arrojándose al agua.
Lo sorprendentes fueron los delfines rosados en un recodo del río (zona más profunda) Es aquí donde se utiliza como piscina, según el guía es seguro ya que dichos crustáceos no comparten territorio con los yacarés.
Seguimos navegando por 2 horas más hasta el campamento 2.
Por la noche, próxima a la orilla del río unos 20 o más yacarés bebes eran visibles gracias a las luces de nuestras linternas.
En la barranca del río pequeños orificios son utilizados como refugio para los pequeños yacarés.
Los yacarés que están en el agua asoman sus ojos a fin de espiar y observar a sus futuras presas, sé mimetizan como si fuesen troncos.
En uno de los árboles que rodean el campamento base una pareja de monos.
Luis explica al grupo el cronograma para el día de mañana.
DÍA 8
Por la mañana temprano, interpretación de la flora de las pampas pudiendo observar árboles medicinales y curativos como: Guapomó con sus frutos, empleado contra el reumatismo, artritis; Palo Santo, utilizado contra problemas estomacales y vómitos; Palmera Motacú, sus ramas son usadas para la construcción de los techos de las casas de la zona del Beni, sus raíces contra parásitos, el tronco como palmito; Curare, es tóxico, posee espinas en su tronco; Palo María, utilizado en la construcción de barcos; Copaibo, del cual se extrae un aceite para contusiones de huesos; Diablo, ya que en él habitan hormigas sumamente peligrosas. Se dice que era utilizado como castigo por los antiguos habitantes de estos lares, en especial para aquellos esclavos que se negaban a trabajar.
Un inmenso hormiguero cuyos habitantes (hormigas) poseen en su cabeza abrazaderas las que son empleadas para cortar hojas. Durante la estación seca juntan y acumulan hojas en su interior las que después de un tiempo forman hongos los que serán su base alimenticia durante la estación de lluvias. Retorno al campamento para almorzar.
Luis es un conocedor de la zona, aprendió mucho de los adultos (mayores)
A las 2 PM búsqueda de la anaconda en el pantano ubicado del otro lado del campamento. Después de caminar una hora el pantano devoró nuestro tren inferior (piernas) hasta nuestras rodillas, cada paso era por demás dificultoso.
Buscamos intensamente sin resultado alguno, pero cuando nos despedíamos del lugar, Brock visualizó la víbora, y con ayuda del guía, obtuvimos el glorioso objetivo. Su medida era de unos 3 metros. Grandioso.
Por la noche, paseo nocturno en canoa por el río observando yacarés, aves y un carpincho.
DÍA 9
El clima no parece cambiar demasiado, nublado y mucho calor.
Preparativos para regresar, previa pesca en laguna con yacarés.
A las 2 PM arribamos al puerto con el objetivo completo. En verdad fue este tour necesario para mí, en donde pude comprender un poco más del ecosistema de Las Pampas y mezclar una travesía agreste con tanto confort de días pasados, visitando casi solamente ciudades.
El viajero. |
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