
Shanghai:¡La Nueva York de Asia!
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Shanghai: la Nueva York de Asia
Shanghai, al sureste de China, es ejemplo del modernismo en un país que -teniendo alma comunista- abre sus brazos al capitalismo extremo. Para muestra un botón: la avenida Najing, repleta de comercios con ofertas tan variadas como alimentos y servicios de masajistas orientales al mismo tiempo. Al caer la noche, los avisos luminosos hacen de esta arteria peatonal un verdadero espectáculo sensorial. Pero no sólo la similitud de esta ciudad asiática con Nueva York es referida a los grandes rascacielos. Shanghai es también una ciudad multicultural, donde razas de todas partes del mundo se mezclan dándole sentido a la gran Torre de Babel. Es agradable ver como personas de América Latina, nos parecemos tanto a los árabes e irlandeses. Una nota curiosa, en mi viaje vi a tres "Paisitas" que veían todo y comparaban la experiencia visual con su amada "Colombia tres" (Nueva York). El colombiano en su visión de mundo tiene su espíritu aventurero y sin dejar de lado la "Inmensa sonrisa" al encontrar en tierras lejanas el mejor legado de nuestra América del sur: Un excelso café Colombiano. Con un precio exorbitante pero vale la pena!!!! Como consecuencia, el turista encuentra una amplia oferta gastronómica que, en añadidura a la exótica comida asiática, complace los paladares más exigentes del mundo. Shanghai, fue dominada por mucho tiempo por los británicos y de allí, su arquitectura coincide con la visión de los creadores de las torres gigantescas de Nueva York. Al pasear por sus calles y cerrar los ojos, me recree con imágenes salidas de la mente y viví los dos sitios tan lejanos uno del otro. Otra característica de esta mega metrópolis que deja a los visitantes maravillados es la existencia de grandes callejuelas con construcciones milenarias que siguen en pie a pesar de la modernidad. Los tradicionales barrios chinos (hutones) son una oportunidad imperdible para sentir la esencia de la China milenaria en todo su esplendor.
En The Bund está una de las avenidas más transitadas de China: la Nanjing. Es un largo boulevard repleto de tiendas, almacenes, restaurantes y hoteles de primera que en las noches enciende los sentidos gracias a los millones de bombillos fluorescentes que le dan vida a otros tantos millones de anuncios publicitarios. Caminando por la Nanjing se llega al malecón del río Huang Pu.
Al finalizar la Najing, el peatón desemboca en el malecón que bordea al río Huangpu. De un lado, se observa la parte colonial: El Bund, majestuoso y grandioso, al mejor estilo inglés. Y del otro, una muestra del Shanghai moderno: Pudong, con majestuosos rascacielos que juguetean con las nubes. Aquí destaca la Torre de la Perla Oriental, construcción de la televisión estadal con un aire árabe que permite desde su cima una de las vistas más impresionantes de Shanghai. Cerca de ella se encuentra el edifico más alto de China y el quinto del mundo: el Jin Mao, construido a manera de pagoda. En el mirador del piso 88 el turista tiene otra vista genial de la ciudad. Para los más exigentes, este edifico alberga el Hotel Hyatt a partir del piso 66, uno de los hospedajes más exclusivos y caros de toda Asia.
Vale la pena gastar muchísimo tiempo aquí admirando, al otro lado de la ribera, la impresionante arquitectura modernista de Pudong. En Pudong (donde aparezco en la fotografía) sobresale como reina absoluta la Torre de la Perla Oriental, impresionante estructura que deja a todos boquiabiertos. Aquí se puede subir hasta el tope y disfrutar una impresionante vista de 360 grados.
Son sitios obligados de visita el Templo del Buda de Jade, donde podrá observar ceremonias religiosas bastantes particulares, y los jardines YuYuan con sus pasajes típicos y tiendas por doquier. Por último, imperdible montarse en el Maglev, el tren de pasajeros más rápido del mundo. Este sistema de transporte trabaja con levitación magnética, es decir, se desplaza sin que los vagones toquen los rieles (levitando) a una velocidad de 500 Km./hora. Una muestra más de que los chinos son tan tradicionales como modernos.
También hay que visitar el mirador del edificio Jin Mao (88 pisos), el más alto de la nación asiática (y quinto en el mundo). Para aquellos que tienen dólares de más les aconsejo hospedarse en él, y es que este edificio (además de ser sede de varias compañías locales y transnacionales) sirve de hotel a partir del piso 53 y hasta el 87. Gracias a ello, el Hyatt Shanghai constituye el hospedaje de lujo más alto del mundo. Para cruzar del lado tradicional (The Bund) al lado futurista (Pudong) se puede recurrir al ferry popular (muy barato), o una de las miles de barcas del río Huang Pu, o bien utilizar un túnel sub-acuático que los hará alucinar (es la opción más costosa, pero buenisima). El visitante se monta en un funicular que lo transporte de extremo a extremo a través de paredes que cambian frenéticamente de colores y, a la par, puede escuchar durante el recorrido diversos ambientes musicales como los estilos: drum'n'bass, breakbeat, electronica y chillroom, entre otros.
Elvis Díaz elvisdiaz@gmail.com Visítame en: http://elvisdiaz-venezuela.spaces.live.com/ |
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