
Viaje a Junin de los Andes en moto | Dia II
Junín de los Andes | Nequén | 0 comentarios.
|
Día II:
Al despertar desarmamos la carpa y comenzamos los preparativos…A la molestia de la rodilla y tendones se me había sumado el dolor de espaldas a causa de la mochila colgante.
El día estaba fresco debido a la posición más austral nuestra, pero al ir en moto teníamos ropa de sobra en la que éramos inmunes a viento alguno.
Tomamos un fuerte desayuno y partimos al pavimento. El dolor de los tendones se intensificaba cada vez más.
Nuestro destino del día según lo planeado era Junín de los Andes, donde concluiría la travesía… pero faltaban nada más y nada menos que 900 Km. lo que significaba una dificultad altísima.
Con el recuerdo de Bahía Blanca quedo el recuerdo de la ruta “3”, la ruta que va hasta el sur de Argentina y llega a la ciudad más austral del mundo “Tierra del Fuego”.
Nuestra primera parada por la ruta “22”, ruta que cruza el país de Este a Oeste, fue en Río colorado (Km. 891), donde se encuentra la frontera de “Río Negro” con “La pampa” y nos revisaron las mochilas en busca de alimentos o cosas prohibidas.
El trayecto de la nueva ruta fue muy duro al haber muy pocos pueblos y por ende pocas estaciones de servicio donde parar a descansar… La ruta estaba increíblemente desértica empezaba a mostrar el típico paisaje amarillo de la “patagonia norte”, esa vegetación tan espaciada y bajita con cardos secos y tierra árida. En el fondo de la ruta nos esperaba una tormenta muy grande que justo se corrió hacia la izquierda cuando pasamos, dejando solo el suelo mojado y un aroma fresco.
Ya nos acercábamos a “Choele Choel” (Km. 1031) y lo seguimos de largo con la idea de ganar tiempo y poder cumplir el objetivo del día.
La parada la hicimos en “Villa Regina” (Km.1159), un hermoso lugar donde Neuquén comienza a mostrar sus accidentes geográficos y un muro gigante de rocas se alza frente al pueblo. Comimos unas facturas a modo de segundo desayuno rápido y partimos de inmediato.
Atravesamos 2 pueblos más, Gral. Roca y Chipoleti, y luego cruzamos la frontera de la provincia de Río Negro ingresando a Neuquén ya caída la noche. Entramos a una pizzería pero teníamos tan mal aspecto que nos hicieron comer afuera.
Sin demorarnos mucho más seguimos con la poderosa Susuki hasta dejar atrás a la gran ciudad de Neuquén, capital de la provincia.
Estábamos tan escasos de energías que en una rotonda donde cambiaba la ruta 22 por la 237 vimos un restaurante con un jardincito muy tupido de pasto, ideal para tirar la carpa hasta el día siguiente. Decidí entrar al restaurante para conseguir la autorización y sentí como todas las miradas se clavaron en mí, como si hubieran visto un fantasma.
Finalmente conseguí el permiso y armamos la carpa hasta el día siguiente, el ultimo dia de la aventura. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|