Este viaje, como tantos otros, surge de la casualidad y como casi siempre, son los que mejor salen.
Tenía contratado un viaje con Años Luz a Vietnam y Camboya y para no variar(ya me lo habían hecho antes) me lo cancelan y lo peor es que esperan a los 20 días que marca la Ley para comunicártelo(es la última que me hacen).
Mi compañera solo puede viajar en Octubre y me encuentro a mediados de Septiembre y no tengo nada. Empiezo a llamar por teléfono, enviar e-mail y volver locas a un montón de agencias que encuentro en la Red(gracias a todas por su paciencia y colaboración). Al día siguiente recibo una oferta interesante, una pequeña agencia de Madrid me oferta un viaje al Sur de la India. ¿sur de la India?¿porque no?, no conozco la India y mi compañera estuvo en el Norte hace años y esta deseando volver.
La oferta me gusta 23 días en el Sur, hoteles de 1ª con desayuno, un buen circuito y lo mas interesante, un coche con chofer a nuestra disposición durante todo el circuito (el coche te da total libertad y el chofer es imprescindible si quieres volver.... vivo).
El precio 3040 € persona.(Visado y tasas incluido, si queréis saber la Agencia mandadme un mensaje, el viaje resultó perfecto).
Yo prefiero hacerlo por libre, mi amiga por circuito. Bueeeno, hacemos el circuito(en parte lleva razón, el tener solucionado el tema de los hoteles y sobre todo los desplazamientos te quita muchos quebraderos de cabeza y te agiliza mucho la estancia........pero pierde encanto).
Nos causa cierta prevención el absoluto desconocimiento de la agencia, así que decido visitarla…..salgo convencido (afortunadamente, siempre tengo suerte en estas cosas).
Apenas hay tiempo para preparar, el visado nos lo conceden en una semana y ya estamos vacunados de tifus y tétanos, parece que en aquella zona, la malaria no es endémica y la vacuna te destroza el estomago, decidimos no tomarla.
Por fin el gran día, volamos con Lufthansa, nuestro vuelo es via Frankfurt, una escala de 2 horas y directo a Chennai. Salímos de Madrid a las 6 de la mañana para llegar a Chennai a las 12 de la noche(diferencia horaria + 3 ½ horas con respecto a la península). Primero cambiar algo de dinero, me aceptan los euros sin ningún problema, aunque cambio solo una pequeña cantidad, en el aeropuerto las comisiones de las agencias son altas(el mejor cambio es 56-57Rps.por Euro).
Luego la gran pregunta ¿nos espera alguien?. Siii, ahí esta nuestro chofer con mi nombre en un cartel. El chofer me muestra el coche, un Tata Indigo prácticamente nuevo (a mi me gusta mas el modelo antiguo que parece de los años ’50, pero nuestro chofer parece tan orgulloso del coche que le ha dado la empresa que…..calladito estoy mas guapo), resulta amplio y confortable, seria por poner un ejemplo el equivalente indio a un Seat Toledo.
La comunicación resulta mas problemática, Viyey (así se llama nuestro chofer y en adelante me referiré a él por ese nombre) habla un correcto ingles, pero su pronunciación me resulta complicada, a lo largo del viaje lo iré entendiendo algo más, aunque siempre con esfuerzo(tampoco mi ingles es”para tirar cohetes”).
CHENNAI (Madrás)
La antigua Madrás, retomó su nombre original hace unos años, aunque con frecuencia se sigue usando el nombre de Madrás, es, con 8.000.000 de habitantes, la 4ª ciudad de la India y capital del Estado de Tamil Nadú. Puerto estratégico, portugueses, holandeses y británicos lo fueron ocupando para poder comerciar con sus preciadas especias y telas. Actualmente se trata de una enorme y calurosa ciudad que no me resulta demasiado atractiva(seguro que si permanezco unos días, cambio de opinión). Nuestro hotel The Park es moderno, amplio, perfectamente equipado, confortable y …..anodino. Está bien situado y la piscina del ático es espectacular.
Por la mañana una guía local viene a buscarnos(guias locales en determinados lugares, están incluidos en el paquete), ¡¡sorpresa!! se defiende bastante bien en castellano, el Instituto Cervantes abrió hace poco en Chennai y lo esta aprendiendo, nos cuenta que apenas hay personas que hablen castellano en el sur y por eso, para ella, es importante para trabajar(menos mal, es una pena lo desatendida que tenemos nuestra lengua en el extranjero, franceses y alemanes cuidan mucho mas ese aspecto).
Como os he dicho Chennai, no resulta fascinante, la primera parada la hacemos en el Templo de Parthsarthy, para mí lo mas interesante resulta el estanque, donde miles de peces gato se arremolinan en las escaleras. Los zapatos se dejan en la puerta y es costumbre dar 2ó3 rupias a persona que los “guarda”, sobre la marcha sabrás cuando hay que darla y cuando no. (Importante, llevar unos calcetines gordos, si no estas muy acostumbrado, ¡¡hace tanto calor que te quemas los pies!!).
Posteriormente nos dirigimos a la Catedral y al Fuerte Madrás, del que tomó su nombre la ciudad, no me resultan demasiado interesantes y voy decayendo….¡¡hasta que llega la diversión!!, el Mercado Chino, la India que yo quería encontrar, sucia, caótica, espesa y …adorable, callejuelas atestadas de vendedores, compradores, vehículos y animales, todo revuelto, todo en movimiento. En la calle de las flores, unos las limpian, otros las venden al peso, las compran personas que luego las hilaran y otros venderán las guirnaldas en los templos, así funciona todo, cada uno se busca la vida como puede. Nos quedamos un par de horas, merece la pena, los comerciantes son encantadores y muchos te piden que les hagas fotos. No tengo ningún miedo a perderme por el mercado, es muy difícil que alguien te haga daño.
Aquí termina el trabajo de nuestra guía a la que damos una propina de 100 Rps(1,8 €), verdaderamente no sé si es mucho o poco, pero con los sueldos de allá, me parece lo correcto. Ya solos, nos planteamos dos alternativas, el Goverment Museum o unos estudios de cine(en la India se producen infinidad de películas). La decisión es rápida… ¡al cine!. Los AVM Studios permiten la entrada(1 €), solo a extranjeros, a sus instalaciones. Merece la pena, es otro mundo, retrocedes en el tiempo 50 años, todo, los decorados, las cámaras, los focos, parece el atrezzo de una película de época. Llegamos al mediodía, es la hora de comer, todos, incluidos director y actores, han buscado una sombra para comer el rancho que sirve el Studio, vamos esperar a que empiece el rodaje, así que deambulamos libremente sin que ha nadie parezca importarle aunque continuamente nos hacen gestos amistosos. Esta gente es asombrosa, siempre con la sonrisa en el rostro, me cuentan, que en algunas ocasiones utilizan visitantes extranjeros como “extras”, para mi desgracia, hoy no toca.
Tras una ducha y un rato de descanso, llega el momento de pasear, de palpar la ciudad. Después de comer hemos despedido a Viyey hasta mañana, lo que queremos es caminar, luego cuando haga falta cogeremos un Tuk.Tuk(afortunadamente apenas quedan rickshaws de tracción humana en el sur, la gran mayoría son motorizados, aun así, si tenéis necesidad y solo encontráis uno de los antiguos, yo recomiendo que lo toméis, os puede parecer inhumano, pero es su trabajo y vive de ello). Pasear por una ciudad hindú, resulta complicado, las aceras están mal pavimentadas, los bordillos son altísimos y cruzar la calle, en algunos casos, se convierte en un “deporte de alto riesgo”.
Logramos llegar hasta un restaurante que nos habían recomendado Annalakshmi(Anna Salai 804), resulta confortable, calmado, la comida(vegetariana) excelente, el precio tambien(6 €), se trata de una fundación cuyos beneficios se destinan a obras sociales, los camareros son voluntarios y aun así el trato es exquisito, tienen locales por todo el mundo.
Así termina mi primer día, aunque la llegada al hotel me reserva una pequeña sorpresa, el pequeño Pub se encuentra atestado de jóvenes hindis, me cuentan la razón, en Tamil Nadu solo determinados restaurantes y los hoteles de cierta categoría pueden expedir alcohol. La “marcha “ de la juventud “pija” se centra en estos establecimientos. Un cocktail cuesta unos 2,5 €, una cerveza grande(650 ml.) no llega a 2 €.
Continuará… |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|