Cumbre en el Misti (5825 msnm)
Estoy de regreso de la ciudad de Arequipa (sur del Perú) y aun no creo todo lo que hice en una semana, déjenme compartir parte de este viaje con ustedes: Ascenso al volcán Misti.
8 de Octubre de 2006
Para variar estaba con los 3 mismos compañeros que viajamos a Choquequirao (Erica, Miguel y Chicho) ya habíamos convivido antes y eso facilitaba las cosas, nos recogieron del hotel a las 8 a.m., pasamos por la agencia a recoger el equipo de montaña que usaríamos, asuuu esto si era serio al ver que necesitaríamos varias capas de ropa, guantes, bastones y algo mas.
Subimos a una 4x4 que nos llevo por 2 horas por la ruta Grau hasta los 3500 msnm para empezar la caminata, cargamos nuestras mochilas con un promedio de 10 Kg. y empezamos a subir, el calor era intenso y nos restaba energías, a pesar que llevábamos un ritmo suave el grupo se iba dividiendo.
Después de 4 horas llegábamos al campamento base 4600 msnm, eran casi las 3 p.m. y teníamos que apurarnos a armar las carpas porque el frío empezaba a sentirse cada vez con mas fuerza, nuestro guía Ivan nos preparo sopa y fideos que nos ayudaría a calentarnos y recuperar energías porque lo que nos esperaba el día siguiente era mucho mas exigente. Estábamos ansiosos y un poco nerviosos por lo que vendría, habíamos planeado este intento de cumbre al Misti hace varios meses y la sensación a pocas horas era increíble simplemente no lo podíamos creer, son esos momentos donde me pregunto que hago aca?
Pero todo fue mas tranquilo cuando mire al frente y vi las siluetas de mis compañeros oscurecidas por el atardecer, haciamos buen equipo y nada nos podia salir mal aunque en la montaña nunca se sabe. Casi 6 p.m. había que descansar, envueltos en bolsas de dormir de -15°C con carpas de alta montaña y buenas capas de ropa no la pasamos tan mal esa noche.
9 de Octubre de 2006
A levantarse muchachos!!!! 1 a.m., recién cogia sueño y ya teníamos que estar de pie, un desayuno ligero, cargar la mochila de ataque con lo justo y necesario y a empezar a caminar. 2 a.m. con linternas frontales la fila humana empezaba el ascenso. Mientras avanzábamos el frío aumentaba cada vez mas, creo que la hora de más frío es entre las 4 y 5 a.m., pero lo reconfortante era ver el amanecer con la luna llena que nos guió todo el camino.
7 a.m., el cansancio se apoderaba de nosotros, bordeábamos los 5500 msnm, a cada uno nos empezaba a doler algo pero falta poco y no había que rendirse, breves descansos hacia que no nos enfriemos, había que ponerse los lentes de sol porque a esa altura los rayos del sol son muy fuertes.
Llegamos una cima y preparamos el ataque final, dejamos las mochilas y subimos solo con nuestro bastón hasta la boca del cráter, ya faltaba poco, desde ahí veíamos la cruz de fierro que hay en la cima, solo una ultima subida, un ultimo esfuerzo y lo lograríamos, unas palabras de aliento y ocurrió lo esperado ¡Cumbre , Cumbre ¡!!! aprox. a las 9 a.m.
Uno a uno íbamos llegando, me toco recibir a mis compañeros con un fuerte abrazo de felicitación. Estábamos casi muertos, no olvidare el abrazo emotivo de nosotros 4 al lado de la cruz, lo hicimos!! Estábamos en lo más alto del Misti 5825 msnm,
Estaba permitido llorar, gritar, llamar, reírse, mandar saludos y porque no pensar a solas, por mi parte agradecí a la cruz por dejarme llegar ahí, quise llamar a mi madre pero la entrada no entro pero si pude hablar con abuela que me no entendía que hacia ahí y me pidió que me cuidara. Podíamos ver desde ahí el volcán Ubinas, el Chachani, el Ampato.
Después de las fotos empezamos el descenso que no era nada fácil, bajamos por las cenizas que se nos subían hasta las rodillas por más de una hora hasta el campamento base. Ahí levantamos el campamento, nos pusimos ropa mas ligera y seguimos bajando por hora y media mas hasta donde nos esperaba la movilidad que nos llevaría de regreso a Arequipa.
Estábamos contentos y cansados, para eso habíamos ido y nadie nos lo quitara nunca. Espero que haya más gente que se anime y de repente me sepa entender lo que se siente estar ahí, a veces las palabras no alcanzan para explicar la sensación y el esfuerzo realizado.
Gracias muchachos por compartir esta experiencia conmigo, no había tiempo para celebrar ya que partíamos el día siguiente a un trekking de 3 días por el cañón del colca. |
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