La India, el segunda pais mas poblado de la tierra, con muchas carencias pero tambien con un gran futuro, ahora las potencias de primer nivel, estan volteando hacia esta gran nacion, por que la mano de obra de sus producciones es mucho mas barata que en su pais, lo que se traduce en beneficio para ambas naciones.
New Delhi, en mi mente estaba dibujada esta ciudad como una ciudad modernista, edificios con grandes ventanales, medianamente altos, quizás, pudiera compararla con Bangkok, la cual ya había yo conocido anteriormente, pero no me he encontrado con una ciudad muy diferente a la dibujada en mi mente, New Delhi tiene mucho de lo que en América, tuvimos en los años 30s o 40s, actualmente es una ciudad caótica, los conductores de vehículos, circulan todo el día, tocando las bocinas, así sean motos, o lujosos autos, estos a pesar de que tienen espejos laterales, tanto del lado derecho como del izquierdo, pues simplemente los cierran y para circular no los usan como estamos acostumbrados en América, sino que esperan oír el sonido del vehículo que viene atrás, para hacerse un lado o para rebasar, no lo entiendo, incomprensible para mi, ciudad de México, es muy ruidosa, pero aquí en New Delhi, nos la ganan con mucho, el ruido que producen todos los autos que nos rodean en ese momento, incide en nuestros oídos y nos llega a producir desesperación, en ninguna otra parte de los países que he visitado en el mundo, me había tocado algo igual.
Al llegar al aeropuerto, nada especial y mas bien de un estilo ingles antiguo, ya empieza uno a percibir desde la llegada, las cosas extrañas que vamos a conocer en este país, en el estacionamiento del aeropuerto entre los autos aparcados, que están prácticamente sin un orden, unos para acá otros para allá, una vaca, por ahí deambulando, tambien el chofer del taxi que nos va a llevar tiene, que circular sin orden dentro del estacionamiento, buscando un hueco por donde circular y se va metiendo poco a poco, hasta llegar a la caseta de control, otra cosa que me llamo la atención es que los hindúes, no pueden pasar al interior del aeropuerto, si no es mediante un pago de 30 Rupias, por permitirles el paso, por lo que afuera esta el grueso de la gente esperando a sus familiares o viajeros, adentro están únicamente los de las agencias de viaje que con su clásico letrerito con el nombre de la persona que han ido a buscar y claro algunas otras personas que por su vestimenta se ve que tienen “casta” o una posición económica.
Ya instalados en el hotel, bien ubicado hemos dormido placidamente y pesar de haber viajado tantas horas, pues viajamos México-Washington-Frankfurt-New Delhi, el cambio de horario, nos llamaba a la cama, dormimos pocas horas, despertamos temprano, había que ir a conocer la India y su forma de vida.
Lo primero que tuvimos que hacer es desayunar, nada especial, desayuno hindú mezclado con occidental, bueno para mi gusto, de ahí nos fuimos en busca de un cajero ATM, para lo cual nos dijeron en el restaurante del hotel, cual era el mas cercano, un conductor de una bicicleta nos ofreció por 5 rupias llevarnos como a 6 cuadras lejos, fuimos y ahí no servia el cajero nos dijo el policía (hay un policía cuidando el cajero en cada ATM), fuimos a otro caminando, era una calle sin pavimento mucho comerciante formal e informal en las calles, vendimia de todo, frutas, radios, telas, verduras, nadie usa zapatos, todos o van descalzos o la gran mayoría usan sandalias, las mujeres con su vestimenta típica hindú, con unos colores demasiado fuertes, rojos, amarillos, verdes, (mi primera impresión de la India).
Una vez terminada nuestra operación bancaria, caminamos a una avenida y tomamos una moto, para que nos llevara a India Gate, un lugar bonito, que parece que es el paseo de la gente local, pues hay muchas familias paseando por ahí, tomamos fotos, caminamos, apreciamos lo bonito de New Delhi, fuimos caminando como 4 kilómetros por la avenida Raj Path hasta el Parliament House y el Rashtrapati Bhavan los edificios gubernamentales, después nos regresamos al hotel a descansar, pues ya habíamos quedado con otro amigo mexicano, que vive en la india, para salir en la noche a cenar, no sin antes llevarnos una agradable sorpresa al encontrarnos en alguna calle por ahí, con monos, en la banqueta, en el arrollo, en los árboles, pero por ahí en medio de la calle, así que no solamente vacas en la calle sino también monos. La gente les son indiferentes, al igual que las vacas, simplemente ahí están y es como si no estuvieran, si están a media calle, pues simplemente les dan la vuelta y ya, nos dijo el chofer del Tuk Tuk, que hay veces los monos son agresivos, que los turistas algunas veces son mordidos, pues se acercan demasiado a los micos y estos reaccionan agresivamente, pero regularmente no pasa nada, que algunas gentes les llevan de comer y así sobreviven.
Fuimos a cenar pizzas por ahí algún lugar céntrico, pizzas con estilo hindú, sabrosas, pero nada del otro mundo, algo de comentar es que nos encontró un vendedor joven, un niño de unos 9 o 10 años, que vendía recuerdos hindús, y nos siguió todo el tiempo con tal de que le compráramos sus artículos, ante nuestra negativa no se dio por vencido, siguió y siguió asediándonos, simpático, pero que buen vendedor, dio todas las razones y explicaciones, muy expresivo, termino abrazándonos y se tomo una foto con nosotros, pero al final nos vendió. Hoy tengo aquí en casa su foto y lo que me vendió, lo recuerdo con gusto, si yo fuera así en las ventas, seria un triunfador, menuda enseñanza recibí ese día, además de que quede sorprendido por su destreza del idioma ingles, algunas veces nos hablaba en ingles y en otras en hindi, pero al final, triunfo, logro su objetivo, vendió.
Así recorrimos New Delhi, visitando, restaurantes hindús, sus lugares interesantes para sus turistas, todo es novedad para nosotros, las vestimentas de las mujeres y niñas es sumamente vistoso, rojos, amarillos, verdes y tantos otros colores, con sus lunares rojos y algunos amarillos entre las cejas, que indica su oración diaria hacia sus dioses, sus percings, principalmente en la nariz, muy elegantes, el colorido de sus labios.
Un comentario de nuestros conocidos, nos han indicado que en las fiestas, las mujeres no van con el fin de conocer un pretendiente, sino únicamente para divertirse, ya que esta elección la hacen sus padres y todo de acuerdo a las castas que tenga cada uno de ellos, por lo tanto no bailan con hombres, ellos bailan con hombres, en grupo y ellas solo con mujeres, solamente bailan hombre-mujer si ya están comprometidos, también es muy común ver algo que me llamo mucho la atención y es que los hombres jóvenes, (y otros no tan jóvenes) si existe buena amistad, van caminando por ahí en la calle tomados de las manos y creo esto no tiene nada de malo que se tomen de la mano los hombres, si es una costumbre muy a la hindú, lo malo aquí en México es que esto para nosotros los mexicanos es sinónimo de amaneramiento o de conductas equivocadas, pero allá en la india es una costumbre de amiguismo.
Bonito viaje, mi cámara fotográfica no le daba descanso, he tomado mas de 1000 fotos, mucho es novedad para nosotros, nunca había visto tantos templos en un viaje, hay tantos dioses (mas de mil), en la India, que te encuentras también diferentes templos, en todos hay mucho respeto hacia sus creencias, en todos se entra descalzo, hay veces hay que hacer grandes filas para poder admirar a la deidad visitada, las mujeres lindamente vestidas, con una vestimenta elegante, limpias, oliendo a algún rico aroma quizá de hiervas, sus cabellos bien alisados y adornados, sus labios con un color rojo subido, casi sin maquillaje, mas bien su rostro limpio de todo eso que se ponen nuestras mujeres y que les van marchitando poco a poco su rostro hasta dejarlo sin color, y por eso es que cada vez es mas necesario su arreglo diario, allá no, las mujeres aunque estén viejas (por edad), su rostro es bonito.
Alquilamos un taxi, para que nos llevara a Agra, la ciudad en donde esta el Taj Mahal, así es que paso por nosotros a las 5 de la mañana, salimos cuando aun no amanecía y tomamos carretera, muchas vacas en la misma, hay que manejar con cuidado, muchas motos en el camino lo mismo que bicicletas, camiones, personas, todo se atraviesa en el camino, casetas de cobro (no es autopista), pero el chofer nos explico que ellos (los Taxis) tienen que pagar un impuesto, lo mismo que los camiones de carga y pasajeros por usar las carreteras, así es que cuando pasan por ahí hay que pagar, dijo que se podrían pasar sin pago, pero que si los ven haciendo eso les saldría 10 veces mas el pago por dejar de pagar, así es que todos los que tienen que pagar, pagan.
El Taj Mahal, la primera impresión que te da al verlo a 200 metros de distancia, es fenomenal, maravilloso, perfección de diseño, queda uno con una fotografía mental, recorres todo lo que hay que ver y fotografiar y creo que en el mundo entero hay tan pocas cosas tan perfectas y únicas, el rey que mando hacer este monumento a la memoria de una de sus múltiples esposas (tenia 17), debe de haber estado enloquecido por ella, si te acercas a 50 cms. De cualquier parte de este monumento, te das cuenta que todo esta hecho a conciencia, con gusto y con arte, quede impactado de esta cuarta maravilla del mundo que conozco ( las otras tres son: Angkor en Camboya, la Torre Eiffel en Paris y la muralla china (aun me faltan otras de conocer).
Nos despedimos de esta agradable visita al Taj Mahal, fuimos a comer algo americano (Pizza Hot), sucedió algo no visto por mi, que los meseros en perfecto grupo, bailaran para los concurrentes al restaurante, de repente y sin esperarlo, la música sonó fuerte y cada uno de los meseros, bailando se fueron acomodando en grupo y en perfectos movimientos, fueron desarrollando sus destrezas para el baile, esto fueron como 3 minutos amenos y todavía mas cuando alguno que salio de la cocina con su gorro de chef, se puso al frente, haciendo que el frenesí de las chicas hindis y con su rítmico movimiento, entusiasmando al publico comelón de pizzas, como nosotros.
Regresamos a New Delhi, en alguna noche fuimos a una discoteca y hemos confirmado nuestros conocimientos, los chicos bailan en grupo de hombres, son pocas la parejas que lo hacen entre hombre-mujer, pero eso no hace que el ambiente sea cordial, ellos se divierten como todos los jóvenes del mundo, al fin a eso van a los antros como les dicen ahora aquí en México a lo que antes eran las “Discotecas”.
Tomamos el tren a Varansi, pagamos en la estación del tren con anticipación nuestro boleto para viajar en compartimiento privado, aire acondicionado y solamente dos camas una arriba y la otra abajo con puerta corrediza con seguro, nos llevaron la cena que pensábamos que estaba incluida en el costo del boleto, no fue así, después paso alguien a cobrar el costo de la misma, nos vieron la cara de chino, pero en fin, el trayecto no lo sentimos, dormimos bien y al despertar ya casi estábamos en Varanasi, para mi una ciudad mística y enigmática.
Ya en el Internet, habíamos escogido el hotel en el que nos hospedaríamos, y a pesar de que el taxista insistió muchas veces en que este hotel esta mejor o aquel es mejor ubicado, no hizo que cambiáramos de intención, así es que nos tuvo que llevar a donde le habíamos dicho, el quería ganarse alguna comisión de mas por llevarnos a un lugar en que le ofrecen esto.
Como habíamos dormido bien en el tren, estábamos descansados, así que pronto salimos primero a desayunar en el restaurante del hotel, ahí estuvimos un rato esperando el mismo taxi que tomamos antes para recorrer la ciudad y templos de muchas deidades, que se yo, fuimos como a doce o 14 diferentes templos, que a Ganesh, Durga, etc, etc., el caso es que después de recorrer todos estos lugares de adoración hindú, ya estábamos un tanto molestos de que en algunos quieren que dejáramos una buena propina para darle de comer a quien sabe cuantos menesterosos pero esto llego o culmino cuando entramos a un templo, que todo mundo se empujaba para ver la imagen o estatua de esa diosa, pero ahí nos llevaron después aparte y querían que ofreciéramos 200 dólares como ayuda, un tanto molestos por su pedimento nos salimos o casi nos sacaron del templo, pues ya no nos enseñaron lo demás, ahí le indicamos al taxista, ya no mas templos, este es el ultimo, veamos a ciudad.
Después de descansar en el hotel un rato, bañarnos y comer, nuevamente pasaron por nosotros para ir al río Ganges, ya estando ahí, se nos olvido totalmente el incidente anterior, así es que nos envolvió la grandiosidad del lugar, antes, para llegar pasamos por varias calles reducidas, el mismo taxista se tuvo que estacionar como a 2 cuadras del lugar, ya que las calles son angostas y no caben muchos vehículos, así es que caminamos por ahí hasta pasar por un pasadizo que no llevo a las mismas escalinatas del río.
Lo que se ve aquí en el atardecer es grandioso, mucha gente de fe, que venera al mismo río y lo que representa, para la religión hindú, mucha gente a medio vestir, metiéndose al río para purificarse, este es un lugar de peregrinaje hindú, y llega mucha gente de toda la india y quizá de mas allá de sus fronteras,
Ya en el agua esta gente hace diferentes ofrendas, hecha flores, fotografías, velas encendidas, en fin todo un ritual espiritual, canta la mayoría de las mujeres que están por ahí sentadas a la orilla del río, también las hay en el agua.
Algunos rituales musicales que toca algún grupo por allá, manejan fuego con algunos bastones, es todo un rito, no les importan los turistas quienes se mezclan entre todo este bullicio.
Alquilamos un recorrido en lancha para poder apreciar todo este ritual desde el propio río, nos subimos y junto con nosotros un niño que nos dio una ofrenda de vela por nuestros muertos y dijo que la deslizáramos en el río, luego otra por los vivos y nos dijo que también la dejáramos ir en el río, luego nos dio unas flores, también por los muertos, y luego otra ofrenda por los vivos de la familia, como éramos dos pues fueron muchas velitas y flores, en fin, al final nos dijo que le debíamos como 200 rupias, cualquier cosa pero hay que estar despiertos, si te duermen con sus cosas, te sale caro.
Nos toco ver algo inaudito para nosotros, no para ellos. La lancha nos iba transportando a la orilla del río, cuando pasamos por el lugar en donde creman a los muertos, después tiran las cenizas al río, si la familia del muerto es rica, pues lo creman en el crematorio eléctrico, un edificio diseñado para esto, si la familia es medianamente rica pues lo creman con leña, también a la orilla del río pero ya no dentro del edificio, si el muerto es pobre o vagabundo, no lo creman, lo echan así como esta, solamente envuelto en una sabana, le colocan 2 piedras una en el pecho y otra amarrada y en una lancha lo llevan a medio río y ahí lo dejan libre, el lanchero nos explico que ahí es comido por los peces y después los pescan y la vida da la vuelta. Esto lo vimos y damos fe de que así sucedió.
Ahí estuvimos en el río como hasta las 9, como era luna llena, a las 11 de la noche también iba a haber una ceremonia de luna nueva, pero ya no nos esperamos, ya teníamos como 3 horas por ahí y ya cansados preferimos retirarnos, no sin antes decirnos el lanchero que el amanecer es distinto y vale la pena volver.
Como Varanasi es fe pura y quizá nunca mas regresáramos por aquí, pues le tomamos la palabra y a las 5 de la mañana ya estábamos por ahí nuevamente, en una lancha, con un niño que quería que ofrendáramos por nuestros muertos y nuestros vivos, pero como ahora ya fuimos mas vivos que el, pues ya no prospero su negocio con nosotros, pero si con otros turistas.
Oh que belleza, que amanecer, claro, cielo de color azul oscuro, luego ir aclarando poco a poco, ver desde la lancha a unos 30 metros de la orilla, a toda esa gente que ya estaba ahí, esperando lo mismo, que saliera el sol, para orar por sus muertos o que se yo, pero todos orando y alzando sus brazos, recogiendo agua y dejándola caer, escalinatas llenas de gente, toda una zona de adoración al dios de sus creencias, al sol, a la vida, así viven, así adoran.
Después de estar ahí, van y se pintan un lunar rojo en medio de las cejas, en señal de que ese día han orado a su dios, en todos los templos visitados así es como se pintan ese lunar rojo y algunas veces es amarillo ocre, desconozco el porque pero algunas personas así los traen.
Ahí estuvimos algún tiempo hasta que recorrimos el río de arriba abajo, miles orando, o lavándose los dientes con una varita, muchos así lo hacen, pero tienen una dentadura blanquísima, quizá por este aseo tan importante para ellos, estoy seguro que cualquier dentista aun blanqueándonos los dientes no los dejaría con esa excepcional blancura.
Bien valió la pena el haber regresado nuevamente, ahora las fotos, con el sol al frente salen magníficamente, lo visto no lo apreciamos en la tarde-noche, nuevamente regresamos y fuimos a desayunar por alguna callejuela guiados por el taxista, después nos llevo a otros lugares interesantes de Varanasi y terminamos en el hotel a descansar del calor agotador, bañarnos y prepararnos para la siguiente escala.
Llegamos a la estación de ferrocarril a buena hora, y hemos ahora tomado el tren rumbo a Calcuta, este tren no es tan cómodo como el anterior, pero no deja de ser bueno, sobre todo cuando ve uno alguna fotografía por ahí, donde en algún tren de la India va gente hasta en el techo del vagón, no, nosotros íbamos en nuestra cama hasta la que nos trajeron la cena, pero ahora no la aceptamos, ya íbamos preparados con unos magníficos platillos que nos prepararon en el hotel, al mismísimo estilo ingles.
Dormimos toda la noche y amanecimos en Calcuta, no sin antes ver, el amanecer en el camino y la campiña de la India, las grandes extensiones de arrozales, con mucha gente trabajando en sus plantaciones y algunos otros terrenos o casas pueblerinas con muchos búfalos, quizá para comer, no lo se porque la gente ahí come poca o ninguna carne, son mas bien vegetarianos, yo creo mas bien de acuerdo a su dios o religión, ya que algunos no comen nunca nada que provenga de un animal, porque podría ser su padre o madre reencarnado en un animal, eso nos dijeron.
Calcuta, una ciudad mas ciudad que Varanasi, aquí se ve que la gente es mas “trabajadora”, porque se ve mucha gente también sin hacer nada, absolutamente nada, echada por ahí, durmiendo o vagando, sentada o si estamos preguntando por algo, cuando vemos ya nos rodean 3, 4 o mas personas que quieren saber por que preguntamos, pero quizá ni el ingles saben, pero ahí están, también quiero dejar claro que mucha gente en la India, sabe y habla el ingles, eso me maravillo, aquí en México en la escuela secundaria nos dan 3 años de ingles, en la preparatoria otros 3, en la profesional otros 5, pero cuando salimos de todo esto, no hablamos nada, absolutamente nada de ingles, por ahí conozco un “Licenciado”, que he ido con el a China y no sabe nada de ingles, es mas fácil que un chino le hable en ingles que el hacerlo.
Recorrimos Calcuta, apoyados también por un taxista que se ofreció por día traernos y llevarnos para conocer mejor la ciudad, y cuando se lleva poco tiempo, es interesante así hacerlo, conoce uno todo, se tiene un buen guía local, que no cobra como guía sino como taxista, así es que le sale a uno mas económico trasladarse así.
La ciudad es bonita, me gusto mas que Varanasi que es muy sucia y desorganizada, aquí hasta el transporte es mejor, los vehículos automotores también, eso si como hacen ruido sus bocinas o claxon de sus vehículos, todo el día están toca y toca, no se de quien lo aprendieron, pero lo que si estoy seguro que de los Ingleses no.
El parque de la Victoria es de lo mejor que tienen y es el recuerdo de la colonia inglesa, pero lo han conservado, tal cual, bellos jardines que invitan a tirarse por ahí, con este calor infernal que se siente, habíamos visto que era temporada de monzones y hasta nuestros impermeables trajimos para el agua que nos iría a tocar, pero ya casi regresamos y ni una sola gota de lluvia nos ha tocado.
Este viaje ha sido de experiencia, el conocer estos lugares es absolutamente necesario para decir, conozco el mundo, si no conoces la India, no conoces el mundo, aquí hay que ver para creer.
Los hindis viven totalmente la fe de su religión o creencia, aquí todo se hace para estar en comunión con su dios, ellos vivieron ayer para sus dioses, hoy también y mañana indudablemente, se conforman con su casta por la religión, y el día de mañana que mueran, quizá, quizá les toque una nueva vida mucho mejor que la de hoy.
Mi deseo ferviente es que ojala y tengan una mejor vida, que hayan logrado en esta lo que desean o les toco, pero que al renacer tengan lo que mas desean y es llegar a la perfección y agradar a su Dios.
Así lo aprecie y vi, pero si en algo me he equivocado al juzgarlos en este viaje efímero, pido se me perdone y si en otra ocasión, principalmente cuando valla a Nepal, tratare de tener mas tiempo para poder apreciar mas su lejano país.
Roberto
robertosolano@yahoo.com |
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