
AMAZONAS
CRUCERO DE RIO DE JANEIRO A MANAOS | 0 comentarios.
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Todo comenzó a gestarse cuando decidí que no volvería a brasil sin antes haber aprendido su idioma, por lo cual me puse a estudiar durante tres años.
Finalizados los estudios pensé que ya era hora de volver a ese país que tanto amo y que como los amores verdaderos es un amor ciego, es decir lo amo con sus defectos y sus virtudes.-
Encontré en el suplemento viajes del diario todos los recorridos de cruceros, elegí uno y compré los pasajes.
Al subir al barco el primer inconveniente fue que “ me saludaron en inglés!!!!!!!!”, yo que iba con todo el portugués dispuesto a ser practicado! ahí mis neuronas comenzaron a sacar el inglés adormecido y me supe defender, aunque para mi madre todo fue mas difícil ya que no conoce el idioma.-
La inexperiencia en esos cruceros hizo que tomara un barco de bandera griega, con personal indonesio y lleno de turistas norteamericanos, lo cierto es que iba con rumbo a Manaos y desde Río de Janeiro, el único detalle es que solo iban tres brasileros y dos argentinos más, con los cuales hicimos una mesa grande pues nos detectamos prácticamente enseguida, sobre todo porque además elegimos el segundo horario de la cena, ya que la mayoría de los norteamericanos gusta de cenar con el sol afuera.-
Disfrutamos mucho el viaje con nuestros amigos pero no así del teatro, el cine, los chistes del cómico del barco en los espectáculos de abordo ya que todo era en inglés y ni nos tenían en cuenta para la traducción.-
Sufrimos cuando la tripulaciòn no entendía que no necesitábamos pasaporte para el viaje ya que íbamos a un país limítrofe, además de enviarnos a recorrer hospitales para vacunarnos contra la fiebre amarilla, cuando todo en Río estaba cerrado pues era carnaval, y no había esas vacunas en el hospital, en definitiva nos vacunaron en el puerto de Bahía pero en el barco no nos trataron muy bien.-
Esos fueron los disgustos, pero luego todo fue magnifico, las noches a bordo de un barco con los espectáculos eran realmente de cuento, bailarines y cantantes muy buenos y la predisposición de los norteamericanos a vestirse de acuerdo a cuanta consigna había para las fiestas podríamos decir temáticas, seguro que ellos sí habían sido alertados sobre lo que se hacía en el barco como actividades, en cambio nosotras íbamos descubriendo todo sobre la marcha.
Imagino que ahora las agencias de viaje ya tienen más experiencia para informar al público que compra los cruceros pues en esa época año 1999 tal vez eran los primeros donde las agencias argentinas no tenían experiencia.-
De los paisajes debo decir que son hermosos y tan diversos en Brasil no solo por la geografía sino por su gente y sus culturas, partiendo desde Río y su carnaval, pasando por Bahía y su cultura afro, ingresando al Amazonas con sus diferentes grupos indígenas, pasando el encuentro de las aguas, la unión del río Solimoes con el río Negro para formar el Amazonas, donde se ve por muchos Km. dos franjas, una color dulce de leche y otra bien negra hasta que los ríos se mezclan, y la llegada a Manaos con sus múltiples contrastes y la imponente imagen de su famoso Teatro, como un teatro Colón en medio de la selva, es increíble pensar que en una época donde no existía mas que selva se haya podido hacer un teatro de estas características, y como es lógico no nos perdimos la noche especial en el teatro donde actuaron varios de los pasajeros norteamericanos que viajaban, ahí nos enteramos que unos cuantos de ellos eran famosos bailarines y cantantes en su país hasta la presencia de una actriz que habìa ganado un Oscar pero de la cual no recuerdo su nombre, ellos mezclaron sus representaciones con actores locales y sus cantos y danzas típicas.
Todo el norte de Brasil me impacta fundamentalmente por algo que no puedo olvidar, en principio sus olores, esa sensación de que la naturaleza está ahí mas viva que en ningún otro lugar, el olor de los frutos maduros en los árboles fermentando al calor del sol agobiante y la humedad, y luego su gente con tanta mezcla de colores, sí!, porque podemos ver gente de piel negra con ojos verdes, grises o celeste y vellos dorados o casi naranja del sol lo cual nos habla de la llegada sobre todo de los holandeses que colonizaron el norte.-
La alegría de su gente, la cordialidad, hospitalidad, la profunda religiosidad mezcla de la cultura afro y el catolicismo, sus iglesias y sus ritos paganos en fin, visitar brasil es una experiencia realmente fascinante e inolvidable, nos deja un gusto especial y no solo a caipirinha y aceite de dendè, un aceite de palmera tan pesado y fuerte que se estaba investigando para su uso en motores!!, pero que se usa para todas las frituras como el acaragè que se come en las calles de Bahía.-
Volvimos en avión desde Manaos hacia Ezeiza, prometiendo siempre volver a Brasil una y otra vez, en barco o en avión o simplemente con la mente cuando escuchamos garota de Ipanema o algún alegre forró norteño.- |
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