Mis vacaciones comenzaron el Viernes 07 de Julio, al salir desde Ezeiza en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, que debió salir a las 20:05hs, pero por un atraso, finalmente salió a las 20:45hs, con el pasaje lleno, no quedaba asiento por completar.
Luego de mi llegada a Lima, ese mismo Viernes a las 23:30hs del Perú, y luego de pasarme a buscar unos amigos por el bellísimo Aeropuerto Jorge Chávez de Lima (fué elegido como el mejor aeropuerto de Latinoamérica hace muy pocos años), emprendimos viaje en un taxi por 14 Soles al Terminal del Soyuz en la Calle México, Barrio La Victoria, de allí partí a Ica a la 01:10hs, donde llegué a las 05:30hs, el costo del pasaje es de 16 Soles. A título de aclaración 1 USD = 3,25 Soles. Allí en Ica, me alojé en el Hostal Siesta, ubicado en la calle Independencia, donde por 25 Soles, me alojé en una Single con baño privado, agua caliente y televisión. Luego partí raudamente al Cruce Pisco por 3 Soles con el Soyuz que tardó 50 minutos en llegar, de allí un taxi colectivo al Mercado de Pisco por 1 Sol y de allí por 1,40.- Soles una Combi hasta El Chaco, donde está el embarcadero que nos llevará hasta las Islas Ballestas. En mi caso por 40 Soles compré las 2 excursiones, es decir Islas Ballestas (por 25 Soles) y el Parque Nacional de Paracas (por 15 Soles), en el caso de las Islas Ballestas la excursión dura cerca de 2 horas y media, pudiendo contemplar las Islas, el color turquesa del agua y la gran cantidad de aves en las mismas, como Lobos Marinos, Cormoranes, Pinguinos de Humboldt sólo por nombrar algunas de las especies que se ven, también es posible ver algunos delfines. Empezando la navegación observamos hacia la Península de Paracas, el Candelabro, que se calcula tiene cerca de 200 años y no se sabe si fué realizado por los piratas o por el General José de San Martín en épocas de la independencia como un mensaje, ya que el Candelabro es un signo Masón y San Martín era, casualmente, Masón.
Luego de las Islas Ballestas, y esperar en el embarcadero, salimos hacia el Parque Nacional de Paracas, donde luego de pagar los 5 Soles de entrada, contemplamos parte del desierto, vemos Flamencos que inspiraron al General José de San Martín para los colores de la bandera del Perú, el Mirador desde donde se puede observar mejor a las aves, y las caprichosas formas de las piedras erosionadas por el Mar como Los Castillos y los bellísimos paisajes que nos ofrece el mar desde donde miremos.
Luego del regreso a Pisco y el Sol del Taxi al Cruce Paracas y nuevamente los 3 Soles del Soyuz hacia Ica, por 4 Soles un Taxi, nos dejará en la Laguna de Huacachina, un oasis natural de incomparable belleza con sus dunas y el contraste del desierto y la Laguna, con su vegetación y construcciones, casi todas, consistente en Hoteles. De retorno al centro de Ica, por 4 Soles abordé un Taxi.
El Domingo 09 fuí a la Bodega El Catador una visita más que interesante, que nos introduce al conocimiento de la elaboración artesanal del Vinos dulces y Pisco que se puede apreciar a través del relato del guía de la bodega, no olvidemos que Ica es la región vitivinícola del Perú, gracias a su generoso clima para las vides. Desde el centro de Ica, un taxi colectivo nos cobrará sólo 2 Soles hasta la Bodega. Por la tarde partí en el Soyuz rumbo a Lima, el costo del boleto fué de 16 Soles y sólo 4 horas de viaje.
Una vez llegado a Lima, me encontré con mi amiga Patty, con quien caminamos un largo rato, hasta tomar una combi que nos dejó cerca de la Avenida Abancay. Luego en Abancay y Montevideo, tomamos el Omnibus de la empresa Julio César, con destino a Huaraz, el servicio es muy bueno con Omnibus modernos y su costo por demás económico, sólo 20 Soles por las 8 horas de viaje hasta la Capital de Ancash, salimos a las 21:30hs.
El Lunes 10 de Julio, llegamos a las 5 de la mañana a Huaraz y luego de dejar las cosas en la casa de la amiga de Patty, Vicky y desayunar, salimos a la búsqueda de una agencia con la que podamos ir a Chavín de Huantar. En Nuestro caso elegimos Chavín Tours, que por 20 Soles por cabeza nos llevaron a conocer Chavín de Huantar, el guía Juan José fué por demás excelente y el servicio de la empresa genial, viajamos en una nuevísima Combi Mercedes Benz Sprinter, eramos cerca de 12 participantes en la excursión, que partió a las 9 de la mañana puntualmente. Luego de recorrer la Laguna de Querococha y de contemplar los bellísimos paisajes que se nos iban presentando, llegamos a Chavín de Huantar, promediando el mediodía, allí observamos el Obelisco, el Totem, luego las construcciones que conforman el complejo arqueológico de la Cultura Chavín (1200 a 200 AC), todo ésto, anterior a la época de los Incas y los laberintos excelentemente conservados hasta nuestros días, a los que es posible acceder, observamos el Lanzón, vemos que los techos son bajos, la construcción muy firme en piedras, que nunca se supo como han sido talladas.
La entrada al complejo sale 11 Soles, y la visita está complementada con un museo. Luego del almuerzo recorrimos la Plaza de Chavín, donde vemos un modelo de Plaza que se repetirá en Caraz, con la fuente de agua en el centro y las construcciones circundantes.
Podemos observar a lo lejos, las terrazas y los sembradíos sobre las montañas que dan una impresión multicolor sobre las mismas. El camino es imperdible, las formas de las montañas, el atardecer y la aparición de la Luna Llena, han sido un espectáculo digno de contemplarse y admirar.
De regreso a Huaraz, me alojé en el Hostel por 15 Soles, con agua caliente y baño privado. Luego salimos con Patty, Vicky y Michael a El Tambo, un local muy bien puesto en cuanto al gusto y luego de apreciar un número folklórico y tomar algo, se abre la pista para bailar y disfrutar de la noche.
Martes 11 de Julio, por la mañana, ya Patty se iba a su destino final de vacaciones, la Ciudad de Caraz, tomamos una Combi que nos costó alrededor de 4,50.- Soles, antes de llegar a ésta Ciudad, Pasamos por Carhuaz, más al norte al costado de la ruta, antes de llegar a Yungay, pudimos ver el Campo Santo de Yungay, que recuerda a los muertos en el terremoto de 1.970 y más adelante tenemos el nuevo emplazamiento de la ciudad de Yungay, luego de dejar las cosas en Caraz y degustar de sus exquisitos helados, regresamos a Yungay, 1 Sol la combi, desde donde tomamos un taxi por 25 Soles hasta la entrada a la Laguna de Llanganuco, la entrada al Parque Nacional Huascarán, que es precisamente donde está la Laguna, cuesta 5 Soles. Una vez cruzado el puentecito, podemos contemplar la Laguna con sus aguas color Turquesa, recorrer los senderos y disfrutar de su vegatación. La vista a la Laguna es impresionante, el color de las aguas, rodeada por el marco del Imponente Huascarán.
Es conveniente navegar en la Laguna, no es para nada caro y el recuerdo grato que uno se lleva luego de recorrer la Laguna es maravilloso.
Al regreso a Caraz, recorrí las Ruinas en las afueras de esta ciudad, un Mototaxi cobra sólo 1,50 Soles, son ruinas que pese al descuido siguen siendo visitadas, aunque resulta increíble son anterior a la época de Chavín de Huántar, pero es una pena que no se las dé a conocer. Luego de la recorrida de la Plaza de Caraz, con su fuente y la Iglesia de Piedra. Saqué pasaje rumbo a Trujillo por Chinchaysuyo por 33 Soles, me despedí de Patty, de Caraz y sus deliciosos helados.
Miércoles 12 de Julio, luego de 10 horas de viaje, llegué por fin a Trujillo. Luego de alojarme en el Hostal El Conde de Arce sobre la Calle Independencia por 18 Soles y un buen baño me dispuse a recorrer los 200 metros que me separaban de la Dirección de Turismo, donde luego de recoger la información necesaria, me alisté hacia Chan - Chan, adónde llegué luego de 45 minutos y 1,20.- Soles, saqué la entrada que cuesta 4,50.- Soles para estudiantes y 11 Soles para el público en general, recorrí el Museo y me fuí a conocer lo que ha quedado de la Ciudadela de Chan Chan, la Ciudad de barro más grande del mundo, una construcción que impresiona de verla, con sus centros ceremoniales, es posible recorrer estas contrucciones y quedarse maravillado por todo el trabajo hecho por la Cultura Chimú, en lo que fué su ciudad Capital. De allí en media hora y por 1 Sol, llegué a Huanchaco, donde vemos los ya famosísimos Caballitos de Totora y contemplamos el Océano, de allí luego de 1 hora de viaje y 3 soles (1,20 para una combi y 2 para la otra Combi), se llega a la Huaca del Sol y de la Luna, que son centros administrativos y ceremoniales, estas construcciones, están muy bien conservadas y se vé que hay mucho trabajo y esfuerzo puestos en restaurarlas. Impresiona ver al descubrir como una tras otra capa y agrandamiento de las construcciones, delatan los frisos y dibujos, realizados por los Mochicas. El resto de la tarde me dediqué a recorrer la Ciudad de Trujillo y contemplar sus construcciones coloniales como la Municipalidad, la Casa Calonge, Ganoza Chopitea, Bracamonte, Urquiaga, Mariscal de Obregoso y la Catedral, la Casa de la Emancipación, San Francisco, Santo Domingo, Iglesia de la Compañía y muchas casas con sus clásicos balcones coloniales que hacen el deleite de quienes nos gusta admirar el buen gusto en lo que a construcciones se refiere. Esta ciudad me iba a deparar la mejor sorpresa, casi sobre el final del día, que fué conocer a mi amiga de Viajeros, Laura.
Jueves 13 de Julio, luego de tomar el Emtrafesa gracias a las indicaciones de mi amiga Laura, me despedí de la Ciudad de Trujillo con la intención de regresar pronto, llegué a Chiclayo en 3 horas y 12 Soles, allí en esa Ciudad iba a encontrarme con otro amigo de Viajeros, Carlos. Con él recorrí la Plaza de Armas de Trujillo, la Catedral, el Paseo de las Musas, la Municipalidad, el Mercado y luego de un sabroso almuerzo en el que no faltó Tarta y Ceviche, rumbeamos hacia Lambayeque, el costo aproximado de la Combi creo que es de 1 Sol y se llega enseguida. Llegamos y recorrimos el Museo Tumbas Reales de Sipán, un museo magnífico que recrea la Vida del Señor de Sipán, una reconstrucción de la cultura Mochica ( 100 a 700 DC) y sus entierros que nos hacen recordar a los faraones egipcios a la entrada pasan un video a título de introducción, mostrando como era la vida allí hace 1.700 años, luego se ingresa al Museo, donde hay numerosos detalles de las tradiciones, de la cultura relacionada al Señor de Sipán, su entierro, donde se trató de reconstruír lo más fielmente posible la cámara mortuoria y tumba de este soberano.
Le entrada al Museo es de 8 Soles.
Al final de la visita al Museo, que lleva cerca de dos horas recorrerlo, hay una representación de un día en Sipán.
A la salida del museo, recorrimos Lambayeque, con Carlos y se nos acopló durante el recorrido al Museo una limeña, Mary, con quien recorrimos la Catedral de Lambayeque, pasamos frente a la Iglesia y entramos a la Casa de la Logia donde se dió el primer grito de la independencia del Perú, allí podemos observar, en esta casa de 30 habitaciones, el balcón tallado mas grande de Sudamérica de 61 metros de largo. Una visita a la Universidad, cerró nuestra visita a Lambayeque y 0,80.- Soles mediante, regresamos a Chiclayo en media hora, allí acompañamos a nuestra amiga Mary a tomar el EMTRAFESA de regreso a Lima, nosotros nos quedamos haciendo tiempo, pasando por el Shopping de Chiclayo y recorriendo un poco más la ciudad y a las 21:30hs, tomé un Omnibus de la Empresa El Dorado y 8 horas más tarde con un boleto de 25 Soles, estaba en Tumbes.
Viernes 14 de Julio. Llegué a Tumbes a las 05:30hs. De allí tomé un Mototaxi que por 1 Sol, me dejó en el Terminal de CIFA.
El CIFA no quiso esperar y luego de reintegrarme el pasaje, me dejaron varado en el Puesto de Aguas Verdes en Perú. Luego de sellar el Pasaporte, tomé con un peruano una mototaxi que nos dejó en el Puente fronterizo por 1 Sol por cabeza. Luego de cruzar el Puente, fuí hasta el Puesto fronterizo de Huaquillas, que está algo apartado del puente.
Una vez pasado el Control, me quedé a esperar el CIFA que por llevarme a Guayaquil, me cobró 5,50.-USD (2 USD a Machala y 3,50 USD a Guayaquil desde Machala), son 6 horas de viaje. El viaje es agradable con la vista a la plantaciones de bananas y conociendo a la gente de Ecuador, Guayaquil nos recibe con su impresionante e interminable puente sobre el Río Guayas. Una vez en el Terminal de Guayaquil, que es provisiorio, porque el definitivo lo están haciendo a nuevo, y abrumado por el tamaño de la ciudad, la cantidad de gente, la marea incesante de autos y luego de conversar con un Policía, me acercó con el patrullero hasta el centro de Guayaquil, allí desde un cíber, llamé a quien hoy es mi amigo Dany, luego de esperarlo un rato, pasó a buscarme y fuimos a disfrutar de Guayaquil. Recorrimos el caballito de batalla de Guayaquil, que es el Malecón 2.000, un lugar por cierto precioso, que permitió cambiarle la cara a Guayaquil de la mano de los dos últimos Alcaldes quienes lograron integrar este espacio que estaba abandonado y Las Peñas a la Ciudad, dos lugares que hoy son orgullo de los Guayaquileños o Guayacos, donde ese día estaba una exposición acerca de la Armada Ecuatoriana animada por niños. He visto lo que alguna vez fué el Mercado, la Feria del Libro, el Monumento a José Joaquín de Olmedo quien fué un reconocido escritor y político ecuatoriano y desde ya, la vista al Río Guayas. El Edificio de la Alcaldía de Guayaquil y a lo lejos vemos el Cerro Santa Ana con su barrio Las Peñas al que llegaremos después.
Luego recorrimos el centro financiero de Guayaquil con edificios modernos y otros que datan de la década del "70 que vislumbran la bonanza económica de aquellos años, las Iglesias, El Parque de las Iguanas, luego nos fuimos a Las Peñas, un lugar bellísimo con casas antiquísimas restauradas al estilo tal como eran hace mas de 100 años, para que todos podamos ver e imaginar como se veía antaño esa parte de la ciudad, que nos recuerda a algunos rincones de Colonia del Sacramento en Uruguay. Luego de todo lo recorrido, pasamos por delante del Museo Marítimo, el cine IMAX, equipado con la tecnología del mismo nombre, que permite que el espectador vea lo más fielmente posible las películas.
Luego de la cena con Dany, su esposa Tammy y recorrer lugares no menos bellos como el Centro Comercial San Marino, el Malecón Salado, el Estadio del Barcelona y la Ciudad en general.
Luego me despedí de Dany y Tammy en la Terminal de Guayaquil, y tomé el Omnibus de Panamericana Internacional, con destino a Quito por 7 USD, el viaje duró 8 horas.
Sábado 15 de Julio
Una vez arribado al Terminal de Panamericana en la Calle Colón, abordé un taxi que por 2 USD, me dejó en el Hostal Margarita, 6 USD la noche, una vez registrado, bañado y dejar mi equipaje, me fuí a recorrer el centro. Fuí hasta la Avenida y allí tomé el Trole por 25 Centavos, que me dejó en el centro de Quito, a 1 cuadra de la Plaza Grande.
En La Plaza Grande, pedí información turística y empecé a recorrer, La Plaza Grande, El Palacio de Gobierno, la Iglesia del Sagrario y atendiendo a una recomendación de mi amigo Dany, la Iglesia de la Compañía, donde por 2 USD, se puede disfrutar de su museo y la historia de la Compañía en Ecuador y parte de América del Sur, luego de observar la magnífica obra de arte que es la Iglesia de la Compañía y observar los cuadros de una de las dos escuelas de arte más importantes en el Nuevo Mundo, la Quiteña (la otra escuela fué la Cuzqueña), me dispuse a seguir y conocer la magnífica Plaza de San Francisco y la majestuosa Iglesia de San Francisco, un templo que nos remite al siglo XVI, con sus imágenes e iconografía y la historia sobre la construcción de la Iglesia. Luego recorrí San Agustín, Del Carmen, el Teatro Municipal, Museos, hasta llegar a la Plaza de Santo Domingo, donde pude recorrer la Iglesia y ver la Plaza rodeada de un marco de construcciones de larga data. Una vez terminado de recorrer el Centro Histórico partí raudamente hacia el Panecillo Hill, un mirador natural de la ciudad desde donde uno puede observar a Quito desde las alturas sin perder detalle. Se llega en Omnibus por 25 Centavos de Dólar el Boleto. Una vez en el Panecillo, aparte de disfrutar el Paisaje uno puede entrar por 1 Dólar a la Virgen del Panecillo, donde vemos como se construyó la estatua de la Virgen y vistas de Quito en diversas épocas.
Luego desde El Panecilo, me fuí a la otra punta de Quito, me esperaba una hora de viaje por 40 Centavos de Dólar hasta llegar a la Mitad del Mundo, donde uno puede sentirse en uno y otro hemisferio... o en los dos a la vez, allí se recorre el Museo de la Mitad del Mundo, que desde la entrada está flanqueado por bustos de los expedicionarios franceses que trazaron la Línea Ecuatorial, aquí la entrada sale 2 Dólares y luego por 3 Dólares, se ingresa al Museo de la Mitad del Mundo, que es la parte mas interesante de todo el paseo, allí están fotos de diversas zonas por donde pasa el Ecuador, y los departamentos del Ecuador explicados minuciosamente en cuanto a las constumbres, cultura y tradición de los habitantes, merece tomarse un buen tiempo para ver todo lo expuesto allí. También hay museos temáticos como los Pabellones Español y Francés con la Misión Geodésica, de Ecuador y Quito y Cuenca en Miniatura.
Luego visité el Pabellón Francés dedicado íntegramente a la Misión Geodésica francesa, pabellón por demás muy interesante y luego un vistazo al Pabellón Español.
Luego por 0,40 USD regresé a Quito en otra hora de viaje, para reponer energías y prepararme para el día siguiente que iba a ser tranquilo.
No todo es viejo en Quito, hay muchos símbolos de modernidad como el Trole, la Ecovía, autos modernos y un cierto orden en sus calles.
El Domingo 16 de Julio, fué un día para descansar, salí rumbo a Tulcán con la idea de ir a Colombia por 4,80.- USD el pasaje de Omnibus, pero luego de ver los paisajes que ofrecía el camino y el escaso tiempo que iba a estar en el país cafetero, opté por Ibarra y la Laguna de Yahuarcocha, una laguna para contemplar y admirar. Luego de contemplar el paisaje que ofrecía la Laguna, bajé hacia Otavalo, allí, recorrí la Feria Artesanal, donde se pueden conseguir artesanías, ponchos y tapices por poco precio y buen gusto, luego fuera de la feria, tenemos para recorrer en la Ciudad lugares como La Iglesia de Otavalo, La Plaza y fuera de ella la Laguna de San Pablo, en resumidas cuentas, Otavalo es para contemplar la Feria de Artesanías y la Laguna de San Pablo. Luego por la noche por 2,25.-USD, regresé a Quito en poco más de 2 horas.
El Lunes 17 fué otro día para el ocio y descanso, salí a repasar gran parte de los atractivos que había recorrido el Sábado. de manera que luego de abonar los 0,25 USD del Trole, recorrí desde la Plaza Grande los atractivo que me faltarond e Quito y luego en la Ecovía me dispuse a ir a Museo de Guayasamín. En menos de media hora y precio a los 0,25 USD que se paga de boleto, estaba combinando con otro Omnibus que por 0,25 USD de nuevo me dejó en el Museo de Guayasamín, con un pequeño detalle, el Lunes está cerrado. Al margen de ésto la entrada cuesta cerca de 3 USD y lo bueno de la zona es su vista al Chimborazo y la Pista del Aeropuerto. Luego regresé a Quito y me encontré con mi amiga Helen, con ella fuí a cenar un plato típico de Ecuador, disfrutando de una vista única de Quito a medida que iba oscureciendo y luego nos dispusimos a ir a una Peña donde se mostraban números folklóricos de Otavalo, aquí se nos acopló Jaime. Realmente fué una velada por demás agradable, aproveché hasta el último minuto y media hora después de disfrutar el Número folklórico y despedirme de Helen y Jaime, estaba arriba de un Omnibus en el Terminal de Panamericana Internacional, el cual me llevó hacia Cuenca, por 7 USD el pasaje y 8 horas para descansar antes de llegar a Cuenca.
El Martes 18 luego de arribar a Cuenca y dejar mi equipaje en el terminal, saqué boleto por 5 USD hasta Machala. Me dispuse a recorrer la Ciudad que es Patrimonio Cultural de la Humanidad en 5 horas. Lo primero que recorrí fué el Parque Calderón, luego la Catedral Nueva (Catedral de Inmaculada Concepción), La Catedral Vieja (Iglesia del Sagrario) que data del Siglo XVI, La Iglesia y Monasterio del Carmen y Asunción del siglo XVII, Iglesia de Todos Los Santos, y San Francisco con su Plaza. Más allá, pude ver el Museo de Arte de Cuenca, y al regreso al centro la Iglesia de Santo Domingo, luego sobre la margen del Río, el Puente de Piedra, a lo lejos el Estadio y Universidad. Luego de recorrer muchas de sus puntorescas casonas con sus techos y colores característicos, me dispuse a regresar al terminal para abordar el Omnibus rumbo a Machala, el viaje es muy lindo en cuanto a los paisajes que ofrece, muchas cuestas y curvas, que luego nos ofrecen vistas desde lo alto de las ciudades que vamos dejando, más al sur y llegando a Machala aparecen las Plantaciones de Bananas, paisaje que nos acompañará el resto del viaje hacia el Sur.
Llegado a Machala, sellé mi pasaporte en Migraciones de Ecuador y de allí por 0,25USD me tomé el CIFA rumbo a Huaquillas, Mototaxi de 1 Sol a Aguas Verdes y ya en Migraciones del Perú, luego de los trámites migratorios, tomé una combi por 1,50.- Soles hasta La Torta de Tumbes, un viaje de cerca de 45 minutos, esto es en la Peatonal que nos conducirá hacia la Plaza de Armas. Media cuadra antes de llegar a la Plaza de Armas, ví el Hostal Franco, donde por 15 Soles, me alojé en una habitación con baño privado y sin agua caliente. Lo bueno de este hostel son sus pasillos que conducen a unos balcones hacia la calle, que nos ofrece una vista de la peatonal, mientras disfrutamos del hermoso clima que por las noches hace en Tumbes, recorrí La Catedral, la Plaza de Armas y luego regresé al Hostel, fin del día y a descansar.
El Miércoles 19, me dispuse a conocer una de las maravillas de Tumbes y porque no, del Perú, Punta Sal. Antes hice tiempo y recorrí La Plaza de Armas, El Malecón, para luego tomar la Combi, que por 5 Soles nos lleva a Punta Sal en hora y media, luego del viaje desde donde se pueden apreciar el Puente de Tumbes y Zorritos, un pueblo de pescadores, empezamos a ver el color de las aguas del Pacífico y sus playas, dando un magnífico escenario, que nos acompañará hasta Punta Sal. Una vez en el parador, tomé una Mototaxi por 1 Sol, y me quedé recorriendo las Playas de Punta Sal, el clima ayudaba bastante, y desde allí pude apreciar mas cerca el color de las Aguas y las Playas, de este lugar que tiene una infraestructura ideal para el visitante que quiere todas las comodidades, es un lugar que está creciendo, aunque se mantiene aún en estado semi virgen, a diferencia de otro lugar precioso, ubicado 45 minutos al sur, Máncora que si bien es de una belleza singular, está mucho más comercializado y su estructura es mucho mayor.
Al regreso, en la Ciudad de Tumbes, recorrí el Mercado, y las Casas Viejas, que nos recuerdan a similares construcciones selváticas, es una pena que nadie restaure esas casas que representan parte del Patrimonio Histórico de los tumbesinos.
Luego a las 17:30hs, partí en el CIAL, servicio Oceanic por 70 Soles, sólo hizo una parada para levantar un pasajero en Máncora y seguimos viaje, hasta Lima donde llegué en 18 horas, sobre el final del viaje y con las luces del día se observan las eternas olas del Pacífico y los acantilados, mas allá pescadores que dan su tono al paisaje. Una vez en Lima, ciudad algo caótica, y llagar al Terrapuerto de CIAL, allí me esperaban Patty y Ale, otros dos amigos de Viajeros, con quienes me quedé charlando un largo rato. Luego fuí a alojarme al Hostel Roma, hasta allí llegué con un Omnibus por 1 Sol. Una vez allí y bañarme y dejar el equipaje, me dispuse a recorrer algo de Lima, para entrar en calor y confianza con la ciudad en la que había estado en Septiembre del año pasado.
El Viernes 21 de Julio ya empezaba a sentir que me iba despidiendo de estas vacaciones, pero quise aprovechar y recorrer, fuí con Patty hasta el Real Felipe, en el extremo Norte de la Ciudad, que es el Fuerte del Callao, luego de una excelente visita guiada de dos horas que casi no se sienten y de recorrer todo el Fuerte, ver sus Galerías con los bustos de los próceres, armas antiguas, como cañones y ametralladoras, tanques y helicópteros, nos adentramos a lo que fueron las mazmorras del fuerte, luego subimos a la Torre del Fuerte desde donde se obtiene una muy buena vista del conjunto del Fuerte. Luego de disfrutar de la historia y arquitectura del Fuerte, fuimos a Pachacamac, del Callao se toma una combi por 0,50.-Soles y luego un Minibus que por 5 Soles nos dejará en Pachacámac, en el extremo Sur de Lima, allí recorrí el Centro Administrativo y Ceremonial que lamentablemente no está muy bien conservado, si bien se está haciendo un interesante trabajo de restauración con gran parte de los edificios, realizados en barro y algunos anteriores a la época de los Incas. Me quedé impresionado con el Centro Administrativo, el Templo del Sol y el Templo de las Vírgenes, algo para destacar es el paisaje, desde el Templo del Sol, observamos una vista privilegiada del Océano. A la vuelta aproveché para recorrer la Iglesia de San Francisco y algo más del centro de Lima que no pude recorrer en mi primera visita.
El Sábado 22 marcaba mi despedida de Lima, la noche anterior, la terminé festejando el cumple de Paola, la hermana de Patty. Este día quedé en encontrarme con otro amigo de Viajeros, que guié en Buenos Aires, Pablo y su esposa. Con quienes luego de pasar una muy buena tarde con su familia, compartír los recuerdos de mi viaje, y una charla por demás interesante acerca y amena de todos los temas, culminamos con un buen almuerzo. Al caer la tarde, regresé al Centro de Lima, y de allí recorrer un rato el Parque Universitario ya regresarme al Aeropuerto. Pero luego de un percance, no pude embarcar, así que mi estancia en el Perú iba a prolongarse un día más.
Domingo 23 de Julio, luego de las compensaciones de rigor por parte de Aerolíneas, traté de disfrutar del que sería el último día de mi estancia en el Perú en estas vacaciones, este día fué por cierto provechoso, recorrí la Plaza 2 de Mayo, Bolognesi, Plazas que por cierto son preciosas, el Parque de Lima, Palacio de Justicia y el Estadio Nacional. Por la tarde, asistí a un evento Nacional de Marineras, donde pude apreciar en todo su esplendor la belleza de este baile, típico del norte peruano.
A la salida del evento, y pasar frente al consulado argentino, me disponía a despedirme de Lima.
El viaje al Aeropuerto, fué un recapitular esas dos semanas inolvidables que de a poco iban terminando, luego la llegada al Aeropuerto, despachar el equipaje, Migraciones, visita al Free Shop y de contemplar la belleza que es el Aeropuerto Jorge Chávez de Lima, que me dejó impresionado entre otras cosas, por su mini shopping, subí al Avión, despegando a la medianoche del Perú y poco menos de
cuatro horas después, antes de las 06:00 de la mañana de Argentina, estaba de regreso y tres horas y media más tarde, regresaba a la rutina del trabajo.
Como les digo siempre, cualquier duda de este diario o si precisan ampliación de esta info, quedo a su completa disposición.
Un saludo a todos.
Hernan |
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