Hace dos años pensaba ir a Punta Cana en el mes de octubre, pero con los huracanes se cerro el hotel y entonces cambiamos de destino una semana antes y elegimos Túnez.
El viaje en si, constaba de un circuito de 3 días y luego una estancia de playa de 4 días.
Y entonces descubrí Túnez.
Túnez es un país musulmán, pertenece al Magreb y esta situado entre Argelia y Libia. Es un país musulmán con un 98 %, quedando el 2 % restante para católicos y judíos. Actualmente están en Ramadan, que significa que durante el día, hasta las 5 de la tarde, no pueden comer ni beber nada, ni fumar ni mantener relaciones sexuales, pero a partir de las cinco de la tarde hasta el amanecer aprovechan y pueden hacer todas las cosas. En principio, el Islam no permite el consumo de alcohol, pero si lo consumen pero en Ramadan, aun en el horario para comer, no lo hacen. La mayoría de los que yo he visto beben Shark que es una bebida energética parecida al Red bull, con gran aceptación entre los jóvenes tunecinos.
La moneda es el Dinar tunecino que equivale a 75 céntimos de euro, los idiomas son el árabe y el francés ya que Túnez ha sido colonia Francesa hasta no hace mucho tiempo. El clima es calido, siendo África del norte y el horario es una hora menos que en España.
La población de Túnez es bastante joven, y si algo he aprendido es que el Islam, no solo es una religión, sino una forma de vida, una manera de enfocarla y sobre todo, otra mentalidad.
Son gente amable, amigable, todos te dicen piropos (chicos aprender , que es muy duro volver y no oir ninguno jeje), y en los hoteles todo el mundo se interesa por tu nombre, por conocerte, sobre todo en el de la estancia en playa.
Para mi hay dos Túnez, la del norte y la del sur, la del norte es mas contemporánea, mas moderna, mientras la del sur es mas tradicional.
Las mujeres en principio llevan velo, pero solo las tradicionalistas y sobre todo en el sur, en el norte es raro encontrar mujeres con velo.
El velo puede ser de varios colores, esto no significa nada, pero si el velo tiene una banda blanca es que la chica esta soltera y es tradicionalista, si la banda es azul, es que es una mujer casada.
Otra característica de esta religión son las bodas, estas duran 7 días y 7 noches, por lo que resultan bastante caras. Las bodas se preparan tradicionalmente gracias a la celestina del pueblo. El joven habla con ella y le dice la chica que ha conocido y con la que quiere mantener una relación, entonces la celestina se presenta en casa de la joven y le dice a la madre que qué tal, y la madre grita a su hija que traiga el te, (esto significa vete a prepararte y trae el te, que vienen a verte) La celestina observa a la joven, toma el te a la menta, y luego se va.
Si da el visto bueno, el chico es invitado a tomar el te a casa de la joven, si durante el transcurso el chico se disculpa diciendo que tiene que madrugar, es que la cosa no va bien, entonces no pasa nada. El se retira y se acabo todo. Pero si se queda hasta el final con cena incluida entonces los padres ya tienen casi casada a la hija.
Antes de la boda, también hacen el proceso del pañuelo, que es igual que en la etnia gitana, esto es para demostrar la virginidad de la chica, aunque también se buscan trucos alternativos por parte de la madre, por ejemplo, épocas de menstruación etc. Es costumbre, que una vez manchada el pañuelo, la madre lo cuelgue de la ventana, o lo enseñe en el mercado, para que la gente vea que su hija va virgen al matrimonio, cuestión de honor.
Antes de casarse hacen la separación de bienes, que es escribir en un papel lo que cada uno aporta al matrimonio, principalmente la mujer, cuantos juegos de sabanas, pañuelos, juegos de te, etc.
La novia antes de la boda, es depilada íntegramente con una pasta casera para llegar pura al matrimonio.
Una vez casados, cuando tienen un hijo, es costumbre la circuncisión, por lo que tradicionalmente también, ( esto que voy a contar es un poco asqueroso eh en mi opinión, aviso) bueno, pues tradicionalmente se lleva al niño al barbero del pueblo, aunque actualmente se tiene a ir al medico, sobre todo la gente con dinero, pues bien van al barbero del pueblo ( el que corta el pelo o afeita a la gente), colocan al niño encima de una mesa, y otras mujeres gritan para que la madre desde fuera no oiga los gritos del niño, entonces se le practica la circuncisión, y de manera también muy muy tradicional, es costumbre que la abuela del niño se trague el pellejo. Aunque esto se lleva cada vez menos.
En Túnez es muy caro tener casa propia, pero si se tiene, suele ser de una planta. A medida que el hijo se va haciendo mayor o esta próximo a casarse se construye una planta mas sobre la casa, que será la morada del hijo y de su futura esposa, si en vez de hijo es hija, no se construye nada, porque se da por hecho que la chica se ira a vivir con su marido a casa de este.
La mentalidad y la visión de la vida que tienen es completamente distinta a la nuestra, ellos viven la vida con pocas cosas, su ambición no es tan materialista como la nuestra. Lo que yo he visto en el sur, son casas a medio hacer o sin pintar el hormigón, pero eso si, todos tienen antenas parabólicas. Poseen pocas cosas, un colchón en el suelo o una cama sin apenas sabanas. Muy poca gente posee coche en todo Túnez, la forma de conducir es diferente, más bien a toda ostia. Y bueno, tampoco es que sueñen con irse de Túnez, al contrario, desean mas bien vivir ahí siempre.
Bueno todo esto lo se gracias a nuestro guía Mohamed. Ahora permitirme os cuente un poco mi viaje.
Salimos de Bilbao a las 18:30 de la tarde dirección el aeropuerto de Túnez, aterrizando allí a las 17: 40 hora tunecina. Allí nos fueron a buscar en autobús pues viajamos con el tour operador Travel Plan que nos ha dado un servicio perfecto no sintiéndonos abandonados en ningún momento. El autobús nos llevo hasta Monastir a tres horas de Túnez donde empezábamos el circuito. El primer hotel fue el Skanes Beach de 4 Estrellas, un hotel precioso con vistas a la playa. Así que al día siguiente autobús, presentación del guía Mohamed y dirección al anfiteatro de El Jem, patrimonio por la UNESCO, es un anfiteatro romano muy bien conservado, en el, se desarrolla un festival de música muy importante en Túnez y es decorado con velas y una muy bonita iluminación según las postales que he visto jeje.
El Jem esta rodeado de puestos donde tomas el primer contacto con el regateo, con las llamadas de los vendedores que requieren constantemente tu atención.
Posteriormente de esta visita, nos dirigimos a Matmata desierto donde se encuentran las antiguas casas beréberes que son casas subterráneas, hay reconocidas unas 98 casas pero actualmente solo hay unas 4 familias censadas en la zona. Muchas de estas casas, han sido reconvertidas a restaurantes y es en una de ellas donde comimos nuestra primera comida tunecina, un brick, ensalada, pasta y de postre dátiles.
Finalizada la comida, nos dirigimos hacia Douz, que es conocida como la puerta del desierto ya que es aquí donde empieza el desierto del Sahara y aquí nos montamos en dromedario para hacer un recorrido de una hora por dicho desierto. Parece muy bonito, pero hay que subirse, subir y bajar dunas, clavarse los huesos de la chepa en tus partes para luego bajar con un dolor en tus partes que no veas. Pero merece la pena, sobre todo si es la hora en la que empieza a anochecer. Después de este paseo, traslado al hotel en Douz El mouradi Douz.
La mayoría de los hoteles se llaman El Mouradi, que es el nombre del progenitor del dueño de la cadena, 32 años y soltero jeje. Bueno pues este hotel, era de 4 estrellas y estaba muy bien, Sorprende la facilidad que tiene la gente para hablar idiomas, aquí nos sorprendió el camarero hablándonos en euskera, y creerme sabia más que yo, que no se decir ni pió.
A la mañana siguiente tocaba diana a las 5 de la mañana pues a las seis y media teníamos que estar preparados abajo para hacer una ruta por las dunas del desierto en 4x4, en una palabra, Increíble, es súper emocionante y muy divertido, tras una hora hicimos una parada en un pueblo del Sahara que parecía un Belén viviente. El stress no es conocido en Túnez, todo va con calma, se mueven en carretas (bueno, amagos de carretas) conducidos por burros, y cuando llegan, llegan.
Paseamos un poco por su arenosas calles para volver a montar en el todo terreno y dirigirnos a Chot el Herid, un lago salado, donde se producen espejismos, pero en esta época en la superficie parece seco y se la sal como se deposita en la arena. Este lago es tremendo de grande. Una vez hechas las típicas fotos, nos dirigimos a Chetbika donde visitamos un oasis entre las rocas lleno de palmeras, y de ahí a 5 minutos en coche, otro pequeño oasis con una cascada, Es curioso encontrar esto en mitad del desierto. Pero merece la pena.
Posteriormente fuimos a Tozeur, donde visitamos un Palmeral donde se producen dátiles, el paseo entre este palmeral fue realizado en carretas de 4 personas tiradas por caballos, donde los chóferes hacían carreras, creerme se subían hasta a los bordillos con nosotros montados. Toda una experiencia.
En el palmeral, no solo vimos como se suben a las palmeras, sino que degustamos tabaco de palmera, zumo de palmera y probamos un datil.
Posteriormente fuimos en autobús a Nefta donde teníamos el hotel El Sahara Palace, de 5 estrellas, un hotel triste y sin grandes ostentaciones sin ascensor. Claro que aquí los hoteles tienen dos plantas a lo sumo.
A las 7 de la tarde, ya de noche, fuimos a una cena típica en Tozeur, un complejo impresionante con grandes haimas, donde nos recibieron unos caballos árabes impresionantes, se nos ofreció un espectáculo de acrobacias sobre el caballo, vimos escorpiones, serpientes, arte tradicional del país, y degustamos una cena amenizada por danzas del vientre, bailarinas, grupos de música tradicional, y malabares.
A la mañana siguiente visitamos un museo de artesanía en Tozeur, con destino a Kairouan, que es la 4º ciudad más importante del mundo árabe. Lugar de peregrinación para muchos. Dicen que un musulmán tiene que ir como mínimo una vez en la vida a La Meca, o 7 veces a Kairouan.
Aunque un mandato presidencial, prohíbe la visita a las medinas, a los no musulmanes, lo cierto es que hay dos o tres medinas que se pueden visitar y una de ellas es la de Kariouan, pero solo hasta las 12 y como llegamos mas tarde, no pudimos acceder a ella.
De Kariouan ya nos dirigimos hacia nuestro destino de playa para pasar los últimos cuatro días, en mi caso Hammamet, al hotel Melia El Mouradi Hammamet de 5 estrellas, donde descubrimos que no son lo mismo 5 estrellas en el norte que en el sur.
Hammamet es una ciudad turística costera, llena de complejos hoteleros enormes y con gran animación nocturna. La discoteca de moda es Latino, Bueno discoteca como aquí lo entendemos no, pero allí si lo es.
Visitamos el zoco de Nabul, donde finalizamos nuestras compras y al día siguiente, es decir ayer, retornamos a España. Al caos circulatorio, al frió de Vitoria, a los edificios altos, al barullo de la ciudad, al paisaje verde y yo a ciao, para contaros mi experiencia. Merece la pena descubrir un mundo nuevo, a tan solo 2 horas de Bilbao.
P.D. Dedicado a Tarek. Si algun musulmán lee mi opinion, espero que me perdone si he escrito algo mal. Besos a to kiski |
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