
China para mexicanos
Beijing, Xi´an, Shangai, Guilin, Cantón, Hong-Kong | 0 comentarios.
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Mi viaje por China (16 de julio 2006)
He decidido realizar esta reseña de mi viaje por China como una auxiliar para la gran cantidad de mexicanos que visitaran ese bello país en el futuro. Recordemos que en el 2008 será Beijing la ciudad olímpica y nunca esta de más escuchar algunos consejos.
Este viaje lo contratamos con la empresa Megatravel, y podemos decir que los servicios y los hoteles fueron de gran calidad. En nuestro viaje partimos de la Cd. de México a las 7 de la mañana del domingo con escala de tres horas en San Francisco y llegamos a Beijing a las 4:30 de la tarde del lunes. El avión no viaja en línea recta por el Océano Pacífico sino que se va por toda la costa de Canadá, Alaska y Rusia. Seguramente porque la distancia es más corta de esta forma. Por lo tanto, les aconsejo a los que van a viajar al Lejano Oriente que consideren como alternativa hacer una escala de un día en Vancouver para continuar el viaje a China y no tener que pasar tantas horas seguidas en el avión.
Viajar en julio a China implica que el cielo permanentemente va a estar gris, nublado y probablemente con lluvia, pero la temperatura es alta (30-35 ºC). También implica que los chinos estén de vacaciones y el turismo interno es muy elevado por lo que los lugares a visitar siempre estarán llenos de orientales. De acuerdo con los guías del recorrido la mejor época para viajar a China es la segunda quincena de Octubre. Nunca se deberá viajar en la primera semana de Octubre porque son fiestas nacionales y todo esta cerrado. Beijing te sorprende por la gran cantidad de tráfico que tiene, además de que por todas partes se observan obras viales y edificios en construcción. Empezando por el aeropuerto que se encuentra en ampliación todos los lugares que visitas siempre tienen empleados trabajando en obras. Si tienes un mapa de Beijing te darás cuenta de que las cuadras o manzanas son sumamente grandes por lo que caminando difícilmente te transportas al sitio que necesitas. Los taxis son muy económicos pero la mayoría de los taxistas no habla inglés por lo que requieres tener una guía con los lugares que quieres visitar escrita en chino. (Muy importante tener una tarjeta del hotel en chino). El estadio olímpico está muy alejado del centro de la ciudad (hasta el quinto anillo), todavía se encuentra en construcción y tiene una estructura metálica muy peculiar (como el nido de un ave). El hotel al que llegamos fue el Presidential Plaza, se encuentra a dos cuadras del metro Fuchengmen. El hotel es de excelente calidad y con el calor que hace se antoja un baño en la alberca (No se olviden de llevar gorra pues en China te la piden para poder meterte a la alberca). En la puerta del hotel y de casi todos los lugares turísticos se encuentran vendedores ambulantes que te ofrecen bolsas chinas, paraguas, relojes Rolex, recuerdos, libros y postales, etc. De inmediato empieza el deporte más divertido del viaje a China, “el regateo”, a los mexicanos nos encanta esto, pero en nuestro grupo viajaban españoles y argentinos y les sorprendía mucho como variaban los precios entre lo que pedían y lo que finalmente se pagaba. Si te piden 100 yuanes ( 140 pesos) puedes estar seguro que te lo pueden dejar en 15 yuanes. (20 pesos). El chiste esta en bajar el precio, decirles que ya tienes, fingir que te vas o que te subes al autobús y por arte de magia el precio bajará increíblemente. Muy útil es aprender las señas de los números como el 5 wu (la mano cerrada) o el diez shi (los dedos en cruz). Los números 1, 2 y 3 son yi, er, san. Como no entienden español y el inglés la mayoría tampoco casi todos tienen una calculadora en la que te ponen el precio que quieren. Tu debes de decir no y anotar tu propio precio, si no lo aceptan fingir que ya te vas y lograras un precio mucho más bajo.
Este deporte lo vas a practicar en todos los mercados y lugares turísticos. En todas partes se puede regatear, especialmente en las perlas y el jade. NO dejen de regatear porque a los chinos les encanta subir los precios. Cerca del hotel Presidential Plaza se encontraba una plaza como mercado de pulgas con varios pisos en la que se encontraba ropa, maletas, celulares, y aparatos electrónicos. En este lugar se consiguen las memorias USB y de fotografía muy baratas. Por ejemplo Memoria USB SanDisk de 2 Gb en 200 Yuanes (280 pesos).
Si necesitas hablar por teléfono en el aeropuerto venden tarjetas de 100 yuanes, parecidas a la ladatel. Para usarlas solamente requieres marcar 00 52 y tu teléfono. Más o menos te cobran 8 yuanes por minuto así que te alcanza para más de 10 minutos.
Todos nuestros desayunos fueron tipo buffet y muy generosos. Los chinos ponen muchas verduras al vapor, arroz cocido y diferentes platillos propios de cada lugar además de cereales, frutas (les encanta la sandía), panes (les encanta el pan dulce). Pero a nada le ponen sal (¡Cuidado! en la mesa el salero de un hoyito es la sal, la pimienta está en el que tiene muchos hoyitos).
El martes temprano iniciamos las visitas, la Plaza Tiananmen es espectacular y en nuestro caso se veía completamente llena de paraguas porque nos tocó lluvia y un montón de chinos formados en colas de 500 metros para entrar a la tumba de Mao. La Ciudad Prohibida es gigantesca y se requieren caminar más de 5 km para este primer paseo por lo que no se les olvide llevar tenis. Para los que lleven cámara digital asegúrense de tener suficientes pilas. Si tienen cargador revisen el voltaje. En China los contactos son iguales pero el voltaje es de 220 V por lo que muchos de nuestros aparatos ahí no funcionan.
La comida en el viaje siempre fue de estilo Mesa Redonda. Te ponen un platito y un cristal giratorio en el que van colocando arroz cocido y hasta 10 platillos diferentes siempre terminando con el postre oficial (Sandia). Además te sirven te verde o de sabores y al último te sirven la sopa (generalmente un caldo raro) por lo que casi nadie se la comía.
Por la tarde nos llevaron al Palacio de Verano. Este lugar fue reconstruido dos veces gracias a la a emperatriz madre Xi Xi la cual era muy terca además de muy mala, en la Ciudad Prohibida te enseñan el foso donde aventaba a las concubinas del emperador que no le caían muy bien y aunque se le quemó dos veces lo reconstruyo. El paisaje del lago y las flores de loto es muy bello. Al terminar la visita te pasan a un lugar en el que te enseñan como se cultivan las ostras de agua dulce y te invitan a comprar perlas. Algunos de nuestro grupo compraron (obviamente regateando) pero la calidad de los metales no es muy buena. Tal vez las perlas si lo sean pero los materiales para sostenerlas se manchan con mucha facilidad.
Después te llevan al espectáculo de acrobacia chino, verdaderamente algo sorprendente, las chicas del yoyo se llevan el espectáculo y eso que son las más pequeñitas, el dvd cuesta 150 yuanes pero vale la pena. (Yo no lo compre porque pensé que lo podía encontrar después más barato y nada me quede sin DVD).
Ese mismo día y a pesar de lo agotador del recorrido te llevan a la cena del pato laqueado. (No te llevan a tu hotel así que la cena es con ropa común y corriente. Si tu eres de los que sudas mucho te aconsejo llevar doble playera para cambiarte a la mitad del recorrido). En el restaurante que nos sirvieron el pato las chicas que atendían la mesa se ganaron nuestro cariño porque a pesar de que la cena era de estilo mesa redonda, siempre que traían un platillo gritaban HOLA y nos decían de que consistía el plato (chicken, beef, pork, fish, pasta, etc.) HOLA es la palabra en español que la mayoría de los chinos que venden cosas conocen. En este caso el postre además de sandía incluyo un helado de 15 yuanes pero el de Mango o el de Vainilla no se los aconsejo porque no sabían realmente a eso.
El miércoles comenzó temprano porque nos íbamos a la Muralla. (Recuerden el consejo de la playera). El viaje fue de 1 hora y al llegar nos encontramos con un anillo de muralla que cubre como 8 colinas. El autobús entra por debajo de un túnel que divide al anillo en dos partes. La parte izquierda es muy empinada y estaba llena de jovencitos chinos de playera amarilla por lo que era un espectáculo muy bello observar toda la muralla de amarillo. La parte derecha es menos empinada. Todo nuestro grupo decidió ir por el lado izquierdo en el que debes de subir hasta la séptima atalaya. Después de 1 hora de ejercicio agotador (Acabas bañado en sudor) llegas hasta la ultima parte del trayecto y puedes bajar por el mismo sitio o por la parte de la muralla que conecta con la sección derecha (1 hora y media de recorrido). La parte bonita es que al llegar puedes comprar tu placa metálica y grabarla en la que se acredita que has subido la Gran Muralla China. (Para los chinos según Mao , el que subiera la muralla era un héroe).
Esta parte de la muralla china se conoce como el paso Juyongguan, pero no es como la has visto en la televisión. Existe otro pedazo en Badaling (30 minutos mas de viaje) en el que si se parece a las imágenes que hemos visto ( por ejemplo en el comercial de Corona, por cierto en la muralla NO venden Corona, en otras partes de China si hay pero aquí no).
De regreso nos pasaron a una tienda de artesanías chinas con explicación sobre el proceso de laqueado de vasijas y platos. En esta tienda se encuentra el restaurante para la comida por lo que tienes tiempo suficiente para preguntar por todo lo que te interese.
Algunas cosas estaban muy infladas de precio como el jade o la ropa de seda, otros estaban a un precio promedio y una característica del lugar era que el regateo era mucho menor a otros sitios. (No daban su brazo a torcer tan fácilmente).
Después visitamos la tumba de un emperador Ming. En este lugar puedes aprovechar para que te vistan de emperador o emperatriz china y te tomen la foto del recuerdo. La subida a la torre de la tumba no tiene mucho chiste porque solamente existe una lápida con letras en chino. Más interesante es la fuente de dinero que se encuentra en la parte inferior.
Al regresar a Beijing te proponen un paseo en el Hutong. No te lo pierdas, se trata de una excursión por los barrios pobres de Beijing en bicicleta. En nuestro caso eramos más de 20 carros de bicicletas por los callejones del Hutong y era muy divertido como los bicicleteros se rebasaban sin importar los pasajeros. (Todos los choferes de Beijing son unas “bestias” no respetan a los peatones y les encanta tocar el claxón por todo).
En esta excursión también se incluye la subida a la torre del tambor. Es muy espectacular observar como tocan los tambores para dar la hora. Seguramente para este momento ya te habrán ofrecido elaborarte tu sello con tu horóscopo chino. En muchos sitios te lo elaboran en menos de 5 minutos. En la torre del tambor puedes conseguirlo por 50 yuanes con la figura de tu horóscopo muy bien hecha. También puedes pedir que te elaboren tu nombre en chino con figuras de pájaros y peces. En la parte inferior de la torre del tambor hay una calle de comerciantes típica, pero no te pierdas el mercado de la seda porque en ese lugar los comerciantes son más agresivos que en otras partes y si preguntas por algo no te dejan ir hasta que lo compres o te enojes por los pellizcos y torcidas de brazo que te dan.
El jueves fue nuestro último día en Beijing, lamentablemente no nos alcanzó el tiempo para ir al Zoológico que se encontraba bastante cerca del hotel pero teníamos que tomar el avión a Xian. Sin embargo visitamos el templo más bonito de todo Beijing, El Templo del Cielo. Cuando te lleven ahí seguramente te van a dar 30 minutos de tiempo libre y seguramente te vas a impresionar por la belleza del templo, pero no se te olvide salir de la plaza celestial y caminar por el sendero para que tengas oportunidad de visitar
El altar circular y el muro del eco que se encuentran como a 500 metros de distancia.
Si viajas en un grupo tienes la ventaja de que tus maletas ya han sido documentadas por la agencia. Como en China solamente tienes derecho a 20kg por pasajero, documentar en grupo permite que en la mayoría de los aeropuertos no se pague por exceso de equipaje. (El único que es muy estricto es Guilin).
Sin embargo tus pases de abordar siempre te los dan en el mismo aeropuerto y si vas acompañado todos tus familiares van en lugares separados.
A Xian llegamos muy tarde porque debido al mal tiempo nuestro avión fue desviado a una ciudad llamada Lanzhou y todos temíamos que íbamos a perder la visita a los guerreros pero afortunadamente el tiempo mejoro y pudimos llegar a la medianoche a nuestro hotel.
La llegada a Xian fue espectacular porque el aeropuerto se encuentra lejisimos y toda la carretera nos toco lluvia pero Xian es una ciudad amurallada y la muralla se encuentra iluminada por la noche por lo que se veía preciosa. Además era sorprendente que a las 11:30 hs de la noche el tráfico era muy grande y las personas debido al calor estaban en la puerta de sus casas con paraguas gigantes jugando cartas con sus amigos.
La visita a los guerreros empezó temprano, el viaje dura como 1 hora y al llegar te queda con la boca abierta de todas las filas de estatuas de lodo que se ven en la parte inferior. La sala en la que se encuentran es muy grande (casi 300 m. de largo) y tienes la oportunidad de ver carrozas, caballos y guerreros con expresiones faciales diferentes unos de otros. Una visita espectacular.
No te pierdas la presentación de la película en 360º de los acontecimientos que propiciaron la creación de los guerreros de terracota y el descubrimiento que hizo el campesino en 1974. Por cierto en la zona de recuerdos se encuentra este personaje firmando el libro oficial que se llama Despertando. Por su autógrafo te piden 10 yuanes, pero lo malo es que no te dejan tomarle fotos.
Después de la terracota te llevan a una exhibición de jade en la que te convencen que el jade blanco es mucho más valioso que el jade verde.
En el centro de Xian visitas la Pagoda de la Oca, aunque la subida no está incluida como te dan 30 minutos de tiempo libre fácilmente te alcanza el tiempo para subir y bajar.
La visita del barrio musulmán en Xian es otra oportunidad para llevarte recuerdos chinos. Existen muchos comerciantes y todos tienen hambre por vender por lo que es una nueva oportunidad para regatear. En la exhibición del jade te pedían por una esfera que tiene 5 esferas adentro 750 yuanes, en el barrio musulmán la consigues por 80 yuanes, quizá la calidad no sea la misma pero como recuerdo te sirve muy bien.
En esta ciudad te ofrecen una excursión extra con cena y espectáculo de baile. Al menos aquí si tuvimos la oportunidad de pasar al hotel a cambiarnos de ropa pero solamente porque se lo propusimos al guía, dado que la idea original era ir a la cena con la ropa toda sudada. La cena consiste en 20 variedades de ravioles chinos que contienen vegetales, mariscos, carne, pollo, frutas, de todo. Algunos se mezclan con soya y otros no. Vale la pena probar la cena y el espectáculo es muy bonito con 5 danzas chinas muy bien presentadas. El que se roba el espectáculo es un músico que realiza diferentes sonidos con su propio cuerpo.
Al día siguiente era el momento de volar a Shangai, al llegar el calor era infernal. Solamente salir del aeropuerto y ya estabas bañado en sudor. El aeropuerto se encuentra a 50 km de la ciudad. En esta ciudad existe un tren magnético para ir del aeropuerto a la ciudad y viceversa. Este tren viaja a 450 km/h, si pueden no se pierdan la oportunidad de viajar en el porque es espectacular. En el autobús tardamos casi una hora en llegar al centro, en cambio en el tren solamente 8 minutos del aeropuerto a la estación. En Shangai sin llegar al hotel visitamos el buda de jade. Este buda es de jade blanco y mide casi 2 metros pero no te dejan sacarle fotos. (Con cámara digital y un amigo que se ponga enfrente de la chica que hace guardia nadie se entera). También visitamos el Shangai Antiguo con su puente en zig-zag. Con el calor que hacia, el no haber llegado al hotel y no haber comido la siguiente parte de la visita fue muy cansada. Se llaman jardines Yu-Yuan y realmente lo disfrutan los japoneses que les encanta el estilo de pagodas, lagos, peces y bonsáis. Pero nosotros estamos un poco cansados y sobre todo hambrientos. Después de la comida nos propusieron una visita de noche y nos llevaron a la torre Jin Mao, la más alta de China 420 m de altura y que tiene una vista espectacular no solamente al río y a la torre de televisión sino que la torre es hueca en su centro y tiene un mirador hacia el hotel que se encuentra 300 m hacia abajo. Además sus elevadores son de gran velocidad porque solamente tardan 40 seg. en recorrer los 420 m. Por ninguna razón se vayan a perder el recorrido de la Curva del Cielo de noche. Es una vista espectacular de los rascacielos de Shangai viniendo desde un paso a desnivel y desembocando en el paseo del río.
A la mañana siguiente el clima volvió a hacer de las suyas y nos cayó una intensa lluvia que nos impidió hacer compras en la calle Nanjing, en Shangai se cerró el mercado de las imitaciones pero en muchos comercios de la calle peatonal te ofrecían los productos que tienen guardados en las bodegas de los pisos superiores. Realmente nos quedamos con las ganas de visitar más lugares de Shangai pero en el tour solamente contemplan un día que en realidad es medio porque el avión a Guilin se toma a las 16:00 hs y tienes que estar 2 horas antes en el aeropuerto.
En este momento del viaje es importante recomendar que sus maletas estén bien protegidas contra impactos, en el grupo ya nos habíamos quejado de lo maltratado que estaban las maletas pero en esta ciudad se tuvieron que realizar dos indemnizaciones de 100 yuanes porque dos maletas llegaron rotas de los soportes.
Al día siguiente se realiza el recorrido en barco por el río Li Yian en el que se encuentran las famosas montañas calcáreas de China. Son kilómetros y kilómetros de paisajes espectaculares. En este punto así como en las Grutas de la Flauta de Caña solo los que tienen mucha imaginación pueden ver los diferentes objetos que te van señalando en el recorrido como caballos, alas de vampiro, hombres de nieve, etc. El recorrido es muy bonito pero en cubierta se siente muchísimo calor y las personas sensibles al sol se queman mucho por lo que deben de ponerse protector solar.
Durante el recorrido se realiza la comida pero te la sirven muy temprano por lo que no sientes mucha hambre. También te ofrecen pescados y camarones fritos. No los pidas porque las raciones son muy grandes y casi todos se desperdician.
Al terminar el recorrido que tarda 4 horas llegas a un pueblo, Yangshuo, que es un mercado ambulante por lo que tienes oportunidad de comprar todo lo que no habías comprado antes. Camisas y playeras de imitación, recuerdos chinos, seda, camisetas, etc. En este lugar conoces los Cormorantes, aves pescadoras que los chinos utilizan para pescar. Es un poco cruel la manera en que las utilizan porque les amarran un lazo en el cuello para que al pescar no puedan tragar al pez. Al detectar que han pescado el pescador las jala del lazo y les quita el pescado de la boca.
El regreso a Guilin se realiza en autobús y puedes pedir que te dejen visitar un campo de arroz.
La visita al jardín de la trompa de elefante es mejor hacerla en la mañana para que veas a todos los practicantes de Tai-Chi y el baile de Disco de los Mayores.
En la noche te ofrecen un paseo en lancha por el río de Guilin. Este paseo no te lo pierdas porque es espectacular y te ofrece una vista de las pagodas y de los puentes iluminados que es de lo mejor de todo el recorrido. En la ciudad existe una calle peatonal para que sigas comprando pero recuerda que en esta Ciudad se ponen muy pesados con el equipaje (solo 20 kg por persona) y las maletas de mano tienen que medir 40 x 55 x 20 cm (existe un molde en el aeropuerto para medirlas) el guardia que se encuentra en la entrada te indica cual si pasa al avión y cual no.
La visita a las grutas de la flauta de caña la realizamos en la mañana antes de salir para Cantón (Guanzhou). Las cavernas están bellamente iluminadas y son un espectáculo maravilloso.
En Cantón la visita obligada es al mercado para que compruebes que estas personas en verdad se comen todo lo que tiene patas menos la mesa y todo lo que vuela menos el avión. Veras que se comen estrellas de mar, escorpiones, caballitos de mar, alacranes vivos, y lo más triste hasta los gatos.
La casa de la familia Chen es espectacular y tiene obras de arte en piedra, madera, marfil y jade que vale la pena observar.
En el restaurante de comida cantonesa realmente puedes confirmar que la mejor comida china es precisamente la de Cantón y quizá la más cercana a México porque se encuentra platillos mas conocidos por nosotros.
Si no has tenido oportunidad de gastar todos los yuanes tu última parada será la pagoda budista de Canton y sus tiendas de recuerdos. Después te llevan al muelle en donde partes en una lancha rápida a Hong-Kong. El barco pasa cerca del aeropuerto por lo que no te pierdas la llegada de los aviones desde el mar que es espectacular.
La bahía de Hong-Kong es sumamente concurrida y se encuentra muy contaminada pero lo que realmente vale la pena es la vista espectacular de los rascacielos de Hong-Kong iluminados. A las 8 de la noche se realiza desde el muelle principal el espectáculo de luces con rayo laser que vale la pena admirarlo.
La calle Nathan es la calle de las compras en Hong Kong pero la mayoría de los artículos electrónicos están dominados por los árabes lo que no te permite regatear fácilmente.
De esta manera se termina el viaje y el regreso desde Hong-Kong a México vía Tokio nos lleva más de 26 horas por lo que es sumamente cansado.
Un reconocimiento especial para los guías de esta excursión: en Beijing para Sonia Jin Jin, en Xian para el Sr. Wang Chi, en Shangai para el más preparado de los guías el Sr Wang, en Guilin para la guía Li, y en Hong-Kong para Suzie.
En conclusión, visitar China ha sido una experiencia formidable y nos ha permitido ver un país que se encuentra en un desarrollo vertiginoso con una población muy numerosa que demanda gran número de servicios y que se encuentra muy contenta por la manera en que su vida ha mejorado y que espera con mucho anhelo un futuro mucho mejor.
En particular para los mexicanos nos hace sentirnos envidiosos de su desarrollo y de su capacidad para salir de la miseria en la que se encontraban hasta hace algunos años. Nos permite ver que la educación es una herramienta poderosa para mejorar las condiciones de vida de los pueblos y que en el futuro son un pueblo que va a imponer sus condiciones en muchas áreas del desarrollo de la humanidad. |
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