
Cicloviaje Sudamerica: Bolivia (Camargo)
Camargo | 0 comentarios.
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Deje Otavi cerca de las seis de la mañana acompañado del frio calante, el cual ya se habia convertido en mi fiel compañero, solo hasta cuando los primeros rayos del sol me daban un minusculo pero placentero calor.
El Tramo Otavi - Camargo, se volvio mas dificil debido a la topografia ascendente, puesto que la subida se hacia mas pesada al pasar de las horas. No obstante, ya podia distinguir algunos rostros de la constructora Queiros Galvao que me saludaban con aire familiar, incluyendo las camionetas y maquinaria pesada que pasaban a gran velocidad, pero se daban un tiempo para saludarme o tocarme la bocina.
Cerca de las cinco de la tarde, llegaria a duras penas a Camargo. El esfuerzo desplegado hizo que el desgaste de azucar en mi cuerpo me baje la presion, lo cual a pesar del hambre que tenia, no saborie mi pollo al horno con arroz por la amenaza de las nauseas. No podia respirar muy bien, y mi cuerpo me pedia a gritos descanzar, asi que busque donde acampar rapidamente, y monte mi carpa en el jardin trasero del hospital del pueblo, donde un buen baño, y un pequeño descanzo de dos horas, me devolvieron el hambre voraz, terminando aquel almuerzo que yo habia guardado en mi taper.
A la mañana siguiente cuando me dispuse a abandonar este pueblo, justo en el momento de montar mis alforjas, me di con la sorpresa que mis cubiertas estaban desinfladas. Al observar bien, en ellas habian unas espinas en forma de asteriscos incrustadas por doquier en ambas cubiertas. Parchar y cambiar de camaras me tomo cerca de dos horas, sin presagiar que a veces el destino nos hace malas jugadas para regalarnos buenas cosas.
Gracias a este retraso pude conocer a Antonio Rojas, un hombre de mil historias que contar. El era de Sucre pero por cosas del destino se enamoro de una camargueña y se quedo a vivir con ella aqui. Con ella vendia frutas en un puesto que tenian en el mercado, y sus influyentes relaciones politicas, me permitio recibir de la municipalidad un insentivo en merito a mi proesa deportiva, asi como una entrevista en vivo en la radio y televisora.Su poder de convencimiento hicieron que yo pemaneciera aqui cinco dias, de los cuales quedaron maracdos en mi vida por siempre.
Camargo es un pueblo como congelado en el tiempo. Se muestra tranquilo y parcimonioso, emanando una magia dificil de explicar. Rodeado de un caõn de tierra colora, muestra sus calles angostas tapizadas con socalos de piedra angulares, y las casas en su edificacion, muestran el paso de los años. Rodeado de viñas lo convierte en productor casero del "Singani", licor derivado de la uva, el cual despues huele a hospitalidad cuado te invitan a probar un vaso.
Tammbien pude por primera vez vender pulseras de hilos, que aprendi a tejer durante mi viaje, para mermar asi los gastos de alimentacion de viaje. La novedad de mi presencia y de lo que hacia con mis manos, me creaba mucha simpatia con los lugareños, quienes por tan solo el hecho de querer apoyarme, me ayudabana comprandome dos o tres pulseras. Los niños y jovenes eran mi mejores clientes, no faltando aquellos que solo eran mis mejores inchas.
Aqui tuve la oportunidad de ofrecer un numero como "Invitado de Honor", en la celebracion del aniversario del colegio Vicente Camargo, que cumplia 99 años de fundacion. Al son de una guiitarra interprete temas como: Hombres de Hierro (Leon Gieco), Ojos Azules (Huayno peruano), y Mambo de Machahuay (Huayno peruano). Un fin de semana, fue testigo de la competencia de rally que se llevo acabo aqui, convirtiendo a este lugar en una fiesta llena de emociones, que termino al dia siguiente dentro de los pubs o karaokes, estos ultimos muy del gusto boliviano en lo que va del viaje.
Una noche en medio de vasos de singanis, conversaba con Antonio respecto a la crisis economica, social, y politica que atravesba su pais, y todos los paises de sudamerica. Coincidimos en que para que un pueblo tenga mejores oportunidades debe de estar bien preparado. Con la educacion, preparas las almas para combatir la ignorancia, y los cerebros para combatir la pobreza. Es necesario que los gobiernos inviertan por lo minimo el 4 % del PBI, y no vean este porcentaje como una inversion que deber ser reajustada. La utopia de la integracion sudamericana, se debe dar primero en la base de una educacion comun para todos los paises que la conformamos, solo asi, con el paso de tiempo, adoptaremos uan sola identidad, y dejaremos de pelear como perros y gatos, factor el cual nos divide mas cada dia. Los rencores deben desaparecer de los libros y trabajar por un futuro diferente.
Cinco dia despues deje Camargo antes del amanecer. Me despedi de Antonio Rojas con un fuerte abrazo como solo se saben dar los grandes amigos aventureros, y nos dimos el "El hasta luego. ". En sus ojos, puede ver la pena y la nostalgia de no volverme ver, pero bastaban los recuerdos para sentar por siempre la presencia de una amistad que solo terminara el dia que cerremos los ojos por siempre.
Gracias Camargo!, "Hasta Luego" Toño. |
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