VIENA CON OLOR A HISTORIA
Estuve en Viena en Junio del año pasado. Al comienzo a pesar que ya había empezado el verano hacia un frío tremendo y llovía todo el tiempo, pero unos días después el clima mejoro y salio el sol.
La primera impresión que me lleve de Viena es que es una ciudad que respira historia por todos los poros, esta llena de sitios monumentales y no hay calle que no tenga algún elemento especial.
Sinceramente los Austriacos no son muy agradables, mas bien son fríos y reservados, pero eso si, son muy organizados y perfeccionistas. La ciudad es impecable, los buses llegan a tiempo, los museos abren a la hora exacta, etc.
De los sitios que visite les recomiendo visitar el palacio de Schonbrunn, magnifico e imponente. Se puede escoger el tour que se desee dependiendo del tiempo y presupuesto (me refiero al tour dentro del palacio, pues el tour exterior es completamente gratuito). El tiquete oscila entre los 9 y los 12 euros.
Allí se visitan todos los cuartos de los Hasburgo. Aproximadamente 40, de los cuales ya no recuerdo ninguno en especial…. Solo recuerdo el mal olor detrás de las cortinas. Digamos que es el olor especifico a historia.
Lo que si no se pueden perder es la glorieta con la terraza panorámica, la vista de toda Viena es maravillosa, además los jardines están perfectamente cuidados, todos los arbolitos bien recortados, los estanques con paticos…
Otro sitio de visita obligatoria es el monte Kahlenberg, en donde se dio la famosa batalla en la que “Sobieski” derrotó a los turcos.
Vale la pena ir allí, no solo por su estela histórica sino para descansar de la metrópolis que tras varios días es asfixiante. Es una montañita llena de árboles, mucha naturaleza, en la cumbre la vista es panorámica, hay un restaurante (con precios aceptables), y se respira aire limpio.
Hmmmmm y ni hablar de los museos, en Viena existe una cantidad impresionante de museos, eso ya depende del gusto.
En el centro de la ciudad esta la iglesia de Stephansdom, y muchas otras iglesias, además la opera, el parlamento, las famosas casas diseñadas por el pintor Friedensrei- Hundertwasser, que le dan un toque de locura a la ciudad.
Casi se me olvida el Stadt park, otro rinconcito de naturaleza, en donde esta la estatua de oro de Strauss.
Y por ultimo para todo aquel a quien le guste un poco de adrenalina pues no puede perderse el parque de diversiones Prater, ufff, allí si tendrá un buen golpe de emociones disfrutando del bunji jumping y otras atracciones que te dan vueltas hasta que te sientes mal físicamente pero feliz.
Aha y la regla de oro: no irse de Viena sin probar el delicioso café “melange” uno de los mejores que he probado…como lo dice la palabra es una mezcla exquisita de diferentes ingredientes que genera placer para los sentidos. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|