Bueno, con mas tranquilidad y luego de no poner en la balanza comida o internet tengo la posibilidad de escribirles sobre aquellos lugares visitados, es cierto que no será igual que cuando uno lo escribe en la vorágine del viaje, pero el haberlo escrito en papel puede ayudar a mantener eso.
La ultima vez que he escrito pasaba la frontera desde Bolivia hacia Perú, vía Puno. La verdad que habiendo conocido Puno hace 8 años no me atraía quedarme, a esto ayudaron dos personas peruanas que me recomendaron no hacerlo. Llegado a la terminal decidí continuar pero antes de ello, debía conocer la isla de los Uros en el Lago Titicaca. Como se hacia de noche debía apurarme para no pasar la noche allí, así que contrate un tour en la terminal (seguro de que iba a gastar mas que haciéndolo por mi cuenta, dicho y hecho salía 10 soles y yo pague 20). Cuando uno llega a la isla, es una experiencia completamente diferente, uno comienza a caminar en una cama de agua, una sensación de la ostia por lo que debo recomendarles que si pasan por ahí lo hagan sin esperar a la vuelta (un error que cometí con muchos lugares por los que no pase a la vuelta). Terminado esta hora de visita a la isla (a algunas porque parte de la comunidad no tiene onda con el turismo y puede que sea bueno si uno se detiene a ver las latitas de gaseosa en el lago) encare pa´ Cuzco, luego de 6 horas de viaje y pagar el derecho de terminal correspondiente (es un curro, pero solo en Puno pueden usar el baño por pagarlo y eso es bastante), llegamos a eso de las 5:30 AM, cuando bajamos la sociedad nos sorprende con sus oferentes de hospedaje, cayendo en la cuenta de que hemos ingresado a una ciudad turística con todas las letras. Con mi compañero israelí conocido en el viaje, Yaron, escuchamos el dulce arrullo de 10 soles la noche (los anteriores nos pedían 15) decidimos ir a el Hostal Luz Alba a tres cuadras de la plaza de armas (calle Meloc), abordamos un taxi luego de preguntarle a nuestra “hotelera” cuanto debe cobrarnos (porque vieron que a los turistas siempre se les cobra de mas, es una practica extendida), nos dice que no más de 4 soles. El primer taxista nos dice 8, definitivamente no aunque nos dice que nadie nos va a llevar por cuatro, solo ofrecemos 4 al siguiente quien luego de dudar, acepta.
Llegamos, el hostal, bien, agua caliente, cocina y pieza para dos, 6:15 a dormir y luego recorreremos. Las doce, a caminar y a ver como cambio la ciudad en estos 8 años que la abandone, no mucho aunque mucho más turismo y lugares de consumo para ellos. Es linda esta ciudad, muy linda, sus callecitas a pesar de lo que implican las iglesias (imposición de una cultura a otra) también son lindas.
Vengo bien ¿no?.. hasta que uno se entera de los precios del tren a Macchu Pichu (u$s 88 el mas barato) o la entrada a las ruinas en los alrededores (70 soles sin ISIC y 35 con ella) o que no existe un día gratis para los museos. Pero no solo eso, porque si Cuzco creciera de manera pareja y se hiciera carne el dicho de los zapatistas: para todos la luz, para todos, todo. Estaría bien pero Cuzco, comienza a mostrar su cara oculta, la gente que pide, los niños que venden títeres y los artesanos que no pueden ir a vender al centro de la ciudad (ni siquiera pueden armar feria los fines de semana en ella), esto puede provocar dos posiciones disfrutan del circo y el engranaje armado para nosotros “los turistas” o tratar de expresar la resistencia de la manera que creamos, si elegimos esta segunda opción las manos de los cuzqueños se nos abrirán desinteresadamente como una forma oculta de sabotaje. ¿De que manera? Particularmente, me propuse colarme en las ruinas de los alrededores de la ciudad pero no por querer verlas sino porque me parecía injusto su precio y la concentración del dinero en pocas manos (según un foro debate al que asistí y en el que luego dieron café gratis cosas típicas en estos espacios, 6 de cada diez chicos de Cuzco sufren desnutrición). Fui a Saqsaywaman, bordee la montaña y encontré un caminito, decidido a subir apareció una persona que me dijo si quería entrar, a lo que conteste si pero es muy caro y encima para unos pocos, me contesto que él era guía y que no era necesario pagar, me mostró el camino indicándome que iba a ver, subí y llegando a la cima de la montaña otro guía me oriento del mismo modo y así es con todo cualquiera que quiera ir al Macchu puede preguntar de que manera ir sin el tren)el hostal donde pare puede ayudarlos), seguramente será un poco mas largo y deberás caminar mas, pero solo abonaras los u$s 10 de la entrada y un par de pasajes en colectivo y eso es una notable diferencia.
Si bien la imposición del capital sobre los valores solidarios nos asaltan en Cuzco, conociendo, hablando y compartiendo espacios con la gente una puede darse cuenta que el espíritu Inca esta en ellos esperando el momento para resurgir y sacarse el yugo opresor de encima.
Ama sua (no seas ladrón). |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|