Decir que recomiendo que vaya todo el mundo Paris es algo que se suele decir muy a menudo, sobretodo los que nos gusta viajar... mucha gente me dice que no le llamaba la atención, (quizás antes de ir a mi tampoco en principio ya que no es el típico sitio que puede atraer por lo exótico o lo espiritual….que es al fin y al cabo lo que está de moda) pero hay que iry verlo para experimentar el ambiente que allí se vive (y que obviamente no sale en las fotos), es una mezcla de elegancia y glamour junto con todo lo que puedes esperar de una ciudad cosmopolita con una mezcla de culturas impresionante...que la verdad es que choca, porque por un lado en todos sus monumentos se ve ese carácter ostentoso, que refleja el orgullo de sentirse los “mejores”, y por otro lado conviven perfectamente con comunidades enteras de árabes, africanos, indúes.... ir en el metro era toda una experiencia, tanto por el contraste de rasgos fisiológicos como por el ejemplo de convivencia...
Y bueno, qué os voy a contar, que la Torre Eiffel después de ver sus vistas desde lo más alto que se podía subir, para mi ya no es la misma y cuando sale en la tele (recientemente con nuestro triunfo en Roland Garros) pues aún me da una puntillita en el estomago...aunque tengo que confesaros que precisamente era lo que menos me llamaba la atención ver de Paris, pero la iluminación por la noche es impresionante.... que contrastaba con las leves luces de colores que iluminaban los puentes, que a su vez daban un aire romántico a la ciudad, invitándote a sentarte en la Isla de la Cité (donde tuvo su origen la ciudad y que alberga la impresionante Notredame; de tipo gótico con lo que ello, a observar el atardecer, junto con aquellos que después de la jornada se trasladaban allí a hacer "botellón" por decirlo con las palabras que usarían aquí, pero con productos de mejor calidad (casi sólo les faltaba mantelito de cuadros para considerarlo un pic nic). Y del ambiente que se respiraba por el barrio latino, es dificil describir...con esos restaurantes tan bien decorados pintadas las paredes con un gusto exquisito como no podía ser de otra manera...de lo único que tengo queja es que si no puedes acompañar ese ambiente con una copita, dados los precios exagerados (el IVA era del 19,5%!!) pues como que no se disfruta igual, y una vez más me doy cuenta por qué cuando vienen aquí el resto de los europeos, aprovechan nuestras ofertas...claro que para la juerga como España no hay nada...
De los lugares a destacar, por supuesto el Sacre Cour con sus largas escalinatas que merece la pena subir para ver las vistas que hay desde arriba de Paris y por supuesto pasar a ver esa maravilla.
Después de recuperar el aliento merece la pena un recorrido por barrio de Montmatre, en el que te dará la sensación de trasladarte a épocas pasadas, cuando los artistas más variopintos se inspiraron de sus callejuelas para expresar su arte.
Recomiendo especialmente llegar al parque del palacio de Luxemburgo, donde pude descubrir el por qué es el preferido de los franceses.... sentarse en una silla normal de bar, las había por todas partes para libremente elegir donde buscar la inspiración... porque lo que tiene Paris es que no es una ciudad monumental sino de uso y disfrute... y lo que nos parecería imposible aquí, allí lo es, como encontrarte gente tomando el sol en el increible campo de césped que nos encontramos una vez pasado el Puente de Alejandro III , impresionante por lo recargado, con un gusto rococó pero que le da un toque original y característico..
El resultado después de esta experiencia?, viene uno con ganas de aprender francés y comprarse una pamela elegante y volver de nuevo para adentrarte en su mundo y dejarse llevar por la dulzura de su habla y lo característico de sus costumbres… |
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