
Territorio Norte australiano: Cocodrilos, moscas y Uluru
Norte de Australia | 0 comentarios.
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Antes de emprender nuestra marcha al corazón de Australia, decidimos ir unos días de excursión al salvaje Parque Nacional de Kakadu, una enorme extensión de tierra que aparece y desaparece según las estaciones y en el que el nivel del agua puede llegar a subir hasta 7 metros (aunque parezca increíble, eso nos dijeron). En Kakadu habitan las criaturas más temibles de Australia (cocodrilos, serpientes, arañas y otros bichos) y, como dicen por aquí: en el Territorio Norte “Todo te quiere comer”.
El Territorio Norte es la región más inhóspita de Australia. Con una superficie dos veces superior a la de España, tiene menos de 200.000 habitantes, lo que da una idea de lo difícil que resulta vivir allí. Es, además, Tierra Aborigen, algo que se nota nada más llegar. A diferencia de los estados de New South Wales y Queensland, en Territorio Norte sí hay aborígenes, pero desgraciadamente, muchos de ellos suelen estar borrachos por las calles. Los aborígenes en Australia viven completamente al margen de la sociedad. Aunque el gobierno australiano les devolviera sus tierras, éstas fueron arrendadas de nuevo por el gobierno, a cambio de una cuota anual, para su administración. Ahora, para ir a las tierras aborígenes, se necesita una especie de visado.
Estuvimos varios días en Kakadu y en el vecino, y mucho más tranquilo, Litchfield, donde a diferencia del anterior, se puede nadar pues los cocodrilos son de agua dulce y no son muy agresivos, aunque como dicen los carteles: “pueden serlo si se les molesta” (hay que estar loco para “molestar” a un cocodrilo).
Lo más insoportable de nuestra visita a Kakadu fue el calor y sobre todo las moscas, los miles de millones de moscas “cojoneras” que había. Se te metían en los ojos, en la nariz y en la boca, haciéndote maldecir continuamente. Al final tuvimos que comprar una mosquitera de cabeza que nos hizo ir más incómodos que otra cosa.
Lo mejor de esos días fue la gente que conocimos. Nuestro guía Dean, una especie de “Cocodrilo Dundee”, un personaje especial, de esos que ya no quedan, y nuestros amigos Marc y Diana, unos suizos con los que pasamos momentos muy divertidos.
Al grupo también se incorporaron Dan (un inglés que viaja solo alrededor del mundo) y Betina, una argentina muy agradable que se encontraba en Australia de vacaciones. Juntos, pudimos celebrar, de vuelta en Darwin, el cumpleaños de Marc brindando con cerveza y disfrutando de su compañía.
Antes de dejar Darwin pudimos relajarnos con Diana, Marc y Dan durante la mañana en la piscina de un hotel en el que nos colamos.
Al fin llegamos al centro de Australia a la ciudad de Alice Springs. Con sus 27.000 habitantes es la segunda ciudad del Territorio Norte y nació como estación del telégrafo australiano en 1872. Desde entonces ha sido una de las ciudades más aisladas del pais (a 1.700 kms. de Darwin y a 1.800 kms. de Adelaide)
Desde Alice Springs, teníamos 500 kms. de carretera hasta el Parque Nacional de Uluru-Kata Juta, en el corazón del continente. El paisaje hasta allí era completamente árido, con matorrales que colonizaban las dunas de arena roja. Después de 7 horas de camioneta llegamos a la pequeña población de Ayers Rock. Desde allí la vista de Uluru en la lejanía ya imponía.
Antes de visitar Uluru, nos dirigimos a Kata Juta, unas extrañísimas formaciones rocoso-arenosas de formas caprichosas y de color rojo vivo. Caminamos por sus profundas gargantas y contemplamos sus extrañas formas al atardecer.
A la puesta de sol, nos fuimos impacientes ya hacia Uluru. Sólo acercarnos nos quedamos boquiabiertos ante esta inmensa roca de casi 400 mts. de alto y 9,5 kms. de perímetro (y lo más impresionante, dicen los geólogos que ¡¡hay 60 kms de roca enterrada hacia abajo!!). Con la puesta de sol, “la Roca” tomó un color rojo vivo espectacular. Nos quedamos perplejos ante semejante belleza. Ese lugar transmite unas sensaciones mágicas, difíciles de explicar. Te atrapa, no puedes dejar de contemplar su belleza, sus formas, sus mil tonos rojizos…. Enseguida entiendes porque Uluru es un lugar sagrado para los aborígenes desde hace más de 10.000 años. La pena es que están obligados a dejar subir a la cima a la gente que lo desee, aunque los aborígenes piden que por respeto no lo hagas (es como si te pusieras a escalar el vaticano).
A la mañana siguiente, nos levantamos a las 4 de la madrugada para disfrutar de un amanecer frente a esta maravilla. De camino, con música de digeridoo (instrumento tradicional aborigen) sonando en la camioneta, vivimos de nuevo la magia del lugar. Dimos la vuelta a "la roca" y llegamos a uno de los lugares donde los aborígenes suelen realizar ceremonias y donde nosotros no pudimos evitar sacar una foto al letrero.....
De vuelta a Alice Springs, paramos dos días en otra de esas “curiosas” formaciones rocosas que tanto abundan en el Outback australiano, Kings Canyon, unas gargantas formadas hace millones de años, cuando la zona estaba cubierta bañada por el mar, y que hoy parece más un paisaje lunar que un antiguo “fondo marino”.
La zona del “Red center” es por ahora el lugar de Australia que más nos ha fascinado.
Si quieres leer más crónicas y ver más fotos de nuestro particular paseo por el mundo, puedes visitarnos en www.nostromon.com
Esperamos que te guste
Amelia y Luis |
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