Escrito por Luis Bello, Ethiopia, Septiembre´13, 05
Si quieres saber el camino que tienes delante pregúntale a los que regresan.
(Proverbio chino)
Memorias del viaje a China
El presente escrito esta motivado por lo útil y beneficioso que me ha sido aprender de otras personas, pues lavida es muy corta para aprender de mis experiencias solamente. Creo que por mucho que viaje, experimente o pruebe, nunca podré acumular todo el conocimiento que existe sobre un país, un tema o cualquier asunto. En lo últimos tiempos me he beneficiado mucho con los escritos de todo tipo que se publican a diario no solo en papel, sino en formato electrónico (Internet). Por eso me he esforzado en escribir esto que llamo memorias, pero en realidad no es más que una síntesis de una de mis más recientes experiencias. Desde que conocí que en Beijing China se realizaría el 40 Congreso de la Unión de Química Pura y Aplicada me motivaron dos razones para participar en este evento: La primera de carácter profesional, pues nunca había estado en un congreso de la IUPAC y la segunda visitar China, pues en los últimos tiempos ese país está en todas las noticias tanto de la TV como de periódicos, debido al gran desarrollo económico, se considera que China se convierta en una potencia mundial. He oído los siguientes términos para referirse a China: el gigante que despierta, o el gigante asiático. Los reparativos del viaje a China, fueron todos usando Internet, pues el resumen del trabajo a presentar mas la omunicación con las autoridades chinas fueron a través del correo electrónico, incluso la reservación del
pasaje fue por esta vía, que por cierto salió un poco mas barato que si lo hubiera hecho directamente en una agencia de viajes, esto me dio la oportunidad de seleccionar incluso el tipo de comida y el asiento que prefería (ventanilla o pasillo) A través de Internet, también reserve un hotel muy barato (menos de 8 USD la noche) comparado con los precios que el evento ofrecía para el alojamiento (el más barato era de 20 USD). Otra de las facilidades de Internet fue conocer acerca de cómo viajar en China y las cosas mas comunes que uno debe saber cuando visita un país. El viaje de Addis Abeba (Etiopía) hacia Beijing (China) fue muy cómodo, pues usé la aerolínea etiope que es muy buena, sobre todo los asientos son muy confortables comparados con otras en las que he viajado, además el servicio es muy bueno y la tripulación muy agradable. El vuelo hizo escala por una hora en la India en el aeropuerto Indira Gandhi de Nueva Delhi, allí estuve sentado mirando solo por la ventanilla hasta que seguimos rumbo a Beijing.
Llegué a Beijing como a las 8 p.m. del miércoles 10 de Agosto (Salí de Addis ese mismo día pero como ala 1 de la madrugada, que seria como las 6 a.m. en China). El vuelo duro casi 12 horas porque no se
sobrevuela los Himalayas, sino que se bordea por encima de la India y se sigue toda la costa hasta llegar
a la capital Beijing. Me imagino que el viaje sería mas corto si se atraviesa la India y luego el Tibet, pero
luego pensé que si hay algún accidente el chance de aterrizaje forzoso es mínimo por las montañas.
Cuando llegue a Beijing antes de pasar por la aduana, compre un SIM Card (tarjeta interna de los teléfonos celulares) y esto me permitió tener mi propio número de teléfono en mi estancia en China. Esto me llamó la atención, pues en otros países necesitas registrarte para poder tener un numero de celular (por supuesto en otros lugares es más complejo el proceso), pero en China te venden el SIM Card sin preguntarte siquiera cuanto tiempo lo vas a usar o mostrar el pasaporte, luego pude comprobar que las llamadas internacionales son mas baratas que en Etiopía, pues pude llamar a Cuba y comprobarlo, por suerte mi teléfono era compatible con el sistema asiático, un colega mío quiso hacer lo mismo y no le resulto por tener un sistema de Norteamérica.
Cuando pasé los trámites de Inmigración y Aduana (bastante rápidos), empecé a buscar con la vista la persona que me debía venir a buscar, supuestamente alguien con mi nombre escrito en un papel me estaría esperando.
Después de mas de media hora de infructuosa búsqueda, decidí negociar (regatear, aquí comencé a aplicar las recomendaciones que aparecen en Internet) con un muchacho que me ofrecía el viaje al Hotel por una cifra que era más de 2 veces la que me habían dicho que costaba el taxi del aeropuerto al centro de la ciudad, después de llegar a una cantidad que a mi me pareció razonable (al regreso me di cuenta que podía ser menos) me fui a montar en el Taxi, que resulto que no era un taxi oficial, sino uno de los tantos freelancer drivers (boteros). Era un muchacho joven, agradable y el carro estaba relativamente bueno, excepto por el calor, pues no tenia aire acondicionado y en Beijing a esa hora hacía 30 C y yo venia de Addis donde la temperatura era de 20 C; eso me tenía un poco incomodo y sobre todo la humedad que había en ese momento. Recuerdo que a mi regreso al aeropuerto para viajar hacia Etiopia, alquilé un taxi de verdad, es decir con el taxímetro instalado y con la palabra TAXI encima del techo. El taxista bajo el taxímetro y lo puso en lugar donde me era difícil divisar cuanto marcaba, pero por suerte cuando llegue al aeropuerto pude ver rápidamente lo que marcaba antes que lo apagara, cuando fui a pagar le incluí algo de propina y me pidió más, pero cuando le dije que me diera el comprobante, enseguida me dijo OK, y no insistió. Lo que me llamó la atención, fue que me llevó para la zona de paqueo del aeropuerto y no para la zona donde debía salir, allí en el parqueo habían algunos otros “voluntarios” que se ofrecieron a llevarme el equipaje hasta la Terminal de salida. Por suerte mi equipaje tenia ruedas y les dije que no me hacia falta, luego me di cuenta que esta era otra forma de ganar algunos yuanes extras por parte de los “voluntarios”, lo cual me pareció una práctica común, sobre todo tratándose de extranjeros.
Al llegar al hotel (Youth Zhaolong Hotel) me dieron la habitación y pague 3 días por adelantado. La habitación mas bien pequeña y la compartía con otras personas de diferentes países, recuerdo que en el tiempo que estuve allí conocí ingleses, americanos, australianos, argentinos, colombianos, tailandeses, españoles, italianos y otras nacionalidades aparte de los chinos, aquello parecía las naciones unidades en pequeña escala. Allí tuve la oportunidad de conocer a un señor australiano que según me confesó tenia 86 años y había viajado a más de 69 países (me mostró sus memorias escritas). Esto me impresiono mucho porque yo pensé que yo estaba viejo para viajar, pero después de verlo a él, creo que tengo que reconsiderar la idea.
Allí conocí a otro muchacho que cuando le pregunté a cuantos países había viajado me dijo que no se
acordaba y que no podía siquiera darme un estimado. Otra de las características de las personas que conocí en el hotel es que muchos de ellos hablan más de dos idiomas (sin incluir el materno) y tienen una gran información y capacidad de entendimiento para los problemas del mundo.
La ubicación del hotel es muy conveniente pues está en la zona más céntrica de la capital. Ese mismo día me bañe y salí a caminar por los alrededores, enseguida me topé con una de las cosas más frecuentes en esta zona, se te acercan muchos chinas y chinos a ofrecerte DVD, masajes y otras cosas más…, después me di cuenta que esto pasaba allí por ser la zona que más frecuentan los extranjeros por la gran cantidad de bares que hay (Salitinum street). Cerca de allí identifiqué por los colores (verde y rojo) una tienda de conveniencias (parecidas a los 7/11 de USA) y compre unas cervezas sin alcohol muy sabrosas y de marca china.
Al otro día de mi llegada me levanté y lo primero que hice fue ir a visitar la plaza Tianamen y la ciudad
Prohibida (el antiguo palacio de los emperadores chinos), pues estaban relativamente cerca del hotel y tenia mucho interés de conocer estos lugares.
La plaza Tianemen me impresionó mucho por lo limpia y grande, además de la gran cantidad de personas no solo extranjeros sino también chinos, luego caminé y entre a la ciudad prohibida lo cual fue también muy impresionante. Por supuesto cuando termine este recorrido casi a las 6 p.m. estaba exhausto por el calor y la humedad. Yo pensé que no me iba a acostumbrar, pero realmente a los 3 días de estar allí ya no me molestaba el clima y me sentía relativamente cómodo, por supuesto en short, pulóver y tenis.
La ciudad prohibida esta tal y como aparece en las películas. Es una gran área orientada de Norte a Sur y
rodeada de agua en los laterales. Es impresionante la cantidad de construcciones que hay, además de la
historia que encierra este lugar, yo había visto recientemente una película dedicada a la ciudad prohibida, por lo que me resultaba familiar caminar por ella.
Al segundo día de haber llegado aun no había comenzado el evento por lo que decidí con un mapa en
la mano irme al Zoológico, pues estaba muy interesado en ver los osos pandas en vivo, ese día por vez primera me aventure a montar el metro y llegar hasta cerca del zoológico.
Cuando empecé a caminar no encontraba donde estaban los pandas (luego me di cuenta que era a la entrada del Zoológico), pero eso me dio la oportunidad de ver otros animales que solo había visto en películas o en la TV, tales como una pantera negra (muy linda y grande), jirafas, elefantes, rinocerontes, pingüinos, hasta que casi al irme di con la casa de los pandas. Ellos son bien grandes y solo se alimenta de hojas tiernas preferiblemente de bambú. Al ver el tamaño y el peso de los pandas llegue a la conclusión que lo mas importante para estar delgado no es la dieta, sino la actividad física, pues los pandas estaban en aire acondicionado y apenas se movían, por eso estaban gordos, pues no me cabe en la cabeza que comer hojas de bambú tiernas haga engordar a nadie.
Al tercer día, me dirigí hacia el Palacio de Convenciones, esta vez ya más familiarizado con el metro y con los taxis, llegué temprano y me registré. Luego me puse a caminar para esperar por la primera actividad que se realizaría como a las 6 p.m. Revisé mi presentación que me tocaría dentro de dos días en el horario de la tarde, pero como lo tenía organizado me relajé, pues ya casi puedo decir que tengo ciertas habilidades para hacer este tipo de presentaciones en público y no me resulta tan estresante como hace unos años atrás. El día que me tocó hubo un adelanto de la misma y para suerte mía había una gran cantidad de personas en el salón, lo que permitió que me hicieran algunas preguntas y se formara algún debate alrededor de la experiencia que mostré.
En relación con el evento, a pesar de que faltaron muchos ponentes estuvo muy bien organizado y los trabajos estaban al nivel de mis expectativas. Algo interesante fue observar como muchos
ponentes chinos hacía un gran esfuerzo por presentar sus trabajos en inglés, a pesar de tener algunas dificultades orales. Esto me llamó la atención, pues he conocido muchos colegas que prefieren no hacer presentaciones públicas en ingles por temor a las preguntas o a las dificultades con su expresión oral y esto sin dudas limita el uso y desarrollo de la lengua.
Ese día fui a comer a un restaurante chino. En realidad es un fastfood, pues la comida te la muestran en un mostrador para que la selecciones. Yo como no se chino, bueno en realidad aprendí a decir: hola (Nin-jao) y gracias (She-She) y ellos no hablan mucho ingles no nos podíamos comunicar, para pedir la comida solamente le indicaba con la mano lo que yo quería y por señas nos entendíamos. Lo mas interesante de la comida china es el uso de los palitos, como ya yo tenia cierto conocimiento me fue relativamente fácil, en otras palabras no pase hambre.
Los restaurantes chinos y/o cafeterías son como me las habían descrito, llenas de gente, muy bulliciosas y mucha gente fumando dentro de ellas. El cigarro chino no tiene el olor tan fuerte como el cigarro cubano, por eso no me molestaba, incluso en el cuarto del hotel fumaban.
Algo muy llamativo en Beijing es la gran diferencia de precios entre un lugar y otro, por ejemplo el uso de Internet en un café Internet cualquiera te cuesta 10 Yuanes (Y) la hora (aprox. 1.25 USD), si esto
lo haces en un Hotel te cuesta esa misma cantidad por 15 min., lo mismo pasa con el agua, si compras agua en un supermercado te cuesta 0.99 Y. y si la compras en la calle o en una cafetería sube a 4 Y. Otra de las características de comprar en Beijing es que en muchos lugares no tienen la etiqueta con los precios y si las tienen es a veces mucho mas que el valor real, pro lo que el regateo es parte importante del comercio.
La impresión que me lleve de China con relación al comercio y en general al mercado es que son bastante agresivos con las ventas y si no estas al tanto pueden fácilmente pasarte gato por liebre, pues en una ocasión después de regatear una articulo que me ofrecieron, cuando me lo envolvieron me lo cambiaron por otro de mucho menos calidad y deteriorado, valga que me dio por revisarlo antes de irme y pude reclamar y enseguida me lo cambiaron por otro.
Me sucedieron dos anécdotas que me dieron un muy buena impresión de las gentes en china: Un día estaba sentado en una banco comiendo helados, y el pantalón que tenia puesto (traje deportivo) tenia los bolsillos muy holgados y se me salió sin darme cuenta la billetera (por suerte no tenia mucho dinero) y cuando me fui una pareja de chinos que estaban sentados cerca de mi me llamaron y sin ni siquiera abrir y revisarla me la entregaron intacta, lo que demuestra mucha honestidad y humildad de esas personas.
En otra ocasión olvidé el flash disk (dispositivo para almacenar datos de computadora) en el salón donde se estaban desarrollando las exposiciones de los trabajos y al finalizar el evento recibí un mensaje por e-mail de uno de los chinos que estaba ayudando en la sesión y me dijo que lo había encontrado, pues el abrió mi presentación en Power Point y vio mi correo electrónico y esto le permitió comunicarse conmigo, en pocas palabras nos pusimos de acuerdo y el personalmente vino y me trajo el flash hasta el hotel que quedaba bastante lejos de donde él estaba, cuando me ofrecí para pagarle el taxi de regreso o al menos compensarlo por la molestia de venir, no aceptó, me dijo que ese era su deber.
Después de terminar el evento tuve tiempo de visitar a otros lugares como la Gran Muralla China , el
mausoleo a Mao, un templo budista y otros lugares de interés.
Las murallas chinas realmente son una obra muy impresionantes, pues están construidas en la cima de las montañas y se alzan como 5 m o quizás más de altura, se extienden una gran distancia cubriendo casi todo el Norte de Beijing y parte del Este y Oeste, al mismo tiempo están construidas de forma tal que si una parte de ellas fuese ocupada no sería muy fácil ocupar el resto de la misma, pues hay puntos que tienen escalones hasta de 1 m de altura y caminarla requiere de un gran esfuerzo, por eso se dicen los chinos que uno no se hace un verdadero hombre hasta que no camina las murallas.
En el mausoleo a Mao puede ver el cadáver de Mao que se conserva en muy buen estado, es algo que no esperaba ver, pues no sabía que se encontraba embalsamado. Al salir del mausoleo existen un gran
número de mostradores donde te venden imágenes de Mao y diferentes souvenir relacionados con Mao o con China en general. Para entrar al mausoleo hay que dejar los bolsos y las cámaras fotográficas en un local frente a la plaza Tianamen sólo te permiten el teléfono celular, pues no está permitido tomar fotos en el interior del mausoleo (esto me pareció innecesario en el caso de los teléfonos pues en estos momentos se pueden tirar fotos con la mayoría de ellos).
Cuando un amigo mió y yo llegamos, ya estaban a punto de cerrar el Mausoleo y un chinito muy dispuesto me tomó de la mano y me llevo corriendo hacia el local donde se guardaban estas cosas (como dos cuadras), aquello fue de lo más cómico para mí pues estaba corriendo por toda la plaza de mano de un chino, luego que guardamos las cosas el “chino voluntario” me pidió algo por su ayuda, le di algo y se fue, moraleja: cuando alguien te ofrezca algún servicio sin pedírselo, seguro que quiere algo a cambio. El templo budista que visite fue muy interesante pues a pesar que esta abierto al turismo, aun muchas personas van a rendir tributo a los budas que por cierto son varios con diferente status o jerarquía, uno de los más importante estaba forrado de oro, me imagino que valga mucho.
Los creyentes llevaban incienso y le encendían 3 a cada panteón donde se encontraban los budas y hacían muchas reverencias frente a ellos. Me llamó la atención la forma en que hacían las reverencias, pues me parecía un ejercicio físico, en cierto momento he llegado a pensar que muchas
de las tradiciones y rutinas que se hace en las religiones tales como la de Buda y la Musulmana, directa o
indirectamente tienen como efecto el fortalecer la salud del que lo practica y reducir el estrés pues se realizan ejercicios de estiramiento y flexibilidad con cierta frecuencia. Al final de mi estancia en China pude apreciar uno de los jardines donde los emperadores solían visitar en sus ratos de ocio, allí pude descansar un poco y pasear por toda esa área, pues a pesar de ser un lugar céntrico es muy limpio y tranquilo. Otras cosas que me llamaron la atención de Beijing (no digo China, porque creo que en otros lugares pueden ser muy diferentes, debido a lo grande del país y las diferentes culturas y etnias)
La presencia de latinos (incluyendo cubanos) se hace notar en particular en dos clubes donde
tocan música salsa y que por cierto hay un gran número de chinos que la bailan muy bien,
pues hay un auge de esta música sobre todo en la juventud. Hasta hacen ruedas de casino. Un
día vi competir bailando un chino con una bailarina de tropicana (santiaguera por cierto) y para
hacer justicia los dos bailaron muy bien, sin que ella le pudiera sacar mucha ventaja al chino.
En China casi no circula el dinero metálico, las unidades fraccionarias también son en papel
moneda, a mi resultaba difícil deshacerme del menudo pues lo confundía con los billetes
grandes. A menos que no leyera bien lo que decían, a veces lo confundía, aunque el tamaño no
es el mismo.
Otra cosa muy peculiar de Beijing es la cantidad de parques donde hay construidos equipos de
ejercicios físicos y donde las personas adultas se reúnen por las mañanas fundamentalmente
para hacer ejercicios. También en determinados puntos de la ciudad se practica Tai Chi, el cual
es muy popular sobre todo en las personas mayores de edad.
Los jóvenes de Beijing se caracterizan sobre todo por estar vestidos muy a la moda y porque
muy raramente te encuentras alguno que no tenga un teléfono móvil (celular) o equipos de
música de formato mp3 (Mp3 players), en el metro en la guagua y en la calle te encuentras un
montón de ellos usando ambos, es parte del vestuario.
El uso de la bicicleta (marca Forever) es muy extendida, las bicicletas abundan así como los
triciclos motos y se pueden ver los autos modernos (Audis) al lado de personas en bicicletas.
Realmente yo esperaba ver más bicicletas de otras marcas o un poco más livianas que las
Forever o quizás más modernas.
La cultura del Té es otra de las cosas que caracteriza a los chinos, pues toman Té con bastante
frecuencia y poseen una gran variedad de los mismos. Incluso por las calles o en el transporte
público se les ve tomando.
El uso y la práctica del idioma Ingles se hace notar en los más jóvenes, pues cuando ven un
extranjero se acercan sólo para practicar el idioma.
Los Hutongs son barrios tradicionales chinos que se caracterizan por tener muchos cuartos en
un pequeño espacio (son como cuarterías o solares), pero muy limpios, donde vive una gran
cantidad de personas. Están al lado de las grandes avenidas y edificios modernos, allí se puede
apreciar como viven los chinos de a pie (es decir, los que aún no ha sido absorbidos por el
desarrollo, pero que pronto lo serán según los pronósticos). En uno de ellos, pude ver un
zapatero, cosa que es muy rara encontrar en la ciudad y vi como es que se hacen los noodles
(fideos) para la sopa. Es muy interesante pasear por esos lugares de calles estrechas y pequeñas
tiendas.
En Beijing hay un gran número de servicios sanitarios públicos y la mayoría de ellos con muy
buena higiene y en lugares muy convenientes con muy buena señalización.
Los melocotones de Beijing son algo para no perderse, son del tamaño de una manzana y muy
jugosos, además de baratos, yo los consumía con frecuencia porque me quitaban la sed y el
hambre, además de lo digestivo que son. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|