Eran las 8:30 de la mañana cuando dejamos la encantadora Luang Prabang. Zarpamos río arriba por el Mekong para afrontar un impresionante viaje de 8 horas que nos llevaría a nuestro siguiente destino, Knong Kiaw.
El paisaje fluvial era el más espectacular que habíamos visto hasta entonces: enormes montañas de paredes verticales, una jungla frondosa que penetraba en el río, cuevas naturales y constantes cruces con otros afluentes. Además de las impresionantes vistas, la navegación fue muy divertida. Nos íbamos encontrando constantemente con enormes rápidos que zarandeaban nuestra pequeña embarcación de 8 personas haciéndola crujir. Hubo un momento en que tocamos fondo y la barca dio un crujido que nos hizo temer lo peor. El mero hecho de pensar en la posibilidad de naufragar en estas aguas marrones llenas de rápidos, corrientes y vete tú a saber qué, hacía que cada vez que pasábamos un rápido nos agarrásemos bien fuerte a la banqueta.
Llegamos a nuestro destino al atardecer con las posaderas en estado lamentable. El sol se estaba poniendo entre dos de las cuatro espectaculares montañas que rodeaban a la pequeña población de Knong Kiaw, de apenas 200 habitantes.
Esa noche dormimos en casa de un matrimonio mayor que había intentado habilitar dos habitaciones de su pequeña chabola. Sólo decir que dormimos vestidos, bien pegaditos y separados con una especie de biombo de un extraño y ruidoso vecino.
A la mañana siguiente, mientras esperábamos al autobús para continuar nuestro camino, conocimos a Janisse y a John, dos viajeros solitarios con los que congeniamos estupendamente.
Janisse es canadiense y viaja durante tres meses por el sudeste asiático y John, australiano de padres serbios, vendió su casa y su coche y ha decidido viajar por el mundo durante nada menos que ¡¡¡¡5 años!!!!. Junto con ellos y dos chicas californianas muy majas nos dirigimos en una pequeña camioneta a la remota población de Luam Nan Ta.
Luam Nam Tha es la ciudad más importante del norte con sus aproximadamente 30.000 habitantes. Después de casi tres días con Janesse y John compartiendo buenos momentos (y alguno no tan bueno), nos despedimos de estos dos encantadores viajeros. Ellos decidieron hacer un trekking de tres días por la jungla y nosotros optamos por remar río abajo en kayak durante dos días.
De nuestra primera experiencia en Kayak podemos decir que a pesar de ser muy dura, disfrutamos como nunca, y eso que no paró de llover ni un minuto durante los dos días. El paisaje entre la jungla volvía a ser increíble y parecía que en lugar de disfrutar de un agradable paseo en kayak, íbamos en busca del coronel Kurtz, de Apocalypse Now.
El primer día remamos río abajo pasando por innumerables y divertidísimos rápidos, llegando al atardecer a una remota aldea de la etnia Lanten para pasar la noche.
No tenía ni luz ni agua y estaba a unas 8 horas de la población más cercana. Al principio nos recibieron con recelo, pero en seguida les pudo la curiosidad, sobretodo a los niños y estuvimos con ellos hasta la hora de cenar.
El jefe del poblado entró en la cabaña con un pollo que sacrificaron allí mismo y una botella de un fortísimo licor de arroz destilado por ellos mismos, el “Lao Lao”. Compartimos la cena con el jefe del poblado y con Tint y Pohn ( como Pin y Pon....y no es broma), nuestros guías e interpretes.
Después de cenar, el jefe sacó la botella de Lao-Lao para brindar. El guía nos dijo que no debíamos rechazar su ofrecimiento para beber, así que ya nos veis con otros tres aldeanos, compartiendo el único vaso, bebiendo Lao-Lao sin parar. Lo más divertido era que cada vez que alguno de ellos levantaba el vaso para brindar gritaban "¡¡¡¡coño vaaaa!!!!" con ese peculiar acento asiático. Al oírlo no pudimos contener la risa, y repetimos con perfecto español "¡¡¡¡Coño vaaaa!!!!". No logramos entender si significaba gracias o salud, pero desde luego fue memorable. Nos acabamos la botella entera entre risas.
Al día siguiente, de vuelta en Luam Nam Tha, aún nos reíamos recordando la divertida velada en el poblado y desde aquel día, nuestros brindis siguen siendo "¡¡¡¡coño vaaaa!!!!".
Puedes leer más crónicas y fotos de nuestro particular paseo por el mundo en nuestra web www.nostromon.com
Esperamos que os guste
Amelia y Luis. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|