Arequipa y Cuzco, que vacaciones !!!
Mediante estas líneas busco compartir con Uds. aquellas vacaciones del año pasado recorriendo Arequipa y Cuzco al sur del Perú. Después de un par de años regresaba a ambas ciudades, inicialmente estuve por allá por un congreso de estudiantes en mi época universitaria. Junto a 2 amigos más enrumbamos a Arequipa un sábado a inicios de Agosto, optamos por viajar en Civa (recomendación: escojan otra empresa ya sea Cruz del Sur, Oltursa, etc; cuestan un poco mas pero el precio va de la mano con el servicio que brindan) en el último bus cama que tenían, había que considerar que nos esperaban cerca de 14 horas en carretera, al día siguiente a golpe de 11.30 a.m. llegamos al terminal de la ciudad blanca (que es como conocen a Arequipa) luego de un viaje relativamente tranquilo salvo por el servicio que dejo mucho que desear.
En el mismo terminal y para grata sorpresa nuestra, pudimos encontrar bastante información acerca de hospedajes y tours, como se venía de un feriado largo luego de las fiestas patrias en Perú (28 y 29 Julio) y cercano también el aniversario de la ciudad, los hospedajes estaban casi full, tuvimos suerte de encontrar uno muy bueno (La Posada de San Juan) a la espalda de la plaza de armas en pleno centro, con una habitación triple a 60 soles con desayuno incluido. Una vez instalados y con el calor encima, salimos a recorrer la ciudad, optamos por visitar el convento de santa catalina (25 soles la entrada + 5 soles en promedio por el guía) aunque ya me conocía de memoria el mismo por la anterior visita, igual fue muy bueno por la info brindada por la guía que ahondo en detalles, aprender nuevas cosas, después de las clásicas fotos y el esperado almuerzo (chicharrones, adobo, etc) continuamos recorriendo lugares como el mirador de Sachaca, el molino de Sabandía, la campiña arequipeña, el mirador de Yanahuara, etc.
En la noche pudimos ser testigos de la devoción del pueblo arequipeño hacia la Virgen de Chapi, que tal devoción por la santa!! que se encuentra en la catedral con ese típico ambiente además de domingo en la noche en plaza de provincia, con muchísima gente alrededor de ella, divirtiéndose de lo mejor.
El lunes a primera hora a golpe de 8am, pasaron por nuestro hotel a recogernos pues íbamos a conocer el Cañon del Colca en un tour previamente negociado con la gente del hostal, $ 22 que incluía 2 días y 1 noche en el valle del Colca, hospedaje y alimentación incluida. Luego de completar el bus (varias agencias juntan a todo un grupo de turistas hasta completar todo un bus), dejamos la ciudad con la imagen del Misti (volcán en cuyas faldas se encuentra Arequipa) y luego de un camino asfaltado empezó lo bueno!!!!, un camino afirmado mal conservado, con el calor encima y con paradas cortas para ver las reservas que se encuentran por los alrededores, paramos a tomar el clásico mate de coca con otras hierbas mas, preparándonos para el ascenso pues en 3 horas se sube de los 2500 msnm de Arequipa al punto mas alto de la ruta casi 5000 msnm para luego bajar nuevamente hasta llegar a Chivay que es en donde se pernocta. Luego del almuerzo, comienzan a ubicar a todos en sus respectivos hospedajes (muy básicos por cierto, normalmente casas de habitantes de la zona) para después al finalizar la tarde pasar por uno nuevamente y llevarnos a los baños termales de La Calera, a mi parecer lo mejor del viaje!!!!; en pleno frío de la serranía arequipeña estar metido hasta la nariz en esas aguas súper cálidas y con muchísimos turistas alrededor: japoneses, alemanes, italianos, españoles, brasileños, ingleses, etc; cada quién hablando con su gente y disfrutando el momento.
En la noche una muy buena cena con el show de música andina donde bailas a mas no poder para luego terminarla en la única disco de la ciudad, con un frío que cala los huesos pero pasándola bien ante todo. A golpe de 5 de la mañana te avisan que el desayuno ya esta listo (muchos llegábamos hace poco al hotel y ya teníamos que estar en pie para salir al Colca), un buen mate para el frío y el temido soroche (mal de altura) y esperar que el bus que 6am pasa por ti para llevarte, llegar al Colca y esperar entre toda una multitud el que religiosamente a las 08.30 am salga primero uno y después un número grande de cóndores a volar casi sobre tu cabeza.
Después de apreciar lo bonito de aquellos lugares, venciendo casi ya al soroche emprendimos el viaje de retorno a Arequipa buscando desesperadamente llegar y darnos un baño, arreglar cosas y enrumbar al terminal a esperar la salida del bus al Cuzco. Para este viaje de 8-9 aprox. optamos por Cruz del Sur (45 soles) saliendo 09:00 pm. el servicio muy bueno, la cena ni que hablar, los juegos que amenizaban el viaje y la muy oportuna manta para aliviar el frío del viaje que se colaba a pesar de la calefacción. Luego de pasar por Juliaca y ver como las calles estaban congeladazas, llegamos a Cuzco a golpe de 6am matados por el trajín pero con enormes ganas de empezar a recorrer nuevamente aquellos lugares que años antes ya habíamos conocido.
El solo llegar a la Plaza de Armas y ver esa imagen que los peruanos tenemos guardada, de la catedral, sus callecitas empedradas, el cristo blanco, hacen que cualquier cansancio pase a segundo plano. Conseguimos luego de buscar y andar y andar, un hotelito ubicado a 2 cuadras de la plaza, cerca a la Av. El Sol (la av. principal) en frente del templo del Koricancha a 40 soles la diaria con desayuno incluido.
Nuevamente luego de dejar las cosas y en compañía de unos buenos amigos españoles que habíamos conocido en el viaje, enrumbamos a la plaza en busca de hacer el city tour, lo hicimos en caballo (4 horas aprox. por 25 soles, lo puedes hacer por bus o hasta a pie, todo esta relativamente cerca), volver a recorrer Kenko, Puca Pucará, Tambomachay, Sacsayhuamán, el Cristo Blanco, fue rebueno, aunque los caballos estaban que nos sacaban la m… como decimos acá. Para recorrer casi la totalidad de ruinas en el city tour y en el valle sagrado, uno tiene que adquirir el boleto turístico por $ 10.00 que es la entrada a todos estos lugares, con el clásico sello en cada sitio que visitas.
En la noche y como parte del boleto, se encuentra la visita al Centro Cultural de Arte Nativo en la Av. El Sol (muy recomendable) donde en 2 horas casi, te muestran la diversidad cultural del cuzco en cuanto a danzas.
Luego de las ya clásicas amanecidas cuzqueñas en los “huequitos” alrededor de la plaza de armas, a dormir una nada y a estar listo para empezar el muy buen recorrido al valle sagrado que en un full day, te permite conocer parte de lo bueno que este hermoso país puede ofrecer al turista. El tour en promedio 25 soles, incluye el bus y guía, almuerzo en promedio 15 soles. A golpe de 09:00 am empezamos a dejar el Cuzco para pasar por los pueblitos con su ferias artesanales hasta llegar a Pisac abarrotado de turistas con una gran feria alrededor de su plaza, en donde aún se práctica el trueque y la gran subida para conocer las ruinas en sus alrededores, después del muy esperado almuerzo, enrumbamos a Ollantaytambo con sus innumerables escalinatas y esa gran vista al río Urubamba, para después de las compras de rigor, salir para Chincheros y otros puntos mas, llega uno súper muerto al Cuzco pero contentazo de haber estado por todo esos lugares, después de un buen duchazo a continuar recorriendo la noche cuzqueña.
Luego un muy buen desayuno que termine de despertarnos, comenzamos el día recorriendo la cantidad de museos y barrios como San Blas (el de los artesanos), el solo hecho de recorrer las calles empedradas, con años de historia en ellas, hace que uno quiera quedarse allí, dejar todo y empezar algo nuevo en esta súper ciudad, muchos lo han hecho.
Habíamos decidido en esta oportunidad ir a Machupicchu y pernoctar en Aguas Calientes para al día siguiente muy temprano subir a las ruinas y permanecer el mayor tiempo posible. A golpe de 07:00 am. Salió el tren local con su clásico zigzag en camino a la estación de Aguas Calientes (pasaje 30 soles ($8.00) para nacionales ida y vuelta, $ 60.00 para extranjeros en backpackers , lo que a mi parecer es un gran robo por parte de Perú Rail, empresa que administra los trenes, el día que entiendan en Perú de que el común de turistas que visita nuestro país son personas comunes y silvestres que ahorran un huevo para darse unas merecidas vacaciones y no se les vea como una botín para obtener buen dinero, con seguridad para esa, llegaremos a pasar ampliamente el tan ansiado millón de turistas y con cifras reales, no las maquilladas por el gobierno). Luego de casi 4 horas de viaje con el río Urubamba al costado nuestro, con paisajes espectaculares y con una docena de vendedores con la mayor diversidad de ofertas gastronómicas que van desde un pan con queso serrano y café hasta un seco de cordero, llegamos a la muy chica pero a su vez movida Aguas Calientes teniendo como marco montañas súper altas e imaginando a las ruinas de Machupicchu a sus espaldas.
La ciudad si que algo cara, en comparación con otros lugares, un hospedaje simple no baja de 45 soles, un almuerzo 15 soles, etc. Logramos conseguir hospedaje en plena Av. Pachacutec (la principal y casi única calle, pasaje diría yo de la ciudad). Acomodados y exhaustos por el recorrido, una gran lluvia hizo que aumentasen las ganas de ir a las aguas termales (5 soles) que aunque no muy conservadas como las del Colca, tienen lo suyo.
Al día siguiente muy temprano, a empezar la subida hacia la ciudadela ($ 6.00 subida y bajada en bus, pueden hacerlo a pie si disponen de buen físico, en promedio 40 minutos). Cruzándonos con todo un súper grupo de turistas y luego de adquirida la entrada ($ 10.00 para nacionales y $ 20.00 para extranjeros, otro robo!!!) y luego de el previo arreglo con la guía $ 5.00 por el recorrido de casi 2 horas) a subir y encontrarse con la imagen espectacular de la ciudadela (siempre he pensado, que a pesar de existir miles de lugares súper buenos alrededor del mundo, todos por lo menos una vez en la vida deberían tener la oportunidad de conocer este maravilloso lugar).
Una pareja de mexicanos que radicaban en Roma, sehabían unido a nosotros y la hicimos linda, muy a pesar de la lluvia con que nos levantamos y que duró gran parte de la mañana, ello no impidió que con nuestros ponchos de plástico (3 soles) que nos protegían recorramos tranquilamente la ciudadela, conociendo lugares que en nuestras visitas iniciales no habíamos conocido, empapándonos de muchísima mas información, aprendiendo a valorar aún mas lo nuestro.
Terminado el recorrido, pudimos volver a hacerlo por nuestra cuenta, infelizmente y segunda vez nos vimos privados de subir al Huaynapichu (aquel cerro en cuyas faldas se encuentra la ciudadela y de cuya cima encuentras la mejor vista de toda la zona) por causa de la lluvia caída que adicionado a lo dificultoso del camino nos privaron de ello, con certeza habrá una tercera oportunidad en que unido al camino inca, me permitirá coronar aquella cima.
Ya de regreso a Aguas Calientes, encontrarnos nuevamente en el bus con miles de turistas que maravillados contaban lo vivido, un muy buen almuerzo en algunos de los restaurantes que se encuentran a lo largo de la vía del tren que aunada a la muy buena música andina hacían que la emoción de lo vivido perdurase aún mas.
El regreso en el último tren, el llamado tren social fue algo caótico, domingo en la noche cuando muchos de los habitantes del pueblo regresan al Cuzco para empezar la semana de trabajo y encima siendo la última opción para hacerlo, media ciudad quiere viajar aunque lo hagan colgados, en el pasadizo del tren; algo incómodo en el momento pero entendible al fin a cabo, recuerdo también que a eso de las 8 de la noche estando cerca para llegar a Ollantaytambo (punto intermedio en el camino al Cuzco) el tren paró por un problema, momento para salir y ver la noche totalmente estrellada y llena de ese aire fresco que sólo en la serranía peruana puedes encontrar, al final llegamos cerca de las 10:30 de la noche al Cuzco, totalmente extenuados con ganas de dormir y recuperar fuerzas para el último día allí.
El lunes habíamos alquilado un taxi (50 soles) el que nos condujo hacia las afueras de la ciudad, para conocer 2 ruinas que nos faltaban y que se encontraban incluías en el ticket turístico, el paisaje muy bueno, pero las ruinas nada del otro mundo, pasables (Tipón y Pikillacta si mas no recuerdo), recuerdo que pasamos por Oropeza, la ciudad de las chutas (aquellos panes dulces que tienen forma de personas) y una ciudad mas que no recuerdo el nombre, pero que es conocida como la de los chamanes, brujos, santeros y esas cosas, que coincidía con un encuentro regional o algo así y que en plena plaza de armas en sus estantes previamente hechos, te leían la hoja de coca (10 soles)
En la tarde, aprovechamos para recorrer el templo del Koricancha, que quedaba frente a nuestro hotelito, ir al mercado de artesanías (al final de la Av. El Sol), comprar algo para la familia y los amigos y continuar recorriendo aquellas callecitas empedradas y empinadas sobretodo las que se encuentran cercanas al Barrio de San Blas.
Infelizmente, este muy buena aventura concluyó luego de 10 días, recordamos que una vez sentados en el avión de Lan Perú que nos traería de regreso a Lima y estando en pleno decolaje, nos venía a la mente todo lo vivido, los buenos momentos y con la certeza eso sí de que un par de veces mas, sin duda alguna y a ojo cerrado volveríamos a la ciudad imperial.
He querido compartir con Uds., aunque algo extenso este diario para en cierta forma incentivarles a que vengan al Perú, que tiene todo para el turista (lastimosamente aún no muy difundido, salvo los clásicos Cuzco y Lima), con unas playas espectaculares en el norte, la movimentada Lima, la gracia de los pueblitos serranos, la magia de la selva, en fin muchos otros que harán de su estadía en mi país, algo inolvidable.
Suerte Viajeros, demás esta decirles que si necesitan algo de información acerca de cualquier destino de por acá, no duden en escribir. Un gran abrazo!!!!
Eric. |
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