VIAJE A ROMA
Por atil
Del 29-10-2005 al 3 -11-2005
A mediados del mes de octubre decidimos hacer un viaje relámpago a la ciudad del amor (Roma al revés A M O R). Escogimos el puente de todos los Santos, del sábado 29 de octubre al miércoles 3 de noviembre.
Fuimos a la agencia de viajes para que nos reservaran los billetes de avión y un buen hotel céntrico, ya que pensábamos viajar por nuestra cuenta. Solemos realizar viajes organizados con circuito y guía, pero esta vez decidimos ir a Roma por libre y la verdad es que no me arrepiento. Nuestro avión salio a las 17:45 h. del Aeropuerto de Valencia con destino a Roma con la compañía Alitalia. Llegamos a Roma a eso de las 20:00 h. Cogimos un taxi en el aeropuerto de Fiumicino que nos llevo en algo más de 30 minutos a nuestro Hotel.
El Hotel elegido era el Eurostar Internacional Palace, un Hotel de 4* muy céntrico en la Via Nazionale. Este Hotel, según nos informaron, era un antiguo palacio y hace un par de años lo convirtieron en Hotel. Sus habitaciones son amplias, cómodas y limpias (algo que siempre preocupa al viajero). El desayuno que estaba incluido era tipo buffet y había de todo un poco, café, zumos, infusiones, frutas, cereales, yogurt, tostadas, fiambres, huevos, bacón, repostería, etc……. La verdad que para empezar el día no estaba nada mal.
El domingo día 30, después de disfrutar de un estupendo desayuno, nos dispusimos a recorrer la ciudad de los antiguos romanos con guía y plano en mano
Por la situación de nuestro Hotel nos dirigimos en primer lugar a la Piazza Venecia. Esta plaza es inmensa, como casi todas las de Roma, en ella se encuentra el monumento de Victor Manuel, un monumento que es conocido popularmente como “la maquina de escribir”. Es enorme de color blanco y parece ser se levanto en honor al primer rey de Italia Víctor Manuell II y que conmemora la unificación del país. Es un monemunro que impresiona te deja atónito. Además en el se encuentra el Altare de lla Patria, la tumba del soldado desconocido.
De allí nos dirigimos por la via del Fori Imperial hacia el Colosseo. Al ser domingo el tráfico estaba prohibido y pudimos dar un agradable paseo impregnándonos de historia y arte, mucho arte. Por la via del Foro pudimos divisar al fondo el símbolo de Roma el Coliseo. Es una maravilla, en sus muros y piedras se esconde gran parte de la historia de esta ciudad. En este lugar se celebraban batallas con gladiadores, animales salvajes y esclavos. Decidimos entrar y conocer las entrañas de este magnifico anfiteatro. La entrada nos costo 10 € por persona y accedimos a él después de hacer unos 15 minutos de cola. Una vez dentro pudimos apreciar sus dimensiones que son realmente grandiosas. Esta divido en tres partes; la arena, donde se celebraba las luchas, la covea, donde se sentaban los espectadores y el podium una terraza frente a las gradas reservada para emperadores y senadores y personalidades. Tras la caída del imperio empezó el abandono del coliseo. Salimos de allí, para dirigirnos, pasando por delante del Arco de Constantino con sus más de 21 metros de altura y casi 26 metros de ancho, hasta el Foro romano y el Palatino. El Foro romano era el antiguo centro comercial, político y religiosa de la urbe. Se alza en los montes Palatino y Capitalino. Desde este ultimo se puede observar lo que fue la antigua Roma. Varios edificios se alzaron en aquella época, tribunales de mármol blanco, edificios públicos y templos. Se pueden observar el Templio di Antonino e Faustina, la Basílica Aemilia. También paseamos por la empedrada y solmene via sacra. Hasta llegar al Arco di Settimio Severo del año 203 d.c. en honor al Emperador y sus hijos para conmemorar la victoria romana. Es uno de los arcos de triunfo más importantes de Italia. Una vez terminamos el recorrido por el foro llegamos hasta la Piazza Campidoglio, una elegante plaza que fue diseñada por Miguel angel allá por el año 1538 y en donde podemos observar tres palacios; el Palazzo Nuevo, al norte, el Palazzo dei Conservatori al sur y el Palazzo Senatorio. Se accede a esta plaza por una gran escalinata (también diseñada por Miguel Ángel y que se encuentra flanqueada por dos leones y por 2 estatuas romanas de Cástor y Pólux. En el centro de la plaza, la estatua ecuestre de Marco Aurelio. Se me olvidaba decir que en una de las cuatro esquinas de esta plaza se puede observar una estatua que representa a Remo y Rómulo amamantados por una loba, siendo este ultimo el 1º rey que hubo en Roma, además del fundador de la ciudad de Roma.
Observando el plano que llevamos pudimos apreciar que estábamos muy cerca de la famosa Bocca Della Verità, así que decidimos ir a su encuentro. Sabíamos que este monumento se encontraba en uno de las paredes de la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin y aun hoy en día se la recuerda por aparecer en la película Vacaciones en Roma donde Gregory Peck simula haber perdido la mano ante la atónita mirada de Audrey Hepburn. La “Bocca Della Verita” es un gran circulo que representa una cara donde según cuenta la leyenda “si se mete la mano derecha mientras se dice una mentira la boca se cerrara”. Nos hicimos la típica foto, después de esperar unos minutos en la cola. Al salir enfrente de la misma iglesia se encuentra el templo di Ercole Vincitore y el Tempio di Portunu.
Era la hora de comer y nos dirigimos por la via del corso Vittorio Emmanuelle hasta llegar a la pequeña plaza di Largo Argentina donde en un típico Restaurante Italiano pudimos probar la pasta romana y sus ensaladas. Después de un merecido descanso y volviendo a consultar el mapa nos dispusimos a conocer el Panteón en las misma piazaa Rotonda. De camino allí nos tropezamos con la piazza Minerva , donde reconocimos el obelisco “El Elefantino”, un pequeño obelisco de tan solo 5’47 metros de altura (el más pequeño de Roma”, de granito rojo y el elefante de mármol blanco, diseñado por Bernini. Junto a dicho monumento se puede admirar la iglesia de Santa Maria Sopra Minerva de estilo gótico y donde se dice que reposan los restos de Santa Catalina de Siena. En Roma el arte esta en la calle, de cualquier rincón, callejuela ó plaza surge toda una obra de arte y si no visiten la plaza Rotonda donde se haya el Panteón. Si nos creíamos haber vistos monumentos impresionantes este quizás por su emplazamiento o por sus dimensiones nos dejo perplejos. Panteón, templo de todos los dioses (Pan= todo en griego) y (Tehos=Dios en griego). Es colosal y a la vez majestuoso sus columnas son corintias. En su interior se encuentra enterado el Rey Víctor Manuel II y el Pintor Rafael. Una vez en su interior destaca su cúpula, una semiesfera perfecta cuya bóveda es la mas grande que existe. En la bóveda existe una abertura de 9 metros con el fin de permitir la entrada de la luz. En el centro de la plaza existe una bella fuente desde donde nos sentamos para contemplar el Panteón y probar uno de esos fabulosos helados. Elijes entre cono ó vasito y decides de entre los muchos sabores que nos ofrecen, a cual de ellos mas estupendo. La plaza estaba abarrotada de gente que iba y venían, desde cualquier esquina salía grupo de personas. Empezaba a caer la tarde cuando aparecían los primeros rasgos del cansancio. Decidimos seguir callejeando hasta llegar a la Fontana de Trevi. No queríamos terminar este magnifico día sin visitar la fuente más famosa la Fontana de Trevi y asegurar de este modo nuestro regreso a roma. Olvidaba comentar que mientras íbamos descubriendo las estrechas y empedradas calles descubrimos un lugar encantador y lleno de magia, un pequeño comercio dedicado a la venta de juguetes de madera, donde todos los objetos que allí se exponían estaban hechos de madera y pintado con vivos colores, parecía el taller del abuelo de Pinocho y de echo cuando salías de la tienda a mano derecha había una ventana donde se sentaba un hombre con un delantal como de carpintero (con pelo y barba blanca) que trabajaba la madera y a su lado sentado en una mecedora un enorme muñeco del Pinocho.
Y a medida que íbamos andando podíamos oír el ruido del agua, apresuramos la marcha y Dios mío, que maravilla, allí estaba ella la fuente mas maravillosa que habíamos visto. Tengo que decir que había un montón de gente, turistas con sus cámaras de video, disparos de flash por todos lados pero aun así nos pareció preciosa. Después de unos minutos contemplándola, aseguramos nuestro regreso lanzando una moneda de espaldas a ella y con la mano derecha. Para quien no la conozca, la fuente esta adosada a una de las paredes del Palazzo Poli. Representa a Neptuno en carro tirado por tritones. Os preguntareis donde va todo el dinero que se recoge en la fuente, buen bien tengo entendido que el Ayuntamiento lo dona a organizaciones benéficas. Como ya empezaba anochecer la pudimos observar durante unos minutos iluminada. Terminaba nuestro primer día en Roma y de camino al Hotel nos encontramos con el Plazzo del Quirinal, accedimos a él después de subir por una calle muy empinada. En este lugar vive el Presidente de Italia y debía encontrarse en él por que las medidas de seguridad eran excesivas. Recorriendo las empedradas calles llegamos hasta nuestro Hotel.
Lunes día 31: otro día amanece en la bella roma y hoy era el día elegido para ir a conocer el estado mas pequeño del mundo; El Vaticano. Habíamos reservado un tour con guía que nos venían a recoger en el Hotel, nos llevaban a la plaza de San Pedro para luego allí hacer una visita guiada por los museos Vaticanos y la capilla Sixtina. Pensamos hacerla hoy ya que mañana día 1 de noviembre por ser la festividad de todos los santos estaría cerrada. El precio del tour fue de 46 € por persona y ahora os digo que no vale la pena hacerlo con guía nos consto muy caro y fue un timo a mi parecer. Os cuento; según el folleto el tour iba a durar tres horas, pasaron a recogernos por el Hotel a eso de las 8:30 h. y a las 9:15 h. ya estábamos en la cola para la entrada de los museos vaticanos. Si en la cola, pensábamos que al ir con guía no tendríamos que hacer cola y entraríamos con mayor facilidad, pues no, en total estuvimos en la cola de pie tres horas y veinticinco minutos. Fue desesperante y mas porque según el guía la capilla sextina a una hora en concreto la cerraban. Así que a eso de las 12:40 h. entramos, primeros los museos una sala detrás de otra y como había tantos guías y tantas gentes era casi imposible entender a nuestro guía y además que las salas las íbamos pasando deprisa muy deprisa, ello provoca que un grupo de personas que venían con nosotros se enfadaran y le llamaran la atención al guía. Al final llegamos a la capilla sextina y no se si fue por el cansancio (más de 4 horas de pie), la multitud de gente, la poca luz de la capilla y un cúmulo de todo es que me decepciono un poquito. Cuando al final me pude sentar en una especie de banco adosado a la pared y después de descansar un ratito pude empezar a contemplar las bonitas pinturas de sus paredes realizado por Miguel Ángel.
Cuando termino la visita guiada nos dejaron en la plaza de San Pedro y decidimos quedarnos para seguir descubriendo este pequeño estado. Entramos en la Basílica de San Pedro, impresiona de lo grande que es y ver el baldoquino de bronce. Queríamos subir a la cúpula para ver las vistas que dicen que son espectaculares pero al ver que también había que hacer cola dijimos que por hoy ya estaban bien tantas colas.
Decidimos cruzar al otro lado del rió para ir a conocer el barrio romano de Trastevere. Un barrio muy pintoresco por sus callejuelas y comercios que vas descubriendo. Lo primero, ya que eran más de las 15:30 h., fue ir a comer y elegimos una pequeña Trattoria en el mismo corazón del Trastevere, en la Piazza de Sta. Maria in Trastevere. Probamos los escalopines al vino que estaban buenísimos y luego de postre un tiramisu delicioso. Una vez habíamos repuesto fuerzas nos dirigimos a visitar la iglesia Sta. Maria in Trastevere. Una iglesia muy antigua dedicada a la Virgen Maria y con unos bonitos mosaicos. Paseamos por el barrio lleno de puestos artesanales en sus calles. Dejamos el Trastevere para volver al otro lado del rió cruzando el puente Garibaldi y allí pudimos apreciar la pequeña isla Tiberina. En la isla actualmente se encuentra un hospital dedicado a las personas más necesitadas. Recomiendo un paseo por estos puentes cargados de historia y que a esas horas la tarde, con la caída del sol hay una vista muy tranquilizadora y sosegada. Cruzamos por la via del Corso de Víctor Manuel II hasta la Piazza Venecia y de allí vuelta a nuestro Hotel.
Martes día 1; Día festivo y la verdad es que Roma amanecía algo más tranquila sobre todo en la circulación. No hemos hablado todavía del trafico, pero es una locura como conducen estos romanos, para ellos no existen ni líneas de división de calzada, ni pasos de cebra y los semáforos son tampoco de fiar, es toda una odisea cruzar por sus calles por los pasos de cebra, debes ir parando tu a los vehículos.
Temprano por la mañana decidimos volver a visitar la Fontana de Trevi ya que el día que lo hicimos había mucha gente y no pudimos apreciarla bien, así que nos pusimos en marcha pensando que quizás a estas horas habría menos turistas. Para llegar hasta allí decidimos ir por la via Della Quatre Fontane, para conocer las cuatro fuentes que hay en cada una del cruce de esta calle. Son unas fuentes muy bonitas. Bajamos por la vía hasta llegar a la Piazza Barberini, y desde allí por unas calles menos principales llegar hasta la Fontana de Trevi, y esta vez si que pudimos apreciarla en todo su esplendor, casi no habían turistas y los primeros rayos de sol de la mañana empezaba a iluminar las figuras de la Fuente.
Con el mapa en la mano recorrimos angostas callejuelas hasta llegar a la vía del Corso para ir al encuentro de la famosa Piazza Spagna. Una exquisita plaza donde destaca la escalinata Della Trinità dei Monti. Y que desde la parte mas alta se observan unas espectaculares vistas. Visitamos la Iglesia Della Trinita dei Monti, con sus dos campanarios iguales, estaban en reconstrucción. En la misma plaza al pie de la escalinata podemos contemplar una fuente; la Fontana Della Barcaccia, obra de Bernini.Mencionar que justo enfrente de esta plaza se encuentra la via Condotti; la zona comercial más exclusiva de la ciudad. Continuamos nuestro paseo y hacia la Piazza del Popolo, llegamos a ella por la vía del Balduino. La verdad que la distancia es mínima y se hace muy cómodo atravesar estas bonitas calles.
Esta plaza es distinta a la Piazza Spagna. Sus dimensiones son mayores, te hace sentir insignificante en medio de tanto arte. En el centro de la misma se encuentra el obelisco traído por Augusto desde la antigua Grecia. Estaban restaurándola así que no pudimos verla. Al este se encuentra una calle con una rampa que lleva al visitante hacia el Monte Pincio y enfrente dos iglesias barrocas aparentemente iguales; Sta Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesanto. Llama la atención que de esta plaza surgen tres calles de ahí el nombre tridente; la vía Flaminia, la Via Corso y la Via di Ruleta. La via Corso arranca de entre las dos iglesias. Elegimos esta ultima para ir callejeando; cantidad de tiendas, iglesias y mas iglesias, Restaurantes, la verdad que es una via con mucha vida, y aunque el día era festivo las comercios estaban abiertos. Nos quedaba conocer otra de las famosas plazas la Piazza Navona, así que decidimos volver a la Piazza de la Rotonda para llegar hasta la Navona. De camino a ella nos encontramos con la legendaria heladería Giolitti. Es la más famosa y cara de toda Roma, también Gregory Peck y Autrey Hepburn pasaron por aquí para probar unas de las 70 variedades diferentes de sabores.
Empezaba a llover cuando llegamos a la Piazza Rotonda así que decidimos hacer una pausa y comer en uno de sus acogedoras terrazas en el Restaurante La Rotonda, esta vez decidimos probar la lasagna, riquísima.
Recuperadas las fuerzas nos dirigimos por una de las calles adyacentes hacia la Piaza Navonna. Esta plaza fue en su día un estadio con capacidad para mas de 30.000 personas. En esta plaza donde se reúnen diariamente artistas callejeros para vender sus obras, se aprecia el monumento de la Fontana dei Quattro Fiumi (Fuente de los cuatro ríos) ubicada en el mismo centro de la plaza. En los extremos de la plaza se encuentran otras dos fuentes más pequeñas, la Fontana del Moro y la Fontana del Neptuno. De regreso hacia la via corso pasamos por la Piazaa di Petra para contemplar el Tempio di Adriano; un monumento con 11 columnas corintias que correspondían a lo que en su día fue el Templo del siglo II dedicado a Adriano. Todavía nos quedaban ganas de seguir descubriendo mas arte y su historia así que decidimos ir a conocer la iglesia de San Pietro in Vincoli. Os preguntareis que hay en especial en ella, pues bien en esta iglesia se encuentra la magnifica obra de Miguel Ángel “El Moisés”, obra inacabada y que en un principio tenia que ser la tumba del papa Julio II. Realmente es espectacular no me cansaba de admirarla. Nos retiramos al hotel para descansar un poco antes de salir a cenar. De regreso de visitar la iglesia de San Pietro habíamos visto una pequeña pizzería de horno de leña que nos pareció muy acogedora, así que decidimos ir a probar las famosas pizzas italianas.
Miércoles día 2; nuestro última día en la ciudad del amor. Nos levantamos más bien tarde y después de preparar nuestras maletas bajamos a desayunar. Hoy habíamos decidido volver a visitar el Vaticano ya que el día que lo hicimos no pudimos disfrutar muy bien de él. Así que cogimos el bus nº 64, el único que cogimos en todo nuestro viaje, porque Roma se conoce andando y descubriendo sus obras a través de sus calles. Nos dirigimos al Vaticano, esta vez accedimos por la plaza de san Pedro y cual fue nuestra sorpresa cuando al llegar pudimos ver que se estaba celebrando una bendición papal. Pudimos antes de marcharnos ver al Papa Benedicto y poder oírlo hablar entre otros idiomas en español. Al terminar salimos dando un paseo por la Via de la Conciliazione hasta el Castillo de Sant Angelo cruzamos el rio Tevere por el Puente de S. Angelo y luego lo volvimos a cruzar por el puente de Victor Emanuelle para llegar a la parada del bus nº 64 y de vuelta a la via Nazionale. Antes de marcharnos no queríamos dejar de visitar la iglesia de Sta. Maria la Mayor, una de las más grandes de Roma con una mezcla de estilos y con un techo espectacular.
Y hasta aquí nuestra visita a esta bella ciudad italiana. Aunque el dicho popular de Roma, non basta una vita es cierto puedo decir que nuestro viaje de 5 días me llevo a conocer mucho de esta bella cuidad que no dudo volver a visitar, quien sabe, al igual el lanzar una moneda a la Fontana me ayude a conseguirlo. |
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